La Ordo Dracul

Descubre los secretos de esta Alianza de Requiem, cuyos integrantes dicen seguir los dictados de Drácula, que no fue abrazado, sino maldito por Dios.

LA ORDO DRACUL

La maldición del vampirismo es sólo un obstáculo, un peldaño antes de lograr el auténtico poder, sin embargo es un peldaño tentador, frente al cual que la mayoría de los Vástagos se encuentran mal preparados para verlo como superable. Sin embargo, para los vampiros con la devoción, tenacidad e inteligencia necesarias, la Ordo Dracul, la Orden del Dragón, proporciona los medios necesarios. Los vampiros de la Ordo Dracul son muy diversos, desde huraños fundamentalistas con tanto celo como cualquier fanático hasta fríos teósofos seculares que simplemente buscan la manera de destruir a un enemigo. En general la alianza da la bienvenida a cualquiera de las dos mentalidades, porque ambas tienen mucho que enseñar.

Esta facción reclama un infame fundador, Vlad Tepes, el mismísimo Drácula. Drácula es un vampiro notable porque afirma no haber tenido sire. De acuerdo con la versión de su conversión vampírica, Dios lo rechazó y para castigarlo por sus malvados actos, lo maldijo con la no muerte. La historia más aceptada sobre el origen de Drácula es que Dios castigó a Vlad Tepes por abusar de la fe en su vida mortal. De acuerdo con ciertos registros históricos, Tepes fue nombrado “Defensor de la Cristiandad”, un título que utilizó como un medio para defender sus objetivos políticos y para justificar las atrocidades que cometió. Además de sus crímenes contra la humanidad, Drácula impuso sus propios deseos sobre el juramento que había realizado, y ese acto le condenó.

La veracidad de estas afirmaciones no ha sido demostrada, por supuesto, y el principal obstáculo es que el propio Drácula no ha sido visto en más de un siglo. Las leyendas de Drácula también le atribuyen extraños comportamientos. Según eruditos miembros de la sociedad de los Vástagos, se cree que ha engendrado muy pocos chiquillos, pero si Drácula no ha sido Abrazado, ¿A qué clan podría pertenecer o a cuál pertenece su progenie? Según otros rumores, nunca ha engendrado chiquillos, y los que ha creado son de alguna manera “defectuosos”, poco más que horrores sin mente condenados a saciar su sed en un estado constante de rabia instintiva.

De hecho, la organización que ha crecido en torno a las enseñanzas de Drácula es tan enigmática como su fundador.

VISIÓN GENERAL

Las raíces de la Orden son de alguna forma cuestión de debate, incluso dentro de la alianza. Indudablemente es una de las más recientes facciones de los Vástagos. Los Dragones como son conocidos con temor (u odio), tienen registros de aprendizajes que se remontan hasta el siglo XVI. Con la llegada de la imprenta, la alianza a conseguido extender mejor el gran volumen de libros y escritos arcaicos y arcanos que los miembros de la Orden necesitan para aprender y desarrollar sus estudios trascendentales. La alianza experimentó un repentino auge en poder y en miembros durante la Revolución Industrial, y posteriormente a finales del siglo XIX. Se cree que la alianza se extendió desde Europa Oriental, y que sus filosofías viajaron con el desarrollo de las comunicaciones, pero otras teorías fundamentadas sitúan el origen del grupo en el Londres Victoriana e incluso en Nueva York.

La Ordo Dracul reverencia a su fundador, pero de una forma muy diferente, dicen a la forma en la que la Lancea Sanctum reverencia a Longino. Los Dragones creen que la maldición del vampirismo puede y debe superarse. Que el Abrazo es un juicio que se puede ganar e incluso trascender. Nada, nada es permanente, afirma la Orden, ni siquiera la terrible no muerte que experimentan los Vástagos. Sin embargo, ningún vampiro conocido ha escapado del Réquiem a través de los ritos de la Orden (o por lo menos no de ninguna forma que los demás encuentren satisfactoria; es bastante posible convertirse en una pila de cenizas o en un torpe engendro mediante un ritual mal realizado). Pero los Vástagos están dispuestos a admitir que la trascendencia necesita tiempo, sino siglos tal vez milenios. Algunos conocimientos pueden haberse perdido, y a medida que el mundo se hace más pequeño y más integrado con los descubrimientos tecnológicos, esos conocimientos no tardarán en aparecer.

