Disciplinas Kuei-jin – Cultivación-

Muy pocos se fían de esta Disciplina, incluso entre los Kuei-jin. Los practicantes de Cultivación aprenden diversas técnicas para comulgar con su P´o (o con el de otros) e influir en él.

DISCIPLINAS DEL ALMA

Este grupo de poderes se centra en la comprensión y el control de los Kuei-jin sobre las almas Hun y P´o. Aquellos que dominan estas Disciplinas son criaturas realmente formidables, capaces de llevar a cabo proezas de voluntad inconcebibles o de dominar directamente el alma de otras criaturas.
Los vampiros que estudian las Disciplinas del Alma se toman muy enserio su vocación. Se requiere perfección en el pensamiento y en la ejecución, ya que la lasitud permite manifestarse al Demonio. Un fracaso en cualquier tirada para activar las Disciplinas del Alma fuerza a una comprobación inmediata de naturaleza sombra.

CULTIVACIÓN

Muy pocos se fían de esta Disciplina, incluso entre los Kuei-jin. Los practicantes de Cultivación aprenden diversas técnicas para comulgar con su P´o (o con el de otros) e influir en él. Para un maestro de la Disciplina, el Demonio no es más que un viejo amigo de la familia, una criatura indisciplinada que debe ser corregida en ocasiones, si, pero útil de todos modos. De hecho, muchos de estos vampiros muestran tan a menudo su semblante P´o como el Arquetipo Hun.
A pesar de su mala fama, los practicantes de Cultivación son un mal necesario de la Quinta edad, especialmente con la llegada de los Kin-jin. Dada la relativa falta de familiaridad de los demonios occidentales con sus Bestias, un conocedor de esta disciplina puede lanzarlos a un frenesí destructivo con relativa facilidad. Por desgracia dada la naturaleza impredecible de Cultivación, al hacerlo a menudo se sufre el mismo destino que las victimas.

I. ESCUDRIÑAR
El estudiante de Cultivación aprende primero a entrar en sintonía con las ansias del P´o, tanto el propio como el de los otros, descubriendo las motivaciones oscuras de los mortales y de los shen.
Sistema: el vampiro pasa tres turnos meditando (si usa el poder sobre si mismo) o concentrándose (si lo emplea sobre otros), tirando después Percepción + Hun (dificultad 7).
Si se usa el poder para pacificar el P´o, un éxito permite al vampiro añadir uno a la dificultad de su siguiente tirada de naturaleza fuego, ola o sombra. Con tres o más éxitos se puede forzar un “dialogo” con el Demonio; el P´o será interpretado por el Narrador o el Guía de la Sombra. Por su puesto, se trata de una entidad reacia y recalcitrante, pero un jugador astuto podría conseguir sacarle a su mitad oscura información interesante, especialmente si dirige la conversación hacia los demonios, el mal, etc.
Si se emplea para poder investigar el P´o de otros, el éxito permitirá conocer las motivaciones más oscuras de su objetivo. Si éste dispone de un P´o, el vampiro descubrirá su puntuación aproximada (si se obtienen uno o dos éxitos) o exacta (con tres o más). También se recibirá una pista sobre el Arquetipo del Demonio, una información útil para intentar subvertir a un Kuei-jin rival. Si se usa el poder sobre un Vástago se conseguirá la información básica sobre Humanidad o Senda, sus Virtudes, Trastornos y otros Rasgos relacionados con su estado espiritual. Si se emplea el poder sobre un mortal se conseguirán pistas intuitivas sobre sus vicios, sus secretos oscuros y otros defectos ocultos. En todos los casos, un uso con éxito del poder permite al Catayano sumar un dado a todas las tiradas Sociales que apelan a la naturaleza básica del objetivo (sobornos, ciertos tipos de seducción, etc.).
Un fracaso en el empleo de este poder permite una toma instantánea de control por parte del P´o.

