Facciones del Sabbat Primera Parte

El Sabbat no es un grupo monolitico, como ilustran su historia, su filosofia cosmopolita, y su vocacion por la libertad personal.

Es hogar de numerosos grupos escindidos y facciones unidas a las filas de la organizacion, para lograr sus propios fines (que suelen corresponderse), o para dirigir una division mayor. En este caos organizativo no es raro encontrar a estos vampiros en las propias manadas, aunque en modo alguno eso signifique que todos los miembros del Sabbat sean miembros de algunas de las facciones; la mayoria simplemente pertenecen a la Espada de Cain. Sin embargo estos grupos son muy numerosos, y algunos se han convertido en parte integral de la existencia de la propia organizacion.

LA MANO NEGRA

La Mano Negra puede describirse como una secta dentro de una secta, un grupo unico de vampiros diferentes de los demas.
Sin embargo esta faccion (tambien conocida como la Mano o en menor frecuencia como la Manus Nigrum), no es totalmente independiente, ya que todos sus miembros son leales al Sabbat. La Mano Negra consta de muchos clanes distintos, pero principalmente se nutre de Asamitta y Gangrel Antitribu.
Tambien incluye muchos otros para los que su clan es un asunto secundario y que persiguen los ideales de libertad de la organizacion.
Los Miembros de la Mano Negra no suelen crear manadas propias, sino que se dispersan entre los demas vampiros de la secta. Existen algunas manadas compuestas exclusivamente por agentes de la Mano, pero no suele verselas nunca sino es en los acontecimientos mas importantes, como los asedios y las cruzadas.
Esta faccion concebida como Milicia especial, se puede describir de forma sencilla como una fuerza militar a disposicion de los lideres del Sabbat. Como un autentico ejercito, la mano se especializa en numerosos aspectos de la guerra, desde la intriga y el espionaje hasta el asesinato o el combate directo. La Mano Negra no suele permanecer activa durante grandes periodos de tiempo, prefiriendo enviar pequeñas unidades o manadas concentradas para atender asuntos especificos. Son muy pocos los vampiros que pueden recordar una ocasion en la que toda la Mano haya actuado de forma simultanea. Los Antiguos de Sabbat parecen preferirlo asi, pues algunos temen en secreto que la faccion intentara dar un golpe si se mantuviera activa durante demasiado tiempo. Sin embargo, a lo largo de su historia la Mano Negra ha servido con intachable lealtad.
Los dirigentes de la organizacion suelen activar
unidades de la faccion para liderar asaltos contras ciudades de la Camarilla o asedios en curso. En su grupo se encuentran muchos de los Cainitas mas mortales de la Tierra, especializados en tacticas terrorificas y en la ruptura de la Mascarada. Sin embargo llamar a la Mano Negra sin ser necesario suele marcar negativamente una reputacion; la presencia de la secta es un asunto serio y no necesariamente sutil y pedir su ayuda, es literalmente, sacar los cañones a la calle.
Cualquier vampiro con el titulo de obispo o superior puede recurrir a ella y casi todos los miembros de la Mano son capaces de contactar con la faccion para solicitar ayuda.
Los principales dirigentes de la Mano seleccionan a sus posibles miembros de forma individual. La pertenencia a este grupo es un gran prestigio en el Sabbat, similar a la entrada en una fuerza militar de elite (de hecho es precisamente eso). El conocimiento de esta practica se ha extendido por toda la organizacion, por lo que los vampiros que quieren llamar la atencion de la Mano Negra suelen hacer grandes demostraciones de sus habilidades, a menudo llevando a cabo cacerias salvajes en solitario, asumiendo grandes responsabilidades en los asedios o incluso retando a duelo a otros miembros de la Mano.
La faccion pone a prueba a los candidatos mediante rigurosos examenes diseñados para comprobar la resistencia, la fuerza, la voluntad,
la astucia y la habilidad marcial de un vampiro.
Suele exigirse caminar sobre carbones encendidos, despistar a otros miembros de la Mano o superar pruebas a gran escala de “capacidad para la violencia”, que suelen terminar con grandes grupos de mortales mutilados, preguntandose que les ha ocurrido.
Si el candidato es aceptado se le asigna un mentor para instruirle en el funcionamiento de la faccion y en el combate avanzado.
Los miembros de la Mano Negra tienen una marca particular, un simbolo mistico e indeleble
que se lleva en la palma de la mano derecha.
Una vez que se recibe esta marca, el vampiro se convierte en un verdadero miembro del grupo y debe responder sin falta a su llamada.
Aunque es posible ocultar la señal o pintar encima de ella (los espias suelen hacerlo para no desvelar su afiliacion), es imposible eliminarla. Se pertenece a la Mano Negra hasta la muerte definitiva. Un grupo de vampiros conocidos como los Serafines, actua como alto consejo militar de la faccion, como Generales y Lideres. Estos cuatro cainitas responden directamente ante el regente y se sabe que se unen al consistorio cuando la guerra es inminente. Bajo ellos estan los Dominios, lideres de menor rango que organizan los regimientos de guerra. A sus ordenes se encuentran: los tenientes, sargentos y soldados
(si pueden llamarse asi a estos combatientes de elite), que llevan a cabo la mayoria de las operaciones. Muchos Sabbat atribuyen a la Mano Negra, la unidad de la secta en tiempos dificiles. De hecho la faccion se mantuvo operativa durante las dos primeras guerras civiles, permitiendo a la organizacion mantener su influencia en ciudades que de otro modo hubieran caido en manos de la Camarilla al iniciarse el conflicto.
Uno de los Serafines, Djuhah, ha creado manadas permanentes de miembros de la Mano Negra, para consternacion del resto del Sabbat. No se sabe que fin pretende dar a estas columnas, pero algunos han observado lo que parece ser un cierto “silencio” en las actividades de la Mano de los ultimos años.
En realidad gran parte de los exitos militares de la organizacion parecen producirse sin el apoyo visible de la faccion, por lo que muchos de sus detractores ponen en duda su utilidad.

