Ciudades y asentamientos del Este V

Transilvania Nocturno: Ciudades y asentamientos del Este V (HUNGRÍA I)

Otro trueno estremeció la tierra, y un tercero. Después llegó el silencio, tan súbito y profundo que era más aterrador que la tormenta. El viento cesó tan bruscamente como había llegado, y el humo volvió a elevarse en el aire. Sólo el camino del fuego crepitó poco a poco hacia el oeste, ardiendo de forma llamativa.
– Kate Seredy, “El ciervo blanco” (cuentos del pueblo magiar y los viejos dioses)

Ubicada en el corazón de Europa, Hungría tiene cuatro regiones distintas. La Gran Planicie (llamada Alfold) se extiende hacia el este del Danubio, quedando dividida por el río Tisza. La mitad occidental es tierra fértil, buena para el cultivo y el pasto. La tierra más allá del Tisza es más seca, pero adecuada todavía parael cultivo de trigo. Transdanubia está en la parte más occidental de Hungría: entre los Alpes y el Danubio, esta región de Hungría fue antaño la provincia romana de Panonia. El lago Balaton, el mayor de Europa, ocupa el centro de esta pintoresca provincia, flanqueada al norte por extrañas colinas de lava y basalto. Al norte de Transdanubia está Kisalfold o la Pequeña Planicie, otra región Fértil. Las Tierras Altas del Norte son una serie de montes que se extienden entre el Danubio, la Gran Planicie y el Reino de Bohemia. Hungría se encuentra en el tramo central del Danubio, que los húngaros llaman el Duna. Navegable en toda su extensión por el país, es un gran nexo comercial entre el este y el oeste. El Tisza, el segundo gran río de Hungría, nace en los Cárpatos en el este, recorriendo la parte inferior de las llanuras. Rápido y turbulento, el río causa inundaciones cada año. Grandes bosques de robles y hayas cubren extensas regiones de Transdanubia.

ESTE Y OESTE
Desde una perspectiva Cainita, Hungría puede considerarse dividida en dos regiones. La occidental, que abarca Buda-Pest y Esztergom, está más habitada, pero abundan las intrigas del Sacro Imperio Romano. La Hungría Oriental (Transilvania) es en contraste una tierra fronteriza y salvaje, habitada por voivodas Tzimisce, feroces Gangrel y Lupinos llenos de rabia.

HUNGRÍA OCCIDENTAL BUDA-PEST
Tres ciudades distintas constituyen lo que suele conocerse como Buda-Pest. Dos de ellas, Buda y Obuda (Vieja Buda), ocupan las colinas boscosas al oeste del río. Aunque han mezclado su arquitectura y su carácter, son bastante distintas. Buda lleva el nombre del diseñador de su castillo-fortaleza. Pest, en la baja orilla opuesta, sigue rechinando su independencia de la ciudad más alta y mejor defendida… excepto en tiempo de guerra e invasiones, en que los habitantes buscan refugio allí. Pestsignifica “chimenea”, una referencia a los numerosos humos de cochura locales. La palabra alemana para Pest es todavía más directa: “Oten” (horno).

La primera ciudad en este lugar fue construida por los celtas en las laderas de la Colina de Gellert. Llamada Ak Ink (manantial abundante), era un centro del comercio del bronce y la alfarería. Con la llegada de los romanos, se erigió la ciudad-fortaleza de Aquincum, con un fuerte gemelo (Contra-Aquincum) al otro lado del río. Aquincum se convirtió en la capital de la provincia de Panonia hasta la partida de los romanos. Las invasiones no causaron muchos cambios en las ciudades abandonadas de Aquincum y Contra-Aquincum.

Los ocupantes de las tierras de los alrededores construyeron moradas para trabajar pequeñas parcelas de tierra. Cuando los magiares llegaron en el siglo IX, pensaron que Obuda (que se alzaba sobre las minas de Aquincum) era nada menos que la mítica capital de Atila el Huno, y empezaron a construir encantados sobre las ruinas. En el siglo XII, las ciudades de Obuda, Buda y Pest se han convertido en la ciudad del Medievo Oscuro de Buda-Pest. A pesar de su carácter cristiano en el exterior,gran parte de Buda sigue en el paganismo. Algunos insisten en adorar a los viejos dioses magiares, reunirse en secreto y ofrecer sacrificios.

BUDA
Aunque es la zona más reciente, es también la de crecimiento más rápido. La construcción continúa en el castillo, las iglesias y varias casas de nobles.

VAR-HEGY
En el centro de Buda hay una elevación de piedra caliza llamada Var-hegy (O Colina del Castillo), en lo alto de la cual se encuentra el palacio real. Dividida en cuartos, la zona norte de la colina es para nobles y burgueses importantes, mientras que la parte sur se reserva para el castillo del rey. Al oeste y por encima del castillo hay varias iglesias, siendo la más famosa la oscura y románica Iglesia de Nuestra Señora. En esta zona se encuentran también la prisión de la ciudad, una pequeña plaza de mercado y el salón de reuniones de Buda. En el este se alza Vizivaros, o la Torre del Agua, una estrecha franja de tierra entre el castillo y el Danubio ocupada por comerciantes, pescadores y artesanos. La colina entera está fortificada con muros de piedra, y el castillo tiene otra muralla inferior. Una vieja superstición hizo insertar piezas de hierro en la piedra de las fortificaciones, como protección contra los seres sobrenaturales malignos. En efecto, las hadas de la región tienen problemas para entrar en la ciudad. Esta sección es la parte más antigua de Buda, construida en lo alto por razones de defensa.

