El Juramento a Selene

El Juramento, es un código de conducta que Madre Selene a puesto sobre sus hijos, y es tanto una obligación como una necesidad y una ayuda, pues este código les muestra la necesidad de continuar con la tarea que Padre Lobo dejó tras su muerte, pero también les resalta lo importancia de su naturaleza dual. Sin esta guía los Uratha se convertirían, más tarde o más temprano, en meros hombres o lobos.

Los Uratha no se someten a las leyes de la humanidad, ni tampoco el mundo espiritual cuenta con ningún código de leyes que les ate. Sin embargo, criaturas de semejante furia no pueden hacer lo que les plazca sin repercusiones de ningún tipo. Cada pecado cometido en contra de su propia naturaleza les debilita, les impulsa aún más lejos en una espiral descendente. Denegar su naturaleza, o dejar que ésta tome el control, convertiría a los hombres lobo en los monstruos descerebrados a los que se refieren las leyendas humanas.

Los Uratha reconocen esta debilidad potencial, y la tratan de mantener controlada prestando obediencia a los tabúes atribuidos a Padre Lobo y Madre Selene. La forma que este voto toma es la del Juramento de Selene.

El Juramento de Selene es un juramento complejo, con varias partes, cada una de las cuales tiene gran importancia. A un Uratha se le da la oportunidad de someterse al Juramento durante su iniciación en una tribu, y por tanto, en el Pueblo. La forma exacta de éste varía entre las tribus, debido que incluyen una ley particular: un voto al tótem para reforzar así el propósito de la tribu.

El Juramento es mitad credo religioso, mitad código legal, pero el aspecto de mayor importancia es que ayuda luchar contra la locura del alma de un hombre lobo. Mediante el Juramento, los hombres lobo juran adherirse a los principios que equilibran su instinto con su racionalidad, su carne con su espíritu. Cada inciso del Juramento representa una forma potencial de perder un poco más del alma. El voto de “El Pueblo no asesina al Pueblo” recuerda los Uratha lo fácil que es degenerar en un monstruo al abandonarse al ansia de sangre contra sus hermanos. El precio por ignorar el Juramento de Selene lo paga uno mismo.

No todos los Exiliados juran ante Selene y los Primeros (y, por supuesto, ningún Puro). Algunos rechazan la noción del Juramento, mientras que otros juran solo parte del mismo, eligiendo determinadas leyes. Aquellos que lo hacen se convierten en Lobos fantasmales. Sin esta muestra de lealtad, los Primeros no los aceptaran como sus hijos. Unos cuantos Lobos fantasmales se adhieren a los preceptos del Juramento en espíritu, sin jurarlos de forma solemne; otros viven libremente, y repudian otras leyes que no sean las suyas. Aquellos que transgreden los preceptos del Juramento, ponto se encuentran desequilibrados, y no tardan en sucumbir a su lado más bestial y olvidar su autentica naturaleza.

El Lobo Debe Cazar

En la Primera Lengua, la primera parte del Juramento reza Urum Da Takas. Muchos Exiliados lo consideran como la primera y más importante cláusula del Juramento, ya que representa el deberé heredadote su ancestro legendario y de la Primera manada. Los Exiliados se obligan a esta parte del Juramento primero en honor de Padre Lobo, para reafirmar su propósito y el de los Primeros. Los principales depredadores de la carne y el espíritu, deben cazar su presa sagrada: los espíritus que han escapado al mundo espiritual, los anfitriones, y otras amenazas del territorio de la manada.

No obstante, esta cláusula del Juramento es también razón de muchas diatribas entre manadas rivales. Si una manada no consigue mantener a sus rivales a raya, otra manada puede reclamar que la primera “falló en la caza” y entre en su territorio con la intención de hacer su trabajo en su lugar. Lo más habitual s que ésta sea una forma rápida de poner a prueba las defensas de la manada o tal vez el incremento en las hostilidades en una rivalidad enconada. Pero a veces las intenciones son sinceras: una manada que compruebe que una infestación de Beshilu, espíritus o Poseídos escape al control de sus vecinos, y sienta que es necesario intervenir antes de que la negligencia de la manada provoque un deterioro mayor. Tal incursión suele terminar en una enemistad a muerte entre las dos manadas, sin importar las intenciones que la motivaron. De cuando en cuando, un duelo brutal entre manadas es preferible a que una seria amenaza se haga más fuerte.

