Adeptos Virtuales

“¿Llamas realidad a esto? Deja que te enseñe otra… realidad 2.0. si así quieres llamarla. Más limpia, segura, democrática y abierta a la expansión creativa. ¿Cual prefieres?”

Ninguna Tradición refleja tan fielmente el mundo moderno como los Adeptos Virtuales. Estos antiguos Tecnócratas aprovechan la tecnología y su capacidad para fomentar el progreso, y se esfuerzan por poner esa tecnología a disposición de todos. Mientras que la mayoría de los Tradicionalistas están interesados en métodos anticuados y en la renovación de prácticas antiguas, los Adeptos Virtuales tienen como horizonte la búsqueda de la vanguardia. Se suben a la ola de la revolución informática y usan los ordenadores para ampliar sus mentes, posibilitar la comunicación mundial y presentar visiones nuevas de la realidad. Mediante la difusión de la informática y de la tecnología de comunicación de las masas, los Adeptos Virtuales ayudan a la gente a enriquecer sus mentes. La divulgación de la información y el conocimiento hacen prosperar a todos y conducen a versiones mejores del mundo, dejando atrás ideas anticuadas, el sufrimiento físico y la injusticia social.

TRASFONDO:

Como era de esperar, los Adeptos Virtuales surgieron de las mismas raíces que los Hijos del Éter, comenzando como una Convención Tecnocrática cuando los Ingenieros Electrodinámicos y los Artífices de la Tecnocracia dieron origen a toda una disciplina dedicada a la computación, el pensamiento lógico y al proceso de almacenamiento e interpretación de la información. Estos científicos desarrollaron máquinas para procesar información, para guardar imágenes y palabras que la humanidad ha descrito, y para ampliar la percepción, la memoria y el cálculo más allá de los límites normales de la mente. Emocionados por innovaciones como el teléfono y la máquina diferencial de Babbage, con la teoría computacional de Lady Ada Lovelace y con los mecanismos de comunicación a larga distancia de Bell. Al mismo tiempo, incluyeron las teorías eléctricas de los Ingenieros Electrodinámicos y asimilaron las ideas revolucionarias de genios como Nikola Testa. El resultado, naturalmente, fue un grupo de científicos soñadores que sacaron a la luz ideas a un ritmo vertiginoso, alimentaron sus descubrimientos con su nuevo poder comunicativo y computacional, y disfrutaron del lado salvaje de las teorías vanguardistas.

Por supuesto, la Tecnocracia en desarrollo necesitó los ordenadores y las comunicaciones exploradas por los primeros Ingenieros Diferenciales, pero deploró sus ideas anárquicas, su crecimiento desordenado y su apenas accesible red de información. El asunto alcanzó un punto crítico durante la Segunda Guerra Mundial. Los Adeptos idealistas ejercieron presión para lograr un compromiso tecnocrático con los Aliados frente a Hitler a principios de la guerra, pero la Tecnocracia vaciló ante esta responsabilidad. Los Adeptos Virtuales pusieron en juego, de forma encubierta, sus recursos al servicio de las fuerzas aliadas, sembrando así las semillas del desacuerdo. Tras burlarse de la política tecnocrática, los Adeptos se reunieron en torno a sus proyectos secretos después de la Segunda Guerra Mundial. La investigación de los Adeptos culminó con la realidad virtual al exponer Alan Turing sus teorías sobre el espacio virtual, la inteligencia artificial y los dispositivos auto replicadores; sin embargo, la Tecnocracia le inhabitó permanentemente por su investigación demasiado entusiasta.

La pérdida de Turing hizo ver a los Adeptos Virtuales la poca disposición de la Tecnocracia a acoger sus nuevas tecnologías. Ésta necesitó las técnicas de los Adeptos Virtuales, pero quiso utilizarlas a su manera lenta y monolítica. Los Adeptos Virtuales quisieron revolucionar la conciencia de la gente con sus progresos y poner a disposición de todos su tecnología vanguardista. Los Adeptos Virtuales de todo el mundo se tomaron la desaparición de Turing como un mensaje de la Tecnocracia que les exigía hacer lo que ellos mandaran e inventar lo que les ordenasen inventar, y de este modo no volverse prescindibles. Al igual que los piratas informáticos, los Adeptos rechazaron la autoridad tecnocrática. Colectivamente, la mayoría de los Adeptos huyeron, y la Convención solicitó el ingreso como miembro de las Tradiciones. Éstas, que soportaban una gran presión, necesitaban información confidencial sobre la Tecnocracia y también un ocupante para el Asiento de Correspondencia; los Adeptos Virtuales, por su parte, necesitaban una organización protectora donde ocultarse y libertad para continuar su ambicioso trabajo. Los dos grupos hicieron un buen negocio.

