La Sociedad de los Centinelas

La sociedad de los centinelas ha emprendido una silenciosa guerra en contra de lo sobrenatural desde lo que se recuerda de su historia.

Sus guerreros viajaron con los Cruzados y asistieron a los Inquisidores durante los tiempos de la Inquisición. Otros trabajaron encubiertos entre las tropas estadounidenses enviadas a los diferentes conflictos del planeta. De acuerdo con algunas historias, hubo Centinelas trabajando dentro de las Legiones Romanas y entre los ejércitos de los faraones, aunque la mayoría de sus miembros desmienten esas historias como exageraciones. Sin embargo, a lo largo de su existencia, la sociedad ha sobrellevado una misión: descubrir a aquellos que utilizan poderes sobrenaturales en contra de la humanidad, para erradicarlos.

Mucho del tiempo de los centinelas es usado en la búsqueda y la investigación mas que en la “casería de monstruos” actual. Existen casi tantos (sino más) investigadores y analistas en la organización que hombres de armas y trabajadores de los milagros. La mayor parte del tiempo la pasan siguiendo noticias, reportes e investigando cualquier incidente inusual que descubren. Los asesinatos siempre son investigados, para descartar posibles conexiones sobrenaturales. Los centinelas, a menudo son enmascarados en reporteros, periodistas, investigadores privados y científicos; en algunos casos, son miembros verdaderos de esas profesiones, manejando las directivas de su Sociedad.

Cuando una amenaza sobrenatural es descubierta, se juntan la mayor cantidad de Centinelas posible en el menor tiempo y marchan a confrontarla. Los recursos que los Centinelas pueden utilizar varían ampliamente de un lugar a otro. En algunas Naciones del Tercer Mundo, los centinelas tienen influencia suficiente como para comandar unidades de fuerzas armadas enteras, mientras que en algunos lugares en Europa, los miembros no pueden siquiera acceder a armas de fuego. En algunos casos, solo unos pocos devotos son enviados a enfrentar criaturas peligrosas o cultos únicamente armados con la fe y el poder de la plegaria. Experiencias amargas han enseñado a la Sociedad que siempre deben enviar al menos, a un miembro que sepa como manejar amenazas mundanas, sin embargo.

Muchos de los Centinelas son Mundanos, confiando en sus armas y coraje para hacer su trabajo. La base de la sociedad esta conformada por hombres y mujeres cuya fe les permite hacer lo imposible. Los Inspirados, que pueden trabajar milagros bajo las circunstancias correctas, y un número de Videntes, que usan sus talentos divinos en servicio de la humanidad, son el arma principal en la guerra contra lo sobrenatural. Con sus poderes místicos, los Centinelas tienen una red de contactos entre la policía, varias organizaciones religiosas, y las fuerzas armadas de casi cada país del mundo occidental. A través de estos contactos, recolectan información y cubren sus actividades, las cuales generalmente implican la aplicación directa de la violencia.