Los Invictos – Primera Parte.

Los señores feudales, quizá esta sea la imagen que más se aproxime a los integrantes de esta Alianza. Primer artículo sobre los autodenominados “Primer Estado”.

Los Invictos:

Para muchos Los Invictos son la aristocracia de los no-muertos. Aquellos que no dudarán en hacer lo que sea necesario cuando estimen oportuno para mantener su status ,a pesar de no haber hecho nada en especial para conseguirlo; son los terratenientes, los supervisores, los dictadores… Quizá su autoridad entre los Dominios no sea más extensa que la de cualquier otra Alianza, pero ostentan su poder de tal forma que no sería raro creer lo contrario. No es extraño oír que proclamen su Alianza como la más antigua (Sea esto cierto o no y aunque no haya justificación para afirmar tal cosa). Lo que si es cierto es que esta Alianza posee una gran cantidad de intereses e influencia en el terreno de los mortales, sin duda esto es lo que ha hecho que muchos fuera de la Alianza los vean como los guardianes (A veces de un modo excesivo) de La Mascarada.

Un Vistazo A La Alianza:

Se puede afirmar que la visión general que hay sobre esta Alianza es extensa, profunda y acertada. Aún así quedan muchos vacíos que aquellos que no forman parte de Los Invictos desconocen. No es extraño que a los miembros de esta Alianza se les conozca como “El Primer Estado” puesto que parecen seguir anclados en el sistema feudal. Se cree que Los Invictos empezaron a darle a su Alianza la estructura por la que se rigen en las noches actuales en alguna época cercana a la caída del Imperio Romano (Creando su dogma incluso antes de la caída del Imperio, según proclaman sus Antiguos). Da igual el nombre que reciba, el caso es que su sistema parece basarse en las monarquías europeas (Todas ellas interrelacionadas). La obsesión absoluta es el poder: Conseguirlo para aquellos que no lo tienen y ostentarlo, conservarlo y aumentarlo para quienes ya gozan de él.

A Los Invictos les gusta definir su Alianza como una “meritocracia”. Aquellos Vástagos que tienen más oportunidades de poder alcanzar puestos con algún tipo de relevancia son aquellos con mayores habilidades, ambiciones y pretensiones de liderazgo. Durante el proceso de aprendizaje los Vástagos aprenden a superar todo tipo de impedimentos y dificultades. Sean quienes sean los que rigen a la Alianza, de lo que no hay duda es que son Vástagos que se han hecho a sí mismos.

A pesar de que el anterior concepto podría resultar incluso agradable, tampoco hay duda de que El Primer Estado es un sistema análogo al feudal de la Edad Media: Aquellos que tienen el poder y están en la cumbre de la pirámide social permanecen allí, apoyándose en las cabezas de los que están debajo. Si la edad implica poder político podríamos plantearnos cómo avanzan los recién llegados a la Alianza o creados; hay que tener en cuenta que hay rivales más mayores que cuentan con décadas (O, incluso, siglos en algunos casos) de ventaja. Tienen más fuerza,
más sabiduría, más experiencia en el campo político. En los círculos aristocráticos de los mortales los recién llegados pueden alcanzar posiciones con algún tipo de relevancia si alguien que ocupe esos puestos fallezca. Pero en una sociedad compuesta por seres inmortales la esperanza de que uno de tus Antiguos muera de muerte natural en poco tiempo resulta ridícula; incluso aquellos que deciden entrar en Letargo para tomarse un descanso se aseguran de dejar sus pactos, asuntos y negocios personales bien atados para cuando vuelvan. Pero, a pesar de los que parecen creer muchos Antiguos, no todos los Vástagos jóvenes son estúpidos y son muchos de estos Vástagos los que eligen tomar las riendas de su no-vida para hacerse un lugar en la Alianza. Los Invictos son una de las facciones más poderosas e influyentes y es muy difícil escalar algún peldaño en su escala de jerarquía orden interna. De hecho se dicen que entre un Carthiano y un Invicto con los mismos puestos en sus respectivas Alianzas será bastante más poderoso el segundo (Y que decir entre un Invicto y un No Alineado).

Según Los Invictos fueron ellos quienes popularizaron el uso de muchos títulos y rangos de uso común hoy día, particularmente el de Príncipe. La Alianza sigue pensando como la aristocracia o, al menos, como la alta burguesía. En el Viejo Mundo la imagen análoga sería una corte noble y respetada; en América esa imagen sería la de los empresarios ricos o las familias de dinero antiguo (Una élite no oficial, pero no por ello menos efectiva).

