Los Angeles

Con el surgimiento del naturalismo materialista del Renacimiento, poco a poco el sentido y la realidad de la creación angélica fue desapareciendo. Aunque ininterrumpidos en el tiempo, fueron esporádico los comentarios y textos de los autores cristianos tratando el tema.

Introducción

Hacia fines del siglo XVIII y principios del XIX, los ángeles practicamente desaparecieron de las conversaciones de la sociedad “inteligente”, y quedaron relegados a una imaginería dulzona y escritos para mujeres románticas y niños.

Curiosamente, no ocurrió lo mismo con sus pares réprobos, ya que el énfasis del protestantismo en la acción diabólica (caza de brujas, “exorcismos”, etc.) sí mantenía en permanente actualidad a los demonios en el pensamiento occidental. De hecho, nuestros santos hicieron particular hincapié en la realidad de la existencia de Satanás y del Infierno, no pudiendo abarcar una explicitación semejante para el mundo angélico y el Cielo.

Desde fines del siglo XIX hasta mediados del XX, el “cientificismo” borró casi literalmente el tema de la actualidad humana. Pero el surgimiento de movimientos orientalistas y de gnosticismo tradicional bajo la nueva era, el rescate de la Cabalah y el gusto por la alquimia y el mundo de lo oculto, hicieron renacer – aunque deformados – este tema ya abandonado.

Hoy en día no es raro encontrar católicos que procuran “invocar” a sus ángeles, conocer dudosamente sus nombres, ofrecer rituales supersticiosos o concebirlos a la manera hollywoodense como seres sentimentales y de afectos humanos.

Por este motivo, nuestro consejo editor ha determinado inaugurar un espacio consagrado a los santos ángeles, desde donde puedan beberse las más puras fuentes cristianas y formar así católicos plenamente imbuidos en las realidades espirituales de la Creación.

Existencia de los santos ángeles
Nuestra época ha visto resurgir el interés por los ángeles, al mismo tiempo que una mala doctrina fruto de la mezcla supersticiosa de ideas como las de la nueva era, que ha ido deformando en la mente de las personas la comprensión de nuestros custodios celestiales. El diácono Don Ramón Xicola se ha propuesto iniciar un ciclo de formación respecto a este tema tan buscado y tan mal entendido.

El objeto de este articulo y de los que se publicaran con cierta regularidad es el reunir la doctrina católica sobre los espíritus angélicos y sobre los ángeles caídos, debemos empezar por las ideas fundamentales. Quiero que sirvan de homenaje a dos santos sacerdotes D. Juan Marti y Canto y a Don José María Amores que dedicaron su vida a propagar la devoción a los Santos Angeles Custodios, también agradecer a la Srta. Elisabeth Jiménez Sobradillo de Aguilas (Murcia), por animarme a seguir en el arduo trabajo de recopilando datos, consultando fichas, apuntes y trabajos de sabios y santos escritores sagrados que trataron el tema en este arduo trabajo de reunir

Por otra parte, como no tenemos pretensión alguna de hablar a teólogos, vamos a utilizar un método sencillo y elemental.

Pues bien: Un Angel es una criatura intelectual, realmente viva y superior al hombre. Tenemos a la vista un gran numero de definiciones de Angel. Esas definiciones se publicaran en un articulo próximo.

Los que niegan la existencia de Dios Espíritu purisimo y origen de todos los seres, no admiten la existencia de los ángeles.

Los saduceos tampoco lo admitieron. Nosotros, que no sabríamos poner limite alguno al poder de Dios, nos guardamos muy bien de decir que Aquel Ser Eterno, creador del alma humana, pudiera tener dificultad alguna en crear seres más grandes y sublimes que el hombre, bellísimos seres que, sin embargo, estuvieron muy distantes a ser Dios.

Si consideramos que Dios es el primero y el más sublime de los seres; si tenemos presente que Dios siendo Amor infinito, siente como necesidad de comunicarse,

( sin confundirse ni perder su esencia;) Si observamos que hay hombres como Santo Tomas de Aquino, que parecen saber los secretos del cielo, o como San Luis Gonzaga, que pareció vivir sin carne, o como San Ligorio, que pasaba a la cabecera de un lecho de muerte sin dejar su palacio.

