Historia de las Hadas (Parte 4)

Mas allá de las grises colinas de lo mundano
Encerrada en lo mas profundo de vuestros corazones
Esta la llave del Ensueño
Soltad vuestras cadenas
Y arrojas lejos los grilletes

Venid changellings
Y unios a la danza del sueño
O llegara el invierno
Convirtiendo el Ensueño en un recuerdo

¡Reclamad vuestra herencia!
¡Que empiecen los juegos!

El Interregno

Siguiendo a la Ruptura, el periodo conocido como el Interregno vio grandes cambios en las realidades humana y feérica. La humanidad redescubrió la antigua sabiduría de los pensadores griegos y romanos, y lentamente se aparto de la superstición religiosa hacia la experimentación científica y el racionalismo. La Era de las exploraciones y su compañera la Era de la invención se alimentaban mutuamente; se descubrieron nuevos mundos y nuevas ideas llevaron a rupturas que harían la vida mas fácil y transformaron a los campesinos en trabajadores y a los monarcas en señores de la industria. La humanidad entra en una época de progreso rápido y cambio social

Las hadas atrapadas ahora en carne mortal y solo conectadas marginalmente con su yo feérico, experimentaron cambios que fueron mas devastadores pero no menos arriesgados que los de la sociedad humana. La partida de los sidhe deja a los plebeyos feéricos carentes de las estructuras sociales de las que habían empezado a depender. Lejos quedaban las casas nobles, los señores y las damas, los caballeros feéricos y el sistema feudal que había mantenido unida a la sociedad feérica. Abandonadas a su suerte, las hadas formaron pequeños grupos para su mutua protección, o también intentaron introducirse en comunidades humanas, ocultando sus verdaderas naturalezas a la humanidad y, a veces, unas a otras.

Con la aparición de ciudades para reemplazar las fortalezas feudales, muchos de los duendes se hicieron errantes. Incapaces de encajar en la urbanización creciente de la vida humana, vagaban de pueblo en pueblo, uniéndose a circos ambulantes, vagabundos y grupos de juglares. En compañía de estos elementos marginales de la sociedad humana, muchos de los cuales eran monstruos de la naturaleza o descastados, los plebeyos hallaron refugio, así como un lugar para sus impulsos creativos. Entre el submundo de los interpretes, las hadas también descubrieron una gran fuente de Glamour, suficiente para preservar su unión con los trozos y restos del Ensueño que aun permanecían a pesar de la determinación del mundo por extinguirlos. Muchas de las tradiciones que caracterizan la existencia actual de los duendes datan de esta época de viajes y redefiniciones, mezclando la terminología del circo y el teatro en muchas de las Artes y costumbres.

Las antiguas costumbres no morirían fácilmente sin embargo, y muchas hadas seguían sintiendo la necesidad de una clase noble que marcara los estandartes y proporcionara un sentido de estructura a sus vidas rotas. Emergiendo de las filas de los plebeyos, algunos de la Estirpe asumieron los antiguos títulos nobles y reclamaron los feudos abandonados creando una subcultura que tomo el lugar que una vez ocuparan los desaparecidos sidhe.