Aunque dentro de las Tradiciones muchos desconfían de los adeptos Virtuales debido a que acuden a la tecnología, esta Tradición constituye una piedras angular en el arsenal contra la Tecnocracia, puesto que su comprensión de las comunicaciones tecnocráticas y su habilidad para dirigir dispositivos contra sus enemigos tecnológicos les hace inestimables en los conflictos. Ideológicamente, los Adeptos promueven constantemente nuevas visiones de la realidad, y las ponen en práctica en el espacio virtual. En la Telaraña Digital, son los maestros en todo lo que estudian y sacan a la luz toda idea que sirva para el mundo futuro. Estos elementos les convierten en la verdadera sangre tecnológica de las Tradiciones, y en muchos aspectos son los que encajan mejor en el mundo moderno. A medida que más y más Durmientes se conectan la comunidad crece. Más nuevo, más rápido, mejor… el ahora está grabado en los corazones de los Adeptos, que traerán la inspiración desde los mundo virtuales, o su llama de gloria se apagará en el intento.

ORGANIZACIÓN:

Naturalmente, los Adeptos Virtuales son un grupo rebeldemente caótico. Su única “organización” real está constituida por sus diversos espacios en la Telaraña Digital y también por una minoría que se molesta realmente en organizarse en grupos. La mayoría se inclina q que no haya autoridad. En realidad, los Adeptos reconocen a los otros sólo por su “elitidad”. En la red, donde el género, la raza y el estado físico son irrelevantes, la única cosa que importa es la calidad de las acciones. Los Adeptos desarrollan reputaciones basadas en sus logros, por lo que los más jóvenes podrían acudir en tropel a ayudar a un miembro verdadero de la elite cuando lo reclame. A pesar de que las perspectivas son buenas, algunos harán todo lo que puedan para sabotear un montaje con el fin de conseguir notoriedad.

Como resultado de su desorganización casi completa, los Adeptos Virtuales generalmente no se preocupan por los títulos o por el reconocimiento de los acontecimientos oficiales. En realidad, se burlan de los Tradicionalistas (como la Orden de Hermes) que depende de tal política. Se podría pensar que la preparación y el desarrollo de un recurso base en tales circunstancias será difícil pero es tan sólo una cuestión de contactos informáticos, de guiarse por lo más fresco y de un poquito de fanfarroneo.

FACCIONES:

Las facciones Adeptas cambian tan rápido como la tecnología así que puede ser difícil mantenerse al corriente de ellas. Para complicar las cosas muchos grupos de adeptos incluyen crackers Durmientes y Despertados, así que no siempre se puede distinguir a los magos de los que no lo son.

El agonizante movimiento Ciberpunk abraza una nihilista actitud apocalíptica: el futuro será más oscuro, más sucio y más malo que el presente, si es posible. Estos crakers utilizan armamento pesado, programación dura, la infiltración y a veces diferentes drogas para catapultarse a lo más alto antes de ir como balas a sus diversos blancos: corporaciones, políticos, compañeros… cualquiera que no les guste. Como era de esperar, a menudo cuentan con las Fuerzas para hacer el trabajo. Mientras los Adeptos Virtuales continúan perfeccionando la visión de un mundo mejor, la actitud derrotista de los Ciberpunk desgrana su agonía en la cuneta. El movimiento Ciberpunk en general parece estar madurando, se dirige hacia una elite ,más educada e intelectual que adopta material de alta tecnología y experimentación cibernética de una manera que recuerda la Iteración X de la Tecnocracia.

