Hanumen

Los hanumen son bufones constantes, una fuerza de caos impredecible e indisciplinado. Sin embargo, estos monos poseen una sabiduría de la risa que les encanta compartir.

Los hanumen son bufones constantes, una fuerza de caos impredecible e indisciplinado. Sin embargo, estos monos poseen una sabiduría de la risa que les encanta compartir. Más que la mayoría de los Shinma, los hanumen se encuentran embarcados en un viaje alegórico, buscando el entendimiento mediante la domesticación de sus mentes inquietas por medio de la disciplina. Cada hanumen se encuentra en un punto distinto de este viaje, por supuesto. Algunos han encontrado más iluminación que otros. En otras palabras, la mayoría todavía tienen un camino largo que recorrer.

Los hanumen ocupan un lugar extraño en la sociedad hsien. No son nobles elementales como los kamuii, pero su historia está llena de relatos de reyes mono que han gobernado provincias y lugares sagrados. Su conexión con el elemento equilibrado de la tierra también les proporciona cierto estatus. El resultado es que muchos hirayanu les tratan como a nobles menores, mientras que los kamuii les ven como a primos lejanos, un poco más cercanos que otros hirayanu, pero que todavía tienen que avanzar por un camino de comprensión por el que ellos ya han pasado. Algunos hsien afirman que los hanumen llegaron al Reino Medio como una prueba de los dioses, que abriría de golpe las puertas de los reinos espirituales si los hsien de la tierra ayudaban a los monos en su viaje.

Si es ese el caso, los hanumen lo pasan bien poniendo a prueba la paciencia de sus hermanos. Estos monos son descarados, y gastan bromas incluso a los kamuii más estirados. Nadie escapa a su agudo ingenio. También pueden ser irritables, pero su ánimo suele ser alegre. Los enfados de los hanumen duran poco.

Los hsien-tsu hanumen son fuentes de problemas. No paran de subirse a los árboles, a los tejados y a las tuberías de desagüe. Sus travesuras comienzan desde muy pequeños. Si un niño hanumen no ha gastado ya alguna broma a la edad tres años, algo va mal. Estos niños suelen destacar en los deportes y los juegos que requieren destreza corporal y manual. A pesar de estas habilidades, no son buenos en la danza o las artes marciales, ya que les falta la disciplina necesaria para practicar y seguir las reglas.

Los hsien-jin tampoco son mejores en esto. Sus bromas son más elaboradas, y sus lenguas, más afiladas incluso. A muchos les gusta moverse en el ámbito de los kamuii, con la esperanza de gastar alguna broma buena o de aprender algo sobre cómo ser más noble. Los hanumen muestran un respeto genuino por los komuko, que comparten su devoción hacia la tierra. A cambio, estos kamuii intentan ayudar a los hanumen a obtener sabiduría e iluminación. Los hanumen suelen ser muy sociables y disfrutan uniéndose a otros hirayanu en busca de desafíos.

A los hanumen les hace gracia la idea de los grupos sociales como los Li Shen o los Xian Mun. De entre todos los Shinma, ellos son los que apoyan la igualdad de las creencias fuerte: todo el mundo tiene derecho a reír, llorar o morir, ¿entendido? Si se les insta a explicar sus comportamientos, probablemente contestarán que simplemente están recorriendo un camino y que consideran a todos los hsien con los que se topen en ese camino como una familia.

Apariencia: Bajo su forma wani, son una mezcla de humano y mono, aproximadamente de la misma altura que en su forma humana. Su cuerpo está cubierto de pelaje, y tienen una larga cola prensil, pero sus manos son diestras y capaces de sostener y utilizar instrumentos delicados. A los hanumen les encanta llevar ropa exótica y joyería llamativa bajo sus formas wani, por lo que suelen destacar en una multitud. Bajo su forma de monos, la mayoría de los hanumen son gibones, de unos noventa centímetros, o macacos (como el célebre mono de la India), de algo menos de sesenta centímetros. Ambas especies son nativas de Asia. Estos monos son especímenes de primera clase, con un pelaje denso y lustroso, cola larga y manos y pies bien formados. Cuando los hanumen usan la Máscara de Shintai son terribles, porque resultan familiares y extraños a la vez. Imagina un gibón musculoso de un metro ochenta, con un estómago sobresaliente, dientes afilados y ojos dorados y saltones. Imagina, además, una cola larga y como un látigo y huesos que sobresalen a lo largo de la columna vertebral. Esto es un hanumen en su peor expresión.