Es de Fe que hay Angeles. Olvidar esta verdad seria imperdonable. El Concilio de Letran lo expresa con estas terminantes palabras: “Desde el origen, por su omnipotencia, Dios ha producido una y otra naturaleza; la espiritual y la corporal, la angélica y la humana.”

– Hemos empezado por la autoridad del Concilio, para que se vea más exactamente el sentido de los siguientes textos de la Sagrada Escritura, en que la existencia de los Angeles se ve clarisimamente establecida.

– “El Angel del Señor dijo: Vuélvete a tu Señora, y humíllate debajo de su mano.” (Gen XVI -9)

– “Llamo el Angel del Señor a Abraham por segunda vez desde el cielo, diciendo.” (Gen XXII – 15)

– “Levantándose el Angel de Dios, que iba delante del ejercito de Israel, marcho detrás de ellos. ” (Ex. XIV – 19)

– “El Angel del Señor descendió al horno con Azarias y con sus compañeros.” (Dan III – 49)

– “Angel Gabriel fue enviado de Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret.” (Luc. I – 26)

– “El séptimo ángel toco la trompeta, y hubo en el cielo grandes voces.” (Apoc XI – 15)

A su tiempo ya veremos cuantas consecuencias teológicas y morales pueden sacarse de estos y de otros textos de la Sagrada Escritura.

A lo largo de este articulo, entenderemos como los Padres y Doctores de los 12 primeros siglos de la Iglesia Católica, apostólica, romana, y de los Concilios de la misma, han admitido la doctrina de la existencia de los Santos Angeles, y los diversos puntos de vista.

Hasta los paganos creyeron a su modo en la existencia de los Santos Angeles.

Los poetas, los artistas, y todos los que han respetado la Estética, la Filosofía y el más sencillo y elemental buen han creído, de una manera u otra, en la existencia de los Angeles, como genios, o como custodios.

Los Santos y los escritores eclesiásticos de los 12 primeros siglos de la Iglesia Catolico-Romana, unánimemente han confesado la existencia de los Santos Angeles. Las conclusiones llegadas en el Concilio IV de Letran, sobre la existencia de los Angeles, fueron plenamente confirmadas por el Concilio Vaticano I, presidido por Pío IX. (Cap. I de la Constitución Dogmática de Fide.)

Por lo tanto, bien podemos decir que en la sentencia del Concilio se ve reunida la fe de todos los siglos católicos.

Insistimos en empezar por el Concilio Vaticano I, para dar toda la importancia a lo dicho en los 12 primeros siglos.

La Iglesia católica no variará jamas.

Hermas; San Ignacio; Papias; San Justino; San Irineo; Sinésio; Origenes; San Clemente de Alejandría; Tertuliano; San Basilio el Grande; San Cirilo de Alejandría; San Gregorio Taumaturgo; San Ambrosio; San Metodio; , obispo de Tiro; Eusebio de Cesárea; Didimo el Ciego; San Jerónimo y San Agustín han dejado paginas sublimes sobre los Santos Angeles, y han afirmado su creencia en los espíritus angélicos y en los demonios.

Al llegar a Santo Tomas, bien podremos decir que este Angel de la escuela Católica reúne en sus escritos todo lo que se ha dicho y se dirá hasta el fin del mundo.

No en vano el Papa León XII, el Sabio, ha recomendado enérgicamente el estudio de esa Lumbrera. Un hombre angélico hablaba de los Angeles!!!

Existencia y definiciones de los santos ángeles Nuestra época ha visto resurgir el interés por los ángeles, al mismo tiempo que una mala doctrina fruto de la mezcla supersticiosa de ideas como las de la nueva era, que ha ido deformando en la mente de las personas la comprensión de nuestros custodios celestiales. El diácono Don Ramón Xicola se ha propuesto iniciar un ciclo de formación respecto a este tema tan buscado y tan mal entendido.

EXISTENCIA DE LOS SANTOS ANGELES
(2ª parte) Los escritores eclesiásticos de los doce primeros siglos de la Iglesia catolico-romana. Unánimemente han escrito sobre la existencia de los Santos Angeles. La palabras terminantes del Concilio IV de Letran, fueron plenamente confirmadas por el Concilio Vaticano I presidido por el Beato PIO IX. (Cap. 1º de la Constitución dogmática de Fide.)

