El Mundo Subterraneo

Movido por una de las mayores críticas que se hace a “Wraith: El Olvido”, la que es imposible establecer el plano de existencia de los Sin Reposo, me he visto impelido a crear un documento que intente reflejar más o menos lo que a mí me parece que es el Mundo Subterráneo. Espero que consiga lo que me he planteado: enseñar a la gente que no es tan difícil ubicarse en el universo donde se desarrolla la historia de Wraith.

Escrito por Santiago Giovanni

La pluma escribe rápida y veloz sobre el papel que tengo frente a mí. La obra que estoy creando ha de ser una cumbre para la investigación. Algo interesante a lo que las criaturas sobrenaturales del otro lado del Manto puedan aferrarse para investigar este lado de la existencia y, quizás, conseguir alguna solución para los millones de Sin Reposo que pueblan el Inframundo.

Soy Gerhard Kremer, cartógrafo imperial de Estigia a las órdenes directas del Consejo de los Señores de la Muerte y, muy recientemente, entregado a la causa del Culto del Misterio. Sí, tras muchos años, se puede decir que soy un Hereje encubierto en las más altas esferas de la Jerarquía.

Desde hace unos meses, mantengo contacto con un reputado Cainita nigromante del clan Giovanni que desea tener cosas palpables sobre el Mundo Subterráneo. Un delicioso trueque me ha propuesto y yo he aceptado. Este, pues, es el documento que está ansiando: La Geografía del Mundo Subterráneo.

“Este lugar en el que los muertos reposamos recibe varios nombres según la cultura y la criatura sobrenatural que se refiera a nosotros. Nosotros hablamos de esta región después de la muerte como el Mundo Subterráneo. Los Garou afirman que esta es una de los niveles de la umbra, la Umbra Oscura. Los Kuei-Jin tienen la perspectiva exacerbada del Yin y el Yang, por lo que asignan a esta “dimensión” como el Reino del Yin, donde las cosas están estáticas y la fuerza del cambio se deshace sin alterar nada.

Realmente, para comprender qué es lo que sucede en el Mundo Subterráneo hay que tener una concepción multiespacial. Más allá de los sentidos que nuestro Señor dio a la Humanidad, hay que tener una mente abierta y unas ganas de supervivencia para vivir en este lugar de la existencia.

El cubil de la Humanidad se encuentra en lo que los Sin Reposo llamamos Las Tierras de la Piel. Ahí es donde están los vivos (los Rápidos), donde todos y cada uno de nosotros hemos pasado el momento más dulce de nuestra existencia, el de la vida real, sin estar despegados del mundanal cuerpo, aquel al que Platón tanto criticó.

Nuestra influencia sobre las Tierras de la Piel es muy tenue, a menos que hagamos uso de ciertos Arcanoi o que supeditemos el bienestar de nuestro débil cuerpo; la tierra de los vivos está vedada para nuestra existencia. Y es que para entorpecer nuestra influencia se encuentra una barrera denominada el Manto, cuyo grosor va en dependencia del lugar en el que nos encontremos. Sitios en donde las tragedias hallan imprimido una huella perdurable hacen que el Manto sea más débil, como por ejemplo los camposantos, velatorios, campos de concentración, etc.

Un reflejo sombrío del plano de existencia de los mortales es el lugar en el que vivimos. Separadas estas tierras de las de la Piel por el Manto, se hacen llamar Las Tierras de las Sombras. El reflejo siempre tiende hacia el lado negativo, aquí la vida no crece esplendorosamente, aquí todo tiende hacia la muerte. Si en las Tierras de la Piel hay un bosque de robles bien tupido, en las Tierras de las Sombras es muy probable que sea un bosque de árboles retorcidos y secos.

En este lugar, tiene cabida lo que hay y lo que hubo en las Tierras de la Piel. Edificios del ayer y del hoy intercalados y superpuestos, aquellos perduraron por los sentimientos que impregnaron en la gente cuando fueron destruidos; estos porque hoy se yerguen y ansían tener la vida en su interior, de cualquier tipo. Por poner un ejemplo reciente, en el World Trade Center de Nueva York, aunque en las Tierras de la Piel ya no existan Torres Gemelas; en las Tierras de las Sombras, se levantan con todos los cristales agrietados y sucios por años de abandono, además es muy probable que represente una fuente de Pathos importantísima.

