Hou-chi

Los pacíficos y contemplativos hou-chi son amantes de la naturaleza. Muchas de estas fuerzas menores del Yang son maestros y guardianes de la vida. Todos veneran al este, a la primavera, al color verde, al bien y a la renovación. Un gran número de hou-chi trabajan en el Ministerio de la Madera (Lin Fu), mientras que otros son guardianes de reservas naturales y bosques e incluso humildes jardineros en invernaderos.

Aunque suelen ser gentiles y tranquilos, los hou-chi se enfurecen cuando los humanos o los shen dañan sus protectorados. Rara vez se muestran a favor del desarrollo urbanístico en nombre del progreso. No renuncian a la violencia cuando es necesario defender a la gente y los lugares que vigilan. Al mismo tiempo, los hou-chi comprenden que nada dura para siempre. La muerte y la mutabilidad son parte del ciclo natural de renovación. La imposición gubernamental es un anatema para ellos, pero consideran aceptables los resultados a menudo catastr óficos de terremotos, inundaciones y tormentas.

Los hou-chi se encuentran en íntima armonía con las necesidades de animales, plantas y árboles. Están especialmente cerca de los hirayanu, más que otros kamuii. A menudo son mentores y patrones de otros bsien y son más tolerantes con los errores de los hirayanu que los chu-ih-yu, por ejemplo. Un hou-chi normalmente tomará partido por un hirayanu en una discusión pública, incluso si en realidad no está de acuerdo con este. Más tarde, en privado puede que regañe más severamente al hsien animal.

Los hsien-tsu de este kwannon-jin son imposibles de tener encerrados en casa. Siempre quieren salir a jugar con sus mascotas o a observar insectos. La mayoría poseen un vínculo distintivo con los animales, e intentan convencer a sus padres para quedarse con todos los animales extraviados que encuentran. Las familias de agricultores con hijos chu-ih-yu notan que tienen buenas cosechas y que sus tierras son extraordinariamente fértiles. A los miembros jóvenes de este kwannon-jin les encanta ir de excursión, escalar árboles o practicar cualquier tipo de deporte que les mantenga fuera de casa. No suelen ser buenos en juegos de estrategia como el ajedrez o el mah jongg.

Los hsíen-jin hou-chi suelen tener los dedos pulgares de color verde. Sus casas están llenas de plantas en flor, y probablemente tengan también algunos animales. Aprecian la intimidad, pero normalmente están dispuestos a acoger a visitantes kamuii o hirayanu que quieran aprender sobre los placeres de la vida al aire libre. Algunos hou-chi poseen conocimientos sobre los hengeyokai, o espíritus de la naturaleza, y están dispuestos a compartir estos conocimientos si uno se dirige a ellos con respeto.

Un sorprendente número de hou-chi siguen los caminos de los campesinos Wu Hsien. Para estos hsien, salvaguardar la naturaleza y el medio ambiente es mucho más importante que buscar la iluminación o enfrentarse a otros shen. Unos pocos hou- chi prestan atención a las vidas de los mortales y pasan a formar parte de los Xian Mu. A algunos les atrae la idea de hacer de la naturaleza un sitio ordenado, y siguen a los Li Shen.

Apariencia: Bajo su forma wani, el color de la piel de los hou-chi va desde el esmeralda hasta el marrón más rico. Su pelo es negro, y sus ojos normalmente tienen una especie de luz verde. La mayoría son altos y delgados, con brazos y piernas largos y pelo suelto. De todas formas prefieren los vestidos simples, preferiblemente de materiales naturales como la seda, el algodón o el lino en bruto. Bajo el efecto de la máscara de Shintai, la piel del hou-chi se endurece y se vuelve brillante, como caoba fina y luminiscente. Su voz se hace grave y sonora. Sus brazos y piernas se estiran, proporcionando al hou-chi altura y alcance. Los ojos profundos de avellana relucen con fuego verde sobre los enemigos, y el aire cruje con aroma de las hojas tras una lluvia fuerte.

Fortuna: Madera.

Suerte: Todos los hou-chi comprenden la belleza y el goce de la vida, incluso entre las plantas y los animales. Cuando intenten ayudar a una planta o animal heridos, incluyendo a los hirayanu bajo sus formas animales, los hou-chi podrán hacer una tirada de Carisma + Empatía con dificultad 4 para aliviar el dolor y el sufrimiento. El efecto evidente es que el paciente tiene una penalización por daño menos en sus acciones por cada tirada con éxito del hou-chi. Esta habilidad resulta muy útil en los contactos con los

Hengeyokai o con ciertos espíritus de la naturaleza.

Maldición: Los hou-chi enferman con facilidad al apartarles de la naturaleza. Suelen evitar las grandes ciudades y los centros industriales. Cuando el deber les obliga a visitar ese tipo de lugares, los hou-chi suelen estar nerviosos y distraídos. Todas sus tiradas de Astucia tienen un +1 a la dificultad en semejantes situaciones.

Poderes Wani: La armonía de los hou-chi con la madera les permite absorber automáticamente tantos niveles de daño como su Resistencia cuando se les ataque con armas de madera (bates, bastones, palos bo, etc.).

Conceptos: Botánico, naturista, cultivador de árboles, veterinario, biólogo.

Méritos y Defectos: Olvidadizo, Magnetismo Animal.

Cita: “¿Qué es más hermoso, el grillo o el loto? Ambos conocen su función en el mundo, ya sea esta la de chirriar alegremente para alegrarnos o la de florecer y ofrecernos la bendición del color y el dulce aroma”

Estereotipos

Desde las raíces de un ciprés, Quon Park susurra palabras que ayudan al crecimiento y la recepción.
Sobre los chu-ih-yu – Son los guerreros más fuertes, con espadas afiladas y mentes justas, pero cuidado con la escarcha de sus palabras, porque puede helar un corazón sensible.

Sobre los chu jung – La pasión de los hu jung por todas las formas de vida es encomiables, tanto como sus afiladas percepciones, pero cuando se enfurecen pueden hacer retroceder a los imprudentes.

Sobre los komuko – Estos kamuii, los más sabios de todos, comprenden verdaderamente los ciclos de la naturaleza. ¡Deberían pasar más tiempo saboreando los placeres de la primavera!

Sobre los suijen – Los suijen son locos. Se precipitan en busca de todo aquello que es oscuro, sin darse cuenta de que están dando la espalda a la luz.

Sobre los fu hsi – Sabios sobre todos los demás hirayanu, los fu hsi tienen mucho que ofrecer. Sólo tenemos que prestar atención a sus suaves voces.

Sobre los hanumen – Saben poco sobre cómo nos reímos en secreto de sus piruetas desde nuestras ramas. Sin embargo, admitir esto sería desanimarles en su búsqueda de sabiduría.

Sobre los heng po – como las ranas, los heng po nunca saben adonde saltar a cada momento. ¿Río arriba, en busca de iluminación, o río abajo, en busca de dolor?

Sobre los nyan – No se suele comprender bien a estos inteligentes gatos. Todos ellos poseen una gran belleza, y un gran amor por la vida y la risa. Ojalá otros pudiesen ver esto.

Sobre los tanuki – Estos hirayanu son sin duda los más dignos de confianza y resueltos de entre los

Shinma. Si les ofreces tu amistad, te verás gratamente recompensado,

Sobre los waigoren – Nos preocupa el que los occidentales, sean parientes lejanos o no, puedan invadir nuestras tierras. ¿Saben cómo cuidar de nuestros bosques y nuestros animales? Lo más probable es que nos destruyan