Irónicamente, los Puros parecen tener su propia versión retoricada de esta parte del Juramento, aunque resulta evidente que no muestran ningún aprecio por Madre Selene o quienes la honran. Los puros cazan porque entienden que es su deber sagrado hacerlo… y son los Exiliados su presa habitual

El Pueblo No Asesina Al Pueblo

Imru Un Fir Imru. La expresión de esta ley nos hace volver otra vez a la Primera Lengua. No dice “Los Urahta no han de matar Uratha”. Dice “el Pueblo” o “la Tribu” o “la Familia”. Y el verbo que se usa es “Asesinar” en al forma antigua, no “Matar”. Como resultado de esta ambigüedad, ningún hombre lobo puede estar seguro de cómo interpretar este precepto. Algunas manadas entienden que es tabú asesinar humanos de sangre lupina así como Uratha, incluso en el calor de la batalla. Otros creen que el un hombre lobo puede matar a otro en un desafío pero que el asesinato “en secreto” está prohibido. Se da por hecho que acabar con un enemigo vencido pero no muerto es una clara violación de este precepto. Una vez que un hombre lobo resulta vencido y se comienza a sanar, se considera asesinato terminar con su vida.

A juzgar por las baladas y las historias orales que los Cahalith han conservado con el paso de los milenios, es probable que esta ley haya sido la más incumplida de todo el Juramento. La épica Guerra en las Montañas y Llanuras, que data de los primeros siglos tras la caída de Roma, es la más conocida obra de arte relacionada con este precepto del Juramento. Muchos de los juicios Elodoth descritos ahí, sirven como precedentes incluso hoy día.

Los Elodoth discuten con fiereza acerca del significado de “el Pueblo”, puesto que ningún Exiliado tiene muy claro si los Puros entran en él o no. Algunos hombres lobo Puros parecen someterse a un código que les evita matar Exiliados sin más, pero la mayoría de ellos, no. Unos cuantos Exiliados se refrenan a la hora de asesinar Puros; otros deciden no incluirlos en al ley.

El Inferior Honra Al Superior, El Superior Honra Al Inferior
Sih Sehe Mak; Mak Ne Sih. Los hombres lobo constatan con más facilidad que los humanos que la humanidad posee sus propias jerarquías. La sociedad Uratha no es una democracia. Nunca lo ha sido, y nunca lo será. No antever las exigencias de tu cargo supone demostrar un orgullo peligroso.

Los hombres lobo jóvenes menudo discuten que esta ley no fu dictada por Selene, sino por los antiguos, que deseaban permanecer en la cumbre y mantener a raya a os jóvenes. Los ancianos, por el contrario, creen que ya han pagado sus deudas. Recibieron sus cicatrices cuando fueron jóvenes, así que ahora se merecen los beneficios de su posición. La mayoría de los antiguos señala que respetan a los jóvenes en la medida reconocida en la ley.

Las baladas que ilustran este precepto siguen uno de los siguientes esquemas: un grupo de Uratha jóvenes se rebela contra su posición, pone en evidencia los antiguos y luego es brutalmente devuelta la realidad, cuando los ponen en su lugar; o Uratha de renombre maltratan a hombres lobo más jóvenes, para luego arrepentirse y recuperar su posición. (La Redención del Portador del Fuego, que terminan con la muerte de Rahu Portador del Fuego durante el tercer siglo después de Cristo, es la cúspide de estas últimas).

Respeta A Tu Presa
Ni Daha. Los Uratha han jurado ser cazadores responsables; no piensan agotar los recursos de su territorio. Cuando decidieron ocupar el puesto de Padre Lobo como guardián de ambos mundos, juraron respetar a su presa de forma que mostraron que sus intenciones eran más honorables que las de los tiranos espirituales a los que se oponen. El Juramento les obliga a respetar a todas sus presas. Esto incluye humanos: una verdad que recuerda a los hombres lobo jóvenes lo extraña que es la sociedad en la que han entrado a formar parte.

Muchos hombres lobo sufren el mismo remordimiento cuando matan a un humano que cuando matan a un venado, la única diferencia, para no pocos Uratha, radica en que el Juramento les prohíbe consumir la carne de humanos. Los hombres lobo prestan al espíritu de la presa el mismo respeto en ambos casos, y no matarán si no es necesario. Un venado muere para proporcionar comida, mientras que un humano suele ser eliminado por alguna trasgresión inconciente a los tabúes lupinos.

