Clase Prestigio – Discípulo Divino

Los clérigos, druidas y paladines más fanáticos, píos y devotos poseen la capacidad de servir a su deidad entre los servidores mortales y divinos de la misma. Interpretan la voluntad divina, actúan como maestros y guías para otros miembros del clero y arman a los seguidores laicos de la deidad con el poder de su patrón. Finalmente trascienden su naturaleza mortal y personifican lo divino en la faz de Toril.

 
Los discípulos divinos son siempre lanzadores de conjuros divinos. Los clérigos y druidas son los candidatos más comunes para convertirse a esta clase de prestigio, pero se sabe que algunos exploradores y paladines también lo han hecho, y que deidades oscuras, como Bein, han elevado a esta categoría a algunos guardias negros de sus oscuras religiones.

Dado de Golpe: d8

Habilidades Cláseas: Las habilidades de clase del discípulo divino (y la característica clave para cada habilidad) son: Arte (Int), Concentración (Con), Conocimiento de conjuros (Int), Diplomacia (Car), Escudriñar (Int, habilidad exclusiva), Oficio (Sab), Saber (arcano)(Int), Saber (naturaleza)(Int), Saber (religión)(Int), Sanar (Sab) y Supervivencia (Sab).
Ptos. de habilidad cada nivel: 2 + Modificador de Inteligencia.

Rasgos de Clase

Competencia con armas y armaduras: los discípulos divinos no adquieren ninguna competencia con armas ni armaduras.

Conjuros diarios: el entrenamiento de esta clase de prestigio se centra en los conjuros divinos. Por tanto cuando se adquiere un nuevo nivel de discípulo divino, el personaje obtiene nuevos conjuros diarios como si también hubiera adquirido un nivel en la clase lanzadora de conjuros divinos a la que perteneciera antes de adquirir esta clase de prestigio. Sin embargo, no ganará ningún otro beneficio que un personaje de esa clase pudiera obtener (mayores posibilidades de controlar o reprender muertos vivientes, dotes metamágicas o de creación de objetos, etc.). En esencia, esto significa que el personaje añade el nivel de discípulo divino al de la otra clase lanzadora de conjuros divinos que posea, determinándose en base a ello sus conjuros diarios y su nivel de lanzador.
Si el personaje posee más de una clase lanzadora de conjuros divinos antes de adquirir esta clase de prestigio, deberá decidir a cuál de ellas añadirá cada nivel de discípulo divino que consiga, a fin de determinar sus conjuros diarios.

Nuevo dominio: el discípulo divino puede elegir un nuevo dominio entre los que su deidad tenga disponibles. El personaje recibe el poder concedido correspondiente a ese dominio y puede elegir los sortilegios de éste como conjuros de dominio (ahora, el personaje dispondrá de tres opciones por nivel para elegir conjuro de dominio en lugar de dos).

Emisario divino: los discípulos divinos pueden comunicarse telepáticamente con cualquier ajeno situado a un máximo de 60 pies, siempre y cuando tal criatura sirva a la deidad del discípulo o tenga el mismo alineamiento que éste.

Defensa sacra: añade este valor (+1 en el 2º nivel, +2 en el 4º) a los tiros de salvación del discípulo divino contra conjuros divinos, y también contra las aptitudes sobrenaturales y sortílegas de los ajenos.

Imbuir aptitud para los conjuros (St): igual que el conjuro, exceptuando que el discípulo divino no tiene que usar ningún espacio de conjuro de nivel 4º (o superior) para activar esta aptitud (trasfiere conjuros preparados uno a uno a sus objetivos sin tener que emplear un espacio de conjuro para el sortilegio imbuir aptitud para los conjuros). El único límite a la cantidad de conjuros que el discípulo divino pueda transferir es la cantidad de sortilegios de nivel 1 y 2 que tenga.

Trascendencia: gracias a su larga asociación con los ajenos que sirven a su deidad y a la intervención directa de ésta última, el discípulo divino trasciende su forma mortal y se convierte en una criatura divina. Su tipo pasa a ser “ajeno”, por lo que adquiere ciertas inmunidades e invulnerabilidades (consultar ajeno nativo en razas de planodeudos). Como acción gratuita el personaje puede custodiarse mágicamente con un conjuro de protección contra el bien/ el caos/ la ley/ el mal (deberá elegir contra qué forma en el momento de obtener la trascendencia, y luego no podrá cambiarlo).
Al alcanzar la trascendencia, la apariencia del discípulo divino suele experimentar un cambio físico menor, acorde a su alineamiento y deidad. Por ejemplo, los ojos de un discípulo de Lazhander, el Señor del Alba, podrían volverse de color brillante. Todo el que comparta patrón con el discípulo, incluyendo los ajenos al servicio de su patrón, reconocerán inmediatamente su naturaleza trascendente, y el personaje obtendrá un bonificador de +2 en todas las habilidades basadas en el Carisma y todas las pruebas de característica relativas a tales criaturas.

Requisitos

Para poder ser un Discípulo Divino, un personaje debe cumplir los siguientes criterios:

Lanzamiento de conjuros: aptitud para lanzar conjuros divinos de 4º nivel.
Habilidades: Diplomacia 5 rangos, Saber (religión) 8 rangos.
Patrón: el personajes debe tener una deidad patrona, de la que será discípulo divino.