LA CASA DEL ERIZO ROJO
Ubicada entre el castillo y el distrito de la iglesia, es una posada que sirve a los nobles y gente acaudalada de visita que desean permanecer en el distrito del castillo antes que en la zona del mercado de Pest. Se dice que las habitaciones y la comida son las mejores de la ciudad, y la división de la taberna en tres áreas más pequeñas y conectadas otorga privacidad sin sensación de encierro. Gran parte de la élite de la ciudad, incluyendo Cainitas, visita el Erizo Rojo tras el crepúsculo.

CASTILLO DE BUDA
El castillo tiene forma de herradura, con unas alas norte y sur que salen desde un bloque central más pesado (la estructura original). El edificio central es típico de los castillos del siglo XI: gruesas paredes de piedra y suelos y techos interiores de madera. Tiene un gran salón, cocina con mantequería (una habitación para almacenar cerveza, vino y velas) y despensa (para la sal, el pan y los cuchillos). El resto está ocupado por dormitorios, una capilla y un gran patio abierto. Carece de muebles salvo varios pesados arcones, sillas, mesas y camas de madera. Las paredes de los dormitorios (reservados para la realera, los nobles y los invitados) están adornadas con tapices. El castillo tiene troneras para flechas más que auténticas ventanas, y un ingenioso sistema de calefacción a base de una red de conductos de arcilla que conecta el edificio con las cavernas calizas que hay bajo el mismo. Estos conductos suben desde un laberíntico sótano en el subsuelo; los numerosos manantiales termales de las cuevas (y fuera de ellas) despiden vapor, que sube por los conductos y mantiene el castillo mucho más cálido que la mayoría de edificios similares. Las alas son más recientes. La sur alberga un armero, barracones y una sala para los caballeros. La norte es enorme, casi un castillo separado, con más cocinas, almacenes, dormitorios y salas para los funcionarios de la corte (o los ciudadanos en caso de asedio). A pesar de lo confortable de las instalaciones del palacio, no son muy utilizadas. Buda-Pest no es la capital de Hungría: este honor queda para Esztergom, algunas millas al norte. Las cavernas proporcionan cal, mientras que los manantiales termales ofrecen agua que va desde lo templado hasta lo muy caliente para los aficionados a bañarse. Aunque originalmente los magiares no apreciaron estos manantiales (muchos están ligeramente al sur del palacio en la Colina de Gellert), al descubrir las termas romanas de Aquincum, no tardaron en convertirse en lívidos bañistas… una costumbre más acorde con las prácticas orientales que con las occidentales de la época. Bajo el Castillo se oculta el refugio de Bulscu, el sibarita sire del Príncipe Vencel Rikard. Excavado en las cavernas, y adornado con costosos tapices y alfombras, candelabros de oro y lujosos muebles, tiene un esplendor digno de un rey. Bulscu mantiene aquí un establo de atractivos hombres y mujeres para saciar su apetito.

BARRIO DEL PUERTO
Bajo la colina, sobre unos amplios terraplenes que se extienden desde el río, está el puerto de Buda. Sólo unos pocos edificios ocupan la zona: en su mayoría no son sino simples salas de piedra con robustas puertas. Estos almacenen se usan para almacenar mercancías transportadas por el río. A lo largo de las orillas hay postes para amarrar los barcos. Buda recibe regularmente cargamentos de madera y ladrillos de Viena, enviando a su vez pieles, ámbar y exóticas mercancías orientales. Corriente arriba, donde el río no es tan ancho, hay transbordadores con barcazas y arrastres, que llevan a personas, ganado y mercancías de un lado a otro del río. No hay puentes. En tiempos un vado natural, la presencia de los transbordadores dificulta ahora el paso, pues ocupan el mejor punto para cruzar el río, forzando a los que quieran cruzar por su cuenta a dirigirse a los tramos más anchos y profundos. La mayoría prefiere pagar una pequeña tarifa a arriesgarse a ser arrastrado por la corriente.

El Taban, o distrito de los curtidores, está bajo la Colina del Castillo, un poco más al sur que el puerto. El distrito alberga también a vinateros que usan la suave ladera de la colina para plantar sus viñas. A pesar del mal olor de las curtidurías, la zona tiene varias casas pequeñas pero cómodas ocupadas por comerciantes y propietarios de barcos. Una calle que sale desde el Taban proporciona el acceso más fácil a la Colina del Castillo. Entre los pobres de Buda-Pest abundan los rumores de que uno de los curtidores hace su fortuna suministrando pieles humanas curtidas a los adoradores del diablo que “todo el mundo” sabe que hay en la ciudad. Hasta ahora, no se ha encontrado ninguna prueba de este horror.