La Iglesia católica no variará jamas su doctrina. Nos limitaremos en este articulo con dar tan solo el nombre de los escritores eclesiásticos, para mas adelantar entrar en detalles.

En esta serie de artículos recogen ideas y estudios ya publicados, y muchas ideas serán solamente renovadas. Hermas; San Ignacio; Papias; San Justino; Athenagoras; San Irineo; San Clemente de Alejandría; San Hipolito; Tertuliano; Origenes; San Cipriano; San Dionisio de Alejandría; San Gregorio Taumaturgo; Lactancio; San Metodizo, obispo de Tiro; Eusebio de Cesárea; el canon 35 del Concilio de Laodicea; San Hilario de Poitiers; San Basilio el Grande; San Cirilo de Jerusalén; San Juan Crisóstomo; San Jerónimo, y San Agustín solo por no cansar con una relación interminable.

En este articulo intentaremos analizar esos escritos teológicos y piadosos, contando con la indulgencia de nuestros lectores.

Mas tarde nos ocuparemos de Teodoreto que comparo, con gran lucidez, el culto de los ángeles con el de los demonios adorados por los paganos.

Este articulo nos ayudada, a examinar los escritos de San Basilio de Seleucia; de Mamerto Claudiano; Fausto de Riez; el Papa San Gelasio; San Dionisio el Areopagita; el monje Jobio; Aretas de Cesárea, Licinio; San Juan Calimaco y San Ambrosio Auperto entre otros muchos. Este ultimo ha escrito cosas muy singulares sobre los ángeles.

En los Capitulares de Carlo Magno se prohibieron dar a los ángeles nombres desconocidos en la Sagrada Escritura y en la Tradición Católica.

El Papa León XIII recomendó enérgicamente el estudio de la doctrina de Santo Tomas de Aquino “un hombre angélico hablaba de los Angeles”.

La amplia doctrina sobre los Santos Angeles nos ocuparía muchos años y espacio muy superior para ir publicando semana tras semana la inmensa cantidad de material reunido sobre este tema.

¡ El estudio de los ángeles es muy extenso!!

Existencia y definiciones de los santos ángeles Nuestra época ha visto resurgir el interés por los ángeles, al mismo tiempo que una mala doctrina fruto de la mezcla supersticiosa de ideas como las de la nueva era, que ha ido deformando en la mente de las personas la comprensión de nuestros custodios celestiales. El diácono Don Ramón Xicola se ha propuesto iniciar un ciclo de formación respecto a este tema tan buscado y tan mal entendido.

EXISTENCIA DE LOS SANTOS ANGELES (2ª parte) Los escritores eclesiásticos de los doce primeros siglos de la Iglesia catolico-romana. Unánimemente han escrito sobre la existencia de los Santos Angeles. La palabras terminantes del Concilio IV de Letran, fueron plenamente confirmadas por el Concilio Vaticano I presidido por el Beato PIO IX. (Cap. 1º de la Constitución dogmática de Fide.)

La Iglesia católica no variará jamas su doctrina. Nos limitaremos en este articulo con dar tan solo el nombre de los escritores eclesiásticos, para mas adelantar entrar en detalles.

En esta serie de artículos recogen ideas y estudios ya publicados, y muchas ideas serán solamente renovadas. Hermas; San Ignacio; Papias; San Justino; Athenagoras; San Irineo; San Clemente de Alejandría; San Hipolito; Tertuliano; Origenes; San Cipriano; San Dionisio de Alejandría; San Gregorio Taumaturgo; Lactancio; San Metodizo, obispo de Tiro; Eusebio de Cesárea; el canon 35 del Concilio de Laodicea; San Hilario de Poitiers; San Basilio el Grande; San Cirilo de Jerusalén; San Juan Crisóstomo; San Jerónimo, y San Agustín solo por no cansar con una relación interminable.

En este articulo intentaremos analizar esos escritos teológicos y piadosos, contando con la indulgencia de nuestros lectores.

Mas tarde nos ocuparemos de Teodoreto que comparo, con gran lucidez, el culto de los ángeles con el de los demonios adorados por los paganos.

Este articulo nos ayudada, a examinar los escritos de San Basilio de Seleucia; de Mamerto Claudiano; Fausto de Riez; el Papa San Gelasio; San Dionisio el Areopagita; el monje Jobio; Aretas de Cesárea, Licinio; San Juan Calimaco y San Ambrosio Auperto entre otros muchos. Este ultimo ha escrito cosas muy singulares sobre los ángeles.

