Giangaleazzo, Príncipe Traidor de Milán

Siendo al mismo tiempo aristócratas corruptos y justos pastores de los depredadores, los miembros de esta secta se acercan más y más al borde del abismo cada noche. Aunque aprieta los puños cada vez con más fuerza, los vampiros se escapan de ella como granos de arena.

Trasfondo: Estuvo presente en prácticamente todos los sucesos importantes de la sociedad Cainita de los últimos cinco siglos. Estuvo en la Convención de Thorns cuando ésta fue llamada y la Camarilla comenzó su andadura, participó en la Revuelta Anarquista y fue uno de los firmantes del Código de Milán en función de Arzobispo de aquella ciudad. Durante la firma, obtuvo el honor de ser el guardián del manuscrito original.

Durante su rápida, decisiva y sangrienta apostasía a la Camarilla prendió fuego a lo que él afirmaba ser el tratado original y lo lanzó a las filas de los Sabbat milaneses allí reunidos, proclamando así su nueva alianza. Tal acto de desafío le ha convertido en uno de los mayores objetivos de los miembros europeos de la Espada de Caín.

Un Lasombra llamado Fray Diego, que era el rico patrón de una orden milanesa de monjes, Abrazó a Giangaleazzo a principios del siglo XV. Le escogió de entre un montón de novicios cuando observó cuantos monjes, ya mayores, iban a pedirle consejo y cómo él los utilizaba posteriormente para asegurar su promoción y final supremacía sobre el monasterio. Presintió que sería una gran contribución al clan, una opinión que fue confirmada tras su descubrimiento de las escapadas nocturnas del joven para llenar sus noches con mujeres, vino y canciones.

Giangaleazzo se adaptó a su nueva naturaleza rápidamente y se regocijó en convertirse en parte de aquellos oscuros señores de la creación. El monasterio había sido un método para el joven de sentirse cómodo en el mundo, y la eterna existencia como vampiro demostró ofrecer incluso mayores y diferentes oportunidades. ¿Quién necesitaba vino cuando la vitae fluía ardiente y dulce?

Fray Diego presentó a su cachorro al concilio, donde los términos de la Camarilla fueron martillados al lado de un joven vampiro llamado Maltheas. Diego apoyó las proposiciones de la Camarilla de moverse en secreto después de que un miembro fanático de la Inquisición le descubriera alimentándose, casi acabando con su no-vida y dejando su rostro ruinosamente abrasado con una ardiente vara de marcar en el proceso. Giangaleazzo se mostró indeciso respecto a la viabilidad de la nueva secta, pero en respeto a su maestro no dijo nada.

La Revuelta Anarquista terminó, pero de sus cenizas surgió el Sabbat. Giangaleazzo, en aquellos momentos príncipe de Milán en todos los aspectos salvo en el nombre, continuó jugando en los dos lados de la balanza, condenando a los anarquistas oficialmente y dándoles, en secreto, cobijo en su ciudad.

Se dio cuenta rápidamente de que Fray Diego estaba equivocado en ofrecer su apoyo a la Camarilla y proporcionó la oportunidad a los otros miembros de su clan de que destruyesen a su estúpido Sire. Ya con su poder asegurado, afirmó públicamente que su lealtad estaba con su clan y con el Sabbat, invitando a los líderes de la secta a que escribieran el manifiesto en su ciudad.

Milán se convirtió en la Meca europea para la Espada de Caín: estaba en profundo territorio del enemigo y sólo a un tiro de piedra de Venecia, el lugar de reunión del Círculo Interior. El Sabbat usaba la fuertemente defendida ciudad con campo de lanzamiento para asaltos y tácticas de hostigamiento. Giangaleazzo se desenfrenó en la sangrienta libertad que se le ofrecía, creyendo firmemente en la misión de la secta de darles a los Cainitas la libertad que se merecían como principales depredadores y señores de la noche.

En el alba del siglo XX empezó a desilusionarse con el mundo que veía a su alrededor. Su secta, con sus ideales altruistas de libertad para todos los vampiros, se había convertido en ralea dividida y sedienta de sangre que no buscaba otra cosa que un reino de matanza y hedonismo. Aunque el Arzobispo podía recordar los tiempos en los que él también se sentía así, echaba de menos las señoriales progresiones de su pasado, la complejidad maquiavélica de los viejos tiempos. Habiendo sido criado en la época de los príncipes Medici y los vastos imperios comerciales del Renacimiento italiano había adquirido un cierto gusto por el estilo. Habiendo servido como abad de un gran monasterio y sido posteriormente el protegido de Don Diego, entró a menudo en contacto con la nobleza y los sagaces mercaderes de príncipes.