En último caso, parece que Los Invictos existen para mantener el orden entre los Vástagos. De hecho, parece que las situaciones en las que no existe ningún tipo de “legislación”, incluso sufren. Los líderes de la Alianza mantienen su poder a través de una existencia ordenada y la regencia de las leyes. Con la posible excepción de la Lanza Sagrada (Cuyas acciones tienen origen en motivos religiosos). Hay que tener en cuenta que Los Invictos son lo más rígidos a la hora de seguir a pies juntillas Las Tradiciones de La Estirpe. Disimulan lo tiránico de su sistema bajo metáforas que inducen a falsas ilusiones a muchos de sus miembros. Si la gente no se comporta como debe quizá el poder que los Antiguos han construido sobre sus espaldas se derrumbará.

Esto es lo que lleva al segundo propósito (Altamente secreto) del Primer Estado, no solamente quieren mantener el poder que ostentan, si no mantener en sus puestos a quienes lo ostentan. Dejarán que todos digan lo que quieran sobre el gobierno, la ley o cualquier otro tema que pueda ser del interés de los miembros de la Alianza; pero, lo único realmente cierto es que al final de cada noche los Príncipes, los Primogénitos y otros Antiguos se mantienen en el poder gracias a que siguen “pisando” a los que están debajo.

Lo más perturbador para todos los Vástagos jóvenes (Sean miembros de la Alianza o miembros potenciales) es la idea de que quizá los Antiguos tengan derecho a llevar a cabo esta última práctica. Aún así y a pesar de que en algunas ocasiones o para algunas personas esta idea pueda resultar espantosa se nos plantean una serie de preguntas: Si no ellos, ¿quiénes? ¿Acaso hay más Vástagos que tengan el poder suficiente para ocupar una posición de ese calibre? ¿Y quiénes a parte de poder ostentarla podrían defenderla de los otros predadores que son todos los Vástagos? A pesar de que la naturaleza de Los Invictos es opresiva y tiránica la Alianza ha durado tanto tiempo, puede que su sistema no sea tan malo.

Miembros:

No es de extrañar, tras lo expuesto arriba, que haya muchos más Antiguos que Neonatos entre los integrantes de Los Invictos. Hay que tener en cuenta que la experiencia es un grado y, como tal, para los miembros del Primer Estado es mucho más importante que ninguna otra cosa que conlleva la juventud. Pero, y esto es algo que ningún Antiguo puede negar, los Neonatos se adaptan con mucha más facilidad a cualquier tipo de cambio que conlleva el mundo moderno; a fin de cuentas, se han criado con muchos de esos cambios. Por lo que los Antiguos deben esforzarse en crear un gobierno que mantenga las actuales posiciones de poder.

Aún así sorprende el número de Ancillaes Neonatos que engrosan las filas de Los Invictos. Pero en la mayoría de los casos es una cuestión de Linaje: Tradicionalmente los Vástagos recién abrazados han de ser de ayuda para los intereses de sus Sires durante algún tiempo y Los Invictos son la Alianza que más rígidamente sigue esta tradición. Así que, al final, hay muchos Vástagos que, a pesar de haber ingresado en la Alianza por obligación, acaban quedándose en ella por varias causas, como haber obtenido un cierto status en la jerarquía interna o, simplemente, porque no se imaginan otro modo para continuar con su existencia.

Otros Neonatos se unen al Primer Estado por ambición o auto confianza. Realmente, las oportunidades de progreso para un Vástago joven son escasas, si no nulas, pero aún así hay unos pocos que logran progresar. Para esos pocos las recompensas resultan realmente satisfactorias, obteniendo unas posiciones de poder suculentas. En conclusión, escalar puestos dentro de la jerarquía de la Alianza no es fácil, pero una vez se consigue resulta de lo más gratificante.

Los Invictos procuran hacer que todo resulte lo más fácil posible para los miembros de su Alianza, al fin y al cabo no les interesa ser el grupo menos poderoso. Incluso lo Antiguos más temibles saben que necesitan la ayuda de Vástagos jóvenes para poder entender todos los cambios y nuevas tecnologías que surgen hoy día y sacar el mayor provecho posible de las oportunidades que brinda el mundo moderno. Por supuesto, y al igual que muchos aristócratas, lo que los miembros del Primer Estado realmente quieren son sirvientes y ayudantes sobre los que mandar y que trabajen para ellos, no iguales. En la Edad Media, cuanto mayor era el ejército de un rey mayor poder ostentaba; pues bien, lo que desean Los Invictos es tener todo el poder posible en sus manos. Esa es una de las razones por las cuales los miembros de la Alianza siempre andan buscando nuevos adeptos para su causa, aumentando así las posibilidades de expandir su fuerza e influencia.

