Kyoko Shinsegawa, el Azote

Siendo al mismo tiempo aristócratas corruptos y justos pastores de los depredadores, los miembros de esta secta se acercan más y más al borde del abismo cada noche. Aunque aprieta los puños cada vez con más fuerza, los vampiros se escapan de ella como granos de arena.

Trasfondo: uno de los gaijin se interesó en Kyoko desde el primer momento en que la vio, demostrando ser la total maldición de la muchacha.

Un enviado de visita para los Bishamon uji, Friedrich Kreizer representaba al clan Tremere en un desesperado intento de establecer una capilla en Kyoto, Japón. Durante décadas los Brujos habían mostrado una fascinación con la magia feng shui que poseen los geomantes Kuei-jin. Afirmando ser un experto en materias de cultura oriental, Kreizer negoció una comisión diplomática con la misteriosa Estirpe de Oriente.

Cuando se reveló la verdad, se demostró que no tenía mucho conocimiento de las maneras de los Catayanos. Sus verdaderas intenciones eran un misterio (¿Era un ignorante confiado o simplemente esperaba escapar desesperadamente de las intrigas de Viena?).

Sea cual sea el caso, encontró a la joven Kyoko en un hostal para viajeros en una pequeña aldea de pescadores poco después de su llegada a Kyoto. La belleza de la muchacha, exótica para cualquier viajero europeo, le dejó cautivado y las últimas páginas de su diario comentan que inflamaba “pasiones mortales desconocidas desde hace mucho en (su) un muerto corazón”.

La ignorancia de las formas de los Kuei-jin le llevó a su inevitable óbito cuando un grupo de asesinos le atacaron antes de que tuviera tiempo de presentarse de forma desastrosa. Mientras se tambaleaba por el muelle donde sus asaltantes habían hecho su función luchó lo suficiente contra los asaltos del Frenesí de hambre…

…para perder el control justo ante la visión de Kyoko sirviendo su cena. Ella pensaba que era extraño que este pálido invitado nunca comía su arroz y gambas, pero se las traía cada noche como era su deber. En aquel horrible momento a pesar de todo, el invitado entró en su cuarto lleno de sangre y trozos de carne colgando de su cuerpo y cayó sobre ella.

La muchacha sintió cómo se le nublaba la visión y sus miembros se enfriaban mientras el monstruo abría su cuerpo y engullía glotonamente su sangre. Luchó desesperadamente pero él era demasiado fuerte para ella incluso en ese estado de debilidad. En un último acto de voluntad consiguió clavar una cuchara de madera en el corazón de la víctima antes de perder el conocimiento.

Se despertó minutos después antes el sonido de los gritos de su padre. Encontró su rostro cubierto con su propia sangre y la de la criatura que yacía paralizada en el lecho de paja a su lado. Con una velocidad alimentada por el terror cogió el mayal de su padre del armario y cortó la cabeza al extranjero, cuyo cuerpo comenzó a tornarse cenizas.

Profanada por el monstruo huyó hacia la noche dejando atrás todo resto de seguridad que había conocido. Había oído antes sobre el pueblo Demonio y había aprendido de un brujo itinerante que conocía la manera de contactar con ellos. Se introdujo en el bosque, arrodillándose junto al río y entonó una canción mientras esparcía unas especias sobre la superficie.

Sin que pasara mucho tiempo el Monje Escamoso se reunió con ella y le dijo en qué se había convertido.

“Ahora eres la hija del Diablo” le dijo. ”Sólo traerás desgracia contigo y dejarás tragedia con tu despertar”.
“¿Pero qué puedo hacer, Monje Escamoso?” lloró ella. “¿Debo acabar con esta nueva vida?”
“No”, replicó. “esas no es una elección que tú debas hacer. Lo que debes hacer, flor de las aguas sangrientas, es viajar a las tierras de los demonios que te han creado. Ya sea hacia el este o al oeste debes huir, y cuando estés allí saciar tu sed en la vida de los Reyes Demonio.”