En ese aspecto, la Ordo Dracul se encuentra mucho más cómoda en el mundo moderno que los Invicti, aunque no tanto como los Carthianos. No se debe temer a la tecnología, pues es sólo otra herramienta más que utilizar, y como la alianza aprecia la evolución mental tanto como el progreso espiritual, y los antiguos que desean retener su posición deben sacudirse la inercia de los años y aprender cómo utilizar un teléfono o un scanner. Los férreos tradicionalistas no son despreciados abiertamente (después de todo podrían conocer algo útil, y no merece la pena quemar puentes), pero tienden a ser abandonados en sus refugios para que experimenten el Réquiem y realicen sus investigaciones en soledad.

La búsqueda de conocimiento es el objetivo más propagandístico de la Orden, pero es una afirmación muy ambigua. Es verdad que los miembros de la Ordo Dracul están interesados en el conocimiento, pero se debe más al tipo de vampiros que atrae la Orden que con sus verdaderos objetivos. Los Dragones buscan información sobre la verdad de la condición vampírica, y para ello, a menudo hablan con otros Vástagos sobre sus experiencias, sus sentimientos después de recibir el Abrazo, cómo han cambiado sus cuerpos, y cómo han cambiado sus actitudes y moralidad. (El clan Gangrel tiene un particular interés para la Orden, y los Salvajes que se unen a la alianza se convierten con rapidez en sus miembros más respetados.) Los Dragones tratan de establecer patrones en el plan de Dios, en la maldición de la no muerte y en cualquier otra faceta del Réquiem que pueda llevarlos a la respuesta que buscan cómo trascender los límites del vampirismo.

La Ordo Dracul tiene una estructura jerárquica única, conocida internamente como la Lengua del Dragón. La Orden realiza numerosos rituales e iniciaciones, que al completarse simbolizan el pasaje del iniciado de un “círculo de misterio” a otro nivel de conocimiento. La progresión en la jerarquía parece corresponderse con el dominio de los Anillos del Dragón, pero si esto es cierto o si es una mala interpretación de los ajenos a la alianza no se sabe. Esta estructura también sirve para proteger los secretos de la alianza. La Ordo Dracul es reacia a permitir que nadie, ni siquiera los iniciados, abandonen la facción. Cuanto más alta sea la posición en la alianza, más se haya investigado y conseguido, más reluctante será la secta a permitir (teóricamente) el abandono de la misma. Sin embargo, las renuncias y separaciones ocurren, y con más frecuencia de lo que a la Orden le gustaría que creyeran los demás vampiros.

MIEMBROS

La Ordo Dracul no necesita hacer propaganda. Aunque da la bienvenida a nuevos miembros, no es tan abierta como los Invictus porque su fuerza depende de la inteligencia de sus miembros, en lugar de su lealtad. La Orden no desea destruir el actual status quo o reforzarlo, ni está aferrada a un antiguo código de leyes ni venera a ningún dios. Sus miembros buscan simplemente ir más allá de su estado, y eso atrae a ciertos vampiros: Vástagos insatisfechos que atribuyen su insatisfacción a una situación mística o espiritual en lugar de lo político o temporal suelen ser los mejores candidatos para la Ordo Dracul. Los vampiros que creen en alguna clase de origen para los Vástagos, que carecen del celo o creencia necesarios para unirse a la Lancea Sanctus también suelen acudir a la Orden. Los más destacados Dragones tendían a ser personas realistas y abiertas de mente antes del Abrazo. Aceptan aquello en lo que se han convertido y no creen que el Réquiem sea el fin definitivo para su existencia. Esta clase de Dragones son la crema y la nata de la alianza.

Sin embargo, la mayoría de los vampiros se unen a la alianza para tratar de engañar a la maldición de la no muerte, pura y simplemente. El encanto de los altos rituales del grupo atrae a todos los clanes, e incluso se sabe que los miembros de la Lancea Sanctum han dejado su alianza, cometiendo una blasfemia impensable, para unirse a la Ordo Dracul. Sin embargo, lo contrario también ha ocurrido. En ocasiones un miembro de la Orden decide que las ceremonias que realiza son pecados contra la naturaleza o un poder superior y decide no volver a utilizar el conocimiento que ha conseguido tras largos esfuerzos, pasando el resto de sus noches en tranquila penitencia por haber conocido misterios prohibidos. La Orden incluso ha percibido que algunos ámbitos específicos de estudio inducen esta respuesta más a menudo que otros, y estos textos y formulas constituyen un tentador objetivo para los jóvenes Dragones que tratan de destacar en la Orden.

