La sociedad Wraith – La Jerarquía II

LA JERARQUÍA DESDE LA DESAPARICIÓN DE CARONTE

Desde la desaparición de Caronte, la jerarquía ha tenido que adaptarse a liderar sin un líder aparente. En ves de elevar a uno de los suyos al trono de Estigia y dar a entender con ello que una de las Legiones era superior a las demás, los Señores de los Muertos eligieron gobernar con un Consejo. Aunque muchos mantienen en privado una actitud cínica sobre la idea de una Estigia gobernada por un comité, esta decisión tiene muchos aspectos positivos que no se muestran evidentes de inmediato para los wraiths no familiarizados con la intriga política.

LA JERARQUÍA DESDE LA DESAPARICIÓN DE CARONTE

Desde la desaparición de Caronte, la jerarquía ha tenido que adaptarse a liderar sin un líder aparente. En ves de elevar a uno de los suyos al trono de Estigia y dar a entender con ello que una de las Legiones era superior a las demás, los Señores de los Muertos eligieron gobernar con un Consejo.

Aunque muchos mantienen en privado una actitud cínica sobre la idea de una Estigia gobernada por un comité, esta decisión tiene muchos aspectos positivos que no se muestran evidentes de inmediato para los wraiths no familiarizados con la intriga política.

Primero de todo, dado que ningún Señor de los Muertos tiene el poder supremo, los miembros de cada Legión pueden sentir con justicia que si facción tiene un lugar equivalente en la política de Estigia y la Jerarquía. Segundo, el gobierno conjunto de los Señores de los Muertos favorece el ejemplo de cooperación entre las Legiones dentro de cualquier Necrópolis (“…si ellos pueden hacerlo, nosotros debemos hacerlo…”). Tercero, y mas importante, la ilusión de que la Jerarquía tiene la creencia de que un día Caronte volverá. Para muchos wraiths, esta esperanza es todo lo que les mantiene dentro de la Jerarquía… y los Señores de los Muertos son dolorosamente conscientes de ello.
Las desventajas inherentes al gobierno del consejo, no obstante, pueden acabar por pesar más que las ventajas.

Incluso en un grupo de iguales, siempre habrá un intento de ser el “primero entre iguales”. Las maniobras políticas que se hacen en el Consejo de los Señores de los Muertos a menudo toman precedencia sobre asuntos más críticos, como la supervivencia de Estigia. Las decisiones importantes dependen frecuentemente más de las alianzas políticas dentro del Consejo que en los factores reales que afectan a esas decisiones. Cada Señor de los Muertos busca obtener mayor poder, normalmente a expensas de uno o más de los demás Señores de los Muertos, y éstas búsquedas de ventajas personales a menudo tienen graves repercusiones sobre toda Estigia y sus Necropoli.
Sin importar sus ambiciones privadas, todos los Señores de los Muertos se dan cuenta de la importancia de mantener al menos la apariencia de estabilidad.

Saben que la cohesión de las Tierras de las Sombras depende de una firme estructura socialmente ordenada que pueda resistir como baluarte contra el Olvido y los Espectros que lo sirven. Con este fin, los Señores de los Muertos toman medidas extremas para prevenir filtraciones de información o rumores de disidencia dentro del Círculo más alto de Estigia. Hasta cierto punto, esta fachada se perpetúa también en la Necrópoli, donde los Consejos de Anacreontes promocionan su imagen pública de cooperación mientras en privado persiguen sus propios y ambiciosos planes.

La desaparición de Caronte también sirvió para acelerar una tendencia creciente dentro de la Jerarquía. Desde sus orígenes como estructura social destinada a guiar a los wraiths hacia la Trascendencia, la Jerarquía se ha desarrollado hasta una organización auto-perpetuada que oficialmente niega que la Trascendencia sea posible, o incluso deseable. La Jerarquía moderna se da cuenta de que su poder yace en mantener el Mundo Subterráneo poblado de wraiths fácilmente controlables. Así, el favorecer los rudimentos hacia la Trascendencia no esta en su agenda.

FEUDALISMO ESTIGIO

A pesar de la modernización en algunas áreas, la Jerarquía se ha estancado en su evolución social. Sigue anclada en un nivel que se corresponde con la estructura social que se desarrollo durante la Edad Media. Originalmente, su estructura estaba basada en el modelo grecorromano y dependía en gran medida del concepto de ciudadano (esclavo). Los rangos y títulos des escalafón militar de la Jerarquía siguen reflejando aquellos orígenes: Cohorte, Legión, Centurión, etc.

