Tribu – Fenrir

Aunque la época de los Vikingos pueda haber acabado, éstos son días de gloria para los Fenrir. En la época medieval, esta implacable tribu guerrera es muy fuerte y mantiene muchos más túmulos que nunca (y aunque algunos afirman que estos túmulos pertenecen a otras tribus, es pura envidia).

Los Fenrir consideran que son la única esperanza para la supervivencia de Gaia: puede que los Colmillos Plateados den las órdenes y que los Señores de las Sombras hagan los planes, pero son los Fenrir quienes hacen el trabajo de Gaia. Desean estar presenten en todas las regiones en las que los acólitos del Wyrm, la Tejedora u otras fuerzas amenacen a Gaia. Si hay otros Garou presentes, tendrán que aprender a defender sus protectorados o dárselos a quienes saben luchar. Poco importa que sean Teutones, Sajones o Escandinavos… los enemigos de los Fenrir son infinitos.


Los Fenrir consideran que toda Gaia es su protectorado. Siempre que oyen hablar de alguna actividad infernal o del Wyrm, envían un grupo guerrero para poner las cosas en su sitio. Los Fenrir pueden viajar a cualquier punto de Europa con las naves vikingas de su Parentela. No se dejan intimidar por nadie, ni siquiera por los Colmillos Plateados. Siempre intentan ayudar primero… y después dan su merecido a sus débiles hermanos por haber permitido que los enemigos de Gaia ganaran poder.

Esta tribu militante y tradicional está experimentando un ligero cambio: los Fenrir se establecieron con su Parentela sajona en las Islas Británicas. Ahora, cuando los Fianna hablan de estos Fenrir emigrantes les llaman “Camada de Fenris”, en vez de utilizar un término más respetuoso como “hijos” o “hijas” del gran lobo Fenris. Para gran disgusto de los Fianna, los Fenrir han recibido este nuevo nombre con agrado, pues consideran que es mejor ser la camada menos favorecida del propio Fenris que el principito mimado de un tótem más débil. El nombre adquiere fuerza.

Territorio:
Los Fenrir tienen fortalezas por todo el Norte de Europa, desde el centro del Santo Imperio Romano hasta Escandinavia y el Círculo Polar Ártico. Suelen compartir a regañadientes algunas zonas de su territorio con las Garras Rojas y los Colmillos Plateados. Las principales concentraciones de Fenrir se encuentran en la Selva Negra, donde los insensatos descubren que las sangrientas son totalmente ciertas, y en Escandinavia, en pequeñas aldeas y valles escondidos que veneran a los antiguos dioses. Los Fenrir mantienen túmulos (que han arrebatado a otras tribus) por toda Europa, e incluso en las Islas Británicas habita una considerable población de Fenrir sajones.

Los Fenrir se reproducen casi exclusivamente con su Parentela nórdica y germana, pues consideran que su fuerza se transmite a sus líneas de sangre. No mezclan su sangre con la de las criaturas débiles y solo se aparean con los humanos y lobos más fuertes y sanos. Su Parentela es un grupo exigente, pues los Fenrir no aceptan la cobardía ni la debilidad en sus parientes… además, la Parentela de los Fenrir suele tener mejores descendientes que los humanos o los lobos. Los vínculos familiares entre los elegidos de los Fenrir son poderosos, y maltratar a la Parentela de los Fenrir es nada menos que un suicidio.

Existe una terrible rivalidad entre los Fenrir y los Señores de la Sombra. Si los Señores de la Sombra rompen un trato para sobrevivir a la plaga de vampiros de sus tierras, los Fenrir enfurecen. También hay cierta hostilidad entre los Fenrir y los Fianna, que culpan a los hijos de Fenrir del sufrimiento de su Parentela. Y por supuesto, los Fenrir reciben diversas amenazas de bestias legendarias, Sanguijuelas y otros instrumentos del Wyrm con los que libran una eterna guerra.
De todas las tribus, los Fenrir son los que menos posibilidades tienen de hallar la paz.

Campos:
En la Edad Oscura se formaron la mayoría de los campos de los Fenrir, y desde entones no han experimentado demasiados cambios. La batalla de las Valkirias de Freya está en su máximo apogeo, pues en esta época, el machismo de los Fenrir (al menos los homínidos) es demasiado fuerte. Cuando una hembra demuestra ser más fuerte que aquellos a los que intenta dirigir, los machos la siguen con los ojos cerrados… pero los homínidos que han crecido con las palabras de la Iglesia suelen resistirse a la simple idea de que las hembras puedan ser fuertes.
A estas alturas, la Mano de Tyr, el Trueno de Mjolnir y los Colmillos de Garm están bien establecidos y dedican gran parte de su tiempo a reforzar las diversas políticas de justicia. Algunos miembros de la Mano de Tyr ya han visto demasiadas cosas… pues sus hermanos les han explicado las atrocidades que cometieron los cruzados en su camino. Siguen a diversos cruzados hasta sus hogares y, aunque su justicia no llegue a todos esos violadores y asesinos, ya son muchos los caballeros agitadores y sobreexcitados que han sido puestos al corriente de sus pecados. El Puño Glorioso de Wotan es poco más que un tenue grupo de simpatizantes de los Garras Rojas que irá ganando fuerza con el paso de los siglos.

