Relato Lunus Obscurus – Mas alla del rol.

El mejor de los relatos del concurso del mes de Abril del 2005. Espero que lo disfruten tanto como nosotros.

 “El corazón puede dejar de palpitar, puede cesar eternamente. Callar nuestras voces y sentimientos. Pero a aquel a quien representamos habrá derrotado a la muerte, porque ni ella puede desaparecerla…ni siquiera ella”

Una hoja blanca ha caído entre mis manos, si la coloco en las sombras se muestra un poco oscura, lóbrega y de tonos apagados..pero sigue siendo hermosamente blanca en si. Si la levanto con mis manos y la coloco contra la luz puedo observar ciertas manchas casi grises, pero ¿sabes que? Sigue siendo hermosamente blanca.

Otra hoja ha caido deslizándose entre mis dedos, pero esta es amarillenta y viene ribeteada con símbolos extraños. Se ha escrito en ella y hay muchos borrones. En el centro hay escrito un nombre:
“Rodolfo de Miró Quezada”
El resto de palabras están muy borrosas, la fecha es del 2004…
En el medio de ella dice gangrel. Mi abuelo era extraño…

Baje al desván a buscar pistas sobre la hoja. Encedí la estancia, aun me impresiona la oscuridad. He encontrado muchas fotos viejas de mi abuelo recibiendo el año dos mil, que gente tan extraña…aunque ese de el medio es el señor Manuel, lo se porque esta usando esa gorrita caqui que tanto me gusta

Detrás de esa silla y una sábana blanca hay un caballete, la pintura de un hombre con cabellos rubios despeinados aparece frente a mi. Viste una capa roja y un atuendo negro. Lleva una copa muy fina llena de vino, los colmillos sobresalen sobre sus labios, debe ser un vampiro…¿habrá conocido mi abuelo a uno?

No he hallado nada abajo. Estoy sucio y empolvado, una araña me ha picado…mi mano esta enrojecida…

En la sala esta mi abuelo con sus amigos, siempre hablan de un sujeto llamado camarilla, parece que le deben alguna especie de dinero. Oigo como le dice que quiere recurrir a su antiguo familiar el señor Sabat y olvidarse del tal camarilla porque el es abusivo con mi abuelo, a pesar de que el paga con mucha sangre.
..ay abuelo! Mi abuela me me ha dicho que tu siempre te defiendes con el sudor de tu … pero ya esta muy viejo…

Me he acercado a ti, tus amigos me han llamado el pequeño gangrel…¡yo soy arturo no gangrel!. Deben de estar hablando del sujeto de la hoja rota que encontré abajo…

-¡No abuelo! –grite desesperado- ¡diles que soy arturo tu nieto y tu eres mi abuelito!
El me ha levantado sobre sus rodilla, se ha reido de mi, me ha dicho que no arme alboroto.
¡¡Lo siento he aplastado otra de tus hojas!! , soy tan torpe, soy un niño tonto.
Ha pedido permiso y me ha cargado…me ha llevado a su estudio. Tiene muchos libros raros, mi abuelo colecciona dados..tiene cientos de ellos..nosotros jugamos a ver quien saca mas..

Ouch!-eso me ha ardido…ahora tengo una bandita sobre la herida. Me gustan sus banditas tienen simbolitos raros y bonitos..
La puerta del estudio se abre…ese es mi padre, Carlos. Mi abuelo lo abraza fuertemente y dice que lo espera en la sala. Se va y me deja solo con mi papa. ¿Y ahora? Yo tengo que decirle a mi papa lo que sucede..
Es el señor camarilla de nuevo papa, esta molestando a mi abuelito. –grité descontrolado.
Mi papa ha puesto cara seria, pero se quiere reir…yo lo se. Seguro que ya sabe como darle un escarmiento al tal camarilla.
Pero hijo, para eso he venido. Tu padre ayudará a tu abuelo no te preocupes.
Pero papa –dije- el señor camarilla parece un hombre fuerte..
Si pero el “señor” camarilla, no puede tenerlo todo. Y asi como tu eres hijo mio, yo lo soy de mi padre.
– ¿vendra el señor sabato a ayudarlos?
– pregunte ansioso- ¡Tienes que llamarlo! -continué.
-¿sabato? Ah!, si por supuesto, sabato es parte de nuestra familia. “El” nos ayudará.
-¿es mi tio, papa?-
pregunte de nuevo.
Mi padre estallo en risas y me dijo que era algo parecido..

