Relato Catriel- El comienzo…

Catriel – El comienzo de una aventura.

Otro de los mejores relatos del concurso de AD&D del mes de Mayo del 2005. Espero que lo disfruten tanto como nosotros.

Gotas y gotas empezaron a caer, la lluvia era ya parte de uno, uno ya era parte de ella. La fogata se empezó a apagar lentamente y con ella la esperanza de hacer durar el sueño un rato mas. Sin otro cometido, los 2 caballeros que estaban en la tienda de campaña, decidieron dormir.

Una nueva noche fría pasaba desapercibida, y el abrumador calor hizo que saltemos de nuestro sopor.

El sol alto como un halcón vigilante de su presa, iluminaba nuestros rostros cansados del ¿camino?. No obstante… era necesario seguir adelante en busqueda de un majestuoso tesoro., algo que mi compañero de aventuras necesitaba con suma importancia…no habia razon para dejarlo solo en esto, pues el fue, con quien brinde gloriosas victorias ante avanzadas drows.

En el momento que nos acercabamos a la ciudad de sombras, un ruido como a carruajes escuche a la distancia y tome recaudos con mi compañero para no ser divisados. Era una diligencia Enanil, quien mi compañero no tubo miedo al salir del escondite y gritar ¡¡HERMANOS!! , la diligencia freno y un señor enano bajo de un carruaje, quien con muy buenos modales nos trato y nos proveyó de comida. Mientras comíamos le contabamos porque estaban 2 personas en pleno desierto solos…., le dijimos de un gran tesoro que supimos descubrir que lo resguardaba el desierto. Y fue ahí cuando ese señor enano se rio con mucha ironia…. y nos conto el verdadero Ser que resguardaba nuestra búsqueda. Un lich de antiquísima edad… un muerto-viviente que con una simple mirada podia hacer que nuestro corporeo cuerpo, caiga en sopor definitivo.

El señor enano se presto a ayudarnos quien nos dio a uno de sus mejores hombres, un guerrero destacado entre la nobleza enanil y un par de municiones y objetos varios para el camino, peligroso camino…, La caravana se retiraba y nosotros ahora emprendíamos camino hacia la ciudad de las sombras.

Tras dias de incansable caminatas la moral empezaba a desmoronarse y los cuerpos cansados querían volver atrás, pero ya, a estas alturas del camino… no sabíamos por que lado estabamos mas cerca. De entre queja y queja, una sombra se nos apareció, con sus grandes ojos totalmente amarillos quien nos advirtió,, de que, no lo supimos…, pues solo dijo palabras como, “SUERCH GUZGUEL… PRTIOEK KUZ DAEMO” y se esfumo, al cruzar el médano siguiente, vimos un gran mausoleo por donde nos aventuramos.

Escritos gravados estaban en las puertas del mismo, quien con mi compañero nos miramos y dijimos “Lo encontramos”, Si hay trampa, hay tesoro…. fue una muy sencilla y coherente observación que tuvimos.
Al meternos dentro, nuestro nuevo compañero, no vio una baldosa engañosa quien al pisarla, activo una trampa que por poco nos frita a todos… Pasado ese mal momento con mas paciencia y sigilo recorrimos el interior…donde pudimos rescatar alguna que otra piedra preciosa hasta hallar la gran habitación, según, Tarick, mi gruñón amigo descubrió gravados en toda la habitación… una habitación llena de trampas o protegida por un mega hechizo. Él muy seguro de lo que hacia tiro una piedra desde la puerta de la habitacion hasta le otra punta, y vio ke una gran barrera de energia protegía la tumba que resguardaba. No pudo desactivar la trampa por completo pero si parcialmente, solo por unos minutos hasta que aguante un sortilegio que hizo en ella. Todo para nada… en ese ataud descubrimos estaba el lich con quien no nos animamos a arrebatarte nuestro proposito y despertarlo. Fue ahí cuando todo se empeso a desmoronar y salimos corriendo hacia fuera.

Ya supuestamente a salvo vimos como, no sucedía nada… pero tampoco queríamos saber si Él se habia despertado o no… solo nos restaba quedarnos con la ligera suerte de que al entrar no nos haya freido ese gran fogaton que le arrebato a Squl Dak, nuestro nuevo compañero, media barba. Asi que emprendimos camino hacia el sur… y luego de otros tantos dias caminando… a la distancia divisamos una fortaleza, una gran fortaleza abandonada, o así parecía… con quienes nos dispusimos a aventurarnos como método de “olvido” a nuestro primer propósito y empezar todo de nuevo… como una nueva aventura.
Escrito por Kiflus “Ojo de Cerro”