Relato Maximus – El comienzo…

Maximus – El comienzo de una nueva aventura

Uno de los mejores relatos del concurso de AD&D del mes de Mayo del 2005. Espero que lo disfruten tanto como nosotros. 

“Y el sagrado amanecer nos envolvió con su luz…
La oscuridad, desterrada, regreso a las profundidades
A donde pertenecía y la luz de la esperanza, del renacer
Brillo una vez mas sobre Toril “

Gradualmente una dorada luz fue invadiendo la habitación, las heridas y enfermedades de los concurrentes, se curaron.

El sacerdote cerro el Sagrado libro de Lathander y dio por concluida la pequeña ceremonia. Era un joven prometedor, de dorados cabellos y ojos de un tono almendra, a pesar de su edad tenia el porte de alguien que cargara con la sabiduría de cientos de años sobre su espalda; vestido con una simple túnica blanca bordada con un rústico amanecer. Su nombre es Mikael.

No era la primera vez que extendían la palabra del señor del alba a través de los reinos, ya hacia unos meses habían realizado el mismo viaje que unía Shadowdale con Suzail, capital de Cormyr. Se despidieron de los campesinos de Daggerdale, juntaron sus cosas y siguieron viaje

Eran un pequeño grupo de tan solo cuatro personas, Mikael, el joven Clérigo proveniente de Shadowdale. Alessa una bonita Semielfa que seguía los caminos de la magia, Soufel, un elfo montaraz de los bosques de Cormanthor; y Khamyr Leonheart, Paladín al servicio del señor del alba.

Era una mañana común, como tantas otras en su viaje a través de los valles. Siguiendo el camino que desemboca en el paso del orco, bordeando el bosque de las arañas; Para después continuar su camino directamente hacia Suzail. Cuando divisaron a lo lejos una pequeña carreta, tumbada al costado del camino.

”Vamos” Dijo el paladín, mientras apuraba el paso de su corcel en dirección al carro
El elfo llego primero al carro, desmontando ágilmente mucho antes de que su caballo se hubiera detenido.
“Arañas, aunque no es normal que salgan de su bosque. Pero el interior esta lleno de telarañas, no hay duda de que deben haber sido ellas las que atacaron el carro” dijo Soufel.
El clérigo y la maga desmontaron de sus corceles mirando directamente el bosque a su alrededor, se sentían observados.

Khamir todavía estaba algo aturdido, sentía maldad a su alrededor, aunque no podía precisar su ubicación, junto la disciplina y la resolución para romper con el aturdimiento de su mente y gritar “Emboscada”
Pero ya era tarde, dos figuras encapuchadas salieron a la carga contra el montaraz, portando espada larga y corta en sus manos.
Alessa ya estaba en medio de un encantamiento cuando sintió el frío acero de un dardo atravesar su túnica y clavarse en su brazo. Sus movimientos y palabras se empezaron a volver mas torpes, perdió su concentración y cayo cerca de su montura.
Para cuando cayo, Mikael estaba sobre ella rezando a Lathander para que cerrara sus heridas, pero pronto comprobó que tan solo dormía. El clérigo, sintió un dardo en su espalda, se tambaleo y cayo dormido también.

Para cuando Khamyr llego cerca de ellos, Soufel ya estaba danzando contra sus oponentes, el hierro rugía ferozmente cuando las seis armas chocaban entre si, el montaraz se estaba agotando rápidamente y no encontraba un hueco por el cual contraatacar, sus oponentes complementaban sus movimientos de manera excelente, donde la defensa de uno flaqueaba, estaban las espadas de su compañero para bloquear tanto la espada o daga de Soufel, debía encontrar la manera de escapar o lo agotarían y acabarían con el.

El paladín se lanzo contra los otros dos elfos que venían en dirección a los compañeros caídos, Espada y escudo en mano, para enfrentarse a sus dos oponentes con espada y estoque. Khamyr confiaba en su habilidad como guerrero, pero mas aun confiaba en que su señor, Lathander, estaba observándolo. Avanzo sobre ellos con su espada Lightedge, cuya hoja mágicamente tratada, desprendía una luz dorada que se iba intensificando como si fuera la luz del mismo sol. Por unos segundos, todo se puso negro, un globo de oscuridad cubrió a Khamyr; pero la espada Brillo intensamente y disipo la oscuridad…

Sus oponentes ya estaban sobre él, lanzando cortes y estocadas ferozmente. Con destreza y habilidad lograba bloquear las cuatro armas que buscaban a toda costa un hueco en su defensa, en una fracción de segundo en el cual uno de sus oponentes lanzo un doble corte hacia abajo y su otro oponente venia hacia él con un doble corte ascendente, Khamyr encontró la oportunidad para lanzar una estocada con Lightedge, alcanzando al oponente de la izquierda, quien rápido; Demasiado rápido como para que Khamyr pudiera hacer algo, giro sobre sus talones, lanzo su estoque al piso y apoyando su mano contra el pecho de Khamyr descargo la ballesta que llevaba en el brazo.

El paladín se tambaleo, logro alcanzar la capucha de uno de sus atacantes, y para su sorpresa, descubrió que su cara era completamente púrpura, con ojos negros como la noche y pelo blanco como la nieve. Trato de volver a atacar, pero su brazo no respondió, sus fuerzas flaquearon y cayo de espaldas…. Dormido.

Soufel seguía en combate contra sus dos oponentes, espada y daga encontraban ambas espadas en una armoniosa danza, pero el montaraz ya estaba bastante cansado, buscando una abertura en la defensa de sus oponentes, se lanzo en una serie de cortes circulares ascendentes y descendentes, logrando desequilibrar a uno de sus oponentes que, trastabillando, dejo al descubierto su rostro. “DROW” grito Soufel quien se abalanzo sobre el elfo caído, espada y daga al frente, alcanzándolo en la garganta. Su ira iba en aumento y tres Drows mas por combatir, avanzo sobre el otro drow, lanzando una serie de fintas con su daga y lanzando un corte en forma de arco por encima de la defensa del drow, quien todavía ocupado con la daga no vio cuando el montaraz giro su muñeca e invirtió el agarre de su arma para caer de una manera devastadora sobre la cabeza del Drow.

Un globo de oscuridad cubrió el área y Soufel, adquirió una postura de defensa, confiando en sus sentidos de elfo, y caminando hacia atrás, buscando la salida del globo de oscuridad. En su mente mil cosas giraban, drows, ¿aquí en la superficie?, ¿Como?, Además recordó el hecho de que la palabra Drow, deformación de la palabra Daerow, que en elfico significa traidor. Una serie de quemaduras en su espalda despertó al elfo de sus contemplaciones, giro y contemplo horrorizado como un Drow vestido con largas túnicas púrpuras terminaba de murmurar unas arcanas palabras, lanzando de sus dedos un relámpago, que golpeo a Soufel en el pecho dejándolo aturdido y tumbado en el piso. El montaraz, al borde de la inconsciencia vio como los drows lo rodearon por ultima vez y lo arrojaron rápidamente a la oscuridad de la muerte.

El grupo despertó, despojado de su equipo y atado dentro de una pequeña sala donde un drow vestido con atavíos de sacerdote los miraba con curiosidad. “¿Dices que ellos nos ayudaran?” Dijo, mirando a una criatura que salía de las sombras y dejaba al descubierto su cabeza bulbosa, llena de tentáculos donde debería haber una boca y una quijada. Esta criatura respondió con un sonido burbujeante similar a una afirmación.
El Drow sonrío maliciosamente al grupo,

“Muy bien, ellos nos ayudaran, podemos llegar a ser muy… persuasivos”.