Orden de Hermes

No hay sonido más trascendente que las voces del hombre y Dios en armonía. Trasportada por la comunión, la imperfecta canción humana se eleva como el viento y se convierte en una campana en la música de las esferas.

 

El restallido de un rayo anuncia la llegada de un Magus Rex, el Alto Mago que gobierna las más ricas Artes de la hechicería. Durante más de 500 años las Casas de Hermes han reinado como la orden mágica suprema de Europa, pero ahora los bárbaros golpean las puertas de sus poderosas Alianzas, y los más salvajes de todos resultan ser sus propios aliados. ¿Cómo han llegado las cosas a este punto?

De las ruinas de Roma surgieron varios gremios Herméticos, que lucharon hasta que dos visionarios alcanzaron la Pax Hermetica y establecieron una Orden de doce Collegia (Casas) distintas. Como el Concilio al que precedió, esta Orden creó protocolos, terminología, títulos y un discurso social. Así asentadas, las Casas se pusieron manos a la obra para reformar el pensamiento mágico por toda Europa.
Al principio la Orden era una confederación de doce Casas unidas por el Código de Hermes, unas Artes compartidas y el Enoquiano, un lenguaje místico secreto. Su estilo de magia, una mezcla de Artes egipcias, secretos hebreos, conceptos gnósticos y filosofía y ciencias griegas, fometaba el estudio, la artesanía y la pura voluntad. La clave del pensamiento Hermético es la perseverancia: un hombre o una mujer con suficiente perspicacia, astucia y voluntad puede literalmente mover la Creación, que es lo que hicieron los Altos Magos… Hasta Mistridge.

Nadie reparó más en ello en su momento. No era la primera Alianza en caer, ni sería la última. Casi todos los Herméticos estaban demasiado ocupados con los vampiros (que habían corrompido a la Casa Tremere hacía algunos años) o los magos rivales (en tierras paganas o de la Iglesia) como para molestarse por unos Masones Artesanos arribistas. Fue un descuido fatal. Cuando la Orden de la Razón comenzó su purga los Herméticos presentaban un blanco grande y confiado. Ellos han sufrido el calor de los cañones y el látigo del Azote más que ningún otro grupo. Esta impropia situación llevó a un maestro hasta entonces poco destacado, Baldric LaSalle, a terminar las hostilidades con los brujos y los Cantores cristianos. Con la aprobación del Judicium Hermes (Tribunal de Hermes) comenzó a proyectar lo que culminaría en la Gran Convocatoria, una idea imposible sin los recursos y la influencia de la Orden Hermética.

Para unir a sectas tan dispares bajo el liderazgo de la Orden ha propuesto las Esferas y los rangos, pero aunque las nuevas Tradiciones acepten este esquema niegan desagradecidas a la Orden su justa autoridad. En lugar de un Concilio liderado por las doce Casas y su Tribunal, las otras sectas exigieron una única Tradición que las reuniera a todas… en igualdad con las demás! Ningún tema ha provocado más conflictos, intrigas y duelos que la consolidación de la Orden. El Maestro LaSalle, a pesar de su popularidad, se ha hecho numerosos enemigos entre las Casas por este plan. Aunque los magos aprecian a sus aliados y fomentan el estimulante intercambio de ideas y Artes, hay que tener en cuenta la tradición. Las Casas de Hermes tienen una de las más antiguas, y son bastantes los magos que pretenden que así siga siendo.
En privado, muchos Herméticos se plantean la idea de unirse a la Orden de la Razón. Después de todo, ambos grupos requieren disciplina, discreción, estudio y pasión por el entendimiento. Ambos creen que una pequeña elite debe guiar y proteger las masas. Aunque esta idea levanta amargas discusiones, algunos Herméticos quieren “mejorar a los Dedalianos desde dentro”, o al menos acercarse a ellos desde una posición de fuerza. Ésta, después de todo, es la marca de una mago: fuerza de voluntad, de mente y de propósito.

