Transilvania Nocturno: Ambientación I

No es la gente… es algo que sale de la tierra en ciertas partes del mundo y que tiene un efecto sobre la psique humana, haciendo que el hombre reaccione exactamente de la misma forma una generación tras otra.

-J. Burdett, “Los últimos seis millones de segundos”


Ambientación de Bohemia y Polonia

Las limitaciones de espacio hacen imposible examinar todos los acontecimientos notables que dieron forma a las tierras de Europa Oriental. Las historias de este capítulo se refieren sólo a los puntos más sobresalientes de cada región, uniendo la historia humana conocida a la sombría historia de los Cainitas. Debido a su ubicación central y su importancia en el desarrollo de los eventos, Hungría (y su provincia de Transilvania) tiene una posición de honor con la descripción más larga. Si deseas saber más de cualquiera de estos países, consulta los libros de referencia enumerados en el Capítulo Uno.

BOHEMIA

Aunque Bohemia alberga los restos de asentamientos de 25.000 años de antigüedad, su existencia en el Medioevo oscuro comenzó con la llegada de los eslavos en los siglos VI y VII. Atravesaron los Cárpalos por la Puerta de Moravia (uno de los muchos pasos abiertos a través de las montañas, llamados así por lo fácil que es atravesarlos). En Bohemia, los eslavos se mezclaron con celtas y germanos, formando un grupo tribal bajo las órdenes de un mercader franco llamado Samo, pero el nuevo reino se hundió tras la muerte de éste.

Una gran tribu eslava occidental guiada por una carismática mujer llamada Libussa llegó a la región en el siglo VII, mezclándose con los antiguos habitantes y estableciéndose en gran número. Libussa, consciente de que la tribu estaba cansada de su gobierno, escogió a un campesino llamado Premysl como su consorte, cediéndole el liderazgo tras profetizar que algún día se alzaría sobre su hogar una gran ciudad llamada Praga, una ciudad que ensombrecería a todas las demás.

Al menos, eso cuenta la historia. En realidad, Libussa y los suyos servían a una anciana Tzimisce, una guerrera de gran astucia llamada Shaagra. Huyendo de los invasores bárbaros y consciente de que la tribu no bastaría para saciar su apetito. Shaagra usó a su ghoul favorita, Libussa, para fomentar la expansión. La llamada nobleza Premysl empezó a luchar por el trono.

El estado de la Gran Moravia, que incluía Moravia, Bohemia y Eslovaquia Occidental, se hizo fuerte en el año 833, cuando las buenas relaciones con Bizancio movieron al Príncipe Ratislav a invitar a misioneros cristianos.

Cirilo y Metodio, considerados los apóstoles de los eslavos, llegaron en el año 863, convirtiendo a muchos habitantes a la nueva religión oficial. También desarrollaron el alfabeto eslavo y obtuvieron permiso para pronunciar sermones en eslavo tras la lectura en latín. Alrededor del año 880, la familia Premysl inició la construcción del Prazsky Hrad (Castillo de Praga), que domina un promontorio sobre el Vltava (N. del T.: Pronunciar “Voltava”, en España se le conoce como el río Moldau). El castillo estaba ideado no sólo como fortaleza y residencia de la familia, sino también como fortificación para guardar el lugar de descanso de Shaagra. El duque Borivoj fue bautizado por el Obispo Metodio el mismo año. En el 885 construyó una iglesia de madera dentro del castillo, consagrándola a la Virgen María,

En el año 900, considerando necesarias más fortificaciones. Shaagra insistió en construir un nuevo castillo de piedra a dos millas río arriba del Castillo de Praga. La familia erigió el Castillo de Chrasten-Vysehrad. Entre ambas fortalezas surgieron varios asentamientos: el más importante de ellos, conocido como Mala Strana o Pequeño Barrio, estaba a los pies del Castillo de Praga.

Los matrimonios entre las Premysl y otros nobles permitieron que la familia fuese subiendo posiciones hacia la cumbre. Shaagra recompensaba a sus siervos más fieles con su potente sangre y una larga vida. Éstos, a su vez, se casaban con parientes cercanos, también ghouls, hasta que en cada generación había algunos nacidos ya con sangre Tzimisce. Otros miembros de la familia encontraron fuerza en la práctica de prohibidas artes mágicas; algunos practicaban ritos todavía más siniestros. La familia Premysl (algunos de cuyos miembros eran ya aparecidos), emergió como el poder supremo en Bohemia, con el Príncipe Wenceslao (también conocido como Vaclav) como único gobernante. Los demás Tzimisce eran bienvenidos entre las oscuras calles de Praga, siempre que reconocieran la preeminencia de Shaagra. La vampira empezó a deslizarse en el letargo poco después de que Wenceslao ocupase el trono. Sin su consejo y su guía, éste quedó abandonado a sus propios medios: intentando arrancarse el yugo de Shaagra, buscó ayuda exterior en lugar de recurrir al poder de su familia para conservar el trono. Wenceslao juró lealtad al emperador alemán Enrique I en el año 929, lo que le hizo perder el apoyo de las clases dirigentes bohemias.