La aparición del feudalismo en las Tierras de la Piel ofreció un patrón más viable a la organización social de la Jerarquía. El feudalismo era estable inherentemente. Cada persona dentro de la sociedad feudal conocía su lugar, y participaba en la dinámica del vasallaje, jurado lealtad y obediencia a aquellos por encima suyo mientras esperaba lo mismo de aquellos situados por debajo. Esta construcción conjunta recíproca ayudó a reforzar la habilidad de la Jerarquía para actuar como bastión contra el Olvido.

Aunque el mundo de los vivos ha avanzado mucho en su estructura social desleal época medieval, la Jerarquía estigia muestra una gran renuencia a modernizarse, sintiendo que otros sistemas políticos están demasiado fácilmente sujetos al cambio incontrolable. Los gobernantes del Mundo Subterráneo temen que cualquier cambio o de liderazgo podría dejar a Estigia vulnerable a los ataques de los oportunistas ejércitos Espectrales. La aparentemente inmutable naturaleza del feudalismo ofrece una constancia de la Jerarquía no se puede permitir estropear.

EL PAPEL DE LOS ESCLAVOS EN LA SOCIEDAD

Entender el papel de la esclavitud en la creación e historia de la libertad nos ha forzado a enfrentarnos a ciertos aspectos inquietantes de la relación entre el bien y el mal, así como al problema de la harmonía y la contradicción en la etiología de aquellas cosas que mas queremos… La historia de la libertad y su sirvienta, la esclavitud, ha traído a la luz lo que no podemos soportar oír, que heredar el bien que defendemos con nuestras vidas es a menudo la maldad que aborrecemos.
-Orlando Patterson, Libertad

Caronte instituyó el concepto de esclavitud en respuesta al creciente numero de wraiths relativamente débiles que quedaban anclados en las Tierras de las Sombras: incapaces de Trascender, pero sin la fuerza para luchar contra las tentaciones de los Espectros y la llamada del Olvido. Los conceptos de libertad y de los derechos del individuo aún no eran populares en las Tierras de la Piel; de hecho, estos conceptos no aparecieron hasta la Ilustración. Los individuos eran vistos, principalmente dentro de su concepto social. Aquellos que no contribuyeran voluntariamente al bien de la sociedad, o aquellos que suponían una amenaza para el conjunto de la sociedad, requerían medidas drásticas para controlarlos. Cuando Caronte se dio cuenta por primera vez de que había que hacer algo para prevenir que un gran número de wraiths alimentaran el Olvido, el único concepto a su alcance era el practicado en la mayoría de las culturas antiguas: la esclavitud. Con el paso de los siglos, la posición de los wraiths encadenados y subyugados ha sufrido una serie de transformaciones. Aún así, igual que la Jerarquía, se patrón general se ha estabilizado en la época medieval. Los wraiths encadenados se parecen en su mayoría a esclavos o siervos. Para entender por completo la evolución del papel de los esclavos en la sociedad Estigia, un estudioso debería tener en cuenta sus inicios.

LOS ORIGENES DE LA ESCLAVITUD

En las Tierras de la Piel, la práctica de tomar esclavos se originó en muchas sociedades con la necesidad de hacer algo con los cautivos apresados durante la guerra. Estos trofeos de guerra debían ser integrados de algún modo en una sociedad hostil de forma que su peligro potencial como enemigos (aunque conquistados) quedara neutralizado. La posición social precede a cualquier concepto de libertad personal. La esclavitud, al menos en su concepción, era principalmente una grave reducción en la posición social.

En muchas sociedades primitivas, la esclavitud era el primer paso en un proceso de asimilación final. Los cautivos de guerra eran marcados con fuego, o se les rapaba la cabeza o con cualquier otra forma de desfiguración ritual para denotar su posición (o la falta de ella) de “no-personas”, o en algunos casos, de “niños”. Si la fuga podía ser un problema, se les rompía una pierna o mutilaba. En algunas culturas, los esclavos eran poseídos por toda la tribu o la comunidad. En otras sociedades, en particular aquellas en las que la posición empezaba a equipararse con las posesiones, los esclavos eran propiedad del guerrero que los capturaba o que los ganaba como premio por las hazañas de valor demostradas durante la batalla. Además, los esclavos se usaban como “ganado de crianza”, para asegurarse de que las tribus no sufrirían endogamia. En estos casos, los hijos de los esclavos se consideraban miembros de pleno derecho de la sociedad en la que habían nacido. Ocasionalmente, los esclavos eran ascendidos a miembros de la tribu. Esta ceremonia de manumisión implicaba normalmente un ritual de renacimiento simbólico, la toma de un nuevo nombre y una adopción formal.