En los Capitulares de Carlo Magno se prohibieron dar a los ángeles nombres desconocidos en la Sagrada Escritura y en la Tradición Católica.

El Papa León XIII recomendó enérgicamente el estudio de la doctrina de Santo Tomas de Aquino “un hombre angélico hablaba de los Angeles”.

La amplia doctrina sobre los Santos Angeles nos ocuparía muchos años y espacio muy superior para ir publicando semana tras semana la inmensa cantidad de material reunido sobre este tema.

¡ El estudio de los ángeles es muy extenso!!

DEFINICIONES DE LOS ANGELES
En un articulo anterior sobre la existencia de los Santos Angeles, indicamos que publicaríamos algunas de las definiciones autorizadas de varios escritores relativas a los Angeles bienhechores.

Estas definiciones analíticas podrán servir a los devotos para conocer mejor a aquellas purisimas criaturas.

Un ángel es: “Un enviado.” “Un mensajero.” Las dos palabras, griega y hebrea, que sirven a para nombrar los ángeles, no significan otra cosa.

El nombre “Angel” se encuentra en la sagrada Escritura mas de trescientas veces, y siempre en el mismo sentido de “Enviado” o semejante.

En los Sagrados Libros, el nombre “Angel” se aplica también a Jesucristo, como Mediador.

El mismo nombre se aplica a los sacerdotes del Antiguo y del Nuevo Testamento.

San Juan Bautista fue igualmente calificado de “Angel” porque fue Precursor de Jesucristo.

La Iglesia católica, apostólica, romana, ha terminado por dar el nombre de “Angel” a los espíritus encargados de administrar, en nombre de Dios, y enviados para utilidad de los que quieren salvarse.

San Pablo, en su carta a los Hebreos, es digno de que lo meditemos sobre este bello asunto.

San Agustín comentando el Salmo 103, dice estas profundas palabras: “Angel, es nombre de oficio y no de naturaleza. Buscáis su naturaleza? En un espíritu. Buscáis su oficio? Es Angel. Es decir: “Enviado” , “Mensajero”.

A su tiempo examinaremos, en detalle, la doctrina de los Santos Padres sobre los espíritus angélicos. En este articulo solo trataremos con definiciones mas o menos minuciosas.

San Juan Damasceno dice: ” Un ángel es una sustancia intelectual, movible, libre en su albedrío, incorpórea, servidora de Dios, inmortal por gracia divina, perfectamente conocida, solo por Dios.”

En el Exodo leemos una de las más minuciosas definiciones de los ángeles:

El Espíritu Santo nos dice que Dios enviara su Angel; – que el mismo tomara la delantera, como guía; – que guardara; – que facilitara la entrada, en los lugares que Dios destina; – que el nombre de Dios está en él; – y por ultimo, que Dios tomará la defensa del hombre que seguirá los consejos angélicos.

La lectura del cap. 22 del Exodo es clarificadora y muy útil, para hablar dignamente de los santos ángeles.

San Agustín, en su libro sobre los muertos, asegura que los ángeles son servidores de Dios dispuestos a obrar sobre las cosas de este mundo, y que pueden saber lo que las almas separadas quieren, a lo menos en parte.

El mismo Santo, comentando el Salmo 103, dice que los ángeles son unos seres que tienen poder sobre las potestades aéreas, y que contemplan la ley eterna, sin variar.

En otro libro, (Echiridion) San Agustín dice que los ángeles son tan favorecidos de Dios, que saben por revelación el numero de los hijos de Adán que entraran en el cielo, para reemplazar los ángeles caídos.

San Gregorio, en si homilía 6ª sobre el Evangelio, haciendo la descripción del hombre apostólico, da una excelente definición del Angel: pues asegura que el ángel separa y arranca de los malos caminos, exhorta a obrar, y recuerda la existencia del cielo y del infierno.

En la homilía 34 da a comprender que los ángeles anuncian lo que saben, según su categoría; que los arcángeles comprenden las verdades sublimes y las publican: que los serafines arden en amor a Dios y abrasan a aquellos a quienes son enviados.

