Aventura – El Odissey

Llena de contenidos, pero para vosotros, amantes de La Llamada de Cthulhu, está una interesante aventura titulada El Odissey y escrita por Rubén R. Cisneros en exclusiva para nosotros:

“Hará aproximadamente una semana el carguero finés Odissey embarrancó durante una fuerte tormenta de nieve en los arrecifes que circundan el fiordo de Salensburg, en las regiones más septentrionales de Groenlandia.

El Odissey se encontraba realizando el trayecto Helsinki-Fort Albany haciendo escala en Reykiavik y siguiendo el trayecto que cruzaba las heladas costas de Groenlandia y que se dirigía a su destino a través del Estrecho de Hudson.

El cargamento del Odissey consistía en sosa cáustica para la floreciente industria química de Winnipeg y las poblaciones circundantes de la cada vez más en auge economía canadiense.

La tormenta que produjo el incidente de la nave finlandesa acaeció el Martes 22 de Septiembre de 1923, provocando olas superiores a los 15 metros.

Antes de su colisión el capitán del Odissey envió un último mensaje de socorro a todas las naves cercanas que pudieran escucharlo. Después de varios intentos, al fin, a las 21:37 el mensaje fue recogido por un ballenero danés de nombre Kovenhavn.

El mensaje que consiguió captar el navío danés a través de las ondas hertzianas fue el siguiente:

S.O.S. Mensaje de socorro del capitán Oleg Friediksen del Odissey a todas las embarcaciones cercanas. Estamos a merced de la tempestad, los sistemas de propulsión no funcionan, los bajios se están inundando. Situación actual: 72º latitud norte, 41º latitud este, costa de Groenlandia sobre el meridiano 40. Si no calma pronto nos veremos arrojados contra la costa. Dios se apiade de nuestras almas en el dia de hoy…

El Kovenhavn se dirigió al lugar enunciado en la transmisión una vez hubo finalizado la tormenta. Pese a sus esfuerzos, no consiguieron encontrar ninguna evidencia de la presencia del Odissey en la zona, así que prosiguieron con su trayecto habitual, hasta que tres días después, el Viernes 25, dieron parte a las autoridades portuarias durante una escala de repostaje en Ivigtud (Groenlandia).

Como quiera que desde la tormenta no se había recibido ninguna otra conexión por radio por parte del navío finés, se dio por hundido al barco durante la tempestad y se comunicó el trágico accidente a la empresa propietaria del Odissey.

Nada varió hasta que dos días después, el Domingo, un hidroavión que portaba combustible a las zonas pobladas del interior de Groenlandia observó la presencia de los restos semicalcinados de una gran embarcación atrapada en los hielos del fiordo de Salensburg, unas doce millas marinas en dirección noroeste desde la última emisión del Odissey.

Al día siguiente la noticia llegó a la sede central de la Winnipeg Chemicals Incorporated desde donde se decidió iniciar una investigación para esclarecer las causas del incidente e intentar recuperar la mercancía extraviada.”

El Odissey