Libro de Nod – Capitulo: De Aquellos Espiritus de los Muertos

Adquirí este fragmento en forma de rollo de pergamino, completo y fresco, habiéndose conservado perfectamente a lo largo de los milenios. El rollo lo poseía un ejecutivo Giovanni que había oído hablar de mi ansia de adquirir fragmentos del Libro de Nod. Tomó como pago una ingente cantidad de diamantes de Sur África y un borrador de mi Códice de Caín. Normalmente no tengo tratos con la extraña familia Giovanni, pero esta era literalmente una oferta que no podía rechazar.

Prestad mucha atención:

Existe un lugar
Más allá del espíritu,
Más allá de la vida

Que es todo Oscuridad
Sombras, y allí las Sombras
Es donde suelen morar.
Una isla, una fortaleza,
Una tierra de los Muertos,

He viajado allí a través
De un sendero de perdición
Y he podido ver en su corte
Al terrible rey
De la Ciudad Estigia.

He visto a los encapuchados
Cruzar, sin rostro,
El ancho del río Estigia
A nuestro derredor enjambran
Como lo hacen las moscas

En un cuerpo putrefacto,
Y como hacemos nosotros,
Se alimentan de miedo,
De éxtasis y de cólera.

Están muertos, pero no-muertos,

Y están más cerca de nosotros
De lo que jamás sabremos.

La Sangre de mi Hermano
Se me lamenta mientras duermo
Mientras el Sol cruza el cielo,

Oigo a mi hermano,
Segundogénito Abel,
Chillando.
Señalad a los espíritus
De aquellos que han muerto,

Sabed que su fuerza
No os pertenece a vosotros,
Escuchad sus palabras:
Traen sabiduría consigo.
No escuchéis sus cánticos:

Esta elección trae el olvido.
No busquéis atraparlos,
Pero liberadlos si podéis,
Este es el mandamiento,
De Caín, quien ha sido

Apresado y liberado.