Fortuna: Tierra.

Suerte: Los Dioses Risueños otorgan sus favores a los hanumen cuando estos astutos bufones deciden ayudar a otros seres. Todos los hanumen pueden hacer una tirada de Carisma + Empatía con una dificultad de 4 para alegrar a otros seres. Esto puede consistir en calmar la furia de un chu jung, la rabia de un hengeyokai o incluso el frenesí de un Kin-jin, en caso de encontrarse con uno de ellos. Un hanumen puede calmar a un ser furioso por cada dos éxitos en la tirada de dados.

Maldición: Los hanumen pocas veces se toman la vida en serio, lo que puede resultar un problema, especialmente si se necesita ser educado y cortés. La dificultad en sus tiradas de Etiqueta o similares se aumenta en dos.

Poderes Wani: Los hanumen obtienen automáticamente dos puntos extra de Destreza, incluso si esto hace que el atributo supere los cinco puntos. También pueden usar su cola prensil para coger objetos. No tienen la habilidad suficiente como para utilizar espadas y objetos similares con ellas, pero les pueden ser útiles para realizar acciones como lanzar bolsas de fideos y animar las batallas.

Conceptos: Bufón de la corte, temerario, artista, explorador, personaje social (con un poco de suerte).

Méritos y Defectos: Sentido Común, Mente Caótica.

Cita: “¿Cómo que no estoy invitado? ¿Cómo puedes haberte olvidado de alguien tan maravillosamente entretenido como yo?”

Estereotipos

Sersus, el gran guerrero mono, mueve la cola y explica:

Sobre los chu-ih-yu – Oooh, qué miedo. Creen que saben qué es lo mejor para todo el mundo, y para demostrarlo echan mano siempre de la espada. Se han convertido en los abusones que ellos mismos dicen despreciar.

Sobre los chu jung – No dejes que te engañen con todas sus normas para vivir correctamente. Debajo de esa fachada son más desordenados y tienen peor genio que nosotros mismos.

Sobre los hou-chi – Los hou-chi son gente paciente y amistosa, pero ten cuidado: se enfadan mucho si te subes a los árboles de sus huertos sagrados y te comes demasiados plátanos verdes.

Sobre los komuko – De todos los kamuii, ellos son los más agradables con nosotros y nos aceptan tal y como somos. Queremos complacerles, pero eso es más fácil de decir que de hacer.

Sobre los fu hsi – Las serpientes son simpáticas, pero hablan demasiado, y siempre están intentando hacernos recordar detalles incontables de sabiduría, y cosas así. ¿Cuándo se va a terminar el colegio?

Sobre los heng po – Si alguna vez pierdes algo, lo más seguro es que lo encuentren los heng po. El problema es, claro, que te pedirán algo a cambio de devolvértelo.

Sobre los nyan – Los gatos no son lo que parecen. Cuidado con esos ojos brillantes, nunca oyes a los nyan hasta que están preparados para atacar.

Sobre los tanuki – Les gusta gruñir y morder, pero esos tejones tienen mucho en común con nosotros. De todos los hsien, ellos son los que aprecian nuestro sentido del humor más sinceramente.

Sobre los waigoren – ¿Dices que todas esas historias sobre las hadas occidentales son verdad? Creía que sólo eran historias que nos contaban de pequeños para asustarnos cuando queríamos ir a cazar gansos. Tal vez sea el momento de investigar…