Guralh

Incomparables como cuidadores, los hombres oso, la más vieja de las Razas Cambiantes, buscan purificar la tierra que llaman suya. Gaia cubrió de Dones a sus Primogénitos. Les confió los secretos de la vida y de la muerte, de cómo devolver a la vida a los que habían muerto para que otros pudieran vivir. Son criaturas solitarias.

 

Rasgos

Los Gurahl no gastan puntos de Rabia para tener acciones adicionales: lo impide su relativa falta de velocidad. En lugar de ello pueden usar Rabia para aumentar su fuerza (hasta un máximo igual a su puntuación de fuerza en forma homínida).

Alternativamente, el Gurahl puede aumentar su resistencia hasta el doble de su forma actual. Los efectos duran un turno.

Los Gurahl pueden convertir su Rabia en Niveles de Salud adicionales. Estos Niveles adicionales no borran el daño ya sufrido. Aunque esta ventaja les hace bastante versátiles y potencialmente muy duros, los Gurahl están limitados por lo despacio que ganan Rabia y lo difícil que es despertar su furia. Los Gurahl no ganan Rabia con tanta facilidad como los Garou. Sólo las amenazas directas a sus tierras, a la gente que protegen o a los jóvenes e indefensos pueden conseguirlos.

Los Gurahl no tienen auspicios fijos. A lo largo de su vida un Gurahl pasa por las cinco fases de la luna. Los cachorros imitan los Rasgos asociados con la Luna Nueva; su carácter juguetón e inquisitivo dura hasta que los hombres oso alcanzan la edad adulta o experimentan una batalla seria por primera vez. Los adultos reflejan la Luna Llena: aunque menos beligerantes y agresivos que los Ahroun Garou, están dispuestos para la batalla en respuesta a la agresión en sus protectorados. Con más años y experiencia el Gurahl pasa de Luna Llena a Luna Gibosa; bajo este aspecto aprende la antigua y actúa como guardián de las canciones e historias de su especie. Para cuando se cualifican como “mayores”, muchos Gurahl han desarrollado los Rasgos asociados con la Luna Creciente; estos Gurahl manifiestan su tendencia mística y pasan gran parte de su tiempo dedicados a la celebración de ritos y rituales. El estadio final de la vida del Gurahl le pone entre los seguidores de la Media Luna; estos respetados ancianos sirven como jueces y pacificadores.

Razas

Los Gurahl nacidos como humanos son relativamente raros.

Los Gurahl escogen a sus compañeras con cuidado, de acuerdo con rituales otorgados hace mucho tiempo por la misma Gaia. A causa de esto, no hay metis entre ellos.

Tribus

Caminantes del Bosque
Son osos negros. Como los más pequeños de los Gurahl, los Caminantes del Bosque muestran mayor versatilidad en el hábitat que las demás tribus.

Emboscados del Hielo
Son osos polares. Los más grandes de los hombres oso, cuentan con unos pocos humanos entre sus Parientes, pero la mayoría son de raza ursina. Muestran una innata curiosidad, que bordea incluso el cotilleo. La mayoría de los demás Gurahl reconocen a los Emboscados del Hielo como artesanos.

Dado que aborrecen el despilfarro, cuando los Emboscados matan y se comen una morsa, usan los colmillos y los huesos para elaborar bellas piezas de joyería y pequeños objetos como estatuillas, cuencos y armas. Los Emboscados disfrutan exhibiendo su arte y cambiándolo por mercancías refinadas de tierras más hospitalarias.

Guardianes de la Montaña
Son osos grises. Les encantan los desafíos, sobre todos los de tipo físico, pero cualquier tipo de competición les atrae. Usan estas competiciones para poner a prueba la valía de cada uno, pues los Guardianes admiran las proezas físicas y la bravura personal. Es casi imposible para los Gurahl retroceder ante un desafío, aún sabiendo que llevan las de perder: hay más vergüenza en el rechazo que en la derrota. Aunque ganar en una competición (especialmente si es otro el que ha propuesto el desafío) otorga Renombre, un Gurahl que ha puesto su espíritu en el reto pero ha perdido también gana honor.

Protectores del Rio
Son osos pardos. Se alejan de los humanos. Ningún Protector del Río consideraría siquiera la idea de comer en compañía de otro sin ofrecerle las mejores porciones. Lo mismo ocurre con el alojamiento, el refugio frente a los cazadores, la protección de cachorros en peligro o cualquier otra forma de hospitalidad. De la misma forma, se espera que intercambien presentes.

Cita

“Recordamos la traición a la que llamáis Guerra de la Rabia. Aunque perdonamos vuestra cortedad de miras, no olvidamos. Esperamos salvar el mundo, pero nuestro toque curativo puede transformarse en una garra asesina con gran rapidez. No creáis que podréis cogernos por sorpresa otra vez.“