Fu Hsi

Los hirayanu serpiente son infaliblemente sabios, misteriosos y curiosos. Son de talante tranquilo, y pasan mucho tiempo escuchando y pensando.

Los hirayanu serpiente son infaliblemente sabios, misteriosos y curiosos. Son de talante tranquilo, y pasan mucho tiempo escuchando y pensando. Sus modales son intachables, y les complace el compartir la sabiduría, tanto con los hsien como con los mortales. Los fu hsi han trabajado siempre tradicionalmente como consejeros matrimoniales. Las parejas humanas a menudo se dirigen a los fu hsi para pedirles iluminación a medida que se aproximan a los esponsales, o les piden consejo para preparar matrimonios. La mayoría de los fu hsi practican la monogamia, costumbre que otros hsien consideran extremadamente singular. Los miembros de este kwannon-jin son buenos ayudantes en los tribunales y como miembros de los hui t’ung.

Además de su actividad como consejeros prematrimoniales, a los fu hsi les encanta entregarse a la solución de puzzles, misterios y acertijos. Según la leyenda, el lo shu, el cuadrado mágico de nueve números que suman 15 en todas direcciones, es obra de los fu hsi. En otras historias se cuenta como el honorable Bau, un famoso magistrado de la dinastía Sung, a menudo pedía consejo a un compañero fu hsi en el que depositaba su confianza. Sean cuales sean las leyendas, los fu hsi siguen siendo los detectives más consumados entre los hsien.

Sin embargo, su curiosidad insaciable es a veces un impedimento para los fu hsi. Un fu hsi que se encuentre enzarzado en la resolución de un misterio dedicará todo su tiempo a esta actividad, olvidándose de comer, dormir e incluso atender a las oraciones de los mortales. Normalmente, otro miembro del kwannon-jin tendrá que devolverle al buen camino con palabras severas o un cubo de agua fría.
Los hsien-tsu de este kwannon-jin son despiertos e inteligentes. Pueden obtener notas brillantes en exámenes que requieran el uso de la lógica, el razonamiento y las matemáticas. Muchos tienen talento como músicos, y pueden tocar el tradicional erh-hu, un instrumento de cuerda parecido al violín, o el chi’in, un instrumento con siete cuerdas parecido a una cítara. A la mayoría de los fu hsi les gusta sentarse solos y meditar sobre los misterios del universo.

Los hsien-jin de este kwannon-jin también aprecian la soledad, aunque dedican gran atención a sus amigos escogidos, y son leales para con sus protectores y mentores. Muchos miembros de este kwannon-jin suelen trabajar al servicio de algún kamuii o fu hsi de mayor graduación como asesores, investigadores o administradores. Otros viven tranquilamente en refugios de madera hasta que se les llama para servir.
No es sorprendente el que cierto número de fu hsi se aproximen a los Xian Mo en busca de iluminación y de comprensión del camino del Tao Te Hsien. Muchos otros prefieren compartir su sabiduría y sus bendiciones con sus vecinos. Estos constituyen la mayoría. Unos pocos fu hsi se han unido a los Li Shen y pasan su tiempo pensando en el orden correcto de la naturaleza.

Apariencia: La forma wani de un fu hsi tiene un cuerpo de serpiente desde la cintura hacia abajo, con escalas brillantes de colores del arcoiris. Por encima de la cintura parecen más humanos, aunque de pelo larguísimo y colmillos cortos. Los varones suelen llevar una coleta, una sola trenza, mientras que las hembras suelen arreg larse meticulosamente el suyo en forma de abanicos o decoran sus trenzas con gorros y broches de joyas. Ambos sexos llevan las uñas largas y puntiagudas, y su piel es de un matiz ligeramente verde. Los fu hsi pueden convertirse en cualquier tipo de serpiente que deseen, pero suelen elegir la forma de boas o pitones, amas de las cuales poseen hábitat en China. Cuando los amables fu hsi deciden ponerse la Máscara de Shintai, se convierten en criaturas de pesadilla. Sus colmillos crecen varios centímetros y gotean ponzoña negra, y sus escalas luminosas de colores se oscurecen y se vuelven afiladas y ásperas. Las garras de los fu hsi se vuelven verdes como carne pútrida, y sus trenzas largas se convierten en mechones con forma de serpiente que se estiran y se encogen por sí mismos. El cuello se les hincha y crece, mientras que la cola golpea con furia, amenazando con azotar a quienquiera que se acerque.