Las Tierras de las Sombras por lo tanto son un reflejo de las de la Piel en toda su dimensión. La ciudad de Florencia tendrá su similar en las Tierras de las Sombras, con la necrópolis de Florencia. El Valle de la Muerte de los EE.UU. también se extenderá con grandes peculiaridades en el símil en las Tierras de las Sombras. Y la pregunta que todo atento lector puede hacerse es ¿cómo viajar de Florencia a Nueva York? ¿Y de vuelta a Europa, a la ciudad de Madrid? Se puede hacer de formas muy diversas, la menos peligrosa sería la de Encarnar a un mortal que vaya al mismo lugar, la de acudir en una marcha por las Tierras de las Sombras cual peregrino por el Camino de Santiago; o las mucho más peligrosas, tomar atajos; caminos de los que ya hablaré más adelante.

A lo largo de las Tierras de las Sombras, habrá lugares donde el Manto se debilite de forma particularmente interesante. Son las llamadas Moradas, lugares convenientemente salvaguardados por los Sin Reposo. Estos sitios son enclaves donde el contacto con los Vivos es mucho más fácil. Y hay que matizar que hablo de Moradas, atento lector, y no de “moradas”, pues esta última es el lugar que suele frecuentar un wraith, algo así como su casa; mientras que aquella, resulta ser el lugar en las Tierras de las Sombras donde el Manto es muy débil.

Y si hacia la parte de los vivos, tenemos las Moradas; hacia la región del Olvido, tenemos los Nihils. Estos vórtices de donde sale vomitada la oscura fuerza de la Tempestad están salpicados por las Tierras de las Sombras. Espectros, Apariciones, y demás seres abandonados al Olvido pueden salir de ahí y devorar todo en nombre de la fuerza caótica del Olvido. En unas líneas, me meteré más a fondo con el tema de la Tempestad.

Estas Tierras de las Sombras reciben distintos nombres según las regiones geográficas y culturales en donde nos encontremos. A Europa y Norteamérica, se le suele denominar el Reino Oscuro de Hierro. Las extensiones de China, el Tíbet, Mongolia y Japón se llaman el Reino Oscuro de Jade. África es el Reino Oscuro de Marfil. Y así podría seguir desgranando las diferentes regiones de esta “dimensión”. Y lógicamente, todas ellas tienen algo en común, se ven asediadas por las fuerzas de la Tempestad, llamada de muchas otras formas diferentes como por ejemplo el Océano en el Reino Oscuro de Márfil.

La Tempestad es un mar de almas enfurecidas, algo indescriptible que ni un experto como yo en Argos logra definir por completo. Ventiscas huracanadas, fuerzas atrayentes y repulsivas, sensación de desolación y de abandono; todas estas son características que determinan la Tempestad, un lugar donde todo Wraith corre el peligro de sucumbir.

Del mismo modo que las Tierras de las Sombras se superponen a las de la Piel, la Tempestad está en otro plano inferior a las Tierras de las Sombras. Como quedó claro en líneas anteriores, existen algunas rasgaduras en las Tierras de los Sin Reposo por donde la Tempestad fluye hambrienta de ánimas, los ya denominados Nihils.

En el seno de la Tempestad, existen una serie de caminos o Derroteros donde la circulación no está casi obstaculizada. Son lugares de paz que podrían ser usados para acudir desde las Tierras de las Sombras hasta Estigia o viceversa. A veces, los Derroteros tambien sirven para viajar de un punto de las Tierras de las Sombras a otro algo distanciado. Aún así, existen otros Wraiths que se arriesgan más y confían en su Arcanos de Argos; estos Sin Reposo surcan la Tempestad obviando Derroteros para atajar en sus caminos.

