La sociedad Wraith – La Jerarquía I

La Sociedad Wraith

Diste lo mejor que podías dar
Solo tienes una vida que vivir
Luchaste tan duro, eras un esclavo
Después de todo lo que diste no había nada que dar
-Alan Parsons Project, “Nothing left to lose”


La mayoría de los habitantes del Mundo Subterráneo de Estigia entran en las categorías de: Jerarquía, Herejes o Renegados. Pero, ¿Qué busca en la realidad cada uno de estos grupos? ¿Cuál es la diferencia entre ser un miembro de una banda de Renegados o un acólico de un Culto Hereje, si los dos se oponen a la Jerarquía? Este capitulo proporciona algunas respuestas, así como información general sobre la historia y la cultura única de cada facción del Mundo Subterráneo.

LA JERARQUÍA

El mide un metro ochenta y él más de dos.
Lucha con misiles y con lanzas.
Él tiene treinta y uno y él solo diecisiete.
Ser un soldado durante mil años…
-Buffy Ste. Marie, “Universal Soldier”

El propósito original de la Jerarquía tenía dos vertientes: Ayudar al paso de las almas a través del Mundo Subterráneo y detener el avance del Olvido. Su estructura se desarrollo militarmente para perseguir mejor estos objetivos. Los Sin Reposo necesitaban ser guiados en sus intentos de dejar atrás el mundo de los Mortales. Al mismo tiempo, estas almas necesitaban ser vigiladas y protegidas, por si sus intentos fracasaban y les llevaban hacia el Olvido. El ejemplo de un ejercito bien disciplinado compuesto por pequeños grupos, que a su vez formaban grupos mayores, eran los mejores medios de dirigir a estos Wraith a través de sus problemas individuales para conseguir la Trascendencia, y la forma mas efectiva de agrupar a estos mismos individuos para usarlos como tropas en la guerra contra el Olvido.

A pesar de los cambios que han ocurrido con el paso de los siglos conforme las Tierras de las Sombras reflejaban el progreso de la civilización, los títulos con los que se conoce a los Gratis de la Jerarquía han persistido, aunque la mayoría de las Necrópolis son sólo los escasos vestigios de un sistema que ha crecido mas allá de su vocabulario.

La mayoría de los Gratis de la Jerarquía no se consideran soldados, excepto en los términos mas filosóficos mas amplios (p. ej. “Todos somos soldados en la batalla contra el Olvido…”). Aunque puedan tener un “rango” como el de Legionario o Centurión, o pertenecer a una Cohorte, solo significa que han sido reclutados, reclamados o capturados por los agentes de uno de los Señores de los Muertos, marcados con el sello de este Señor concreto, y luego les han dejado seguir con sus propios asuntos. Representan el típico ciudadano respetuoso con la ley del Mundo Subterráneo. En tiempos de necesidad, pueden ser llamados para servir a su Señor de los Muertos, igual que una nación convoca a sus reservas entre la amenaza de una crisis. Además, con el paso de los siglos, la Jerarquía ha desarrollado un ala administrativa cuyos miembros, aunque no están sujetos a la disciplina militar de las Legiones de la Jerarquía, siguen manteniendo una estricta progresión de Estigia.

Los Gratis que sirven activamente a la Jerarquía como soldados se toman su rango de forma mucho mas seria. La Jerarquía permanece mucho mas vinculada a la noción de rango que cualquier otro grupo del Mundo Subterráneo, y como resultado se han mantenido un cierto sistema de castas en la Tierra de las Sombras, incluso en la actualidad. Los líderes siguen liderando y los seguidores siguen obedeciendo, pero la mayoría de los oficiales de la Jerarquía (al menos en los rangos médicos) han aprendido a escuchar las ideas de sus subordinados. Las amargas lecciones de las Tierras de la Piel han enseñado hasta los veteranos más duros de la Jerarquía que los soldados cuya supervivencia depende de la sabiduría de sus líderes sirven mejor cuando tienen algo de voz en sus propios destinos.

Ver la Jerarquía como una masa informe de soldados reglamentados es verla a través del cristal distorsionado de la presunción. En realidad, las Legiones de cada Señor de los Muertos tienen su propia estructura, una que refleja la naturaleza general de los Gratis que caen bajo su control. La disciplina varia entre los Señores de los Muertos igual que entre la patrulla de cada Centurión. Aunque la imagen esteriotipada de unidades de soldados despersonalizados se puede encontrar aún entre la Jerarquía (particularmente en Estigia, donde apenas llega la sombra del mundo moderno) la mayoría de las patrullas de la Jerarquía reflejan la naturaleza y talentos únicos de los individuos que la componen. El tenor general de la Necrópolis en la que reside un wraith de la Jerarquía también afecta a su actitud. Una Necrópolis bajo asedio constante tendera a reproducir una rama de la Jerarquía mas militarista y orientada hacia la disciplina, que otra que presta solo un servicio testimonial a Estigia.

