La Golconda

Tomada por fábula por la Camarilla, y por una falacia por el Sabbat, la Golconda es un estado real, en el que el Cainita trasciende la maldición de su sangre. Sin embargo no es un camino fácil de recorrer, y los que lo intentan a menudo fracasan.

La Goclconda es un estado del alma de un vampiro en el que trasciende de su maldición, ya que se supone que ha sido perdonado por Dios. Las ventajas de alcanzar la Golconda son, entre otras, la inmunidad al frenesí y al roastbeef digo… al Rötschreck, la necesidad de consumir menos sangre (solo gasta un punto por semana para levantarse), la posibilidad de aumentar cualquier Rasgo hasta 10…

Llegados a este punto hay que aclarar una cosa, SOLO se puede alcanzar la Golconda siguiendo el camino de la Humanidad, y una vez alcanzada, nunca podrá descender por debajo de 7, ni la Conciencia por debajo de 4, o sus efectos desaparecerán.

Este estado se alcanza con la conquista de la Bestia y la expiación de los crímenes, No existen textos secretos en los que aparezcan códigos fijados de comportamiento, no existen Pilares, no existen Mandamientos, y raramente existen maestros.

El paso más difícil en el camino de la Golconda (a parte quizás de ver el propio camino) es el primero, ya que el caminante se adentra en una senda peligrosa, solo y en la oscuridad.

La decisión de este primer paso se toma amenudo sin el menor conocimiento de la Golconda, y suele deberse a alguna imagen o situación que hacen que el vampiro rememore las emociones que sentía como mortal, y que ahora le están vedadas, de forma que siente el peso de la muerte y del tiempo.

Esta carga puede aplastar a los más débiles, pero los que son lo suficientemente fuertes para soportar la culpa, y lo suficientemente honesto como para aceptarla, descubren que se están adentrando en la senda de la Golconda. Llegados a este punto, el camino a la Golconda se vuelve escabroso y difícil de seguir.

La negación del yo no resulta fácil para los mortales, y muchos la consideran un acto virtuoso. El ayuno, la abstinencia sexual y esta clase de cosas se consideran métodos para acercarse al Todopoderoso. Sin embargo,el efecto que tiene el Hambre sobre los vampiros es un problema añadido, ya que se vuelve más intensa de lo que se puede soportar, ,por mucha Fuerza de Voluntad que se tenga. De este modo, el alimentarse se convierte en una ordalía. Hay quien recurre a la seducción, se alimenta de víctimas dormidas o incluso de animales. El caso es que se debe evitar matar a toda costa, aun en defensa propia. La destrucción de la vida es un método seguro de frustrar la progresión en el camino a la Golconda. Esto incluye las muertes por inacción, por lo que el vampiro que busquela Golcondaddeberá elegir con cuidado con quién se asocia.

La mayoría de los Cainitas se quedan en este paso, pero los que siguen avanzando se dan cuenta de que no es suficiente con una mera negación, hay que buscar la expiación, para luego acercarse al concepto del perdón.

Para lograr la expiación, el Cainita puede intentar arregler sus errores, o en caso de que no se a posible, impedir que se coetan crímenes similares, sin embargo no dee de expiar las culpas por responsabilidad, sino que el propio deseo de arrepentirse debe ser la única causa, tiene que mostrar verdadero remordimiento.

Llegados a este punto, el Cainita suele llamar la atención de algún mentor, siempre y cuando dé mustras de tener posibilidades en su camino.

Estos mentores sulen observar alos candidatos durante un tiempo, aprendiendo qué clase de personas son, e incluso a veces no llegan a motrarse nunca.

Otro requisito básico para alcanzar la Golconda, y que no llega en un momento concreto del camino, sino que hay que cumplirlo en todoo momento es el de mantenerse aislado de la Yihad, y en general, del resto de los vástagos, ya que si no, tarde o temprano se verá enredado en juegos políticos. Sin embargo, muchas veces, el andar en compañía de otros vástagos supone tembién una prueba espiritual que beneficia el camino hacia la Golconda, ya que inevitablemente se intentará que los compañeros no cometan crímenes de ningún tipo.

Una vez en este punto, el vampiro estudia y vigila a los humanos, tratando de recobrar algo que se aproxime a su propia condición humana, para luego mantener esta humanidad. Así, la única forma de expiar toda culpa, y asegurarse de no caer en más, es dominar a la Bestia y no sucumbir jamás al hambre, la furia o el miedo.

Cuando se alcanza este nivel de conocimiento, el vástago está acostumbrado a examinar y juzgar concienzudamente todas y cada una de sus acciones, por lo que las disciplinas que afectan a la mente (Dominación, Presencia y Dementación) tiene un efecto mucho menor en él. Incluso los vínculos de Sangre pueden aligerarse o destruirse. Una vez que el Vástago ha expiado sus culpas, controlado a la Bestia, y completado su conocimiento de su yo, ha terminado la parte más fácil. Ya solo queda el Suspiro.

Los Suspiros son todos inmensamente personales, experiencias a medida de los Vástagos que las viven. Pretenden poner a prueba los puntos débiles del Cainita, y casi siempre están relacionados con algún rasgo del clan del buscador. Sin embargo esto no es más que una parte del viaje. En algunas ocasiones la ordalía es física. Muchos candidatos se someten al fuego o a la luz del sol para demostrar que pueden mantener a la Bestia a raya. Pero la parte mas importante del Suspiro es el viaje a la propia alma, el alma perdida que nos acompañó hasta que nuestro sire nos la arrancó con su vitae.

Los que consiguen pasar esta última prueba, a parte de las ventajas que ya se han mencionado arriba, transmiten una enore sensación de paz. No es algo diferenciable por el aura, pero el resto de sobrenaturales lo notarán, hasta el punto de que los Garou consideran “santos” a los vampiros que han alcanzado la Golconda.

Los que no consiguen terminar con éxito el Suspiro se vuelven conscientes de que no lograrán jamás la Golconda, cayendo en la desesperación.