En la Ordo Dracul se encuentra miembros de todos los clanes, pero ninguno está especialmente más extendido que los demás. Por supuesto, una línea de sangre concreta podría engendrar miembros exclusivos de la Orden si un miembro adiestra a sus chiquillos en sus tradiciones, y sus descendientes continúan respetando su legado, pero en conjunto los Dragones ignoran el linaje cuando se trata de otros miembros. El proceso de decisión tiene más que ver con el temperamento y la habilidad intelectual. Aunque no todos los miembros de la Ordo Dracul son bibliófilos y eruditos, la gran mayoría son como mínimo moderadamente educados.

Lo más difícil para unirse a la alianza es encontrar a miembros lo suficientemente confiados para enseñar a otros Vástagos. Con eso presente, lo primero que un potencial Dragon tiene que hacer es conseguir que un mentor potencial se fije en él. Investigar sobre la Ordo Dracul (lo que conlleva interrogar a vampiros lo suficientemente experimentados como para conocer algo de la alianza), experimentar con la forma vampírica y con las distintas Disciplinas, e intentar superar los límites del Réquiem son buenas formas de atraer la atención. Si todo un grupo desea encontrar un mentor, las oportunidades se incrementan drásticamente. La Orden aprueba a estos grupos por diversas razones. Aparte de la ventaja obvia de que los iniciados dispongan de compañeros que compartan sus ideas, un grupo puede protegerse mucho mejor que un vampiro solitario, tanto de sus enemigos como de potenciales desastres místicos. También, aunque los antiguos de la Orden nunca lo mencionan, un poco de saludable competencia siempre proporciona beneficios a la alianza, pues así se desechan los miembros que únicamente quiere engañar a la no muerte para su exclusivo beneficio.

Una vez que un potencial Dragón encuentra a un mentor, comienza el período de aprendizaje, que realmente nunca termina. Como todos los miembros de la Ordo Dracul deben aprender constantemente, todos enseñan constantemente. La Ordo realiza ceremonias de “graduación” muy elaboradas. De hecho acepta que incluso un antiguo podría ser capaz de aprender de un miembro más sabio y poderoso de la Orden (un hecho que aterra aterra a las demás alianzas más de lo que están dispuestas a admitir).

Así como realiza ceremonias de graduación, la Ordo Dracul también realiza iniciaciones como alianza (aunque los mentores individuales podrían decidir poner a prueba a los futuros pupilos antes de presentarlos). En las primeras semanas de adiestramiento se decide si un estudiante tiene el potencial necesario para aprender los Anillos del Dragón, que los Dragones consideran como el primer paso necesario para unirse a la alianza. Si el pupilo no puede aprender como mínimo las bases de estas esotéricas ceremonias, y las razones para ello van desde la carencia de inteligencia hasta la negativa a someter sus almas a un estudio espiritual- el mentor simplemente detiene el adiestramiento. El pupilo puede continuar practicando lo que haya aprendido, pero avanzar sin instrucción es realmente difícil.

FILOSOFÍA

La Ordo Dracul es una sociedad tan religiosa como secular, pues la condición vampírica no puede explicarse sin la existencia de Dios. Según las creencias de sus miembros, Drácula fue maldecido por Dios, como muchos Santificados de la Lancea Sanctum afirman que fue maldecido su fundador. Por supuesto, la diferencia es que Drácula se convirtió en vampiro mucho tiempo después que otros muchos vampiros que ya existían en el mundo. La Ordo Dracul no requiere el fanatismo de la Lancea Sanctum o de los Acólitos, porque sus mandatos no lo piden. Las filosofías de los Dragones son puestas a prueba de forma tan rigurosa como cualquiera de sus ceremonias, para poder ejercer sus milagros sin adorar ni reverenciar a un poder superior. Creen que con el respeto es suficiente.