Conforme las sociedades se hicieron mayores y más sedentarias, el valor de los esclavos como fuerza de trabajo se hizo evidente, y el énfasis se trasladó de la asimilación a la subyugación. Los babilonios, egipcios, griegos y romanos (entre otros) usaban esclavos ara construir algunos de los mayores logros de sus civilizaciones, como las pirámides y los jardines colgantes. El concepto de esclavitud avanzó pues otro paso en la evolución, de no-persona asimilable pasó a ser considerado símbolo de posicion, de ahí a propiedad, a objeto de mercado, o incluso a dinero. En las sociedades en las que los dioses (o sus sacerdotes) pedían sacrificios, lo esclavos se convirtieron en otro tipo de propiedad o de riqueza que podía ser destruida en el altar. También era una fuente facial de comercio, igual de intercambiable que las especies o las telas.

En el Mundo Subterráneo, gracias a los talentos emergentes del Gremio de Artesanos y a la creación de las forjas de almas, los wraiths subyugados eran transformados literalmente en bienes de mercado. Servían como materia prima que podía ser transformada y convertida en herramientas, armas, y artículos de lujo para los wraiths de Estigia. Este fundir al completo de almas se convirtió en una horrible parodia de la economía basada en el esclavismo del mundo de los vivos, y la muerte ignominiosa de miles de esclavos por exceso de trabajo y malnutrición en las sociedades de Babilonia, Egipto, Grecia y Roma sólo dio como resultado la creación de mas y mas candidatos fantasmales para los fuegos de Estigia.

EL AUGE DEL FEUDALISMO

Con el advenimiento del feudalismo en las Tierras de la Piel, llegó una nueva forma de ver a los esclavos. La sociedad feudal enfatizaba la importancia de poseer la tierra y promover la agricultura. La economía basada en la tierra necesitaba desesperadamente una fuerza de trabajo estable, que no podía obtenerse de la clase guerrera, que eran los principales responsables de proteger la integridad de la tierra para su señor. La gran mayoría de la gente durante la Edad Media (ante la llegada de la clase media de las ciudades) se convirtió en siervos y, mediante la lógica de la sociedad feudal, aceptaron la protección del señor local a cambio de trabajar sus tierras. El contrato feudal los ligaba a la tierra. La “clase esclava”, al menos en la Europa feudal, desapareció en gran medida a favor de esta clase de esclavitud menor.

Esta transformación se reflejó también en Estigia, pues Caronte vio los beneficios de la estabilidad feudal. Aunque seguían siendo denominados “esclavos”, las masas de almas que poblaban el Mundo Subterráneo recibieron una ligera mejora en su posición. La Jerarquía estigia desarrolló una actitud protectora hacia las clases inferiores. En una sociedad feudal los esclavos poseen un lugar seguro aunque bajo en la estructura social. A diferencia de los esclavos, cuya existencia dependía de los caprichos de sus propietarios, ahora disfrutaban tanto de protección como de seguridad, pese a que el precio que pagaban fuera elevado. En Estigia, la Jerarquía de Caronte adoptó una actitud más paternalista hacia los esclavos a su cargo. En la superficie, los seguidores de Caronte parecían obedecer sus deseos, pero en realidad, a pocos Señores de los Muertos o a sus esbirros les importaba realmente los “mejores intereses” de sus esclavos. Después de todo, la economía de Estigia dependía de la continua producción de bienes de consumo para su bienestar, y las forjas estigias necesitaban almas constantemente.

CAMBIAN LOS TIEMPOS, CAMBIAN LAS PERCEPCIONES

La posición de los esclavos ha ascendido y caído para reflejar las visiones cambiantes del valor del individuo de las Tierras de la Piel. Durante el Renacimiento y la Ilustración, la sociedad empezó a hacer pasos tentativos para alejarse de la mentalidad de grupo asociada a periodos históricos anteriores. El advenimiento de una clase media de mercaderes y comerciantes, junto con un resurgimiento del interés en los filósofos clásicos, llevo a una elevacion de la posición de los esclavos en general. Ya no se les veía encadenados para siempre a su estado inferior; por el contrario, tenían la oportunidad de una liberación final de la esclavitud mediante su propio esfuerzo. Conforme los conceptos de servidumbre pagada y aprendizaje ganaban popularidad en las Tierras de la Piel, estos modelos eran adoptados por Caronte como forma de dar a los esclavos una segunda oportunidad de convertirse en miembros de pleno derecho de su Jerarquía. La promesa de una recompensa a su buena conducta animó a muchos esclavos a trabajar duro con la esperanza de una liberación final y ascenso en los rangos de la sociedad estigia.

