Inconnu: Aquellos que nos vigilan (3º Parte)

Con la vejez llega la sabiduría, y con el paso de los días la comprensión. Con él están la sabiduría y la fuerza, tiene juicio y entendimiento… Mostró su desprecio por los príncipes y debilitó la fuerza del poderoso. Descubrió cosas profundas en la oscuridad y llevó la luz a la sombra de la muerte.
Hizo crecer las naciones, y las destruyó.

Biblia del Rey Jaime, Job 12:12-23

Objetivos:
El Inconnu existe.
Y los rumores dicen muchas pequeñas verdades sobre ellos.
El problema es el de siempre, los habitantes del Mundo de Tinieblas, aquellos que siquiera han oído hablar de esta enigmática organización, no saben a que rumores atender, ni verificar la información, y mejor aún, todo buen erudito descarta rápidamente los rumores por no tener ninguna base o fundamento.
Este es el primer objetivo del Inconnu. No envolverse o apartarse de la Jihad.. Y lo hacen muy bien. O eso creen.
Su primer paso para conseguir este objetivo es la fuerza del temor que tienen todos al Inconnu. Siendo desconocido, con tantos rumores, y la autoridad que impone creer que todos sus miembros son Matusalenes o Antiguos, suele ser suficiente para mantener a raya neonatos o imprudentes.
Aparte, generalmente todos se distancian de la sociedad Cainita y su manipulación.
Y para los antiguos más insolentes que aun intentan molestarles o reclamar su presencia, debemos recordar que generalmente todo miembro del Inconnu es demasiado bueno en ocultarse y desaparecer de la vista. Si no, siempre saben como solucionar esos problemas.

Su segundo objetivo, al menos en teoría, es alcanzar la Golconda.
En la practica, la casi totalidad de los miembros del Inconnu están lejos de alcanzarla, y no porque en algún momento no estuvieran en su camino, sino porque su moralidad generalmente les ha llevado a desvirtuar la verdadera concepción de Golconda que deberían buscar, tal y como se les ha sido enseñada por sus mentores.
Debe haber muy pocos miembros realmente en el de Golconda, y según los miembros del Consejo de los Doce, ninguno, que es lo más probable.

Hay un tercer objetivo, realmente no escrito y que algunos siguen por su propia senda de iluminación o humanidad, que consiste en lograr que la humanidad reciba un buen trato. Este objetivo es mayoritariamente seguido más por miembros del Inconnu como individuos que como grupo.

Organización:
El Inconnu no es tanto una secta como un heterogéneo grupo de cainitas con una mentalidad común. Por lo que se sabe, no existe un Circulo Interno o un Regente del Inconnu; no hay una asamblea imponente de importantes y terribles vampiros que deciden el destino de la secta. En lugar de eso, los Inconnu parecen ser un grupo de vampiros asociados libremente. No queriendo ser los títeres de otros vampiros más viejos, cansados de las incesantes maniobras de los más jóvenes, parecen haberse desentendido de la Yihad. Esto es lo que distingue a un vampiro del Inconnu de los de otras sectas: se distancian de los demás Vástagos y de sus mezquinas maquinaciones.

En realidad existe un Consejo de los Doce, pero lo arriba planteado también es cierto. El Consejo de los Doce no ejerce una influencia total sobre el resto de miembros, y realmente todos suelen tener completa libertad de sus actos. Suelen tener contacto habitual con ciertos miembros del Inconnu (o eso creen los miembros entre si) pero ni el Consejo ha asumido una posición de dominio sobre la secta, ni los miembros del Inconnu reconocen una existencia de autoridad.
Así por debajo del Inconnu, no hay jerarquía. Cada miembro suele tener su propio camino de buscar la Golconda (los interesados aun en ella), o pasan su tiempo simplemente observando, manteniendo sus propias relaciones, buscando sus propios objetivos para sus estudios personales (como ciertas misiones a ciertos lugares por ciertas reliquias que le ayuden en sus estudios).

Muchos pasan gran parte de su tiempo en letargo o durmiendo, la mejor forma de apartarse de la Yihad. Demasiados miembros de la secta se han enterrado en algún lugar y siguen allí durante siglos, aunque solo unos cuantos eligen ciudades en las que vivir. Los Inconnu se retiran de la sociedad para estar totalmente solos, y se toman en serio este concepto.
Aunque parece estar muy poco organizado, sus miembros (aquellos que no se han separado por completo de la sociedad o incluso del mismo Inconnu) se comunican muy bien entre ellos: saben cuando evitar a los vampiros, cuando ocultarse y cuando desencadenar su notable poder.

Es cierto que muchos vástagos del Inconnu son de gran edad y poder, pero el Inconnu no tiene tantos miembros como podrían desear.
Generalmente tienen Ghouls y chiquillos de confianza en diversos lugares para mantenerse al tanto de los conflictos entre antiguos, ancillas y anarquistas.

Monitores: 

Muy pocos Vástagos (quizá una docena fuera del Inconnu) saben lo que son los Monitores. Un puñado más conoce su existencia, pero todos ellos tienen como era de esperar la boca cerrada al respecto. No es que los Monitores vayan de puerta en puerta avisando a los demás vampiros para que no hablen de ellos; más bien es que los Vástagos que parlotean acerca de los misteriosos Inconnu que vigilan ciudades enteras suelen ser ignorados, ridiculizados o silenciados. Los ‘enterados’ debaten silenciosamente si los Inconnu están detrás de esta reacción uniformemente negativa, pero nadie está dispuesto a arriesgar su cuello inmortal para probar hipótesis.