Para los no iniciados la filosofía de la Ordo Dracul es una mezcla de postulados teosóficos y neovictorianos. Algunos Vástagos incluso vinculan a la Orden con sociedades secretas como los Masones o el Alba Dorada (Golden Dawn), y parece que estas especulaciones no están lejos de la verdad. Sin embargo, no puede discutirse el hecho de que quienes ascienden en la Orden ganan ciertos poderes y son capaces de realizar actos que los demás vampiros no pueden.
Los principales mandatos de la Orden del Dragón son los siguientes:

Nada es permanente.

Los miembros de la Ordo Dracul saben muy bien que no son completamente inmortales. Los vampiros pueden morir, sin necesidad de enemigos conspiradores ni hombres lobo hambrientos. Todo lo que hace falta es el toque de un fuego incontrolado o un error de cálculo en determinar el momento del amanecer y siglos de no vida y experiencia llegarán a su final. Pero los Dragones no consideran esta fragilidad como una vulnerabilidad. Razonan que después de todo, si Dios ha deseado de verdad que los vampiros nunca cambiaran, no habría creado unos medios de destrucción tan fácilmente accesibles, y ciertamente no lo habría hecho sin haber dejado la posibilidad de que cambiaran sus formas. Por lo tanto la Orden trata de conseguir el cambio, aunque a primera vista parezca más perjudicial que beneficioso, buscando el poder a largo plazo. Un edificio arde, un avión se estrella, el Príncipe de una ciudad cae, las alianzas conspiran, los hombres lobo atacan, y la Ordo Dracul sencillamente recuerda a sus miembros que nada dura eternamente. Esto no es un lamento fatalista sino un desafío; ¿Qué podemos aprovechar de este cambio? Si no es por nada más, cada cambio es un recuerdo constante de que el cambio es posible.

El cambio debe tener un propósito.

Para trascender la condición vampírica es necesario comprender por qué hay que hacerlo. La Orden considera el Réquiem más un desafío que una maldición, pero sus miembros nunca olvidan ni niegan que es una maldición. Investigando y progresando en los Anillos del Dragón, los Dragones se cambian a sí mismos en un nivel fundamental y místico, tratando de alcanzar un estado en el que puedan dejar atrás sus cáscaras vampíricas.

Este mandato tiene una amplia aplicación. Cada acción supone una reacción, y hasta que un Dragón pueda comprender las reacciones que causa una determinada acción, se le desaconseja actuar. Esta lección se refleja en el poder espiritual de la Orden. Los Anillos del Dragón seleccionan a los miembros de la Orden con rapidez, proporcionando una magistral lección objetiva sobre la naturaleza de la causalidad. Cuanto más poder se gana, menos se comprende el poder. Los jóvenes miembros de la alianza, ávidos por los beneficios que los Anillos pueden otorgarles y atraídos por la noción de trascender más allá de los límites de su estado, generalmente no comprenden la paradoja. Muchos mentores de la Ordo Dracul la recuerdan como la más dura pero más necesaria lección del Réquiem. Si una acción carece de propósito, pronto degenera en el caos y finalmente en la destrucción. La Orden no desea provocar una entropía estúpida y evitar la responsabilidad con la justificación de “El cambio es bueno”.

RITUALES Y COSTUMBRES

La relación más importante en la alianza es la de mentor y pupilo. Los rituales y prácticas varían enormemente entre distintos mentores. Aunque uno podría proporcionar lecciones extremadamente informales, otro podría tratar a sus pupilos como los novicios de un monasterio, obligándoles a copiar manuscritos o a realizar tareas domésticas durante la mayor parte de la noche para instruirlos en las normas de la trascendencia sólo una hora antes del amanecer.
Sin embargo, la alianza en general observa unos pocos e importantes rituales, y los métodos de enseñanza de algunos individuos destacados se han extendido como reglas dentro de la Orden.

TÍTULOS Y MISIONES

Como se ha mencionado anteriormente, la relación entre mentor y pupilo es la espina dorsal de la Orden del Dragón. Muchos miembros se presentan como protegidos de sus mentores (si un mentor es respetado en la Orden), y un antiguo Dragón con un pupilo especialmente prometedor puede incluso devolver el cumplido, presentándose como “maestro de”.
Sin embargo, no todos los miembros de la Orden están constantemente sumergidos en el proceso de aprendizaje y la alianza guarda un gran respeto para quienes desempeñan otras tareas importantes para los Dragones.

