Linaje Feérico: Redcaps (1ª Parte)

Introducción del linaje feérico de los Redcaps.Los Redcaps son la materia prima de las pesadillas. Estos duendes monstruosos son temidos por sus molestos modales, y se divierten con el terror de los demás. Se dice que las pesadillas les dieron forma, y muchos de la Estirpe lo creen. Las hordas de Redcaps disfrutan burlándose, insultando y sencillamente abusando tanto de duendes como de mortales.

El origen de su nombre proviene de sus gorros de lana empapados de sangre, los Redcaps han sido siempre devotos sirvientes de la Corte Oscura. En la actualidad los gorros de lana se consideran rebuscados: hay cosas mejores que hacer con la sangre. En los tiempos modernos, utilizan cualquier oportunidad para teñir de rojo la ciudad… con una sustancia u otra. La visión de un mechón de pelo rojo o de una camiseta empapada de sangre bajo una cazadora de cuero es suficiente para perturbar a los duendes más firmes.

Sin importar su afiliación, los Redcaps se asocian a menudo con bandas locales dominadas por los suyos. Aunque los mortales pueden conocer a la banda bajo otro nombre, el grupo es conocido entre los duendes como corby. A la caída de la noche, el corby de Redcaps asola el paisaje. Un corby es un espectáculo ambulante de rarezas, molestando y enervando a los mortales serios y tranquilos con los que se encuentra. Esparcir el caos y la destrucción son sus mayores ideales. A diferencia de los Trolls, los Redcaps no intimidan a la gente con la fuerza bruta. La actitud es todo lo que necesitan. Una mala actitud es la esencia de ser de un Redcap, y la brutalidad de su semblante feérico así lo refleja. Los temperamentos violentos y sus atroces modales muestran su peor faceta, aunque pocos de ellos pueden apoyar su actitud con inteligencia. Los Redcaps se rebelan contra cualquier figura de autoridad que no pueda halagarles o partirles la crisma. Se ven a sí mismos como los oprimidos, con lo que justifican toscamente su lucha sucia, su áspero desquite contra el mundo mortal, y sus vidas violentas como matones. Si hay alguna cualidad que pueda redimir los negros corazones de estos bastardos, pocos Luminosos la han descubierto. Peor para los Luminosos.

Los Oscuros incondicionales admiran la determinación de los Redcaps. Las baladas y canciones tradicionales hablan de héroes Redcaps matando dragones y otras bestias que han amenazado a las hadas. No es sorprendente que los trovadores Redcaps tengan sus propias versiones intensas de estas historias. Los fieros guardaespaldas Redcaps son apreciados entre la Estirpe que puede ganarse su respeto, aunque es aconsejable que tales amos tengan curadores a mano.

El apetito de los Redcaps rivaliza con su ferocidad. Renombrados por sus proezas alimenticias, los Redcaps a menudo disfrutan de competiciones engullidoras que podrían hacer vomitar a un tiburón. A veces esto implica hasta comida. Algunos en la Estirpe se refieren a ellos como “bulldogs” o “pitbulls,” y aseguran que la voluntad de un Redcap es tan fuerte como su mordedura. Aquellos mordidos por los Redcaps se estremecen por el recuerdo. En días pasados, estos duendes arrancaban partes del cuerpo de sus víctimas como trofeos y llevaban huesos como testimonios de su ferocidad. Las víctimas de tales ataques rara vez sobreviven a estas prácticas.

Los Redcaps Luminosos son escasos, pero existen. Están en peligro, porque los Redcaps Oscuros los desprecian y los cazan. Los discursos idealistas sobre la caballerosidad de un Redcap Luminoso a menudo los llenan de ira. Heroicos y resueltos, los Redcaps Luminosos viven para la emoción de la batalla y para luchar contra enemigos imposibles. Esta es la razón por la que muchos de ellos mueren por bandas de Oscuros. Los afortunados sólo son mutilados antes de caer en el Legado Oscuro de la amargura y la ira.

Cada corby de Redcaps tiene su propio idioma particular, y en el mundo mortal, cada banda lleva un nombre diferente. Algunos prefieren el anacronismo, viviendo como bandidos en los caminos y senderos. Muchos prefieren una vida más moderna, vagando por las calles en grupos. Sin importar sus preferencias, los Redcaps se aseguran que todo el mundo conozca la violencia que pueden provocar.