LA INQUISICION DEL SABBAT

Imitando la inquisicion de los mortales Españoles, la del Sabbat es una faccion politica encargada de juzgar a los herejes y los Infernalistas. Creada en principio para combatir a los seguidores de la Senda de las Revelaciones Perversas que se habian ocultado dentro de la secta, han logrado tremendo exitos en los ultimos años con notables actuaciones en Detroit y Montreal (asi como entre varias Manadas Nomadas).
Por supuesto, la faccion tambien recuerda a la Inquisicion Mortal en otros aspectos: si acusa a alguien de Infernalismo es muy dificil defenderse, y tiene la costumbre de emplear tacticas monstruosas y terribles como su contrapartida historica. La Inquisicion del Sabbat
ha doblado recientemente su tamaño, pasando de quince a treinta miembros, principalmente gracias a su exito. Todos sus componentes son respetados (y poderosos……), miembros del Sabbat de lealtad intachable.
Los grupos de Inquisidores viajan a los territorios de la organizacion para presidir e impartir castigos entre los acusados.
A pesar de sus exitos descubriendo Infernalistas, han desarrollado una crueldad por los metodos utilizados en los interrogatorios y en los castigos. Un Sabbat acusado de Infernalismo puede ser marcado, quemado, desmembrado y apaleado, mientras que uno que lo admita (o que sea hallado culpable) recibe una Muerte Definitiva Lentra y Prolongada, complicada por dolorosos tormentos que, aunque en si mismos no son capaces de matar, si hacen insoportable el proceso. Muchos inquisidores disfrutan firmando estas sentencias (conocidas como autos de fe), amputando a las victimas, introduciendo insectos bajo la piel o propinando latigazos. Casi todos los demas permiten estas excentricidades para no arriesgarse a ser acusados. Esta faccion tambien es una entidad politica, ya que posee poder para deponer a obispos, arzobispos y jefes de manada.
Esta a punto de convertirse en una herramienta politica, pero aun no lo es porque sus miembros estan dedicados a sus responsabilidades y no aceptan de buen grado los intentos de manipulacion.
La Inquisicion tiene un poder sin precedentes, ya que es capaz de investigar y acusar a voluntad. Los Inquisidores Nomadas suelen viajar en grupos de cinco, acompañados por un par de Templarios. Aunque los exitos compensan las interferencias, no han hecho demasiados amigos en el resto de la organizacion. Muchos obispos y arzobispos no desean su presencia, ya que suelen inmiscuirse en el funcionamiento normal de la secta, para sacarle los trapos sucios a todos los Cainitas de una ciudad dada.
Los inquisidores prefieren aparecer sin anunciarse, ya que el conocimiento de su llegada, permite a aquellos que tienen algo que ocultar, escapar de su ira.
Al llegar a una ciudad, interrogan a todo el mundo, desde los miembros a prueba hasta a los arzobispos y cardenales. Consideran las pruebas contra todos los Cainitas y aceptan acusaciones de cualquier miembro de la secta.
Por supuesto, de las acusaciones sin fundamento no suelen obtenerse pruebas.
En estos casos, la Inquisicion prefiere dejar a los falsos acusadores, avergonzados en manos de aquellos encausados injustamente.
Suelen comportarse de forma brusca, y no dudan a la hora de utilizar la intimidacion en sus investigaciones. A pesar del bien que hacen a la secta, a los Inquisidores suelen tratarseles con miedo respetuoso, pues todos saben que sus no-vidas estan en sus manos.
Se rumorea que existe antagonismo entre la Mano Negra y la Inquisicion. Los Miembros de una faccion tienen prohibido expresamente pertenecer a la otra, y algunos sospechan que esta rivalidad, es resultado de los exitos de los Inquisidores y las recientes quejas a la impotencia de la Mano.