La mayoría de las patrullas contienen una variedad de individuos que sirven como reclutadores, educadores, expertos en relaciones públicas, oficiales de inteligencia, directores sociales, comisarios, contactos, exploradores, espías, y, por supuesto, especialistas en combate. Las patrullas especializadas existen, pero a menudo se crean sobre una base ad doc (como la necesidad de un grupo de espías para infiltrarse en un baluarte sospechoso de ser Hereje o Renegado).

La movilidad también es posible (y en muchos casos fomentada) dentro de la Jerarquía. Los Lémures reclutados como Legionarios de base pueden abrirse camino por los rangos de la Jerarquía. Ganar la codiciada posición de Centurión, o líder de patrulla, ocupar el tiempo y el esfuerzo de muchos Legionarios que buscan cualquier oportunidad para destacar en situaciones en las que sus cualidades puedan ser apreciadas. Del mismo modo, en la estructura administrativa de la Jerarquía los oficinistas emprendedores y con recursos (equivalentes aproximadamente a los Legionarios en cuanto a posición) pueden albergar esperanzas de ascender de rango atrayendo la atención de sus supervisores. La mayoría de los Legionarios y Oficinistas están destinados a ser subordinados perpetuos: Sin embargo, también la mayoría de los mortales permanece en posiciones de escasos prestigio durante su vida.

Para aquellos los suficientemente afortunados como para conseguir una promoción a Centurión y recibir su propias patrullas, se abre entre ellos un nuevo mundo de maniobras políticas y sociales. En teoría, un Centurión consigue su posicione mediante un servicio superior (o un juicioso peloteo). A partir de ahí, conservar su rengo como lideres de patrulla se convierte en un conflicto continuo para mantenerse un paso por delante del resto de la tropa. Unos pocos gratis parecen encontrar su lugar como líderes de patrulla, el estereotipo de “sargento” veterano de muchas películas de guerra o el nada ambicioso oficinista o trabajador de fábrica. Sin embargo, la mayoría de los Centuriones intentan seguir escalando, y ven su posición como una forma conveniente de atraer la atención de sus superiores. Dentro del brazo administrativo, los Reguladores ven su papel como el primer paso para obtener poder real dentro de la Jerarquía. En términos corporativos (y en cierta manera la Jerarquía también se podría ver como una vasta corporación), los Centuriones y Reguladores dirigen los niveles bajos y medios, las reservas de talentos de la que unos pocos individuos serán escogidos para llenar los huecos mas altos de la “compañía”.

Los Centuriones que consiguen que sus habilidades sean reconocidas o que maniobran con éxito a los ojos de sus superiores pueden ser promovidos al rango patrullas… y de sus Centuriones. A este nivel de autoridad, el verdadero talento gana al padrinazgo y al encanto, y los Mariscales mas exitosos pueden señalizar los registros de sus ejemplares carreras para apoyar sus demandas de poder. Dentro del ala administrativa, los Reguladores con intencion de ascender que sobresalen en sus deberes, pueden intentar ser promocionados a la deseada posición de Inspector.

Los Mariscales, en el esquema de trabajo casi feudal de la Jerarquía, ocupan el lugar de señores menores. Muchos wraiths que han ascendido al rango de Mariscal caen presas de la complacencia asociada al hecho de ser un pez gordo en un estanque pequeño. Otros disfrutan con la idea de tener poder sobre un área bien definida (normalmente una Morada de cierta importancia) y usan su pequeña influencia personal para implementar su propia filosofía personal del liderazgo. Los Mariscales a menudo se encuentran acosados por presiones tanto desde arriba como desde abajo. Eran lo bastante cerca de las “tropas de campo” como para ser conscientes de sus necesidades mientras que ellos mismos están sujetos a las órdenes de arriba: órdenes que a menudo entran en conflicto con las necesidades o capacidades reales de las patrullas disponibles. Los inspectores administrativos comparten las dificultades de sus contrapartidas militares, con lo que se espera que establezcan una relación cooperativa. Sin embargo, cuando las necesidades militares y civiles entran en conflicto, Mariscales e Inspectores normalmente soportan la carga de los subsiguientes conflictos de poder.

Como encargados principales de la política local, Mariscales e Inspectores están sujetos a las críticas tanto de sus superiores como de sus subordinados cuando las cosas salen mal, pese a que los éxitos son atribuidos como mayor frecuencia a la “sabiduría” de sus superiores en la Jerarquía. De cualquier forma, un Mariscal (o Inspector) hábil en la manipulación puede a veces arreglárselas para darle la vuelta a esta percepción. Los fallos pueden parecer el resultado de una pobre conceptualización a niveles superiores, mientras los éxitos parecen provenir de sus propios esfuerzos tenaces. Los Mariscales que demuestran sus capacidades, y que mantienen relaciones favorables con sus superiores, pueden convertirse en Regentes, mientras que los inspectores pueden ascender en posición y responsabilidad al puesto de Ministros.

