Ghouls – D’Habi, los sufridores eternos

 

Los D’Habi, una ancestral familia de Aparecidos afirma que su linaje puede trazarse remontándose a través de las eras, mucho antes de que se construyera la Primera Ciudad. Hace milenios, la familia D’Habi servía a Nergal, un Matusalén Baali de Mesopotamia, como sus más sagrados y santos sacerdotes-guerreros. Nergal, que era adorado como un dios del inframundo en Mashkam-Shapir, comandó a los D’Habi como sus agentes durante algún tiempo, hasta que fue derrocado.

Aunque Nergal creó a esta familia de Aparecidos, los demás Clanes no entienden sus infernales métodos. En un principio creían que los D’Habi eran una familia de Ghouls Vinculados, pero no se cuestionaron el nombre verdadero de la familia hasta siglos después.

Cuando el Clan Tzimisce comenzó a experimentar con Hechicería Koldúnica, se preguntaron si la familia era un producto de un pacto demoníaco o no. Aun así, pronto tuvieron más asuntos problemáticos que atender, ya que las Guerras Baali estaban en pleno auge y los extraños D’Habi eran sólo una amenaza a la que los demás no-muertos se enfrentaban. Al final, los D’Habi traicionaron a su amo por razones desconocidas y no estuvieron presentes para ser testigos del fin de la guerra. Muchos asumieron erróneamente que habían sido destruidos por completo.

Tras la desaparición de Nergal en algún momento durante las últimas noches de las Guerras Baali, los D’Habi supervivientes se repartieron a los cuatro vientos. Algunos buscaron a otros Antiguos Baali y juraron ponerse a su servicio, mientras otros huyeron lejos de los asentamientos. Allá donde fueran, la plaga y la ruina les siguieron, llevando a algunos a creer que estaban malditos. Muchos de los Aparecidos D’Habi que sirvieron a los Baali supervivientes fueron esclavizados, Vinculados y terriblemente maltratados como sirvientes o juguetes. Con el tiempo, siglos de duro trato convirtieron a estos Aparecidos en cascarones rotos que suplicaban la muerte. Para la alta Edad Media, los D’Habi se habían convertido en criaturas cobardes y atemorizadas que vivían a la sombra de sus infernales amos.

La mayoría de los vampiros asumió que los D’Habi terminarían por morir si no lo habían hecho ya, pero, a pesar de los contratiempos, esta familia de Aparecidos ha logrado sobrevivir hasta las noches actuales. De hecho, gran parte de lo conocido sobre los D’Habi se ha deducido de susurrados avistamientos. Nadie fuera de los Baali está seguro de lo que se les ha ordenado hacer a los D’Habi. Sin embargo, se sospecha que los involuntarios Aparecidos D’Habi buscan saber perdido e impío mientras son cazados por vampiros y mortales por igual, ya que los D’Habi no pueden escapar de estar asociados con el Infernalismo.

Aunque es cierto que los D’Habi están obsesionados con los más oscuros rincones de lo oculto y evitan el contacto con los forasteros tanto como sea posible, muchos de ellos realizan una serie de servicios útiles que incluyen restaurar tomos ocultistas, procurar suministros y raros artefactos, participar en rituales y adquirir víctimas de sacrificios en nombre de sus amos. Quienes cazan para sus Domitores suelen escoger objetivos de oportunidad como niños, ancianos y mortales demasiado inocentes, indefensos o desesperados como para defenderse.

Sin embargo, la mayoría de Los aparecidos Vinculados tienen prohibido ir a ninguna parte sin que esté presente otro miembro de la familia, así que los D’Habi tienden a cazar en grupo. A pesar del hecho de que muchos Aparecidos son forzados a trabajar para los Baali en cautividad, hay rumores de que algunos D’Habi han escapado a la servidumbre y se han desgajado por su cuenta. Los eruditos Baali encuentran esto difícil de creer y están convencidos de que han logrado mantener unida a la familia como un estrecho grupo. Aun así, la verdad sería difícil de demostrar ya que los Baali tienen pocos aliados y la mayoría de los vampiros, sin importar su Secta, no admitirían abiertamente sus motivos para trabajar con los D’Habi. Los Aparecidos D’Habi que no sirven a un Clan podrían encontrarse acechando a otros iconoclastas y desviados sociales. Operando bajo un nombre falso, estos Aparecidos podrían ser vistos en una multitud escuchando a una banda de heavy metal o en un club fetichista como la Corona Escarlata. Sin embargo, más habitualmente permanecen lejos de la vista y harán lo que sea necesario para proteger su anonimato por miedo a ser atacados o cazados.

Apariencia: Los D’Habi han viajado por todo el mundo cumpliendo cualquier cosa que les manden sus amos. Pueden tener cualquier tamaño, complexión y etnia, pero un D’Habi puede diferenciarse fácilmente si sabes qué buscar. Normalmente, se presentan con los hombros hundidos y los brazos cruzados. Sus cuerpos extrañamente llenos de cicatrices suelen comunicar una imagen de víctimas y sumisión sin decir nada. La única pista de algo sobrenatural es su mirada: directa, pero vaga; penetrante, pero vacía.

Creación de personaje: Los siglos de abuso y servidumbre sufridos por los D’Habi suelen reflejarse en su personalidad. Mártir, Soldado, Fanático y Conformista son Naturalezas comunes, ya que la mayoría sienten una desesperada necesidad de ser devotos de algo mayor que ellos mismos. Los Atributos Físicos y Mentales tienden a dominar de forma absoluta; la mayoría de D’Habi tienen puntuaciones medias de Apariencia y Carisma, aunque no son infrecuentes los hábiles en Manipulación. Como sus eruditos amos, los diversos D’Habi están bien versados en lo oculto.

Disciplinas: Presencia, Ofuscación, Daimonion.

Debilidad: Los D’Habi estaban originalmente Vinculados por Sangre y magia infernal a un poderoso señor de la guerra Baali y son extraordinariamente sugestionables. Sufren una penalización de +2 a la dificultad en todas las tiradas de Fuerza de Voluntad.

Cita: «Sé que duele, pero has roto las reglas. Te avisé, y ahora debes pagar el precio».

Ricardo Blanch

Ricardo Blanch

Un amante de los juegos de rol...

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