Vincent Day, Paladín y Parangón

Libertad frente a organización, voluntad frente a rectitud, antiguos frente a neonatos… Todas estas luchas caracterizan a los vampiros del Sabbat, que parecen unidos tan sólo por el odio que sienten hacia los Antediluvianos y por el desprecio que demuestran hacia el ganado.

Trasfondo: Como tercer hijo de un lord inglés, Vincent Day parecía destinado al servicio a la Iglesia. Cuando cumplió la mayoría de edad, su padre lo envió a la Catedral de Canterbury para que se uniera al clero. No teniendo ningún interés en el sacerdocio, Vincent huyó, dirigiéndose a Francia, donde utilizó su título para ser admitido en los Templarios. Al poco tiempo se encontró de camino a Levante.

La desilusión del joven aumentó cuando descubrió que los cristianos estaban perdiendo terreno. Las Cruzadas estaban en un punto muerto, y parecía que se estaba luchando por nada. El derramamiento de sangre y las atrocidades destrozaron su idealismo, y regresó a Europa con la retirada de los Templarios. A su regreso a Francia, Vincent realizó un peregrinaje a Roma con el fin de restaurar su perdida fe.

Italia reavivó su fe, pero no precisamente en la Iglesia. Con su impresionante arquitectura y el énfasis en el aprendizaje y la cultura, Italia parecía estar a años luz de la rural Inglaterra. Mientras Vincent estaba allí en Italia, el rey Felipe IV de Francia, en nombre de la Inquisición, juzgó a los Templarios por herejía. Day juró regresar a Inglaterra para labrarse un porvenir, abandonando la orden.
Regresó como el hijo pródigo, y fue bienvenido de vuelta a la mansión de su padre. Su recién hallado idealismo no duró mucho. Aunque Inglaterra había constituido un parlamento, en realidad nada había cambiado. Cayó en una depresión y la alimentó con el licor.

Leander Phipps cambió todo aquello con un violento Abrazo. Abrió los ojos de Vincent, mostrándole quien sujetaba realmente las riendas del poder: los Cainitas. Como vampiro, el joven Day creyó tener el poder para cambiar el mundo, sólo para darse cuenta muy pronto de lo equivocado que estaba. La sociedad vampírica era incluso más autoritaria que la sociedad mortal. Unos cuantos antiguos podridos acumulaban todo el poder, tratando a sus chiquillos como poco más que herramientas o carne de cañón. Leander demostró no ser muy distinto que el resto de los antiguos. Vincent soportó todo esto en silencio, esperando al momento en que pudiera levantarse contra su Sire.

La sociedad vampírica alcanzó por fin un punto de ebullición. Colaborando con otros que compartían sus ideas, Vincent participó en la Revuelta Anarquista para librarse del yugo de los más ancianos. Con un solo tajo de su espada, cercenó la cabeza de su Sire y los “grilletes de esclavitud” que Leander le había impuesto. Day se tomo las noticias de la Convención de Thorns y la fundación de la Camarilla como un insulto personal. Después de todo lo que había luchado, nada había cambiado; los antiguos seguían señoreando a los vampiros más jóvenes.

Por fin, el Sabbat le procuró los objetivos y las metas con las que siempre había soñado. Terminó por dejar Inglaterra, partiendo hacia el Nuevo Mundo como miembro de la incipiente Espada de Caín. Incorporó sus creencias de sus días en la Orden del Temple, y colaboró en la fundación de la Senda del Acuerdo Honorable. Se fue abriendo camino a través de las filas de la secta, y de nuevo se convirtió en templario, si bien para un patrón mucho más tenebroso. Su comportamiento ejemplar atrajo la atención del Inquisidor General, que requirió sus servicios.

En la actualidad trabaja como guardaespaldas, emisario y valedor de la Inquisición, si bien rehúsa a convertirse en un miembro de pleno derecho de la misma, ya que consideraría un conflicto de intereses anteponer una facción a sus obligaciones para con la secta. Cuando Vincent Day se deja ver por una ciudad, los por lo general revoltosos Sabbat no solo escuchan, sino que también obedecen, ya que su reputación le precede.

Imagen: La constitución alta y delgada y los rasgos aristocráticos realzan el porte regio de Vincent. Su pelo oscuro esta peinado con mucho cuidado, y sus ojos grises proyectan una mirada fulminante. Day se comporta con un aire de autoridad y dignidad que pocos en el mundo moderno pueden igualar. La cicatriz que cruza su cuerpo sólo sirve para intensificar su aura de experiencia.

Sugerencias de Interpretación: Sé siempre digno, noble y honorable. Aunque muchos Sabbat disfruten con los placeres más básicos, manténte por encima de ellos. Muchos sucumben a esos deleites, y eso solo puede llevar al infernalismo. Luchas por un propósito superior, y te ves a ti mismo como a un caballero oscuro. Dios puede haberte abandonado, pero existen males mayores que deben ser combatidos. Los Antediluvianos son reales, y la Gehena se aproxima, así que será mejor que estés preparado. Vigila todo, y sé consciente de los efectos que tu entorno puede causar sobre ti.

Clan: antitribu Ventrue
Sire: Leander Phipps
Naturaleza: Fanático
Conducta: Caballeroso
Generación: 9ª
Abrazo: 1372
Edad Aparente: Mediada la treintena
Físicas: Fuerza 5, Destreza 4, Resistencia 4
Sociales: Carisma 4, Manipulación 3, Apariencia 3
Mentales: Percepción 3, Inteligencia 3, Astucia 3
Talentos: Alerta 2, Atletismo 3, Interrogatorio 3, Intimidación 3, Liderazgo 4, Pelea 3,
Técnicas: Armas C.C. 4, Armas de Fuego 2, Conducir 2, Danza del Fuego 3, Equitación 3, Sigilo 1
Conocimientos: Academicismo 2, Conocimiento de Clan (Ventrue) 3, Conocimiento de la Mano Negra 2, Cultura de la Camarilla 2, Cultura del Sabbat 4, Finanzas 1, Investigación 2, Medicina 1, Ocultismo 4, Política 3
Disciplinas: Auspex 2, Dominación 2, Fortaleza 3, Potencia 3, Presencia 2, Taumaturgia 3
Sendas Taumatúrgicas: Senda de la Sangre 3, Don de Morfeo 2, Manipulación Espiritual 2
Trasfondos: Posición en el Sabbat 4, Recursos 3
Virtudes: Consciencia 3, Autocontrol 4, Coraje 4
Moralidad: Senda del Acuerdo Honorable 9
Fuerza de Voluntad: 9