Los Regentes y Ministros representan la más alta autoridad que no tiene su base directa en la Ciudadela de una Necrópolis. Conseguir esta prestigiosa posición implica que un wraith ha demostrado se lealtad al gobierno de Estigia, mientras que a la vez a atraído la suficiente atención favorable sobre sí mismo como para garantizarse una recompensa sustanciosa. La Jerarquía depende de sus Regentes para coordinar las actividades de una cantidad de Mariscales. Los Ministros, mientras supervisan el trabajo de los Inspectores en su área, también están a cargo de equipar y mantener las Legiones locales y mantener un ojo vigilante sobre la economía. Los Regentes y Ministros deben ser capaces de trabajar con las Legiones de su propio Señor de la Muerte así como mantener una relación de trabajo con sus contrapartidas al servicio de los demás Señores de la Muerte. Reciben las instrucciones directamente de la Ciudadela, y es responsabilidad suya comprobar que los sectores de una Necrópolis bajo su control permanezcan estables. Dado el actual estado de los asuntos de Estigia, esto no es una tarea fácil. Un regente que se las arrega para mantener su cuello a salvo incluso con una relativa estabilidad, recibirá en algunas ocasiones una invitación para unirse a los escasos privilegios que sirven como Supervisores: consejeros del Anacreonte de su Legión. Del mismo modo, los Ministros que despliegan suficiente talento pueden convertirse en Cancilleres.

Algunos dicen que el poder real en cualquier Necrópolis descansa en las manos de los Anacreontes, pero con su consejo se Supervisores y Cancilleres. Estos son los wraiths que tienen acceso directo al Anacreonte al que sirven, y cuyo consejo a menudo se convierte en ley. Sus voces a menudo alcanzan los salones de la propia Estigia… y los wraiths realmente ambiciosos de la Jerarquía ver el ascenso a la posición de Supervisor o Canciller como un medio seguro de obtener acceso a los niveles mas alto de la política de obtener acceso a los niveles mas alto de la política de Estigia, o quizá incluso a los salones de la propia Estigia. Los Supervisores y Cancilleres forman el “gabinete” del Anacreonte de su Legión, ofreciéndole consejo y sugerencias. Cuando la Necrópolis esta amenazada, sea por una Maelstrom o por una invasión de Espectros, es tarea de Supervisores y Ministros mantener el control de la situación y formular estrategias para el Anacreonte. Normalmente, el consejo de un Supervisor tiene preferencia en tiempo de guerra sobre las recomendaciones de una Canciller, mientras que en situaciones menos tensas suele ser al contrario.

Aunque todos los cargos de la Jerarquía por encima de un Centurión y Regulador son teóricamente designados directamente por el Anacreonte, en realidad, la mayoría de los candidatos al ascenso llaman la atención del mismo a través de uno o mas de sus consejeros de confianza. Un Supervisor o Canciller pude por tanto, llenar los cargos de una Necrópolis con Wraiths que les sean leales, mientras parece estar mostrando a su superior nuevos “talentos”. Aunque los Anacreontes (al menos los astutos) se dan cuenta de esto, hay poco que puedan hacer para alterar este sistema, excepto ejercer un control del daño escogiendo cuidadosamente a sus consejeros. Se dice que un Anacreonte que se encuentra repentinamente sin trabajo, con su posición perdida a favor de uno de sus consejeros, obviamente no escogió con suficiente cuidado a sus Supervisores y Cancilleres.

El objetivo de muchos Wraiths de la Jerarquía (particularmente de aquellos que eran políticos o líderes de algún tipo de vida) es conseguir el rango de Anacreonte, convirtiéndose así en el comandante de su Legión en su Necrópolis. El Anacreonte marca la pauta de los miembros de su Legión en cualquier Necrópolis. La disciplina ejercida dentro de una Legión depende de con cuanta firmeza de adhiera el Anacreonte de la misa a las normas. Los Anacreontes pueden ascender de los niveles más altos tanto del brazo administrativo como del militar. En consecuencia, el grado de reglamentación dentro de una Ciudadela concreta puede depender se si el Anacreonte proviene de la casta militar o civil. En la mayoría de los casos, para el momento en que un wraith ha almacenado el poder suficiente (y atención de Estigia) para ascender hasta esta posición en la cumbre, también se ha hecho con un asesoramiento bastante realista de la sociedad wraith, incluyendo las mejores estrategias para tratar con los Herejes y Renegados de sus Necrópolis. Igual que los políticos vivos, muchos futuros Anacreontes cultivan una imagen que creen que impresionara lo suficiente a la Jerarquía como para hacerles ganar la ansiada posición. Una vez en el poder, sin embargo, muchos Anacreontes pierden esa fachada y muestran su autentica naturaleza, para bien o para mal. Estigia esta demasiado lejos para mantener una constante vigilancia sobre la política interna de todas sus Necrópoli. Mientras un Anacreonte mantenga el flujo de comercio entre su Necrópolis y Estigia dentro de los limites aceptables, generalmente no se le molesta. De hecho, muchos lugares lejanos se han convertido en mini-Estigias, con el Consejo de Anacreontes con el control absoluto de su turba.