COLINA DE GELLERT
Al sur del castillo se levanta la Colina de Gellert, así llamada por el santo mártir del mismo nombre, un veneciano que se convirtió en obispo de Hungría. En el año 1046, durante una revuelta pagana tras el reinado de Istvan (llamado más tarde San Esteban, patrón de Hungría), Gellert fue metido en un barril con clavos en el interior y hecho rodar colina abajo hasta el río. En la colina hay un monumento al santo. Más abajo es posible encontrar ruinas celtas y varios de los estanques termales de Buda. Los Cainitas de paso (especialmente, los que huyen de la justicia de la Estirpe) usan a veces las ruinas para descansar y ocultarse.

ISLA DE LAS LIEBRES
Justo encima de Buda, casi enfrente de Obuda, hay una pequeña isla llamada Isla de las Liebres, de unos 2.5 kilómetros de largo por 0.5 de ancho. Está cubierta de bosque y vegetación y tiene un manantial de agua caliente en el extremo norte. Un puente de pilotes la conecta con la orilla de Buda. Una villa romana con una torre, antigua residencia del comandante de la guarnición de Aquincum, es ahora la residencia y corte de Vencel Rikard, Príncipe de Buda-Pest, y sus criados ghoul. El rey usa la casa quizá una vez al año, cuando va a la isla para cazar conejos. Los demás residentes saben que la isla es una reserva de caza real. Recientes rumores afirman que él rey pretende entregar la isla a los Caballeros de San Juan para que construyan un monasterio fortificado allí, estos rumores preocupan al príncipe.

OBUDA
El asentamiento más antiguo de la zona, de origen celta, puede estar en la Colina de Gellert pero el segundo está en Obuda. La capital romana de Aquincum consistía en un puesto de avanzada militar y el asentamiento civil desarrollado en torno suyo. Irónicamente, los nobles de Buda creen que el asentamiento más reciente es el que ofrece mejor residencia. Los nobles menores que no pueden permitirse una casa en Buda se ven relegados a las “menos deseables” de la pasada de moda Obuda… lo que en realidad les beneficia, pues han heredado los mejores edificios de Buda-Pest.

EL DISTRITO NOBLE
Quedan muchas estructuras y edificios romanos. Unos pocos nobles han construido casas utilizando los restos de paredes y suelos romanos, algunos con hermosos mosaicos intactos. Otros restos incluyen las Thermae Maiores, baños con piscinas, cámaras de vapor, salas de masaje, un paseo decorado y un templo en el que quedan estatuas de las ninfas de la curación. Aunque al principio no eran muy aficionados a los baños, los nobles magiares residentes en Obuda adoptaron esta costumbre de los nativos, y siguieron usando las instalaciones tras la partida de los romanos. Habiendo llegado a apreciar los beneficios de los baños, los nobles de la zona intentan mantener este lujo en secreto frente a sus contrapartidas de Buda, para que otros nobles más poderosos no les arrebaten sus residencias.

LA CASA REDONDA
Un anfiteatro militar cerca de los baños llegó una vez a albergar a 10.000 personas. Un bloque de viviendas abandonadas llamado la Casa Redonda delimita la arena: las paredes del sótano forman parte del anfiteatro. Unos pasadizos secretos llevan desde las celdas hasta la Casa Redonda, lo que permite al principal residente del edificio, el Malkavian Octavio, moverse por la zona sin ser visto. Los nobles han empezado a considerar la posibilidad de celebrar festivales y juegos en la vieja arena.Octavio ha desanimado la idea, no queriendo ver comprometidos su refugio y sus rituales a Kupala. Torturado por la locura del demonio, captura a mortales (y Cainitas más débiles) a los que somete a elaborados juegos y crueles pasatiempos antes de sacrificarlos. Octavio no está seguro de si hace estas ofrendas para glorificar al demonio o para atarle y que no pueda despertar y llevar la destrucción a Europa Oriental. Con este fin, apoya y se opone alternativamente a Vencel Rikard.

EL MERCADO DE ÁMBAR
Siendo Aquincum capital de Panonia, fue una de las grandes paradas de la Ruta del Ámbar, la principal ruta comercial desde Rusia. Sus mercancías más importantes eran las pieles y el ámbar (de ahí el nombre). El ámbar sigue recorriendo esta ruta para ser vendido en bruto, y después se rompe para hacer perfume o engarzarlo en oro y plata como piezas de joyería o adornos. Todo este trabajo se hace en el Mercado del Ámbar, donde artesanos y comerciantes levantan sus puestos cuando el tiempo lo permite. En el mercado hay también narradores de historias, vendedores de vino y carne y los omnipresentes ladrones, buscando descuidar alguna pieza de ámbar de los artesanos (si no lo consiguen, su habilidad como corta bolsas les permite aliviar a los clientes del exceso de monedas). Aunque el mercado cierra a mediodía, permanece abierto de noche, iluminado por antorchas colocadas en la plaza. Muchos vendedores de ámbar han descubierto que el horario nocturno suele atraer a ricos clientes que nunca visitan el mercado en horas diurnas.