La Tempestad en sí es un lugar inhóspito donde la vida de un wraith correría mucho peligro. Sin embargo, la fuerza y pundonor de aquellos que perdieron sus Grilletes y que no podían seguir estando tan cerca de los vivos en las Tierras de las Sombras, procuraron un refugio en el interior de la Tempestad. Existen en esta eterna tormenta, una serie de continentes o islas que son epítomes de una virtual paz en medio de la Tempestad. Ha sido en estos en donde se han levantado los centros de los distintos Reinos antes mencionados: El del Reino Oscuro de Hierro tiene a Estigia como su centro de poder, Feng-Tu en el Reino Oscuro de Jade, el Nuevo Sol en el Reino Oscuro de Obsidiana, y un largo etcétera. La situación es mucho más precaria aquí pues alrededor del continente se encuentra el peligro de una Tempestad inconstante.

La ciudad de Estigia es el centro neurálgico del Reino Oscuro de Hierro o de la Estigia imperial. La megalópolis resulta ser una mezcolanza de todas las construcciones que se irguieron en las ciudades imperiales del pasado (Atenas, Roma, Cartago, Jerusalén, Bizancio, Constantinopla) y las que se han levantado en las de la época más reciente (Londres, París, Nueva York). Un maremágnum de calles cortadas, de edificios agobiantes del ayer y del hoy, superpoblada, y que tiene su único respiradero en la zona dedicada a los palacios para los Señores de la Muerte y lugares tan interesantes como la Biblioteca de Alejandría.

El afán protagonista de Occidente hace pensar que sean el centro del mundo, aún aquí en el Mundo Subterráneo. Es por ello por lo que hablan de las Costas Lejanas como del resto de continentes o islas más allá de la Tempestad. Muchos afirman que en algunas de esas costas está el secreto de la Trascendencia, pero estos cultos herejes no consiguen más éxito que el de reclutar a más gente bajo su causa, que no es poco. No obstante, entre las Costas Lejanas se encuentran los epicentros de los Reinos Oscuros de Jade (Feng-Tu) o el de Marfil (la Maleza de los Fantasmas), por poner unos ejemplos.

Dicen las leyendas que, en la misma Estigia, existe una entrada, unas escaleras de caracol descendientes que llevan a lo que han venido a llamar como Laberinto. Poco es lo que se sabe de ello, y menos aún lo que se ha podido sacar en claro de las perturbadas mentes de los que han venido de explorarlo. Lo que se afirma es que en su interior, yacen los Malfeos y los Espectros más antiguos y poderosos.

Para muchos, el centro inicial de la Tempestad es el Vacío. Estaría bien asemejarlo a lo que han descubierto en las últimas decadas en el universo: un agujero negro. El Vacío atrae hacia sí a todo lo que tiene alrededor, se traga la propia esencia de la Tempestad y se engulliría todo aquello que estuviera en sus cercanías. Es algo difícil de explicar, mas cuando mis ajados ojos no lo han visto, ni desean verlo, pero hay que decir que se encuentra en el mismo centro del Laberinto y que nadie, absolutamente nadie, ha vuelto de su interior para explicarnos qué sucede.

En definitiva, atento lector, podríamos resumir la geografía del Mundo Subterráneo como un conjunto de estratos que tienen puntos interconectados. El más superficial sería el que estaría en contacto con las Tierras de la Piel, las Tierras de las Sombras, separadas por el Manto. A continuación, la Tempestad que podría perforar la separación con las Tierras de las Sombras con sus Nihils. En medio de la Tempestad, unas islas o continentes correspondientes a los centros de los diversos Reinos Oscuros de las Tierras de las Sombras. Más allá de la Tempestad, el Laberinto y en su centro, el Vacío.

Espero haberle servido de especial ayuda, querido lector.

Por el remo de Caronte,

Gerhard Kremer, Cartógrafo Imperial al servicio de los Señores de la Muerte. También conocido por la latinización Gerhardus Mercatus.

Suelto la pluma cansado del movimiento de mi muñeca, amontono las hojas escritas y las pongo a un lado de la mesa. Espero, Santiago, que esto fuera lo que querrías. Ahora te toca a ti cumplir la parte del trato.

Ricardo Blanch

Tiburk

Un amante de los juegos de rol...

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