En la actualidad, la mayoría de las manadas advierte a los humanos que cometen alguna violación de sus normas, en lugar de matarlos sin más. Tal advertencia puede consistir en una nota anónima, el hechizo de espíritus, la exposición a la Vesania, o el acoso y daño a la propiedad. Estos avisos suelen evitar que el humano continué realizando la actividad perjudicial que sea, con lo que se suele impedir al perdida de una vida.

El Uratha Debe Aparearse Con El Humano
Uratha Safal Thil Lu´u. De la unión entre hombres lobo no nacerá ningún Uratha, solo un monstruo. Incumplir este precepto es un pecado de lujuria y una evidente falta de autocontrol. Cuando los hombres lobo, en especial los compañeros de manada, sucumben al deseo físico, olvidan la razón de que Padre Lobo les trajera al mundo. Algunos Elodoth dicen que Luna obliga a sus hijos a aparearse con humanos para recordarles que el apareamiento es un deber. Si se permite el amor entre los Uratha, acabarían distrayéndose de su autentico propósito.

Otros hombres lobo creen que los unihar nacen para demostrar que ningún animal debería aparearse con sus familiares, so pena de fomentar la debilidad de sangre. Si seguimos este razonamiento, todos los Uratha son hermanos en el mundo espiritual. Muchos hombres lobo jóvenes sonde la opinión de que Selene no prohíbe cualquier actividad sexual (haya o no haya coito); aunque los Exiliados más conservadores adoptan la posición contraria.

Las baladas de amor trágico tienen algo que sacude el corazón de los hombres lobo. A menudo, como se recoge en La Canción Rompehachas y Domadora, el incumplimiento de este precepto se redime por la muerte heroica de uno de los culpables para salvar al otro.

A los ojos de muchos hombres lobo modernos, esta parte del Juramento es de manera relativa, poco importante, aunque casi toda hembra que ha pasado por el clavario de un “embarazo espiritual” respeta a rajatabla la ley.

No Comerás La Carne Del Hombre Ni Del Lobo
Un Hu Uzu Eren. Los Exiliados no consumen la carne de ninguno de sus familiares cercanos. Para ser más exactos, no deberían, puesto que la tentación siempre está ahí.

Quizá porque los humanos y lobos son parientes próximos, tal vez por que al retener una mayor porción de poder espiritual, su carne posee cierto… nutriente espiritual. Si se devora carne humana o lupina, un hombre lobo recupera cierta cantidad de energía espiritual para alimentar sus poderes sobrenaturales… a un coste terrible para su alma. El Pueblo considera horrible e inquietante que exista tal senda hacia el poder, aunque los hechos demuestran que tal acto es alo más que especulación.

Afortunadamente, casi todo Exiliado ha sido criado en culturas donde el canibalismo es tabú, así que son renuentes a cometer este tipo de actividades. Algunos antiguos incluso rechazan enseñar a los nuevos hombres lobo la razón por la que pudieran verse tentados a realizarlos. Lo que los jóvenes no conocen, no puede dañarlos.

Sin embargo, ocurre. Un hombre lobo que se pierde en la locura de la rabia Mortal quizá acabe ingiriendo parte de su caza. Incluso podría no ser capaz de resistirse al sabor y desear más. Ritos antiguos de origen cuestionable se basan en el consumo de carne humana o lupina. Hace solo dos años, se descubrió que una manada de México subsistió alimentándose de carne humana guante semanas. Los hombres lobo fueron exiliados, el nombre de su manada borrado de todos los registros, y sus locus destruidos.

El Rebaño Debe Permanecer Ignorante
Un Bath Githul. Los humanos sufren de manera terrible a causa de la Vesania. Por otro lado, las depredaciones de los hombres lobo n los días anteriores a la Caída, y la separación de los humanos del mundo espiritual, han fortalecido la maldición de Selene. Una vez libres de su ignorancia, no ya vuelta atrás, lo que les convierte en victimas propiciatorias para los espíritus aprovechados.

En realidad esta ley no se basa tanto en la protección de los humanos como en la de los propios hombres lobo. Los humanos llevan constituyendo un peligro (siempre y cuando hablemos de un grupo numeroso) desde que el tiempo es tiempo. En la actualidad, son iguales de problemáticos en números de 2 ó 3. Los Exiliados no se atreven a dejar pista alguna de su existencia en manos de los humanos. Éstos conocen el efecto de la plata en los hombres lobo, incluso aunque no estén seguros de su existencia. Las pocas ocasiones en que los humanos fueron tras los Uratha n cantidades considerables (algo que no ha ocurrido desde mediados del siglo XX), los resultados siempre han sido terribles y sangrientos para ambos bandos.