Me bajó de la mesa, y corri a ver si estaba en el teléfono llamando a sabato..pero estaban jugando con los dados, sobre papeles en la mesa…
El señor Manuel, es el que manda…creo que el recibe los mensajes del señor camarilla y del señor sabato con ese aparato que tiene en la oreja. Mi mamá le pide que le de otra chance pero creo que el señor manuel no quiere. Creo que mi mamá quiere llamar a alguien.

Ustedes no lo saben, pero mi abuelo ha sido siempre un gran dentista, pero eso no es todo. Yo soy un noble, porque mi abuelito es principe de españa, pero creo que el no quiere que mi abuela lo sepa, tengo ocho años pero no soy tonto. Por eso guardo su secreto.

Cuando le pregunte que era en realidad el me dijo que el ha sido, taxista, vagabundo, medico, profesor, tatuador, pirata, y que en efecto era un viejo principe…pero no le digan que les conte. Creo que trata de que nadie lo sepa.
Ahora si…me voy a jugar.

Junio,2054.

Unas manos cierran un pequeño librito de color azul, la caligrafia es de un pequeño niño.
He tratado de contarlo para que me comprendan…26 años, eso es lo que arrastro, estoy casado y tengo un hijo…mi gran abuelo falleció hace algunos años. El me enseñó a jugar al rol a los nueve, supongo que se habría cansado de que yo especulara sobre principados y mafiosos…o grandes deudas.
De él mas o menos adquirí mi primer libro de rol…vampiro la mascarada…un vejestorio muy entretenido. Es el primer libro que él le obsequió a mi padre, y mi padre a mi y yo ahora a mi pequeño.
Mi padre me cuenta ahora, que mi abuelo siempre se jactaba de que él nunca envejecía, en aquel papel el continuaba siendo joven, hacia grandes acrobacias… él verdaderamente seguía viviendo mientras su carne moría lentamente. Mientras el decaía con los años, seguía viviendo en alma, cuerpo y corazón.
En su lecho no entendí su obsesión sino hasta ahora:
“Julio Valenzuela podrá morir hoy, pero juro que “Rodolfo de Miró Quezada” el gangrel, jamás morirá”

Y es que no es solo un juego, no son dados, no es solo un maldito papel con letras y pautas… es una vida, es mi otra vida, es él en carne y hueso a través mio, es mi yo eterno.

Este, un viejo mal de familia jugamos todo tipo de roleplay.
Mas a pesar de disfrutar de otros géneros, una cosa si es segura sufrimos del mal salvaje mezclado con sangre, porque somos vampiros, ciertamente criaturas de la noche, somos los Valenzuela, los eternos Valenzuela del clan gangrel señores!

Alli esta Carlos Valenzuela, ¿eh dije carlos? perdón…“Don Rafael de Miró Quezada” mi padre. Aquella rompe-esquemas malkavian “Agatha Fellini”, mi hermosa madre.
Yo “Arturo de Miro Quezada” gangrel acérrimo..mi bella esposa, fiel al legado “Luisa Floraine”
Y este que ven aquí…es mi legado…este…este pequeño que se aferra a mis piernas no es otro sino… mi pequeño gangrel.

El cual no dejará que ninguno de nosotros peresca, aun cuando nuestros cuerpos no sean sino tierra o cenizas. Nosotros los gangrel Miró Quezada…seguiremos viviendo.