Introducción a Changeling los Perdidos

Todos crecemos leyendo cuentos de hadas. Nuestra primera experiencia con ellos estos días es algo diluida, un “cuento para niños”. Las hadas buenas bendicen al héroe para que pueda superar sus desafíos, y las maldiciones de las hadas malas en última instancia fracasan. Y todos vivieron felices para siempre.

Changeling The Lost

Pero cuando encontramos los viejos cuentos de hadas en su redacción original, las cosas resultan diferentes. Sangre y sexo aparecen en los cuentos. Los finales son trágicos para los protagonistas. Estas historias no eran contadas a los niños para leerles mientras se quedaban dormidos, sino para advertirles de los peligros. No te alejes de la casa. No vayas al bosque oscuro. No te alejes del camino a la noche. Quédate en casa, se bueno, se educado… o algo malo te va a pasar. La Buena Gente puede venir y llevarte.

Changeling: Los Perdidos es un juego donde esas historias resultan ser ciertas. Los Otros vienen y se llevan gente, tratándolos como esclavos en una tierra de fantasía que es tanto una pesadilla como un sueño. Alejado del mundo mortal, estos humanos abducidos gradualmente se convierten más y más como sus captores, perdiéndose en sus nuevas vidas. Pero algunos de estos cautivos recuerdan quienes son, y tratan de escapar al lugar donde nacieron. Cambiados en forma y aspecto, con cicatrices por su reclusión, algunos de ellos incluso logran volver.

 

Un juego de Locura Hermosa

 

Los protagonistas de este cuento de hadas moderno son los changelings, o como ellos se llaman a sí mismos, los Perdidos. Arrebatados de sus vidas humanas como niños o adultos, viven lo que parecen años o incluso centurias en Arcadia, como objetos para hermosos pero inhumanos señores y señoras. Alimentados con comida y bebida feérica, gradualmente se convierten más en hadas, sus cuerpos cambiando gradualmente para reflejar sus papeles. Algunos, sin embargo, consiguen escapar. Guiándose con las memorias del lugar que alguna vez llamaron hogar, encuentran su camino de escape a través de las espinas tortuosas del Seto, la barrera entre el mundo mortal y Arcadia.

 

Su regreso, sin embargo, es muy amargo. Algunos llegan 20 años después de haber desaparecido, aunque no había parecido tanto tiempo en Arcadia. Otros que habían llegado a la madurez en Arcadia descubren que regresaron unas pocas horas después de su abducción. Y casi todos descubren, con suficiente horror, que no fueron extrañados. Las Hadas habían sido cuidadosas. En reemplazo de cada changeling secuestrado había una réplica, un simulacro, una cosa que parecía ser él o ella, pero que no lo era. Ahora, con extraños inhumanos viviendo sus vidas y sin lugar a donde ir, los Perdidos deben encontrar su propio camino en un mundo que les fue robado.