Saulot y su progenie.

Una pequeña reseña de lo encontrado en la biblioteca de un viejo amigo…El estudio de Saulot y su progenie es, en suma, el estudio de mitos y rumores. Aquellos que saben, o supieron, la verdad sobre Saulot, sus estudios y sus chiquillos, han desaparecido o regresado al polvo. Aquellos que solo saben mentiras hablan mas alto. El pobre estudioso ensordece con sus gritos, mientras que el sabio solo encuentra cabos sueltos.

Dedico unas palabras en este epilogo a rumores antiguos. No soy sino un bibliotecario. Mi tarea es la de recoger sabiduría del tiempo y hacerla llegar a quienes vengan preguntando por ella. No es mi trabajo especular; tan solo recoger, catalogar y conservar.

Por eso, quizás, me he contenido hasta ahora de mencionar una tablilla que llego a mis manos, puede que por accidente, hace menos de diez años. No sé si es autentica, aunque las inscripciones son de estilo sumerio y la misma piedra parece haber visto muchas lluvias. No sé que manos me la hicieron llegar, pues incluso mis poderes tan solo convocan la imagen difusa de un mensajero tambaleante. No sé porque me la dieron. Quizás mi benefactor pensó que la historia que cuneta esta tabla debía ser conservada para la posteridad, u oculta de la vista. O puede que no sea sino una astuta artimaña para plagar mis sueños con visiones de lo infernal.

Pues en esta tablilla, en el idioma de una tierra que hace mucho que fue devuelta al polvo, se refleja la historia de la creación de los Baali. Cuenta la historia que tantas veces he oído antes, de cómo los tres últimos supervivientes de una blasfema tribu de adoradores de demonios fueron arrojados al mismo pozo al que ellos habían lanzado tantas de sus victimas.

Cuenta como cada uno de ellos fue vaciado de sangre por un cainita forastero, el cual arrojo al pozo lo justo de su propia vitae como para que pudiesen sobrevivir y alimentarse de los coágulos sobre los que yacían hasta hacerse lo suficientemente fuertes como para salir del pozo y asolar la Tierra una vez más.

La historia en si es antigua. Muchos Cainitas me la han repetido, la mayoría de los cuales habían combatido a los Baali en Thera o en cualquier otra parte. Ha sido repetido por cazadores de demonios Salubri con fervor religioso, junto con promesas de venganza contra la cabeza del estúpido cainita que engendro así a los Baali. Me fue repetida incluso por un Baali solitario, próximo a su destrucción, que suplico contar la historia antes de que sus maestros reclamasen el pozo ennegrecido de su alma. De hacho, la rigurosidad de la historia le da consistencia. Otras han ido cambiando o se han ido adornando con el tiempo, pero nunca esta. Siempre ha sido igual, de narración en narración y nunca, en mis muchos años de transcribir el cuento, he odio el nombre misterioso Cainita relevado. La única pista que he oído acerca de u identidad vino de aquel Baali, quien afirmo que el forastero venia “de donde el cielo había comenzado a iluminarse anticipando el amanecer”. Repitió aquello como un cura de pueblo repite las escrituras, de carrerilla, sin entender lo que significan, y no les di importancia.

Puede ser, sin embargo, que me precipitase al tomar aquella decisión.

La tabla que ahora tengo ante mí repite esa misma frase que empleo Baali, es todo lo que puedo decir. Habla acerca del misterioso extranjero que se encontró en la tribu de adoradores del demonio en su viaje hacia el oeste. Le pone nombre.

Le llama Saulot.

Creo que destruiré esta tabla y rezare pidiendo perdón. Es obvio que este es algún truco tremere en un intento por hacerme dudar de todo lo que había aprendido hasta ahora sobre Saulot y su progenie. Destruiré la tabla y también estas palabras sobre ella y la historia no tendrá que preocuparse por tantas mentiras.

Ojalá yo tuviese esa suerte.

Dicha foto fue encontrada junto a los documentos y una pequeña pila de cenizas, jamas pudimos saber si este fue el caballero que poseia las piedras…