Incluso ahora la Orden Hermética tiene un tremendo poder: vastas fortunas, fuertes lazos entre los comerciantes y las universidades, los mayores archivos, la mejor organización, los aliados más poderosos y la Alianza más potente que existe: Doissetep. Aunque algunos magos creen que su estrella está declinando, casi todos ven el futuro como un reto más en una vida llena de ellos. ¡La Orden prevalecerá!

Filosofía: “el reto define a un mago. Un verdadero hechicero no se amilana frente a las dificultades, sino que las trasciende y las supera con sus Artes y su sabiduría. Se hará en la Tierra como en el Cielo. Es glorioso ver el trabajador que lo entiende, el que refleja a Dios entre los mortales y el que eleva la Tierra hasta los Cielos, ocupando el vacío entre los dos. Él puede considerarse realmente un Despertado.”

Estilo y herramientas: un Arte deslumbrantemente complejo de signos, señas, correspondencias, pactos, lenguajes, ritos y encantamientos espera a cualquiera que quiera aprender los Misterios Herméticos. Los complicados rituales que definen la Alta Magia agudizan la mente y crean unos lazos entre las cosas que no es fácil romper. Un maestro de estas Artes teje grandes magias (gobierna elementales, invoca espíritus, crea tormentas de fuego y castillos de hielo), así como encantamientos más sutiles (hechizos, búsquedas mágicas, traducciones, etc.).
La doctrina Hermética enseña la magia en tres fases: goetia (rituales menores), theurgia (la unión con las formas divinas) y magia (Alta Magia). Por medio de extraños textos y complejos rituales el mago desarrolla la comprensión del reino del pensamiento puro, trasformándose mediante sus principios. Este interminable proceso es misterioso, peligroso y secreto. Los que buscan estas verdades deben probarse por medio del estudio, la política y la suerte.

Organización: diferentes colegios se especializan en diferentes campos: Bonisagus (investigación), Flambeau (guerra), Mercere (comunicación), Quaesitor (ley y seguridad), Titalus (reclutamiento) y Verditius (tesoros mágicos). El séptimo Collegium, Ex Miscellanea, es un grupo donde de reúnen cuatro Casas Menores: Criamon (videntes), Jerbiton (arte), Merinita (hadas) y Bjornaer (místicos-animales que ahora se están uniendo a los Verbena).

Todos los Collegia valoran la disciplina, la formalidad, el secreto y la jerarquía rigida. El Código de Hermes y su Corrigenda Peripherica dictan el adecuado comportamiento, la etiqueta, los procedimientos de certamen y todas las demás formas imaginables de interacción. Los rangos del Concilio siguen una versión más sencilla del modo Hermético (cinco títulos en vez de diez).

Primus: en el Concilio, el Magister LaSalle representa a la Orden. Sin embargo, él responde ante un Judicium Hermes compuesto por maestros de todas las Casas.

Iniciación: las universidades proporcionan casi todos los reclutas de la Orden. Los posibles estudiantes son sometidos en secreto a pruebas de memoria, inteligencia y perspicacia. Los admitidos pasan un año en una Aliaza Colegio, sirviendo luego durante algunos años como aprendices. Tras superar los tres grados del aprendizaje (Neophite, Zelator, Practicus), el futuro mago se enfrenta a una crisis inesperada que sirve como prueba final. Si la supera se procede a la iniciación formal.

Daemon: huestes angelicales, bestias heráldicas y mentores fantasmales proporcionan guía al mago Hermético.

Afinidades: Fuerzas, Materia, Mente y Fuego.

Seguidores: eruditos, mercaderes, nobles, sirvientes de la Alianza, bestias mágicas, tropas mercenarias, espías.

Conceptos: joven mago, libertino, espía, artista, erudito, maestro elemental, juez, noble.

Sed audaces, generosos y orgullosos, hijos del grifo!
La nuestra es una gran Orden que ha resistido a
Tormentas mucho peores que esta!