II. HENDIR AL DEMONIO
El vampiro aprende a separar sus almas duales, demarcando claramente el Hun y el P´o. Al hacerlo permite que uno de los dos anime y controle su cuerpo mientras el otro se mantiene cerca, a la espera. Ambas almas podría actuar en equipo, permitiendo al vampiro ejercer diversas acciones útiles. Sin embargo, el P´o seguirá siendo malévolo y hará todo lo que este a su alcance para provocar dolor y desesperación.
Sistema: Para Hendir la Demonio e vampiro debe gastar un punto de Chi y concentrarse durante dos turnos, tirando después Fuerza de Voluntad (dificultad 8). Un éxito permite el comienzo de la separación. Después el jugador deberá realizar un enfrentamiento de Hun (dificultad 6) contra P´o (dificultad 6). Por cada éxito logrado en la torada de Fuerza de Voluntad el jugador podrá sumar un dado a cualquiera de las otras 2 reservas.
Si el Hun vence o empata, el alma dual se separa y el Arquetipo Hun queda en control del cuerpo. Si gana el P´o, el alma se dividirá pero será el Demonio el que este al mando.
En cualquier caso, el alma perdedora será expulsada del cuerpo del Catayano y quedará flotando cerca, en las Tierras Espejo. Un alma desplazada puede separarse hasta 175 metros de su cuerpo. En este estado se considerará un espíritu Yin o Yang dependiendo del Chi empleado para alimentar la Disciplina. Si es atacada por algún espíritu, el alma dispondrá de puntuaciones de Chi y Fuerza de Voluntad iguales a las del personaje. Si el alma es Hun, se usará Hun como Gnosis, si es P´o, se usara P´o como Rabia. Si es reducida a cero Chi, el alma regresa temporalmente al Mundo Yomi y vampiro entrará inmediatamente en letargo.
Si es amenazada, el alma desplazada podrá tomar refugio en el cuerpo del Catayano. Esta maniobra la protege de ataques espirituales, pero podrá se expulsada en cualquier momento por el alma dominante. Por supuesto, esta situación puede ser peligrosa si el P´o está al mando, y puede conducir a negociaciones internas realmente interesantes…
Mientras las almas estén separadas, el vampiro podrá actuar de forma efectiva con su cuerpo y con su alma desplazada. Cada una de sus mitades podrá actuar independientemente durante el turno. Por ejemplo, un Kuei-jin que divida y expulse a su alma P´o podrá utilizar su cuerpo (controlado por el Hun) para realizar acciones físicas o emplear Disciplinas del Alma mientras, sutilmente, envía a su P´o a atacar a un espíritu (con su Rabia) o a explorar el terreno.
Las dos almas mantienen un enlace telepático, por lo que son concientes en todo momento la una de la otra. Las dos pueden acceder a los poderes Chi básicos de vampiro (Visión Vital, Visión Fantasmal) y a la Fuerza de Voluntad, aunque solo una de ellas puede emplearlos durante el mismo turno. El alma que se encuentra en los mundos espirituales puede ver automáticamente su entorno, de modo que Hendir al Demonio es un buen modo (auque peligroso) de investigar esta dimensión y a sus moradores. Es posible ordenar al alma desplazada que se limite a girar alrededor del cuerpo, quedando “en espera”; mientras se esté en este estado, la dificultad de todas las tiradas para sorprender al vampiro o acercarse a él en silencio aumentaran en dos.
Los efectos de este poder duran una escena.

III. AZOTAR EL DEMONIO
Un Cultivador con este nivel aprende a guiar y a manejar las almas de los demás, separando el Hun del P´o y haciendo que uno de los dos se adueñe de la conciencia. Este poder es similar al anterior, pero afectando a otras criaturas.
Sistema: el vampiro debe trabar contacto ocular para usar este poder. Gastará un punto de Fuerza de Voluntad y tirará Manipulación + Hun (dificultad 6). La víctima puede resistirse con Fuerza de Voluntad (dificultad 6). Si el Kuei-jin tiene éxito, el Hun y e P´o del objetivo se separarán, aunque permaneciendo en el cuerpo.
Lo que ocurra a continuación dependerá de la puntuación del Hun y el P´o de la victima. Si el Hun es más fuerte, el objetivo se hará inmediatamente pasivo y maleable. No podrá tomar acciones agresivas y podrá huir si alguien se le enfrenta. Será muy susceptible y obedecerá cualquier orden que se le dé, salvo que supere una tirada de Fuerza de Voluntad (dificultad 6); sin embargo, las ordenes no pueden incluir actos agresivos o autodestructivos. Si es atacado se podrá defender normalmente, pero nunca perseguirá a un enemigo que huye.
Si el P´o del objetivo es más fuerte, éste entrará inmediatamente en naturaleza fuego. Si el vampiro logra tres o más éxitos (tras al tirada enfrentada), el P´o se adueñara del cuerpo de la víctima. Si el poder se emplea sobre un objetivo cuyo P´o ya es dominante, la víctima se sentirá confusa y apática durante una escena.
Si el Hun y el P´o son iguales, las almas gemelas entrarán inmediatamente en guerra. La victima debe hacer una tirada enfrentada entre ambos (dificultad 6). Si el Hun gana o empata mantendrá el control del cuerpo y no sucederá nada más. Si vence el P´o, su Arquetipo se adueñara de la victima.
Cuando se usa este poder contra un Vástago, Ghoul u otra criatura con una Bestia, a víctima se vuelve pasiva como se a indicado anteriormente, salvo que (a opción del Narrador) su lado bestial sea fuerte. En ese caso entrara en frenesí.