La aparición de Internet durante la última década del siglo XX ha hecho de esta ley algo mucho más complicado de cumplir, pero además otorga los Uratha cierta clase de protección. Se puede encontrar todo tipo de rumores y de “evidencias” absurdas en Internet, y a menudo redundan en el descrédito del autor. Los avistamientos de hombres lobo (los que consiguen evitar la Vesania) suelen ser rechazados con facilidad. Se trata de una bendición muy particular, pero los Uratha dan gracias por ella.

Juramentos Tribales
Cada Primogénito que sirve como tótem tribal tiene su propio tabú. Los cinco Primeros vinculados a los Exiliados son aliados de Selene (en la mayoría de las ocasiones), y han dejad claro que el Juramento de Selene es tan importante como lo es para ella. No obstante, han añadido sus propias cláusulas al Juramento, que representan sus tabúes.

Las leyes de los Primeros van desde “No ofrezcas aun rendición que no estás dispuesto a aceptar” hasta “Honra tu territorio sobre todas las cosas”.

Estas diferencias en las reglas crean las diferencias en las tribus. Los miembros de algunas tribus creen que la ignorar su precepto, las otras tribus se condenan o cometen blasfemia contra Selene y el resto de Uratha. Otras manadas respetan otros puntos de vista, o tal vez su filosofía tribal es permita perdonar con mayor facilidad.

Incumplimiento y Castigo
El incumplimiento del Juramento de Selene es algo complicado de medir. En muchos casos, la tarea de castigar formalmente al trasgresor recae sobre su manada o la manada que sufrió a consecuencia de su actuación. Si un hombre lobo solitario asesina a otro, se puede encontrar siendo juzgado por los compañeros de manada de la victima, que seguramente aplicaran una pena tan brutal como sea posible sin infligir el Juramento. Si un miembro de una manada ofende a un hombre lobo de otra manada, sin embargo, las cosas se complican. La manada ofendida tiene derecho a exigir retribución, pero la manada del ofensor tampoco desea dejar que su compañero sea castigado de forma cruel. Peleas a muerte entre manadas han empezado por mucho menos. No obstante, los Elodoth de ambas manadas (en caso de teneros) acordaran un juicio.

Otro supuesto de violación del Juramento es la infracción incidental, una que el hombre lobo cometió sin intención y que no ha tenido un impacto negativo en el mundo espiritual o entre los Uratha. Esto puede incluir un desafió de la autoridad del alfa de la manada en un momento poco oportuno; lo que se merecerá, dependiendo del caso, desde una dura reprimenda hasta una lesión de poca importancia (un dedo roto, por ejemplo).

Una violación seria la Juramento s aquella que se ha realizado en pleno conocimiento, pero cuyas consecuencias no son muy graves. Dependiendo de la región, quizá se trate de encuentros sexuales con otro Uratha o el asesinato de un miembro de las Tribus Puras. Los castigos apropiados incluyen el ostracismo temporal, el exilio también temporal al Reino Sombra o heridas ritos.

Un crimen grave es el que se efectuar de manera deliberada, además, provoca graves consecuencias en el mundo espiritual o en la población de hombres lobo. Como ejemplo podemos citar el consumo intencionado de carne humana o lupina, las relaciones sexuales que desembocan en el nacimiento de un Hijo fantasmal, o facilitar que un humano sepa de la existencia del Pueblo. Este tipo de transgresiones se suelen sancionar con la muerte, el ostracismo de por vida o l exilio permanente a los vergeles espirituales.

Ricardo Blanch

Tiburk

Un amante de los juegos de rol...

2 comentarios:

  1. 1º Cuál es el juramento ?
    2º Si uno conoce a Selene, bueno mediante sueños, (sin tener conociemiento alguno sobre ella anteriormente), cómo puedo explicarme eso..?

  2. En negrita es el juramento.

    Todo el material que se encuentra en Secretos Oscuros esta basado en la fantasía, y cualquier persona que no posea la capacidad de distinguir fantasía con realidad o que crea que cualquier juego de rol implique practicas ocultas no va a encontrarlo aquí.

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