Los Cifrapunks, más intelectuales, obran con la temeraria entrega que se puede esperar de un típico cracker, pero en lugar de adoptar una mala actitud y recurrir a pistolas, ellos intensifican sus programas informáticos y sus técnicas de análisis de datos. Los Cifrapunks disfrutan coleccionando trivialidades casuales, datos esotéricos y secretos ocultos para divulgarlos después a todo el mundo sin excepción. A menudo, son bastante tercos y obligan a la gente con la que se asocian a examinar todas las caras de un problema. De esta manera los Cifrapunks esperan adquirir una nueva penetración en varias direcciones. Naturalmente, dedican una gran cantidad de tiempo a la Telaraña Digital y muchos estudian ciencias de la Mente, además de Correspondencia.

Los Caóticos utilizan Entropía para estudiar sistemas extremadamente complejos y caóticos. Estos adeptos creen que el proceso de información es inherentemente inestable y buscan comprender los resquicios y fallos de los datos, los sistemas inestables, tratan los fractales, las matemáticas del caos, los sistemas inestables y los llamados “problemas duros”. A partir de este tipo de premisas, descifran los fallos en el modo en que las cosas funcionan, o en el mundo mismo. También investigan cómo cambios diminutos pueden dar lugar a efectos a gran escala, y algunos se dedican un poco a la ingeniería social experimental.

La facción de los Piratas de la Realidad, que está en expansión, cree que el universo mismo tiene un orden subyacente, un sistema de almacenamiento de información y un lenguaje, y se introducen en ese lenguaje para manipular la organización del universo. En vez de contentarse con realidades virtuales y la Telaraña Digital, estos piratas informáticos decodifican la estructura del cosmos. El espacio curvo y la gravedad son las primeras expansiones de su trabajo, aunque los Piratas serios se meten en asuntos como la manipulación de la materia y la alteración de las fuerzas universales, cosas que los pequeños piratas traviesos no deberían tocar. Si el universo está construido con el “lenguaje informático” fundamental, se debe velar toda una vida para piratearlo.

Los Nexploradores, que expresan las teorías más puras de la Correspondencia componen una gran parte de los Adeptos Virtuales modernos. La Telaraña Digital es el principal territorio para los Adeptos, pero los Nexploradores esperan forjar nuevas ideas para un mundo más brillante y mejor. Mientras que todos los Adeptos quieren crear una “Realidad 2.0” en la que las Masas puedan Ascender, los Nexploradores están más preocupados en hacerlo para mejorar el mundo corriente, no sólo para un sistema que ellos controlen. Con este fin defienden la construcción cuidadosa de Reinos Digitales y otros tipos de exploración. Apuestan por los viajes espaciales y dimensiónales, entre otras cosas, si bien la Tradición cuenta con recursos limitados para ello.

FILOSOFÍA:

La información es poder y el instrumento definitivo. Los dispositivos, la magia, los trucos, y las Tradiciones pueden hacer grandes cosas, pero sólo si se dejan guiar por una adecuada información. Por eso, los Adeptos Virtuales quieren aprender tanto como sea posible para explorar y desarrollar todas las ideas que puedan y abrir al mundo un nuevo conocimiento por medio del descubrimiento de pasadizos, trucos, atajos, innovaciones y sueños. Al final la gente reconocerá que la información (y su comprensión o procesamiento) es la clave para percibir el universo. Una vez que esto ocurra, será sencillo hacer un universo mejor, una Realidad 2.0 que pueda ser configurada, modelada y simulada virtualmente y después aceptada y convertida en un mundo real para todos. Los mejores y más brillantes (y la mayoría de las elites) muestran el camino para que la humanidad se beneficie.

FALLOS:

El antiautoritarismo unido al respeto solo hacia lo nuevo significa que los Adeptos Virtuales no sólo rechazan la sociedad, sino que también desdeñan a las mismas personas que quieren ayudar. Tratan a los Durmientes que “no lo cogen” con condescendencia en el mejor caso y con burlas en el peor. Las tensiones estallan constantemente entre los Adeptos en competencia, ya que se lucha por establecer quién está en lo más alto y quién es agua pasada, además la Tradición no reconoce un liderazgo consistente. Al final los Adeptos tendrán que cambiar o conformarse con un sistema en cuyo escalón más alto esta la elite y en el más bajo los “usuarios finales”. Necesitan madurar y reconocer que el descubrimiento va acompañado de la responsabilidad de hacer efectivo dicho descubrimiento de una manera segura. Con el reciente estallido de la telaraña Digital, los Adeptos han perdido mucho terreno en la que es su zona de control más prometedora. Aunque la Telaraña está defendida, se ve desbordada por Durmientes que se están aproximando cada vez más a igualar a los Adeptos en el dominio de una técnica informática. Los Adeptos, que una vez se vieron como maestros del reino, han recibido una sorpresa desagradable, al darse cuenta de que una vez que los Durmientes están dentro, no están para nada bueno. Ahora que los Adeptos han abierto de par en par las puertas para permitir a todos entrar en su patio de recreo, tiene que aceptar que la gente va a hacer cosas que no les gustan. Muchos Adeptos están poco dispuestos a permitir eso y han llegado a provocar accidentes o quemar a algunos Durmientes que entraron en la Telaraña. En lugar de estancarse en la Telaraña y reclamarla como una propiedad exclusiva, estos Adeptos deberían centrarse en el papel que tiene la Tradición como precursora de lo nuevo, si no quieren convertirse en dictadores insignificantes en un mundo que poco a poco escapa de su control.

