Linaje Feérico: Sluagh (2ª Parte)

Apariencia, estilo de vida, privilegios, flaquezas… de estos extraños duendes.

Apariencia: Los sluagh son pálidos y grotescos, aunque extrañamente atractivos. Alguna deformidad insondable parece pesar sobre ellos igual que la lepra. Carecen de dientes y tienen pequeños ojos misteriosos y cansados. Llevan consigo un vago olor a decadencia, un olor que se hace más punzante con la edad. Los sluagh prefieren las ropas arcaicas, normalmente negras y siempre de intrincados diseños.

Estilo de vida: Los sluagh más civilizados frecuentan mansiones polvorientas, tiendas antiguas o librerías mohosas. Los más decrépitos buscan en el subsuelo, escudriñando en las alcantarillas, las guaridas de las alimañas y los lugares olvidados bajo las metrópolis. Son siempre tímidos, aunque territoriales, reclaman el uso de extensas normas de etiqueta y protocolo que los demás duendes no entienden del todo. Ermitaños y reclusos por naturaleza, no les gusta ser molestados sin una buena razón. Siempre mantienen refugios secretos a los que retirarse, incluso aunque pertenezcan a cuadrillas.
Infantiles: Son golfillos callejeros que se preocupan muy poco de su aspecto. Sus ropas están arrugadas, su cabello despeinado, y provocan una gran compasión por su sufrimiento. Disfrutan con todas las cosas que molestan a los niños humanos, y tienen una fuerte afinidad con los lugares ocultos.
Rebeldes: Son los guardianes de los lugares no descubiertos del mundo. Conforme crecen, su piel se vuelve más pálida y su cabello más negro. Tienen oscuros ojos huecos y largas extremidades y dedos.
Gruñones: Envejecen a un ritmo alarmante. Su piel cuelga de ellos como si fuese demasiado larga, su cabello pronto se vuelve de un gris sorprendente, y sus cuerpos quedan retorcidos, jorobados y encorvados. Extrañamente, parecen disfrutar con ello. Los sluagh aprecian la decadencia en muchas de sus formas, y ésta no es sino otra más.

Afinidad: Objeto.

Privilegios:
Escurrirse: Dislocar partes de su cuerpo es una diversión popular entre estas criaturas marchitas. Encerrarlos es casi imposible. Aunque no pueden cambiar su forma o su masa, la subgente puede contorsionarse de extrañas formas con una facilidad antinatural. Esto requiere unos pocos minutos de entretenimiento y una tirada de Destreza + Atletismo; la dificultad varía de 6 (escapar de unas cuerdas) a 10 (escurrirse a través de los barrotes de una celda cerrada). La única sustancia que puede aprisionarles por completo es, por supuesto, el hierro frío.
Sentidos agudizados: La educación inusual de estos duendes aguza sus sentidos. Resta dos de cualquier tirada de Percepción que haga un sluagh (hasta un mínimo de 3). Pueden ver a través de las ilusiones mágicas haciendo una tirada de Percepción + Alerta (dificultad 7).
Este privilegio siempre funciona con normalidad.
Es imposible que los sluagh fracasen en tiradas de Sigilo o Alerta.

Flaquezas:
Maldición del Silencio: Los sluagh no pueden hablar en un tono más alto que el de un susurro, no importa cuánto se esfuercen por ser oídos. Dado que les desagradan las situaciones sociales y tienen unas extrañas reglas de etiqueta, suma 2 a la dificultad de todas sus tiradas Sociales.
Aunque puede que un sluagh no parezca hablar en susurros para los oídos mortales, el individuo en cuestión siempre será de habla muy suave.

Escucha atentamente y podrás aprender una o dos cosas de Elspeth Danvers, Coleccionista de Antigüedades
Sobre los Boggans: ¡Qué ambiciosos! ¡Arrastrarse, escuchar y chismorrear!
Sobre los Eshu: Sus historias son sus secretos, cálidas cosas vivas, no el frío conocimiento que nosotros extraemos de la tumba. Escucha bien cuando ellos hablan.
Sobre los Nockers: Que singularmente ingenuos son, eternamente en busca de elogio. Lo mejor que uno puede esperar es aprender una nueva palabrota.
Sobre los Pooka: Buenos para reír, aunque vivan en un mundo de mentiras.
Sobre los Redcaps: Estos pitbulls solo conocen la locura y no el miedo. Sé cosas que los dejarían temblando.
Sobre los Sátiros: Creen que el conocimiento solo se oculta en la alegría y el deseo, no conocen la sabiduría del silencio y la tristeza.
Sobre los Sidhe: También los más poderosos tienen de qué avergonzarse. Si supieras lo que sé de ellos…
Sobre los Trolls: Tan estoicos y valientes… ¿qué se oculta en vuestro corazón? ¿Qué dolor acarreáis?

Cita: ¿Por qué has venido a mi ático y perturbas mi descanso? ¿Estás aquí para encontrar algo de mucho tiempo atrás? Ten cuidado de no abrir algo que no puedas cerrar…