Los Ventrue alemanes entraron en Bohemia, teóricamente para ayudar a Wenceslao, pero en realidad para establecerse política y económicamente, No hicieron nada para impedir el asesinato del príncipe unos pocos años después, esperando provocar un tiempo de caos que les permitiese hacerse con el control absoluto.

Boleslao, su hermano, mató al príncipe en el 935, y creó un poderoso estado que abarcaba Bohemia.

Eslovaquia, Moravia, y parte de Silesia y el sur de Polonia. Su gobierno se vio alterado por los repetidos ataques del Sacro Emperador Otto I. Aunque Boleslao internaba ignorar sus deberes familiares, sus parientes hacían visitas ocasionales a la cripta donde Shaagra dormía en letargo para alimentarla con sangre de sus cautivos. Tras la violenta muerta de Boleslao en el 967, Boleslao II se convirtió en príncipe y estabilizó el reino. Temiendo posteriores ataques de los monarcas cristianos de Europa Occidental, Boleslao apeló al Papa y fundó el Obispado de Praga en el año 973 Unos pocos Toreador y Lasombra, ansiando el control sobre la Iglesia, empezaron a entrar en Bohemia, estableciéndose en Praga. Bretislao, el sucesor de Boleslao II, logró la unión permanente de Bohemia y Moravia, aunque se vio forzado a depender de los alemanes para controlar a los Premysl. Un Ventrue tomó las riendas del poder por primera vez en Bohemia, llegando a ser Príncipe de Praga. Ofreció una alianza a los escasos Toreador de la ciudad, manteniendo a Bohemia en el Sacro Imperio mientras apartaba a sus rivales Lasombra de la Iglesia. Muchos hechiceros y estudiosos mortales se trasladaron a Praga atraídos por la presencia de eruditos y Cabalistas judíos, que se habían congregado en la ciudad huyendo de las persecuciones. No tardaron en llegar sus contrapartidas Cainitas de la casa Tremere.

Nosferatu y Capadocios encontraron un lugar en el gueto judío. La práctica de la medicina prosperó mucho allí: los cirujanos judíos consiguieron grandes conocimientos de anatomía gracias al estudio de los cadáveres (mientras los cristianos tenían prohibido hacerlo). En el año 1091, un devastador incendio en el Castillo de Praga hizo que los Premysl trasladasen su corte a Vysehrad y empezasen a reemplazar las viejas fortificaciones de madera por construcciones de piedra. Shaagra, aun en letargo, fue trasladada a un sótano excavado bajo el Castillo de Vysehrad. Brevemente dominada por Polonia en el año 1102, Bohemia reafirmó su independencia. Atacada por los húngaros en 1107 y 1112, Bohemia se opuso a los invasores mientras los pueblos que habían formado la ciudad quedaban más unidos. Una notable ruta comercial desde comienzos del siglo X, Praga no tardó en tener un mercado comparable al de las mayores ciudades occidentales. Nuevos edificios surgían para acomodar a los influyentes mercaderes alemanes. Uno de los primeros puentes de piedra de Europa Oriental, el Puente de Judith, fue construido alrededor de 1157 para conectar ambas riberas del Vltava. La Vieja y la Nueva Ciudad se desarrollaron rápidamente, con casas de piedra e iglesias románicas. Influencia civilizadora y centro de aprendizaje, la Gran Universidad de Praga se alzó en la Ciudad Vieja, financiada por el príncipe Ventrue y la dinastía Premysl. Muchas de las más preclaras mentes de Europa acudieron allí para enseñar y estudiar. Con la universidad llegaron un par de parásitos Brujah, para estudiar y para buscar tierras donde pudiesen poner a prueba sus filosofías. El gobernante Ventrue de Praga invitó a un aliado Tremere, presionado por los Tzimisce en Hungría, a entrar en Austria con su cábala y atacar allí los dominios Tzimisce. Con los Demonios ocupados, el príncipe se dedicó a expulsar de Alemania a sus rivales Lasombra. Así, con el consentimiento del príncipe de Bohemia, los Tremere se establecieron en Austria, llegando finalmente a tomar Viena como su nuevo cuartel general. Bohemia se mantiene como un reino autónomo en 1198, aunque sigue formando parte del Sacro Imperio Romano. Praga, su principal ciudad, sirve como centro de comercio y avanzadilla de la civilización en el límite del “bárbaro” Este. Mucha gente olvida que Praga se encuentra más al oeste que Viena. Los habitantes de Europa Oriental ven a Bohemia como una posible aliada contra la ocupación occidental, considerando que en la “ciudad mágica” de Praga es posible entender sus costumbres. Situada entre este y oeste, conectada a ambos pero sin ser verdaderamente parte de ninguno, Bohemia debe seguir un camino muy cuidadoso o ser tragada en la lucha entre dos culturas opuestas.

