Dirección…

Los Ancianos creen que con el momento exacto del resurgimiento de un Kuei-jin se puede determinar parte de su papel en el Gran Ciclo alineándolo con una de las Cinco Direcciones (Norte, Sur, Este, Oeste y Centro), las cuales definirán muchos aspectos de la no-vida del Catayano.

DIRECCIÓN

Los Kuei-jin de las Edades anteriores estaban clasificados de acuerdo con el papel que creía tener en la sociedad. Tras al iniciación del Kuei-jin en al corte, se hacia todo lo posible para descubrir el momento astronómico exacto en el que se había levantado de entre los muertos. Con esta información los ancianos asignaban una dirección al discípulo, una sintonía astrológica hacia uno de os puntos cardinales de la brújula. Esta dirección supuestamente guiaba muchos aspectos de la no-vida del vampiro y de sus responsabilidades. La dirección aún se honra en el Quincunx, aunque en otras partes tiene menos importancia. La dirección de un vampiro no es una guía absoluta de deberes, sino una leve sugerencia. Lo seriamente que se atenga a estas prescripciones depende del vampiro, del wu y de los ancestros involucrados. A pesar de todo, al sociedad Kuei-jin tiene una fuerte inclinación supersticiosa, de modo que los ancianos suelen asumir que un vampiro se comportará de modo adecuado a su dirección.
Esta característica suele corresponderse con el equilibrio del Yin y el Yang; eso quiere decir que los vampiros con un Yin elevado serán considerados del norte o del oeste, mientras los de un Yang alto serán considerados de las direcciones sur o este. Esta clasificación no siempre es cierta, especialmente en la turbulenta Quinta Edad, y puede ser interesante interpretar un vampiro cuyo equilibrio y dirección estén en conflicto (por ejemplo, un vampiro Yin al que le guste frecuentar clubes nocturnos, o uno Yang que prefiera expresarse en soledad).
Los colores y números de la suerte son tradicionales, y no sirven más que para amenizar la interpretación. En muchas zonas los vampiros visten ropas o se adornan con tatuajes apropiados a su dirección. Por tanto, un vampiro en sintonía con el sur podría tener siete tatuajes fénix grabados con tinta roja, vestir una camisa o sombrero de ese color, o incluso teñirse el cabello.
Ø Norte: los vampiros del norte suelen ser considerados fríos, lógicos, justos e insensibles. Suelen estar en sintonía con el Yin, aunque no siempre es así. Los vampiros del norte suelen encargarse del mantenimiento de las tradiciones de los Kuei-jin y de juzgar a aquellos que las transgreden. Actúan como magistrados y jueces para los suyos, investigando y arbitrando disputas; pobre del mortal o del shen que viole las leyes de norte. Su color es el negro y su número el 6.
Naturalezas comunes: Director, Fanático, Hosco, Juez, Tradicionalista.
Ø Oeste: los vampiros del oeste, o así dicen los sabios, mantienen lazos con los muertos y los mundos del más allá. Hasta los demás Catayanos les consideran extraños y alienígenas. Su misión es cumplir los dictados de los mandarines, lo que hacen con despiadada precisión. También es su responsabilidad interpretar y cumplir los deseos de los espíritus del Reino Medio. Estos Kuei-jin suelen ser ejecutores o castigadores, pero también operan como hechiceros y mensajeros. Su color es el blanco y su número el 9.
Naturalezas comunes: Autista, Conformista, Pervertido, Solitario, Superviviente.
Ø Centro: los vampiros del centro del Gran Ciclo son, metafóricamente hablando, el alma de sus sociedades. Exploran sus propias naturalezas y ayudan a los demás a encontrar un lugar en el gran tapiz del universo. Los vampiros del centro suelen ayudar a los nuevos Kuei-jin a adaptarse a la sociedad, aunque algunos se retirar prefiriendo búsquedas personales en la naturaleza o en los mundos espirituales. Su color es el amarillos y su número el 5.
Naturalezas comunes: Bufón, Mártir, Pervertido, Solitario, Visionario.
Ø Este: los vampiros de aspecto este son los “cosechadores”, la casta granjera de los Kuei-jin. Su responsabilidad es moverse de noche entre los rebaños mortales, asegurándose de que todo este en armonía. De todos los vampiros, los del este tienen a ser los más cómodos entre su antigua especie, lo que les permite guiar (o manipular) a los mortales “por su propio bien”. También son los que trataran de regresar a sus antiguas vidas, normalmente con resultados trágicos. Su color es el azul y su numero el 8.
Naturalezas comunes: Arquitecto, Confabulador, Protector, Vividor.
Ø Sur: los vampiros del sur son las dinamos que mantienen en movimiento la Rueda de las Edades. Siempre cambiantes, nunca previsibles, estas criaturas suelen verse enfrentadas con los miembros más tradicionales de la sociedad. Aunque sus compañeros suelen considerarlos insufribles, se tolera a estos Catayanos por sus formidables intelectos y sus capacidades de lucha. Son los lideres de los Kuei-jin, los creadores… y los destructores. El temperamento de los “fénix” suele meterles en problemas, aunque también les sirve para sobrevivir a ellos. Su color es el rojo y su número el 7.
Naturalezas comunes: Bizarro, Bravucón, Mártir, Rebelde, Visionario.