Historia de los Espiritus (Parte 1)

Historia extraida de “Axis Mundi: El Libro de los Espíritus” en la que Tío lleva a Little John Fox junto a unos cuantos Ancianos Theurge, que le hablan de como llegaron los espíritus a ser lo que son, y otras mas cosas.

 

Little John Fox y su tío caminaron a través de la reunión de Garou. Era un gran consejo, el mas importante en mucho tiempo. Muchas manadas se habían reunido en aquel campo de las Adirondacks, lejos de la mirada humana. Las hogueras ardían en el campo, chasqueando y dando calor a los que se reunían entre ellas.

Tío estaba guiando a John hacia una pequeña hoguera en un extremo del campo, donde viejos Garou se sentaban envueltos en mantas, riendo para si mismos. John miro hacia atrás, impaciente por reunirse con su manada en el centro del campo, donde se estaban tomando las decisiones importantes. No le importaba que Tío le presentase algunos viejos Theurge, pero ¿no podía esperar?

“Escucha muchacho,” dijo Tío, deteniéndose ante el fuego. “Esta es gente importante. Veo tus ojos volviéndose hacia los jóvenes, los guerreros. Crees que toda la acción esta ahí, ¿verdad? Estas equivocado: no estornudan si estos tipos les dicen que no lo hagan,”

John observo la pequeña reunión. Muy cerca de el se sentaba un negro viejo y arrugado. No podía tener menos de noventa años, y mas bien aparentaba un siglo. Su sonrisa mostró que le faltaban todos los dientes, pero sus ojos brillaban con energía. Llevaba un colgante con el signo de los Hijos de Gaia.
“Es Gavin Grasstalker” dijo tío. “es el mas viejo de todos nosotros. Ha estado en sitios. Escúchale cuando hable.”

“Encantado de conocerte, joven” dijo Gavin.

“Eh… igualmente señor,” dijo John, extendiendo la mano. Gavin sonrió, pero no le estrecho la mano. Tío no pareció darse cuenta, y le presento a la siguiente anciana.

“Suzy “Guarda Juramento” Solomon. Es una Roehuesos, y legendaria.” Suzy sonrió a John: aparentaba unos cincuenta años y era mas tripona que la mayoría de sus compañeros de tribu. Era obvio que había comido bien en su madurez.

“Y Silas Darkeyes, de los Fianza,” digo Tío, sentándose inmediatamente sin siquiera mirar a Silas. John frunció el ceño y ofreció su mano. El hombre moreno de unos cuarenta años no sonrió, pero estrecho su mano y se inclino hacia atrás, sentándose con las piernas cruzadas.

“No le gusto a tu tío.” dijo Silas “Estamos en desacuerdo en muchas cosas.”

“Lo lamento,” dijo John sentándose junto a Tío.

“No te disculpes por mi” repuso Tío. “Mi problema es algo entre el y yo. Pero muéstrale respeto.”

“Ciertamente.” dijo John.

“Me alegra que Atrapavientos te haya traído,” mientras hablaba, Suzy se inclino y puso otro tronco en el fuego “La mayoría de los cachorros no escuchan a los viejos carcamales como nosotros. Pero tu tío dice que eres distinto.”

John miro a Tío. “Ya entiendo. No sabia que tu nombre fuese Atrapavientos. Siempre he oído que te llamaban Tío. Hasta Padre lo hace”

“Y seguras haciéndolo si sabes lo que te conviene. Atrapavientos no es un nombre para pronunciar en voz alta sin una buena razón. Así que olvida lo que has oído.”
John asintió confuso.

“Te ha dicho Atrap… quiero decir, tu tío, por qué hemos pedido que vengas”

“No. Creí que era para presentarnos, por cortesía.”

“Tienes que aprender a ser menos callado, Tío.” Dijo Gavin “Ya hace tiempo que el chico paso su rito. Tiene derecho a opinar en sus asuntos.”

“Es arrogante y cree que sabe lo que es mejor para el,” contesto Tío. “Hará lo que diga su tío. No es solo cuestión de derechos, sino de respeto.”

“Esta bien,” dijo John. “Si Tío piensa que yo debería estar aquí, supongo que es lo que tengo que hacer.”

“Buen chico” sonrió Tío.

“Así que, ¿Por qué estoy aquí?” pregunto John.

“¿Puedo empezar?” pregunto Silas a Tío.

“Supongo que puedes hacerlo tan bien como cualquiera” replico Tío, sin mirarle.

Silas se giro para mirar a John a los ojos “Queremos hablarte de historia, Little John Fox. De los espíritus y de cómo llegaron a ser. Como llego a ser el mundo y como es hoy en día. Es importante, algo que todo Theurge debería saber. Pero pocos tienen tiempo para aprenderlo estos días. Demonios, solo a beber una copa de un océano esta noche. Pero tienes que empezar en la orilla antes de nadar en el mar.”

“Siéntate y ponte cómodo,” dijo Suzy “Vamos a hablar hasta que se te caiga la oreja.”

John sonrió y se sentó con las piernas cruzadas “De acuerdo. Oigámoslo.”