Aunque las Espadas de Heimdall del siglo XX opinen que sus creencias son la personificación de la antigua tradición de los Fenrir, la dura verdad es que este campo no existía en la época medieval. El racismo es demasiado real en el mundo del Medievo Oscuro… pero los Fenrir no sienten la necesidad de ponerlo en práctica. Lo único que necesitan saber los Fenrir medievales es que existen personas fuertes y personas débiles.

Aliados y enemigos:
Los Fenrir no son una tribu demasiado hospitalaria; pocos extraños encajan en sus niveles de fuerza y virtud; para ellos, el más osado y salvaje de los Gangrel einherjar simplemente es un rival digno o un trofeo que coleccionar. Sin embargo, no carecen de aliados: durante la Guerra de la Rabia, los hijos de Fenrir preferían mirar a otro lado antes que atacar a sus aliados los Corax… y los Corax continúan recordando este gesto. Su alianza es algo débil (a los hombres cuervo no les gusta ofrecer su consejo en situaciones que todavía no son completamente desesperadas, pero al igual que Odín contó con la ayuda de Cuervo y Lobo, los Fenrir suelen beneficiarse de las advertencias de las alas de los cuervos.

Los Fenrir también tienen una relación volátil con los seres feéricos. La Camada británica considera que a las hadas locales les disgusta su presencia y que les alegraría que los hombres lobo sajones fueran expulsados de las islas. En cambio, los Fenrir nórdicos se han alzado tanto a favor como en contra de los trolls terrenales que han nacido en la batalla. A primera vista, pocos Fenrir pueden distinguir un troll terrenal de un troll del Wyrm… las primeras impresiones apresuradas han provocado largas y sangrientas contiendas.

Los enemigos de los elegidos de Fenrir son tan diversos como las tierras que defienden. Existen infinitas leyendas que hablan sobre héroes de los Fenrir que luchan contra los trolls del Wyrm (una raza especialmente ponzoñosa de fomori caníbales y depravados, que temen la luz y suelen habitar en las tierras del sol de medianoche). Los Fenrir han luchado contra los einherjar y los voivodo de los Tzimisce, contra los muertos que han salido del mar o de la tumba, contra los espíritus dementes del Mundo Subterráneo… un guerrero Fenrir siempre tiene algún enemigo con quien luchar.

Trasfondos:
Los Fenrir no pueden comprar Contactos. En esta época todavía creen en el proceso de crianza y tutela,. Aunque un tutor de los Fenrir jamás hace el trabajo de su pupilo por él.

Dones iniciales:
Correr por la Nieve, Garras como Cuchillos, Resistir Dolor.

Estereotipos:

Caminantes Silenciosos: Estos carroñeros han permitido que otros les arrebaten su territorio. Son presas, no depredadores.
Colmillos Plateados: Son nuestros señores y líderes, la mayor de las tribus. Les desafiamos y ponemos a prueba pues esa es la voluntad de Fenris, pero cuando ellos ordenan nosotros obedecemos. Deberíamos mostrarles las habilidades de los mayores guerreros de Gaia.
Fianna: son fuertes guerreros cuando les fluye la rabia. Si no perdieran tanto tiempo con las canciones, las danzas y la bebida, les podríamos respetar. Sin embargo, dejaron que los Aulladores Blancos cayeran.
Furias Negras: Son guerreras bastante buenas, pero no comprenden los caminos del mundo. El tiempo las pondrá en su sitio: amamantando a las crías de los grandes guerreros.
Garras Rojas: Nos han retado en los bosques y respetamos su fuerza por haberlo hecho.
Hijos de Gaia: Débiles imprudentes que intentan solucionar las diferencias mediante la paz, en vez de confiar en que Gaia deje que las cosas sigan su curso. Tratarles como a hijos ignorantes, que es su nombre más apropiado.
Protectores: Estos perros miserables prefieren sentarse a la mesa de los hombres y mendigar unas migajas. Son útiles para los planes de Gaia: sus pieles abrigan bien en invierno.
Roehuesos: Menos que escoria, estos animales carroñeros deberían dejar de ser considerados hombres lobo. Los pocos dignos que hay deberían jurar lealtad a otras tribus.
Señores de la Sombra: Cobardes y amantes de las Sanguijuelas. Utilizan la ilusión en vez de la verdadera fuerza. Ninguna alianza con ellos nos concederá la gloria.

CITA:
Si fuerais suficientemente fuertes para proteger vuestras montañas y valles, no tendría ninguna necesidad de estar aquí.