IIII. SUBYUGAR AL DEMONIO
El Cultivador puede contactar psíquicamente con su alma dual, arrancar al P´o del Hun y someter al Demonio interior. Este Demonio subordinado puede ser empleado para intimidar a las criaturas menores y para vigilar a los enemigos.
Pocas cosas irritan más al P´o que el uso de este poder. Un Catayano lo utilice con regularidad puede verse en problemas graves la próxima ves que el P´o tome el control.
Sistema: para realizar la operación, el Catayano gasta un punto de Fuerza de Voluntad y pasa dos turnos concentrándose, tirando Destreza + Empatía (dificultad 8) . el éxito permite el comienzo del proceso. El Catayano realiza una tirada enfrentada de Hun contra P´o (dificultad 6 para ambos), sumando un dado a la Reserva de Hun por cada éxito logrado en la tirada de Destreza + Empatía. Si el Hun gana o empata, subyugara al P´o; si éste vence, dominara automáticamente el cuerpo de vampiro durante una escena.
Un Demonio sometido no puede controlar el cuerpo del Catayano, aunque éste seguirá siendo vulnerable a la naturaleza fuego. Si el vampiro entra en frenesí el yugo de Hun se romperá automáticamente, por lo que el P´o hará todo lo posible por provocar este estado. Mientras esté sometido, el P´o no podrá hacer anda sin permiso del Kuei-jin, aunque éste no podrá emplear las Artes y el Chi Demoníacos.
El P´o puede emplearse como “perro de vigilancia”, ya que es capaz de detectar a otros “demonios”en un radio de 50 metros con una tirada de Percepción + Alerta (dificultad 7). Las criaturas que entran en esta clasificación incluyen a los Kuei-jin, los Vástagos, los Hengeyokai, los espectros, los Wraiths dominados por el P´o, los humanos lunáticos y otras “almas salvajes”. No será posible de este modo detectar criaturas invisibles u ocultas mágicamente, pero si se sabrá que hay seres tales cerca.
Además, debido a que la rabia del Demonio esta a flor de piel, el vampiro exuda un aura amenazadora; los mortales deberán superar una tirada de Fuerza de Voluntad (dificultad 6), para acercarse u oponerse al Kuei-jin.
Este poder dura una escena.

V. DOS SE HACEN UNO
Un vampiro que alcanza este nivel de Cultivación puede resolver parcialmente la dicotomía del alma dual, como si volviera a ser mortal. Este poder puede ser una gran inspiración para los Catayanos y permite vislumbrar la Golconda; por desgracia, el exceso de confianza que genera puede enviarlos aún más rápidamente hacia la espiral descendiente de la depravación.
Cuando se emplea este poder, la personalidad del vampiro se convierte en una fusión entre los Arquetipos Hun y P´o. Aunque el segundo no puede forzar su voluntad sobre el personaje, el jugador deberá incluirlo en su interpretación.
Sistema: el vampiro gasta un punto de Fuerza de Voluntad y tira Carisma + Empatía (dificultad 8). Si se tiene éxito, el Hun y el P´o se funden durante una escena. El vampiro será inmune a las naturalezas fuego, ola y sombra, y podrá emplear cualquiera de los poderes del P´o y las Artes Demoníacas sin temer reacción adversa alguna. Al disponer de dos mentes, cualquiera que ataque con algún poder de control mental o emocional deberá hacer dos tiradas separadas, teniendo que superar las dos para afectar al Kuei-jin.

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