Guardianes
Entre la reverente Ordo Dracul, los Guardianes son responsables de cuidar los lugares místicos. La alianza tiene varias razones para mantener a otros seres apartados de estos nexos. Primero, un tonto ignorante con un poco de conocimiento místicos pero sin el debido adiestramiento (Los Dragones consideran como tales a cualquier ente mágico que no es un miembro de la alianza y a la Lancea Sanctum y el Círculo de la Bruja en particular) podría potencialmente destruir el lugar y sembrar el caos en la zona. De hecho, varias leyendas urbanas vampíricas extienden historias sobre ritos más realizados en un lugar especialmente poderoso, debido a alianzas de magos mortales, chamanes Lupinos y cultos satánicos. Segundo, los lugares de poder son recursos valiosos, y cuando la Orden toma posesión de uno, considera que es una ventaja para sí misma y una ventaja menos para los rivales. Como contrapartida, la Ordo Dracul sabe que muchas de las demás alianzas de Vástagos destruirían esos lugares antes de permitir que los Dragones los utilizaran, o como mínimo tendrían que negociar para acceder a ellos. Tercero, esos lugares místicos son siempre cambiantes, y aunque normalmente se alteran en el transcurso de años o décadas, algunas veces la magia avanza tan rápidamente que la Orden necesita investigar lo antes posible. Finalmente, la alianza considera que algunos lugares simbólicos o espirituales necesitan protección de la corrupción y de la destrucción.
Los Guardianes son generalmente los Dragones inclinados hacia las proezas marciales y el sigilo. Sin embargo, raramente están preparados para sacrificar sus vidas en el cumplimiento de su deber. Después de todo, nada es permanente, y desperdiciar una no vida por algo que puede cambiar en 50 años es estúpido.

Kogaion
Cada ciudad con una presencia significativa de la Orden tiene un preeminente Guardián conocido como Kogaion. Protege el tejido de líneas y nexos de poder de la ciudad, las localizaciones de tesoros místicos (cuando no los propios tesoros), y un listado de todos los Dragones de la zona. Muy a menudo el Kogaion memoriza esta información o la registra en acertijos, códigos y lenguas muertas para evitar que caigan en manos enemigas. El título parece ser de origen tracio, significando “La Magnífica Cabeza”. El nuevo Kogaion es elegido únicamente cuando el viejo muere, renuncia o pierde la confianza de los Dragones (y perder la confianza requiere una declaración efectuada como mínimo por otros siete Kogaion). Ser declarado Kogaion es uno de los mayores honores de la alianza, pero también separa al vampiro de los demás miembros de la Orden. Todos respetan al Kogaion, porque es un objetivo obvio para los enemigos de la alianza, pero por el mismo motivo, nadie quiere estar demasiado próximo a él. Los Kogaion frecuentemente son ermitaños, a los que a menudo se acude en busca de consejo, pero muy raramente para aprendizajes a largo plazo. Los Kogaion también tienden a ser aterradoramente poderosos con respecto a los Anillos del Dragón,.aunque algunos simplemente creen que lo son.

Los Juramentos de Drácula
Poco se sabe de los Juramentos. Desde el exterior parecen ser subfacciones o subalianzas dentro de la Ordo Dracul. Unos pocos Vástagos sospechan que los Juramentos de Drácula son tres grupos diferentes, cada uno de ellos asociado con una rama superior de la Lengua del Dragón. La mayoría de los vampiros ajenos a la alianza ni siquiera conocen los nombres de los Juramentos, aunque tres títulos diferentes parecen ser lo suficientemente consistentes: El Juramento del Hacha, el Juramento de los Misterios y el Juramento de la Luz Agonizante.

Los Anillos del Dragón
Lo principal para la Ordo Dracul es la filosofía de la trascendencia, el deseo de elevarse por encima de las limitaciones de la forma vampírica. Aprender los Anillos del Dragón permite a los Vástagos “engañar” a algunos aspectos del Réquiem. Por ejemplo, un vampiro podría ser capaz de volver más lento su metabolismo místico y consumir menos sangre de la normal cada noche que se levanta. Otro aspecto de la trascendencia puede permitir a un Vástago saciar su sed con sangre animal, sin importar lo poderosa que sea su sangre vampírica. Derrotando estas limitaciones del vampirismo, la Orden cree que se encuentra en el camino correcto para eliminar o escapar del vampirismo, con el objetivo de alcanzar un nuevo estado, sin importar lo que sea.