POLONIA

Las extensas llanuras de Polonia, lindando al oeste con el Oder y al este con las poderosas aguas del Vístula, fueron un fuerte enclave pagano hasta el siglo X. Atrapados entre el Sacro Imperio Romano y las tierras de Lituania y Rusia, los numerosos principados de Polonia constituyeron un amortiguador en constante cambio, marcado por la lucha entre la fe cristiana en expansión y los seguidores de las antiguas religiones. Aquí, también, Ventrue v Tzimisce se han enzarzado en una batalla por la supremacía sobre la población mortal.

El impulso de evangelizar las tribus paganas de Polonia nació en el siglo IX, cuando el jefe de la tribu del Vístula recibió el bautismo según el rito eslavo en señal de lealtad a Moravia. Cuando el matrimonio en el año 965 del Príncipe Miesko I con la Princesa Dubravka de los checos tuvo como resultado la conversión de aquél, la Iglesia Latina reforzó su control sobre la región y, con ello, los Ventrue alemanes consiguieron entrar en una zona dominada durante mucho tiempo por sus rivales Tzimisce. Los señores Tzimisce polacos, poco preocupados por a quién adorasen los patéticos mortales, abrazaron nominalmente el cristianismo eslavo. No se molestaron en impedir la paulatina invasión de los Ventrue alemanes, cuyos emisarios mortales introdujeron el rito latino en la región. Un obispado latino en Poznan desplazó a una sede eslava anterior. La provincia eclesiástica de Polonia se alzó en conjunción con un estado polaco consolidado que abarcaba Wielkspolska (Gran Polonia) y Malopolska (Pequeña Polonia) a finales del siglo X. Para impedir la ocupación completa por parte del Imperio, la Tzimisce Razkoljna de Cracovia persuadió a sus compañeros de clan de permitir esta unión, aunque significase reconocer la autoridad de la Iglesia Latina y, por tanto, de Roma. El Sacro Emperador Otto II visitó Polonia en el año 1000, saludando al sucesor de Miesko, Boleslao Chrobry (“El Bravo”) como un aliado. Por la misma época, aparecieron monasterios benedictinos en Miedzyrzecz y Tyniec. Boleslao, que gobernó entre los años 992 y 1025, ganó su sobrenombre a causa de sus intrépidas acciones en interés de Polonia; atacó Praga en el año 1003, y 15 años después marchó sobre Kiev, marcando su Puerta Dorada con su espada. Ese mismo año, el Papa honró a Boleslao con una corona real, convirtiéndole en el primer “rey” verdadero de Polonia. Pero el paganismo continúa en vigor (aunque furtivamente) en las regiones rurales, apoyado y fomentado por la Gangrel Jolanta. Desesperada por frustrar los planes de Tzimisce y Ventrue. Jolanta participó en la revuelta pagana del año 1037, un esfuerzo condenado al fracaso por sacudirse la presa de la Iglesia Católica. Aunque la revuelta falló, Jolanta pudo sobrevivir para proseguir su guerra contra la invasión urbana desde las tierras salvajes, que se vuelven cada vez más feroces con el crecimiento de las ciudades. El martirio de Estanislao, obispo de Cracovia, el año 1079, mostró una brecha entre las autoridades seglar y eclesiástica… y entre los amos Tzimisce y Ventrue de Polonia. Por desafiar a Boleslao el Intrépido, rey de Polonia, Estanislao sufrió con una muerte violenta en su propia iglesia, a manos de los caballeros del rey. La capital se trasladó a Cracovia el ano 1083, y allí la dinastía Piast transformó el reino en el centro del catolicismo de Europa Oriental. Esta distinción duró menos de un siglo: la rivalidad entre las facciones políticas y religiosas provocó el colapso del reino polaco unificado, proceso que culminaría en 1146 con el derrocamiento de Vladislav, hijo mayor de Boleslao III.

En 1198, el país es una colección de pequeños ducados y principados, cada uno con su señor Cainita.

Ricardo Blanch

Tiburk

Un amante de los juegos de rol...

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