Inconnu: Rumores y Leyendas (1º Parte)

Te doy un camino para hallar la paz para tu alma,
Incluso en esta amarga oscuridad,
Te doy un rayo de esperanza, para ti y tu linaje,
Esperando el día en que la cólera se marchite,
Y la soberbia te lleve a la añoranza,
El nombre del camino es Golconda,
Y aquellos que la buscan con un corazón puro
Aun pueden obtener la salvación,
A pesar de que caminen por la noche como Demonios,
Y porten las maldiciones de un millar de Angeles.

Libro de las Tentaciones, de los Fragmentos de Erciyes

Yo se como los hombres en el exilio se alimentan sólo de Sueños. Aeschylus

Pocas cosas se han guardado tan en secreto como la verdadera naturaleza del Inconnu. Aunque en verdad no hay dos vástagos que tengan la misma información concerniente a esta enigmática secta, y lo más probable es que estas informaciones sean pistas y rumores falsos. Se especula con que el Inconnu sea: Herramientas de los Antediluvianos, Observadores, Buscadores de la Golconda, Sectarios de la Gehenna, Poderes en la sombra, Agentes de Caín, o simplemente que no exista y todo haya sido una estratagema para asustar a los vampiros más jóvenes con la existencia de una secta que lo controla todo.

Nombrar todas las leyendas o rumores sobre lo que demonios sea el Inconnu es como contar la producción anual de granos de arroz de China. Aparte, todos los rumores son tergiversados por la boca de quien pasan, y a medida que se cambia de persona o bando, los rumores cambian hasta llegar incluso a puntos contradictorios, así que esto un resumen generalizado de los mas difundidos.

Más antiguos que las propias sectas, los Inconnu raramente suelen involucrarse en los enfrentamientos de su progenie. Al menos eso es lo que los antiguos de la Camarilla se dicen a sí mismos. El Sabbat, en cambio, inflama los ánimos de sus manadas con susurros paranoicos sobre monstruosos titiriteros Inconnu ocultos tras cada sombra de la ciudad Camarilla.

La más propiciada leyenda sobre el grupo de vástagos conocidos como Inconnu, es aquella que cuenta que, en su mayoría formada por Matusalenes o viejos Antiguos, son un grupo que se mantuvo aparte con su propia agenda oculta, para no verse involucrados en la Yihad o Jihad, la verdadera guerra detrás de toda mascarada que rige el mundo de tinieblas vampírico, donde todos son peones de otros jugadores, y muchos siguen sus reglas sin realmente comprenderlas. Muchos dicen que solamente se alejaron para buscar independientemente de la sociedad vampírica, su propio camino hacia la Golconda.

Otros rumores dicen que disfrutan como infernalistas, y que muchos de ellos hacen habitualmente tratos con el Diablo. Hay incluso quien dice que sólo se han alejado de la política vampírica para observar concienzudamente la evolución de los Clanes, y que todo comenzó a partir de la caída de Saulot ante los Tremere, o que por lo menos ello sirvió para la verdadera unificación de los individuos en la fuerza que ahora se conoce como Inconnu.
Aunque sospechosamente, los Tremere les encanta contar que están corrompidos no sólo por demonios, sino por otras criaturas de más allá del velo de la Muerte. El vampirísmo es una pesada carga, opinan, pero la maldición del Infierno es mucho peor.

Dígase lo que se diga, el Inconnu es un grupo para muchos inexistente, o desconocido. Muchos en la Camarilla creen que es solo una leyenda inventada como pesadilla para los Neonatos. Otros argumentan que su poder es tan terrible que si se involucraran directamente en la Yihad, traerían la Gehenna mucho antes de lo esperado. El Sabbat en concreto solo muestra aversión (en líneas generales entiéndase) hacia este grupo, tanto debido a su alejamiento de la sociedad, mostrando indiferencia al juego de la Jihad y según opinan muchos, siendo también peones, o reyes dependiendo de quien hable, sobre el tablero; por frustración de no poder contar con un aliado tan poderoso a su lado como ellos o incluso porque realmente no sospechan quienes son los verdaderos títeres… quizás eso se remonte, para quienes hayan oído hablar de ella, a la ya caída Verdadera Mano Negra (para algunos conocida como Tal´ma´he´ra).

Bajo cada gran ciudad europea y muchas de otros lugares del mundo, en angostas y apenas iluminadas catacumbas, o en los más nobles salones, o incluso en lóbregos y oscuros castillos, descansan aquellos Cainitas que los más jóvenes les han dado el nombre de Inconnu (etimológicamente, Desconocido). Estos vampiros sueñan con sus ya olvidados días de gloria, en un imperio donde se extendían por todo el mundo conocido, pero que ahora yace en la ruina y el recuerdo. Nadie conoce con exactitud quienes son, y pocos son los que les señalan pues temen su poder e influencia, merecida o desmerecidamente.

Aquellos antiguos que conocen los Cultos de la Gehenna que manipulan las cortes de los diferentes Elíseos, sospechan que el Inconnu se esconde tras ellos, y muchos creen que parte de la historia del Inconnu nace a partir de la creación de la Real Orden de los Jardineros Edénicos o de la Senda de los Antiguos Legisladores. Otros les encanta afirmar que se esconden detrás de los generalmente proscritos Servidores de Irad.

Para la Falsa Mano Negra, el Inconnu lleva mucho tiempo en circulación, y ha aprendido mucho de la Mano Negra. Nunca ha pasado a la acción directa a favor o en contra de la secta, lo que hace que sus líderes se pregunten por su propósito y lealtades. La Mano fomentó la práctica de las Partidas de Guerra en el Sabbat. Su intención original era encontrar guaridas del Inconnu, torturar a los habitantes en busca de información, y después cometer diablerie sobre ellos. No obstante, el Sabbat ha corrompido esa práctica hasta convertirla en un deporte de caza de vitae. El Inconnu no es tan aislacionista y desorganizado como podría parecer. Tiene Monitores que observan las ciudades e informan de sus descubrimientos, pero no suelen tomar medidas directas. Algunos miembros de la Mano siguen creyendo que los Inconnu son los ascetas ultraterrenos que otros dicen. Unos pocos Rawis postulan que el Inconnu protege un lugar llamado Shalkamense, guardando grandes secretos de Caín y probablemente a Caín mismo.

Hay que tener en cuenta que aunque lo parezcan y posean una organización similar en algunos términos a ello (técnicamente), el Inconnu no se considera una secta, solo una unión de vampiros con objetivos comunes. Algunos afirman (cosa que a los Tremere también les encanta repetir, por lo menos los que aun recuerdan que demonios es un Salubri) que el clan de los Ladrones de Almas fueron los que fundaron el Inconnu, o que el mismo Saulot fue miembro o como mínimo, precursor. Nadie sabe cuanta verdad hay tras esas palabras…

Inconnu: Rumores y Leyendas (1° Parte)
Inconnu: Aquellos que nos vigilan (2º Parte)
Inconnu: Aquellos que nos vigilan (3º Parte)
Inconnu: Castillo Hunedoara (4° Parte)