Su deber es informar de toda actividad inusual o sospechosa a los miembros del Consejo. La calificación de ‘actividad inusual’ también recae en las manos del Monitor, pero comúnmente deberán ser notificadas: nuevas líneas de sangre (o modificaciones en las existentes), cambios de poder drásticos en la organización del lugar y sucesos que puedan ser calificados de ‘sobrenaturales’ o que llamen su atención.
Muchos están por algún motivo mucho más simple, pero quizás más trascendente para la Jihad, en la ciudad, por ejemplo la principal tarea de la Monitor de Chicago es controlar que no llegue lejos el conflicto personal entre los dos matusalenes Helena y Menelao o porque simplemente esperan que ocurra algo especial.

Refugios:
Unos pocos viven en grandes ciudades, recordando las maravillosas noches de la época clásica, en las que las ciudades como París eran simples aldeas. El resto prefieren comunidades rurales y aisladas, a menudo lejos del alcance incluso de las demás criaturas sobrenaturales.
Los Inconnu europeos se cuentan entre los Vástagos más ancianos del mundo, y protegen muy celosamente su intimidad.
Los Monitores siempre eligen un lugar completamente seguro (y si no se encargan ellos de asegurarlo) y generalmente alejado de su destino, aunque alguno se involucra directamente en las ciudades aunque manteniendo su mascarada.

Solo hay dos ciudades o lugares en concreto que merezcan la pena citar:
Ginebra: Esto es información proveniente de la primera edición de Mundo de Tinieblas, y en teoría este material ha sido ‘olvidado’ y en cierta manera desoficializado. No hay más menciones en ningún otro libro. La ciudad sirve como sede no oficial de los miembros del Inconnu que desean encontrarse en persona o para sus simples discusiones o letanías. Realmente es poco habitual que haya una concentración de más de 3 o 4 miembros pero se supone que la ciudad abre sus puertas a todo Inconnu.
El Príncipe de Suiza, Guillaume, un miembro del Inconnu se encarga de mantener la tranquilidad y ofrecer hospitalidad.. Recientemente han surgido rumores de que Guillermo puede ser derrocado como príncipe de Suiza y los mismos rumores apuntan a que este derrocamiento parta desde dentro del propio Inconnu, porque pocos son los que tienen suficiente poder como para llevar a cabo este acto.
No hay más menciones.
Hunedoara: Hunedoara no existe. Allí solo se encuentra un castillo en restauración sin ninguna actividad sobrenatural, y sin más atracciones que para el simple turismo de los mortales.
Eso es lo que practicamente todos saben, incluso muchos miembros del Inconnu.
Lo que sucede realmente en Hunedoara es información accesible sólo para el Consejo de los Doce, sus más allegados sirvientes, y completamente leales miembros del Inconnu (la lealtad también se puede asegurar con Dominación o Taumaturgia…)

Relaciones del Inconnu:
La unión al Inconnu como miembro no esta completamente definida. Se sabe que algunos Antiguos se han ganado suficiente el respeto durante su no vida como para ser invitados. Otros también son invitados solo por su cercanía a la Iluminación.
Existen también vampiros cuya unión fue fruto ‘casual’ de años de observación y manipulación de ciertos miembros del Inconnu para que siguieran el camino que ellos deseaban. Simplemente se puede decir que cada caso es único pues cada Matusalen, Antiguo o nuevo miembro tiene sus propias circunstancias especiales.
De todas formas ni hay muchos Matusalenes, Antiguos ni el Inconnu posee gran número de miembros. Y lo más habitual en todos los Antiguos es que detesten respeten amargamente a este grupo. En el fondo de esta relación subyace un terrible temor a los misteriosos Matusalenes. La mayoría de los antiguos preferiría no saber nunca nada del Inconnu, pero saben que es poco probable.

El Sabbat generalmente como grupo si por cualquier casualidad tiene noticias de algún miembro del Inconnu, dictaría en el acto una Partida de Guerra en busca de la sangre y queriendo traer el fin a un titiritero de los Antediluvianos. Los Antiguos del Sabbat pueden actuar de diversas maneras como las descritas abajo.
Cuando el Inconnu decide involucrarse en los asuntos de la Camarilla, todos los antiguos de esta Secta aguardan su visita con miedo e interés. Algunos acuden en persona y otros mandan espías, pero todos los Vástagos poderosos intentan observar la situación.
Alguno sabe como contactar con el Inconnu pero pocos se arriesgan, aunque pueden verse atraídos por la oculta sabiduría de la progenie de los Antediluvianos… Buscan su consejo secreto contra la voluntad de su clan, incluso del Circulo Interior. También algunos antiguos sermonean contra el trato con el Inconnu, y hablan durante los Cónclaves de los graves peligros de estas visitas.

Inconnu: Rumores y Leyendas (1° Parte)
Inconnu: Aquellos que nos vigilan (2º Parte)
Inconnu: Aquellos que nos vigilan (3º Parte)
Inconnu: Castillo Hunedoara (4° Parte)