Los sucesos que devolvieron Milán a la Camarilla empezaron cuando un emisario de un consorcio de príncipes italianos se presentó al Arzobispo. Temiendo que hubiera un frente unido contra él decidió escuchar lo que el mensajero tenía que decir. Los príncipes se habían informado bien y conocían el abatimiento que afectaba al Lasombra. El emisario describió una nueva Camarilla que se había movido junto a los tiempos, que estaba preparada para cualquier eventualidad y abierta nuevas ideas y conceptos. Él escuchó esas palabras ansiosamente e, intrigado, accedió a hablar más con el emisario.

Durante los pocos meses que siguieron se estableció un diálogo y Giangaleazzo se mostraba más y más disgustado con los excesos del Sabbat que le rodeaban, viendo que en su matanza y brutal desperdicio en nombre de la libertad ninguna otra cosa salvo violencia sin mente. Finalmente, accedió a realizar una abrumadora traición al Sabbat que dejase a los vampiros de Milán en manos de la Camarilla.

La Noche de los Terrores Nocturnos tuvo lugar en un cálido ocaso de Marzo de 1997. El Arzobispo invitó a los Sabbat de la ciudad a un salvaje ritus en su palacio. Allí, con todos reunidos en el patio, el Lasombra, vestido con ropas ceremoniales, salió al balcón observando los monstruos que había bajo él. Desenrolló el Código de Milán y mostró el pergamino amarillento a la concurrencia. Con una voz solemne declaró que la ciudad juraba lealtad a la Camarilla y que, a partir de ese momento, se le reconocería como príncipe. Prendiendo fuego al documento entre los aullidos bestiales, lo lanzó sobre las baldosas de abajo.

El sonido de las poderosas puertas del patio cerrándose y siendo atrancadas reverberó por todo el palacio y, mientras él dejaba su hogar, éste explotó en llamas engullendo a los Cainitas del interior.

Durante varias semanas corrió una extensa Lextalionis sobre los flecos restantes de la Espada de Caín, y para el final del año Milán estaba bajo la influencia de la Camarilla. Respaldado por cuadrillas de apoyo enviadas por otros príncipes italianos, Giangaleazzo, príncipe de Milán, ha empezado a construir su ciudad como ejemplo brillante de lo que una urbe Camarilla debería ser.

Imagen: parece un aseado aristócrata italiano con rasgos muy finos. Se viste generalmente con trajes conservadores de las más caras fábricas. Siempre lleva un anillo de oro con una gran piedra de ónice engarzada.

Sugerencias de Interpretación: te has pasado a la Camarilla y has mandado al Sabbat al infierno. Muéstrate orgulloso y franco, pero siempre con exquisitas maneras. Sólo una exhibición desnuda de la Bestia puede enfadarte, haciendo que se enfurezca la tuya y obligándola a actuar. El refinamiento, la etiqueta, el gusto exquisito y el equilibrio deben ser tus marcas de fábrica.

Clan: Lasombra (ahora es antitribu por fidelidad a la secta más que por Abrazo)
Sire: Fray Diego
Naturaleza: arquitecto
Conducta: vividor
Generación: 7ª
Abrazo: 1402
Edad Aparente: principios de la treintena
Físicos: Fuerza 4, Destreza 3, Resistencia 4
Sociales: Carisma 4, Manipulación 5, Apariencia 3
Mentales: Percepción 4, inteligencia 4, Astucia 4
Talentos: Alerta 2, Estilo 3, Esquivar 3, Empatía 2, Expresión, Gracia 2, Intuición 2, Liderazgo 3, Subterfugio 5
Técnicas: Armas C.C. 3, Armas de Fuego 2, Etiqueta 4, Interpretar 3, Seguridad 2, Supervivencia 2, Trato con Animales 2
Conocimientos: Academicismo 3, Burocracia 3, Ciencia 3, Finanzas 2, Investigación 3, Leyes 3, Lingüística (una amplia selección de lenguajes y dialectos continentales) 4, Ocultismo 2, Política 5
Disciplinas: Dominación 3, Extinción 2, Ofuscación 3, Obtenebración 4, Potencia 4, Presencia 4
Trasfondos: Aliados 3, Contactos 3, Influencia 4, Posición 4, Recursos 4
Virtudes: Convicción 3, instintos 5, Coraje 4
Moralidad: Senda del Poder y la Voz Interior, 6