Con el inicio de la Era de las Exploraciones y el Expansionismo Imperial, no obstante, las clases inferiores de la sociedad fueron de nuevo vistas basándose en su potencial de explotación. Europa colonizó el Nuevo Mundo con desidentes religiosos y políticos, con criminales exilados y en general con su exceso de población. Los colonos eran vistos principalmente como marcas de territorio y como proveedores de materias primas para sus países de origen. La importación de esclavos como una fuente de ingresos independientes llevo a la consiguiente devaluación del individuo, y a una vuelta a la anterior visión de la gente como una propiedad. La Jerarquía, en sus prisas por colonizar en Nuevo Mundo, también cambio hacia un esquema mental imperialista. Los esclavos, una vez más, sufrieron esta involución en su posición.

La época de las Revoluciones vio el emerger de los derechos y valores del individuo. La formación de los gobiernos independientes en las antiguas colonias de Europa se debió en parte a la fruición de los filósofos políticos cuyas obras dieron como resultado la popularización de ideas tales como los derechos inalienables y la libertad personal. La esclavitud se vio, quizás por primera vez, como una institución inherentemente mala y degradante. En Estigia, los esclavos empezaron a tener esperanza una vez mas en si posible liberación. La Jerarquía vio este nuevo desarrollo como una amenaza mayor a su poder. En muchas Necropoli, el Consejo de Anacreontes instituyo medidas draconianas para prevenir una revolución de esclavos. En unos pocos lugares, sin embargo, prevalecieron mentes mas agudas. Los representantes de Estigia parecieron estar de acuerdo con el nuevo espíritu de libertad individual sin alterar sus métodos en forma alguna, confiando en la certeza de que sus sujetos creerían lo que les dijeran. De esta forma, la Jerarquía se las arreglo para mantener el control de sus Ciudadelas y bastiones, incluso en mitad de una revolución mundial.

La Revolución Industrial dio su propio horrible giro. El auge de las factorías y la producción en masa dio como resultado un extremado nivel de despersonalización de la gente común. Ahora, las masas se hacinaban en las factorías para producir bienes para los mercados comerciales. El trabajo mecánico sin reflexión reemplazo a los hábiles artesanos, y el individuo se convirtió simplemente en otro recurso que gastar para añadirlo a la fuerza de trabajo. El nacimiento de las instituciones penales (en ves de las horripilantes ejecuciones publicas o el aprisionamiento en mazmorras) como medio de sacar provecho de los criminales durantes los s. XVIII y XIX. En Estigia, no sólo la misma idea de usar a los esclavos como materia prima para las forjas de almas alcanzó unas proporciones inimaginables hasta entonces, sino que la idea de la esclavitud como castigo por comportamiento contra la sociedad y actos contra la Jerarquía quedo firmemente grabada en la estructura social de las Tierras de las Sombras. Al etiquetar a los esclavos como “criminales” o “fallos de la sociedad”, la Jerarquía permitía que la mayoría de los wraiths pudieran olvidar convenientemente el destino de estas infortunadas almas.

EL ESCLAVO MODERNO

En el s. XX, los esclavos ocupaban un lugar altamente problemático e incierto en la sociedad estigia. Suficientes vestigios feudales siguen en pie dentro de la Jerarquía que oficialmente garantiza a los esclavos la “protección” de sus amos, pero en realidad, el destino de la mayoría de los esclavos lo dictan las necesidades de la economía de Estigia. La nacionalización para la utilización masiva de esclavos como materia de forja es, por supuesto, que los esclavos condenados a tal destino aran demasiado de débiles para sobrevivir como wraiths, y que de esta forma es como mejor pueden contribuir a la estabilidad del Mundo Subterráneo. Paradójicamente, junto con la reducción en su conjunto del valor del individuo en general, ha llegado una correspondiente elevación del individuo en particular.

El mito popular dice que la esclavitud es simplemente un periodo de transformación para los wraiths que son inicialmente demasiados débiles para contribuir de forma productiva al buen funcionamiento de Estigia, o que la esclavitud es una forma de castigo de (y se usa con) los criminales. Estos mitos no son del todo falsos. Algunos esclavos acaban por ganarse sus derechos como miembros de la Jerarquía, sea completando los términos de sus contratos o cumpliendo sus sentencia por crímenes contra la Jerarquía. Sin embargo, la mayoría se encuentra atrapada en un estado de esclavitud eterna, sujetos a la generosidad de sus supervisores, señores, amos, o guardias de prisión, y perpetuamente enfrentados con la amenaza de un viaje de solo ida a los fuegos de las forjas de Estigia.