Los Angeles son seres intelectuales que cumplen su ministerio de parte de Dios, sin perder la contemplación interna. – A los ángeles no podemos llamarles siempre como tales, sino cuando anuncian.

Arcángel quiere decir: “Anunciador sumo, o principal”.

Los Arcángeles que tienen nombres propios, revelan en su nombre su empleo particular.

El Angel es un ser que teme el ser adorado por el hombre, porque es menos que Dios y más que los hombres.

El mismo San Gregorio añade: “Estos espíritus angélicos están divididos en nueve categorías como asegura el Espíritu Santo, de modo claro y patente; a saber: Angeles, Arcángeles, Tronos, Dominaciones, Virtudes, Principados, Potestades, Querubines y Serafines.” Ese piadoso sabio Doctor da una definición del hombre y del ángel, con estas palabras: ” En esto se diferencian la naturaleza angélica de la naturaleza humana; que el hombre está limitado a un lugar, y encadenado por la ignorancia que le ciega, mientras el Angel, aunque ocupando los limites de un espíritu finito, tiene tal grado de ciencia, que sobrepuja a todos los hombres, pues conociendo a Dios, lo sabe todo”.

Finalizaremos este articulo de definiciones con las palabras de San Isidoro: Los ángeles buenos son destinados al ministerio de la salvación de los hombres, a la administración de las cosas del mundo, y a la dirección del universo por orden de Dios.” “Esta en el entendimiento de todo el mundo, que somos presididos por los ángeles; y todos los hombres sienten la compañía familiar de los espíritus angélicos.

Los ángeles son cambiantes, por naturaleza, pero los hace invariables la Caridad eterna. “Los ángeles fueron creados sujetos a mutaciones; pero la contemplación de la Verdad eterna les ha hecho inmutables”. “Los ángeles buenos son impasibles de carácter, razonables en su inteligencia, inmortales por su origen, y eternamente felices.”

La próxima semana Dios mediante, comenzaremos estudiando directamente la doctrina del “Angélico” Santo Tomas de Aquino.

Artículo sobre ángeles II
Los británicos y los ángeles
Para muchos los ángeles son criaturas mitológicas de la misma categoría que las hadas y los duendes. Sin embargo, haciéndonos eco de una información del rotativo británico The Telegraph, al menos 800 ciudadanos del Reino Unido afirman haber tenido encuentros con criaturas celestiales, al menos según un estudio académico realizado a este respecto.

Gente de todas las religiones, incluso ateos, han tenido este tipo de experiencias, según las conclusiones de Emma Heathcote, investigadora de la Universidad de Birmingham que ha estado estudiando este fenómeno por espacio de dos años.

De acuerdo con sus datos, los ángeles tienden a aparecer para revelar algún tipo de mensaje o para proporcionar consuelo. También han hecho acto de presencia para rescatar a víctimas de accidentes u otras situaciones de riesgo.

Casi un tercio de los testigos de Miss Heathcote han visto a estas criaturas bajo su forma tradicional, esto es, con túnica blanca y alas. El 21% de los entrevistados declaró que los ángeles tienen forma humana. Otros simplemente sintieron su presencia junto a ellos, y algunos vieron acompañado el fenómeno por un aroma determinado o un resplandor luminoso.

Según el Telegraph, uno de los informes más impresionantes procede de una joven medico que estaba haciendo sus prácticas en el Guy’s Hospital de Londres, cuando una pequeña de tres años fue ingresada en urgencias tras haber sido aplastada bajo las ruedas de un camión.

El periódico reproduce algunas de sus declaraciones: “Cuando se la desnudó para cuantificar la naturaleza de las lesiones no tenía ni un arañazo. La niña se levantó y preguntó inmediatamente, ‘¿Dónde está el hombre de blanco?’ Uno de los médicos dio un paso al frente y dijo, ‘estoy aquí’, pero la pequeña respondió, ‘No, el hombre resplandeciente que me levantó cuando el camión se me venía encima’.”

Otro incidente recopilado en este estudio relata como la mitad de la congregación de una iglesia vio a un ángel en el transcurso de una ceremonia de bautismo. Miss Heathcote declaró al Telegraph: “Entrevisté al vicario, a su ayudante, al organista y a un gran número de feligreses que contaron todos la misma historia…”

Las Jerarquias angelicales lo dejamos para otro articulo.