Quienes desean unirse a esta Alianza no deben pasar ningún tipo de prueba, puesto que no hay ninguna. Un aspirante a engrosar las filas del Primer Estado debe jurar lealtad ante un miembro de la Alianza (Un Príncipe, Primogénito o Patrón Menor, por ejemplo). Obviamente, dentro de Los Invictos hay miembros y miembros, no es raro que a un “nuevo recluta” se le observe con cautela durante años o décadas antes de que algunos miembros con cierta antigüedad se dignen a escucharle o permitirle acceder a cierto tipo de información.

Hay trampas que suelen acechar a todos y cada uno de los miembros de esta Alianza, da igual que sean Antiguos, Ancillaes o Neonatos, ni tan siquiera importa en que escalafón de la jerarquía se encuentren, un pequeño tropiezo con alguna de estas trampas puede hacerles mucho daño. Aquellos que no estén preparados para trabajar bajo cualquier poder, estar atentos a los movimientos de posibles rivales y, si fuera necesario, adelantarse a ellos, adaptarse a la gran cantidad de reglas no escritas a las que han de atenerse Los Invictos y saber jugar sus cartas en el terreno de la política y los favores, no tienen nada que hacer dentro de esta Alianza, puesto que serán aplastados sin piedad por otros Vástagos que reúnan esas capacidades.

Filosofía:

Si hubiera que resumir la filosofía de Los Invictos de manera breve, lo correcto sería decir que ante todo creen que el poder entre los miembros de La Estirpe debe permanecer en las manos de aquellos que puedan manejarlo y, obviamente resulta razonable, las manos correctas son las suyas. Por naturaleza todos los Vástagos son ambiciosos, paranoicos e incluso violentos. Alguien tiene que tomar las riendas de La Estirpe de un modo serio para que su sociedad pueda sobrevivir y mantener su existencia en secreto. El único punto en el que las otras Alianzas no están de acuerdo con El Primer Estado es en cuáles son exactamente “las manos correctas”.

Los Invictos desean estar al cargo del mayor poder posible y adquirir constantemente más. Quizá por ello es por lo que consideren como un buen miembro a todo aquel que avanza posiciones dentro de la sociedad de los Vástagos y/o ayuda a otros miembros de la Alianza a hacerlo. La apatía y la ineficiencia son consideradas por los miembros de la Alianza como lacras y defectos.

La manera de plantearse la existencia por parte de Los Invictos ha desembocado en una serie de reglas no escritas. Nadie va a pasarlas a un “reglamento” del Primer Estado, pero hasta el más novato de entre Los Invictos las conoce y sabe que es mejor no saltarse ninguna de ellas:
• Los Invictos deben ser respetados: En los dominios en los que Los Invictos ostentan el poder no lo mantienen en secreto; de hecho, y a pesar de que son especialitas en hacer tratos secretos, en esos dominios prefieren dejar claro a todo el mundo que son ellos quienes ostentan el poder. Además es una manera de indicar a otros con quiénes no les conviene arriesgarse a jugar. Hacer público que el que ostenta el poder pertenece a la Alianza puede ayudar a que los objetivos comunes no tengan tantos obstáculos. Aún así las exhibiciones de poder no dejan de ser simples convenciones sociales. Lis Invictos son una Alianza extremadamente jerárquica y formal y sus miembros suelen exigir respeto por parte de todos (Pertenezcan o no al Primer Estado). A pesar de que no dudan en dejar claro a qué Alianza pertenecen jamás lo hacen pronunciando la palabra “Invictos”.

Los Invictos se consideran a sí mismos como una entidad digna de admiración. A diferencia de lo que hacen otras Alianzas para ellos lo primero es la obediencia a la Alianza y a los miembros con rangos superiores. Además, no solamente exigen respeto por parte del resto de miembros de la Alianza, si no también por parte de cualquier Vástago.
No resultaría extraño que esta práctica indujese a pensar que la mayoría de los Príncipes son miembros del Primer Estado. Además aquellos Vástagos que tienen posiciones de poder en algún Dominio y forman parte de Los Invictos suelen airear su afiliación con una facilidad mucho mayor que los del resto de Alianzas, por lo que el nombre de esta Alianza suele asociarse con un alto status.

• Los Mortales son poder: Los miembros de todas las Alianzas son conscientes de lo importante que resulta el no violar La Mascarada; pero Los Invictos además creen que para ellos resulta más beneficioso el hecho de no simplemente infiltrarse en la Sociedad Mortal, si no también manipularla e influirla. Además, 6.000 millones de mortales no son una cifra nada despreciable. Puede que haya un gran número de Antiguos que, a nivel local, tengan un gran poder en asuntos del propio dominio, pero cuando se habla de un Vástago que es realmente poderoso, o que dirige en la sombra a una gran empresa la imagen mental que se crea es la de un Invicto.