Khan 1º parte

Los nobles y poderosos hombres tigre son una especie en peligro, cada ves más y más el hombre da caza de su parentela felina causando perdidas irrecuperables. Aun así los Khan no bajan la cabeza, siguen cumpliendo su deber para con Gaia –robar los secretos de sus enemigos y luchar contra ellos- mientras que al mismo tiempo defienden a su especie de la depredación humana. Los sabios entre los Hengeyokai creen tristemente que sus días están contados y que cuando ese trágico día llegue, será el comienzo de la Sexta Edad.

KHAN
DESCRIPCIÓN
De todas las tribus de los Bastet, sólo los Khan se pueden encontrar en las Cortes de l Bestia en grandes cantidades. Los hombres felino son demasiado gregarios y solitarios como para adaptarse bien a ese tipo de vida tan comunal, e incluso los Bagheera de la India evitan a los hengeyokai para poder mantener sus secretos para sí mismos. Sin embargo, los grandes hombres tigre siempre han sabido que al Madre esmeralda les dio un deber sagrado, y la mayoría preferiría cortarse una pata antes de eludir sus responsabilidades. Siempre leales con la Madre, los Khan asesina despiadadamente a los humanos que traspasan sus fronteras y destruyen sin piedad a cualquiera de las huevas de los Ciempiés que cruzan su camino.
Los Khan tienen una especia de doble deber con al Madre: son los responsables de recopilar los secretos del Adversario y deben luchar en Su nombre. Los Tengu se suelen introducir en los nidos de corrupción, intentan huir y cuentan sus descubrimientos a todas las Cortes, en cambio, los Khan se mueven con mucho cuidado, extraen los conocimientos de los enredos de los ciempiés y después se aseguran, de al forma más expeditiva posible, que los secretos permanezcan sólo en posesión de los Khan.
Sin embargo, la oscuridad ha llegado para los hijos y las hijas del Tigre: antes gobernaban al lado de la nobleza humana; ahora solo quedan algunos dispersos por al jungla. Cada una de las grandes guerras han ido reduciendo sus números (las cruzadas de la Segunda Edad contra los Reyes Yama, las guerras de al Cuarta Edad que enfrentaron a los Khan contra los Khan, las modernas batallas que casi los han llevado a la extinción). Su poder divino y su profunda sabiduría son respetados en las Cortes, pero los hengeyokai temen que la llagada de la Sexta Edad presencie la muerte del ultimo de los hombres tigre.
Los hombres tigre están orgullosos de quienes y qué son. Aunque sus líneas de sangre hayan disminuido, siguen siendo criaturas majestuosas. Estudian las artes de combate cuerpo a cuerpo y aprenden al sabiduría de los sabios. Un Khan sólo será realmente un Khan si dedica cada segundo de sus horas de vigila a buscar al perfección, No existe anda más que sea apropiado para estos emperadores entre las bestias.

ORGANIZACIÓN
Una vez, no hace mucho tiempo, los Khan se unieron en un gran sultanado donde los Tigres del Crepúsculo y los Tigres de las Cortes se reunían cordialmente para compartir conocimientos. Pero el sultán traicionó a su propia raza, y la guerra presencio la muerte de demasiados Khan. Desde entonces. Los hombres tigre del Reino medio viven aislados y afirman que sus tradiciones sólo pueden sobrevivir en la seguridad de las Cortes. Son ariscos con los hombres felino de otras tribus y prefieren unirse a as cortes con otros hengeyokai antes que aliarse con los Bastet.
Los Khan suelen ser solitarios y jamás viajan con otros de su raza. La única vez que dos hombres tigre pasan mucho tiempo juntos es cuando uno de ellos es un cachorro que recibe a instrucción de otro. Cuando sólo quedan unos cien de los tuyos en todo el mundo (incluidos los hengeyokai y los Pueblos del Crepúsculo) resulta estúpido agruparse, pus una afortunada banda de ciempiés podría hacer que la raza disminuyera en un veinte pro ciento de golpe.
En las Cortes, los Khan suelen ocupar el puesto de defensores o generales, utilizando toda su información para crear tácticas novedosas que podrían calentar el corazón de Sun Tzu. Son cinturas de Guerra Elevada, vigor intenso y gran virtud, pero no les importa atacar a los enemigos por su puntos débiles. Para ser honestos, quedan demasiado pocos como para que sena amables, y cada nuevo tigre que muere por las trampas o las balas de los cazadores furtivos, provoca que su Rabia aumente…

RASGOS
Los Khan que han crecido en las Cortes son fieros guerreros que han sido entrenados para superar ligeramente su ira. Empiezan a jugar con 5 puntos de Rabia y 2 de Fuerza de Voluntad. Pueden comprar cualquier Trasfondo (a diferencia de los Khan que no pertenecen a las Cortes de la Bestia, estos hengeyokai han recibido la gran bendición de estar en contacto con las Cortes de los Ancestros y pueden comprar Vida del Pasado), incluidos los Trasfondos específicos de los Bastet de los reinos Guarida. Sólo pueden comprar Tótem si forman parte de un sentai montaña.
Desgraciadamente, los Khan no pueden caminar de lado de forma natural y tienen que usar un Don de Nivel Cuatro especifico para entrar en el mundo espiritual. Por este motivo, la mayoría de los Khan intentan buscar camaradas dignos para formar un sentai montaña, pues con la ayuda de sus nobles compañeros podrán probar los placeres del Tapiz.
Los Khan que no siguen el Camino de la Virtud de la Madre Esmeralda siguen un sistema de Renombre similar a de los Ragabash de los Garou (aunque suelen necesitar más Renombre por Rango). En los ideales de las tribus, se consideran superiores las virtudes de Ferocidad, Astucia y Honor, pero la mayoría de los Khan del Reino Medio son tradicionales y prefieren servir la Virtud esmeralda… a ser posible en forma de Puño, para tener oportunidad de vengar el máximo de muertes de su Parentela.

RAZAS
La raza felina de los Khan está disminuyendo rápidamente; en China, algunos de los hombres tigre forman parte del programa de reproducción de la raza para preservar su línea de sangre. Sin embargo, aunque la mayoría de los cachorros crezcan en cautividad, suelen estar preparados para sobrevivir durante su vida adulta… aunque no lo estén para a rigurosa vida de un hengeyokai.
Los Khan homínidos son los más numerosos, pero suelen ser muy quisquillosos con los de su raza. La sangre del tigre es sagrada; no es algo que pueda compartirse con cualquiera. Antiguamente sólo se apareaban con los caballeros y los nobles más selectos de China y Corea, pero esos tiempos acabaron hace mucho. Ahora resulta muy difícil seleccionar lo mejor y lo más digno de entre los miles de millones de almas chinas, especialmente si se tiene en cuenta que el deber es lo primero; por eso, algunos Khan se suelen consolar entre ellos y, ocasionalmente, el resultado de estas uniones son los Metis. Estas miserables bestias, deformadas por la ardiente pureza de su línea de sangre, siempre crecen en las Cortes, donde aprenden rápidamente la responsabilidad de su primogenitura. Para un metis de los Khan, no existe más vida que la de su deber. Los homínidos empiezan a jugar con 2 puntos de Gnosis; los metis con 4, y los felinos con 6.