Historia de las hadas (Parte 6)

Mas allá de las grises colinas de lo mundano
Encerrada en lo mas profundo de vuestros corazones
Esta la llave del Ensueño
Soltad vuestras cadenas
Y arrojas lejos los grilletes

Venid changellings
Y unios a la danza del sueño
O llegara el invierno
Convirtiendo el Ensueño en un recuerdo

¡Reclamad vuestra herencia!
¡Que empiecen los juegos!

El Resurgimiento

Los fríos siglos pasaron lentamente. Para la humanidad, la ciencia y la razón pavimentaron el camino hacia la Era de la Tecnología. Uno por uno, los misterios del universo cayeron balo la embestida del microscopio y el telescopio, revelando el microcosmos de la teoría atómica y el macrocosmos de una galaxia en expansión. Mientras las avenida del asombro se cerraban, explicadas por un descubrimiento tras otro, las hadas se amontonaban donde quiera que quedaran pequeños refugios de Glamour y susurraban la llegada del Invierno Sin Fin, el momento del triunfo final de la Banalidad

Entonces sucedió el milagro, El 21 de julio de 1969 millones de personas de todo el mundo miraron fascinados sus televisores mientras los astronautas llegaban a la luna. El Glamour sacudió el mundo, liberado de siglos de encierro por el redespertar simultaneo de la capacidad de maravillarse de la humanidad. Del vientre del acero de la ciencia, la magia –al menos durante un instante- renació.

Un momento fue suficiente. La explosión de Glamour abrió los portales a Arcadia, reabrió los pasos feéricos que habían estado durmiendo desde la Ruptura. Los feudos perdidos reaparecieron, con su gloria restaurada por el poder de los sueños de la humanidad de caminar sobre la luna.

Al otro lado del Ensueño, el renacimiento del Glamour en el mundo resonó a través de los antiguos reinos feéricos de Arcadia. Las brillantes huestes de los sidhe retomaron al mundo a través de los recién abiertos portales para enfrentarse a una realidad muy diferente de la que habían dejado siglos atrás. La mayoría de estos recién llegados, llegaron como exiliados el resultado de su tumultuosa aparición en Arcadia había causado la desaparición de cinco de las trece casas que originalmente huyeron del mundo mortal. Las Nieblas enturbiaron los recuerdos de estos retornados, dejándoles solo con el conocimiento de que habían sido expulsados de Arcadia como castigo por su participación de algún gran disturbio en su hogar feérico.

Desgraciadamente, la explosión de Glamour causada por el viaje a la luna no podía prevalecer demasiado tiempo contra los siglos acumulados de incredulidad que perneaban el mundo. Las puertas de Arcadia se cerraron de golpe una vez más. Los sidhe tuvieron que actuar rápidamente para impedir que la Banalidad los destruyera por completo.

Volvieron al método ya probado de intercambiar cuerpo con los mortales, enviando a una hueste de mortales incautos a través de los portales que se habían abierto brevemente. Desde el Resurgimiento, la mayoría de los sidhe han entrado en el mundo como proscritos y exiliados siguen usando este antiguo método para protegerse de la Banalidad, asaltando cuerpos de mortales convenientes para salvaguardar sus delicados espíritus. Aunque el destino real de estas almas humanas desalojadas sigue siendo un misterio, muchos sidhe creen que estos mortales disfrutan de un despertar en el Ensueño. En otros casos, los sidhe recién llegados se avalan a si mismos de la presencia de niños muy pequeños o por nacer en insinúan su esencia en las psiques de estos seres impresionables, coexistiendo en una simbiosis de tomar posesión expulsando el alma mortal.

Aunque el Resurgimiento, tal y como se dio en llamar a la vuelta de los sidhe, tuvo lugar en todas partes, la mayoría de los duendes nobles reentraron en el mundo en aquellos lugares en los que el flujo de Glamour fue mayor, Irlanda, las Islas Británicas y otros lugares de Europa aun irradiaban la suficiente magia feerica como para atraer a muchos de los sidhe, pero la gran mayoría de los nobles emergió en América. En 1969, la Costa Este experimento una revolución en su conciencia. En San Francisco, el Verano del Amor fue su punto culminante convirtiendo la ciudad en un faro de Glamour que sirvió como foco para los sidhe que volvían.

De sus lugares de entrada, los sidhe se esparcieron rápidamente a través de un revitalizado mundo mortal. Una llamada de clarín sonó, convocando a los plebeyos de la Estirpe de los lugares en que se ocultaban para volver a entrar al servicio de los nobles. Al reclamar sus antiguos Feudos, los sidhe Resurgentes se movían con la confianza de su sentido innato de autoridad. A pesar del hecho de que el mundo había conocido 600 años de cambio, los sidhe esperaban restablecer los antiguos reinos feéricos, abandonados tan precipitadamente durante la Ruptura. Se encontraron con la inesperada oposición de la sociedad de la Estirpe.

Durante siglos, los plebeyos habían sobrevivido sin el liderazgo de los sidhe. Habían aparecido nuevos lideres para rellenar el vació y muchas hadas plebeyas habían aprendido a vivir sin ninguna clase de lideres. El sistema feudal, tan querido por los sidhe, había perdido su utilidad. En su lugar, nuevas formas de gobierno humanos basadas en la plurabilidad, la democracia, el socialismo y otros sistemas populistas socavaban la estricta jerarquía de los nobles y plebeyos.

Aunque algunos plebeyos se doblegaron ante la nobleza, otros se rebelaron. Siguió un periodo inquieto de maniobras sociales, que culmino en un suceso que mancho para siempre la reputación de la nobleza. En América los lideres plebeyos, convocados a una reunión en Beltaine bajo el pretexto de establecer un acuerdo con los sidhe, hallaron la muerte por hierro frió en una masacre general que se conoce como la Noche de los Cuchillos de Hierro. Cualquier esperanza de una resolución pacifica de la disputa entre plebeyos y nobles murió esa noche.