La Lengua del Dragón
Una línea dividida de la progresión, la Lengua del Dragón es la estructura en la que los miembros de la alianza progresan mientras aprenden más secretos y conocen mejor su condición. Aunque la comprensión de la jerarquía por parte de los ajenos a la alianza es como mucho dudosa, parece que todos los miembros siguen una misma senda de avance hasta cierto punto, después del cual cada miembro elige una especialidad. Varios miembros de la alianza ostentan numerosos títulos, pero sí son funciones, responsabilidades o simples honores, los demás vampiros lo desconocen. La Lengua del Dragón es un concepto engañoso. Es distinto de los Anillos del Dragón, pero conocer los Anillos del Dragón parece ser el requisito para avanzar en la Lengua del Dragón. En términos laicos la Lengua del Dragón parece vinculada a la posición del mismo modo que los Anilloa sdel Dragón parecen seguir un criterio de capacidad o potencial.

Encontrar los Nidos del Dragón.
El mundo cambia constantemente, a niveles que ni siquiera los vampiros pueden percibir. Hace mucho, la Ordo Dracul descubrió que algunos lugares retienen la magia mejor que otros. Estos lugares, conocidos diversamente como “nexos”, “lugares sagrados” o “nidos de dragón” por las diferentes culturas, no permanecen estáticos. Siguen el flujo de las energías que atraviesan el mundo. Por este motivo, cada año aparecen nuevos lugares de poder. La Orden también ha descubierto que muchos lugares que los mortales consideran malditos o embrujados (o benditos) simplemente son el resultado del flujo de esta energía en un determinado lugar. Cada pocos años los Dragones redibujan los mapas místicos del mundo, relocalizando lugares según cambian las corrientes místicas (algunas veces llamadas “líneas de ley”). Esta práctica tiene lugar durante semanas y meses, normalmente en la semana anterior al solsticio de invierno, lo que da a los cartógrafos místicos suficiente tiempo para trabajar. Cierta reverencia e incluso algunos rituales acompañan a estos cartógrafos, que son muy respetados, y ser enviado a verificar la existencia de un nexo es considerado un honor dentro de la Orden. Generalmente se acepta que cualquier artefacto místico encontrado durante una investigación es propiedad de quienes lo encuentran (después de que la alianza lo haya catalogado y examinado).

Seguir la Cola del Dragón
Una técnica de enseñanza popular que se ha extendido con el crecimiento demográfico mundial es Seguir la Cola del Dragón, un medio para demostrar ningún cambio ocurre sin motivación. El mentor acompaña a su estudiante en una cacería y le ordena que mate a un mortal mientras se alimenta (lo que normalmente no es un problema si el pupilo ha aprendido bien sus lecciones). El mentor entonces le instruye para que siga la innumerable cadena de acontecimientos que provoca la muerte. ¿A quién deja atrás el mortal? ¿Quién pronuncia su obituario? ¿Le llora alguien? ¿Quién acude al funeral? ¿Investiga la policía? ¿Con cuánto esfuerzo? ¿Había otros vampiros relacionados con el mortal? Se rumorea que el primer Vástago de la Orden que realizó esta lección todavía vigila los efectos del asesinato que cometió en la sociedad mortal más de 200 años después. En términos menos formales, un miembro de la Ordo Dracul que dice que está “siguiendo la Cola del Dragón” se preocupa de llegar a un final o realiza algún plan e intentar predecir sus resultados.

Honrar al Mentor
No se requiere, pero tampoco se desaconseja la práctica de honrar anualmente a un superior (o superiores) en la jerarquía de la Ordo Dracul, y estos acontecimientos son muy comunes. Cada miembro de la alianza que decide mantener esta costumbre tiene una forma diferente de mostrar respeto y reverencia, y por supuesto depende del mentor en cuestión. Para algunos maestros un regalo (libros, un recipiente favorito, un hallazgo arqueológico robado de un museo) es suficiente. Para otros una demostración de lo que el pupilo ha aprendido en el pasado año es un regalo mejor. Los grupos de Dragones que estudian bajo el mismo mentor algunas veces colaboran para honrar a su maestro, pero a menudo también compiten para decidir quien puede demostrarle el mejor aprecio.

Agradecimientos a Magus