Fortuna: Madera

Suerte: Al ser maestros de la sabiduría, los fu hsi pueden añadir un +2 sus tiradas de Astucia en las que intervengan la sabiduría, los puzzles o el saber popular.

Maldición: Los fu hsi sienten tal fascinación por los enigmas que pueden perder la noción del tiempo y olvidar sus responsabilidades. La dificultad de las tiradas de Fuerza de Voluntad para evitar involucrarse totalmente en la resolución de un misterio es de 8.

Poderes Wani: La piel de los fu hsi es extremadamente resistente, lo que les permite añadir dos dados a todas l a s tiradas de absorber daño. Los fu hsi también pueden atacar a sus enemigos con sus garras afiladas (Fuerza +1) o usar sus colmillos para desgarrar la carne en combate cuerpo a cuerpo (Fuerza +2). Por último, los fu hsi pueden inyectar un veneno paralizador si tienen éxito en su mordedura. La víctima debe hacer una tirada de Resistencia con una dificultad de 6 para resistir los efectos. Esto se hace más difícil (+1) cada vez que el fu hsi alcanza al oponente. Si la víctima falla, permanece incapacitada durante una hora por cada punto de daño recibido.

Conceptos: Cortesano Consejero, inspector de policía, detective privado, psicólogo, profesor

Méritos y Defectos: Concentración, Curiosidad.

Cita: “¡No, no, no! ¡Él no es el hombre adecuado para ti! ¿Cuándo aprenderás a hacer caso de la sabiduría de tu tía Yuk, hija mía?”

Estereotipos
Hwei-ru, padre venerable de la sabiduría te ofrece su consejo:
Sobre los chu-ih-yu – En sus brazos hay fuerza y en sus lenguas hay buen juicio, pero ¿golpean con justicia? ¿Cómo suena la compasión de un chu-ih-yu?
Sobre los chu jung – Sus corazones son forjas ardientes, pero faltan las aguas que aplaquen su furia. ¿Cuánto tiempo pueden permanecer encendidos sin desvanecerse en la noche?
Sobre los hou-chi – Estos kamuii son nuestros maestros y amigos más apreciados. Compartimos su amor por los lugares animados por los latidos del corazón de la vida.
Sobre los komuko – han resuelto sus misterios y alcanzado un estado honorable de existencia. ¿Les aburre acaso el equilibrio que han encontrado?
Sobre los suijen – Sus palabras son deliciosas y fluidas, pero sus corazones pueden ser huecos y tristes. Prestan demasiada atención a los demás como para comprenderse a sí mismos.
Sobre los hanumen – Tienen tanto que enseñarnos a todos y tanto que aprender todavía de sus viajes. ¿Cómo podemos compartir nuestro amor por el saber con este pueblo impetuoso y encantador?
Sobre los heng po – Escucha las olas una noche de verano: son los suspiros interminables de los heng po. ¿Cuándo aprenderán los hijos del agua a escuchar sus propias palabras?
Sobre los nyan – Su viaje aún no ha empezado, pero sus pies ya se mueven por delante de la música durante el baile sagrado. Si no paran a escuchar estarán siempre alejados del ritmo.
Sobre los tanuki – Son siempre resueltos y nunca se detienen en sus empresas. Su tenacidad es digna de respeto, aunque, desgraciadamente, su fiereza es excesiva.
Sobre los waigoren – Estas criaturas maravillosas tienen obligaciones y misiones como las nuestras, pero su codicia es terrible de contemplar. ¿Dejarán que ésta les consuma antes de alcanzar la iluminación? ¿Cómo podemos enseñarles nuestra sabiduría cuando llegan a nuestra tierra?