TEORÍAS Y PRÁCTICAS:

Naturalmente como expertos en informática, los Adeptos Virtuales destacan en todo tipo de tele-técnicas, procesamiento de información y exploración de la Telaraña Digital. Según los Adeptos, la información tiene un flujo propio. Algunos Adeptos conceden información con algún propósito. En el fondo, las realidades virtuales no son más que datos; la comunicación a larga distancia es sólo distribución de información; incluso la existencia física es explicada en términos de almacenamiento de información. Si se manipulan los hechos, la realidad hará lo mismo. Y siempre hay nuevos hechos a descubrir…

Como resultado de su dominio de la información y la transferencia, los Adeptos Virtuales desarrollan potentes sistemas para manipular su entorno. Aunque son más poderosos en el ámbito de los datos efímeros, muchos Adeptos pueden desarrollar hardware y programas para hacer cualquier cosa, desde proyectar campos de fuerza hasta cambiar su apariencia. Tales procedimientos funcionan mejor en la Telaraña Digital, pero esa limitación no impide a los adeptos dedicarse a una sensata piratería informática con la ayuda de los apropiados juguetes tecnológicos. A los Adeptos les encantan los chismes nuevos, los dispositivos de alta tecnología y cualquier cosa que les ayude a destacarse entre sus hermanos.

Como se podría esperar, las “reuniones” de los Adeptos Virtuales se hacen mediante tele conferencias y proyecciones en refugios seguros de la Telaraña Digital. ¿Iniciación? Una vez que un joven adepto ha logrado un par de jugadas impresionantes o forzado un buen código, es uno del grupo, siempre que no sea un total atraso social para los tecnochiflados. ¿Preparación? ¿Qué preparación? Los Adeptos individuales unen las técnicas que han aprendido con la experiencia, y las mezclan con sus propias opiniones acerca de lo que es importante. No es inusual que un Adepto Virtual tenga un determinado encanto para traer suerte, un día dedicado a la memoria de un hacker particularmente venerado (el cumpleaños de Alang Turing es habitual) o incluso que hable al ordenador como si fuera un amigo, una mascota o un Demonio encerrado en una caja.

Esfera especial: Correspondencia

Focos Comunes: Informática, Implantes Cibernéticos, Rituales de Piratería Informática, Matemáticas, Programas, Mecanismo Sensorio, Equipamiento de Vigilancia.

Conceptos: Anarquista, Cracker, Explorador, Músico, Punk, Científico, Tecnófilo, escritor.

Estereotipos:

-Coro Celestial: Soy el Dios que hay en la máquina.

-Culto del Éxtasis: Puedo irme de fiesta con estos tíos, y, mejor aún, dejarles con la cuenta.

-Cuentasueños: Sé realista. Nos olvidamos de las cuevas cuando tenemos calefacción central.

-Eutánatos: Estos tíos son horripilantes y dan mucha grima, pero en el fondo despistados.

-Hermandad Akáshica: Interesante disciplina mental, pero demasiada confianza en el cuerpo como principio y fin de todo.

-Orden de Hermes: Un par de ellos prometen, pero la mayoría están demasiado apegados a sus “listas de hechizos” como para aprender nuevos trucos.

-Hijos del Éter: ¡Nuestros compañeros de armas!

-Verbena: Tienen todo lo malo de la Hermandad Akáshica pero ninguna de sus virtudes.

-Seres Huecos: Si se alegraran un poco estarían mejor.

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