Relato – Nero.

Relato de Vampiro basado en historia de Warhammer.

La escalera espiral que descendia hasta la cripta era antigua y humeda y las sombras bailaban al compas de la linterna de Nero.

Llego al final de la escalera y se abrio paso entre las telarañas. Nero entro en la estancia y sintio que ya no pisaba piedra; el suelo estaba cubierto de tierra, la maldita tierra de Sylvania. Asi es como los vampiros recuperaban su energia sobrenatural en su descanso diario. Necesitaban yacer en el utero de su malvada tierra.

Entonces, vio el ataud y se detuvo conteniendo su respiracion. Se acerco centrimetro a centrimetro. Al llegar junto a el, pulso la linterna en el suelo y preparo su estaca de madera y su martillo.

Retiro lentamente la tapa del ataud y….!vacio! el cuepo no estaba. ¡Habia sido engañado!.

De repente, algo pequeño se movio en el extremo del ataud. Nero dio un respingo y alzo la linterna. La criatura que ilumino era producto de una pesadilla: una cabeza humana podrida sostenida por ocho patas articuladas como las de una enorme araña; sin duda, uno de los experimentos del siniestro eñor de la torre. La criatura lanzo su silbante y asqueroso grito “!!!Amooo!!!”, al tiempo se escurria hacia un oscuro rincon de estancia. Nero avanzo unos cuantos pasos en esa direccion y vio un gran sarcofago de piedra con extraños simbolos sagrados que le recordaron los pergaminos del antiguo reino de Khemri que habia estudiado en el pasado. Antes de que pudiera moverse, la pesada tapa del sarcofago cayo a un lado con un sonoro ruido. Entonces, una sombra, mas negra aun que la oscuridad reinante, salio de el y atraveso la estancia. Lo unico que Nero podia ver con claridad eran los ojos del vampiro, dos relucientes joyas de antigua maldad.

“!Ah, miserable mortal! ¿Creiste que podias coger desprevenido a Nicodemus?” susurro una voz desde la oscuridad; una voz que llego hasta lo hondo de Nero y le abrumo de puro horror.

Nero lanzo un aullido de ira frustada y pronuncio inmediatamente una serie de palabras arcanas de poder. De sus ojos surgieron dos rayos de pura energia oscura que impactaron al vampiro y parecia envolverle. La criatura quedo sorprendida por la violencia del ataque y apenas logro dispersar las energias que amenazaban con destruirle. Nicodemus alzo los brazos y conto en voz alta en el lenguaje de su perdida tierra natal. En respuesta a su llamada, una docena de esqueletos se abrieron al paso desde el suelo de la cripta y empezaron a moverse en direccion a Nero. A medida que el circulo se cerraba, una repentina sonria aparecio en los labios del humano. “!Te has equivocado, Nicodemus!”, nero tomo la misma postura que el Vampiro y murmuro una serie de palabras.

Los esqueletos se detuvieron. Nicodemus sintio como su hechiceria se enfrentaba a un poderoso enemigo y perdia el control sobre sus sirvientes si mente.

Lucho por mantener el control de sus esclavos y los dos hechiceros, el vivo y el no muerto, comenzaron una titanica batalla de voluntades. Nicodemus podia sentir el gran flujo de magia negra que su oponente estaba canalizando y, al mismo tiempo, el sutil nivel del control que estaba utilizando en un intento por explotar cualquier hueco en las defensas de Nicodemus. ¿Cómo era posible? ¿Cuánto habia alcanzado su discipulo un nivel tan increible de maestria?.

Lentamente, los esqueletos se giraron y empezaron a moverse hacia su creador. Nero empezo a reirse en voz alta: “!Estas perdido, mostruo patetico! Has perdido tu arrogancia de repente, ¡Ahora, YO soy el maestro!”.

El vampiro retrocedio hasta que su espalda toco la pared e intento por ultima vez el control de los esqueletos. Nero avanzo y mantuvo la presion. Casi sintio pena por el podrido monstruo que antaño habia sido su maestro y que ahora estaba desesperadamente arrinconado en su cripta, traicionado por su aprendiz. De repente, el Vampiro dejo de luchar. Nero quedo sorprendido por esa aparente rendicion y miro a su antiguo maestro lleno de sospechas. ¿Realmente iba a abandonar?.

Nicodemus hablo en voz baja y condescendiente: “Veo que tus conocimientos de nigromancia han alcanzado un nivel impresionante, pero debes tener en cuenta que solo eres un humano y los humanos son fragiles. Su halito vital puede arracarse del cuerpo con tanta facilidad… ¿No crees que, en tu afan de destruirme, te has acercado demasiado?”.

Entonces, el Vampiro se lanzo hacia nero atravesando literalmente a los esqueletos, que explotaron como si estuvieran hechos de fragil barro cuando la inmesamente fuerte criatura les impacto. Nero se dio cuenta de su error demasiado tarde. Cuando era joven, alla en Tilea, habia oido leyendas sobre la Gran Fuerza de los Señores de la Noche; pero nunca se habia imaginado que su antiguo profesor, que parecia un cadaver marchito, pudiera moverse asi. nunca hubiera imaginado que pudiera moverse tan rapido…. Nunca hubiera imaginado que pudiera atravesar a los esqueletos con tanta facilidad… Nunca hubiera imaginado que esas manos esqueleticas pudieran romper su cuello tan rapidamente.

El Vampiro arrojo a un lado el muñeco roto que era el cuerpo de Nero mientras los esqueletos, que explotaron caian al suelo derrumbados. Despues, retrocedio trastabillando hasta el sarcofago. Descansar, necesitaba descansar. El humano habia atacado astutamente al mediodia, cuando el poder de Nicodemus era mas debil. El Vampiro podia sentir la presencia del sol incluso a esta profundidad bajo tierra. Despues de volver a poner en su sitio la tapa del sarcofago y caer en un profundo sueño, Nicodemus reflexiono sobre lo que habia ocurrido. ¿Cómo era posible que un simple erudito, una criatura que habia estado aprendiendo la Nigromancia durante tan poco tiempo (¿cuántos años habian sido? Quizas treinta?), pudiera desafiar sus poderes de esa manera? Habia estudiado las artes negras durante miles de años; le habian enseñado el Gran Nigromante en persona, quien habia desafiado a la muerte y creado la disciplina de la no muerte. ¿Cómo era posible?

Los humanos eran debiles. ¿Cómo podian desafiar la maestria de la estirpe de Wsoran? Recordaba claramente su llama de la vida extinguiendose bajo la fuerza de su garra. Solo entonces se dio cuenta. ¡Esa es la respuesta! Esa era la razon porque los humanos podian progresar en las artes nigromanticas mas alla de los limites de cualquier vampiro: los humanos estanban obsecionados con el miedo a la muerte, a desaparecer por siempre de este mundo. Su longetividad es tan corta que tienen que encontrar un medio de engañar a la muerte en un periodo de unas cuantas decadas. El beso de sangre proporcionaba la inmortalidad a los vampiros; pero la inmortalidad tambien implicaba que perdian esa gran motivacion, miedo a la muerte.

Ante esta revelacion, Nicodemus quedo desanimado; pero despues empezo a pensar en el problema como un desafio. Necesitaba encontrar otro aprendiz para estudiarlo mucho mas detenidamente. Algo podia aprnderse incluso de los humanos que solian ser su presa… desde esa noche, Nicodemus experimentaria con sus victimas con un nuevo y renovado interes de erudito.