Y así huyó Kyoko, alquilando un pasaje de medianoche para un barco que iba a San Francisco con el dinero robado de los cofres del pueblo.

Desde que llegó a las costas de América ha aprendido inglés y alemán (que reconocía del diario privado del monstruo). Y se ha unido a una pequeña cábala de Tremere (conocimiento que también aprendió del diario). Puede, a duras penas, practicar la magia corrupta de los occidentales, y ha escogido un camino acorde a las palabras del Monje Escamoso en vez: Kyoko se ha convertido en el azote de San Francisco bajo orden del príncipe Valdemar Thomas.

Sabe que trabaja para los mismos demonios que la crearon y, aún así, cumple con su destino de la única manera que puede: destruyendo a aquellos que son débiles para caer bajo su espada y mayal. Un influjo reciente de Kuei-jin asiáticos ha recordado su pasado que le fue arrebatado tan brutalmente, pero sabe que el pueblo demonio de su antiguo hogar no dudará en destruirla, por lo que se enfrenta a una no-vida diaria de lucha; se ha convertido en la roca en la que tanto los simples anarquistas como los Vástagos de sangre débil se estrellan en su huida de los Kuei-jin del sur.

Imagen: encaja en lo que sea requerido para acercarse a su víctima. No es una maestro del disfraz, por lo que su anonimato y la ignorancia de su objetivo es lo que le permiten interpretar su nuevo papel. En las raras ocasiones en las que socializa con su verdadera identidad demuestra una distintiva falta de iniciativa personal. Su ropa y estilos de peina copian sin ningún tipo de modificación lo que aparece en las revistas de moda.

Sugerencias de Interpretación: eres eficiente y simple cuando estás “trabajando”, dedicándote a la persecución de tu presa. En tus momentos personales te muestras asustada y perezosa: tu Abrazo te congeló para siempre en los primeros estadios de tu juventud y, en muchas maneras, eres todavía una jovencita. No permites que nadie vea tu vulnerabilidad ya que hacerlo les daría poder sobre ti. En vez de eso, te muestras públicamente más y más brusca, dejando suelto al asesino que vive en ti (el lado que protege y le da valor a tu existencia) para alzarte a la prominencia. Después de las reuniones y las cacerías, a pesar de todo, sufres progresivas regresiones cada noche.

Clan: Tremere
Sire: Friedrich Kreizer
Naturaleza: sádica/niña
Conducta: tradicionalista
Generación: 10ª
Abrazo: 1897
Edad Aparente: final de la adolescencia
Físicos: Fuerza 4, Destreza 4, Resistencia 3
Sociales: Carisma 3, Manipulación 2, Apariencia 3
Mentales: Percepción 4, Inteligencia 2, Astucia 4
Talentos: Alerta 2, Atletismo 1, Callejeo 3, Estilo 2, Esquivar 2, Interrogación 2, Intimidación 3, Pelea 3
Técnicas: Armas C.C. 4, Armas de Fuego 1, Conducir 2, Etiqueta 1, Flirteo 1, Seguridad 2, Sigilo 3, Trato con Animales 2
Conocimientos: Academicismo 1, Investigación 3, Informática 1, Lingüística 2 (Inglés, Alemán), Ocultismo 1
Disciplinas: Auspex 2, Celeridad 2, Dominación 1, Fortaleza 2, Taumaturgia 1
Sendas de Taumaturgia: Senda de la Sangre
Trasfondos: Contactos 2, Posición 2, Recursos 3
Virtudes: Conciencia 3, Autocontrol 3, Coraje 3
Moralidad: Humanidad, 4
Trastornos mentales: múltiples personalidades (lo que da como resultado un Naturaleza dividida)
Fuerza de Voluntad: 4

Ricardo Blanch

Tiburk

Un amante de los juegos de rol...

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