Tribu – Fianna

Los Fianna de la Edad Oscura viven para librar una guerra. Se esfuerzan por recuperar la antigua cultura y los antiguos protectorados que les han sido usurpados. Los invasores romanos y los vikingos se han ido, pero los sajones y los normandos siguen en las islas y la Camada de Fenrir les persigue.

Sus primos lejanos, los Aulladores Negros, han desaparecido. Gran parte de su Parentela se ha abrazado a la Cristiandad y le ha dado la espalda a Gaia. Y sus antiguos aliados, el Pueblo Antiguo, están abandonando las tierras de los mortales. Pero por muy mal que estén las cosas, los Fianna resisten.


El vínculo entre los Fianna y las hadas sigue siendo fuerte, aunque la Buena Gente establece alianzas mercuriales y peligrosas. Los Fianna saben que mientras la magia fluya por la tierra, los seres feéricos caminaran por ella… y por eso defienden a la Buena Gente como si se tratara de su parentela. Las hadas enseñan diversos dones a los Fianna y algunos Antiguos han viajado hasta el reino feérico de Arcadia.

Los Fianna siempre aceptan a un rey o reina que gobierna desde el gran túmulo de Tara, en Irlanda. Este gobernador es escogido por su renombre y no posee un título hereditario, aunque suele preparar a su sucesor. La mayoría de los clanes se organizan de una forma similar a la de los pueblos celtas que viven en el área circundante.

Territorio:
Hay algunos Fianna diseminados por Europa, aunque la mayoría habitan en las Islas Británicas. Irlanda es su enclave principal y es la tribu dominante en Gales, Cornualles, Inglaterra y el sur de Escocia. Poseen túmulos en Bretaña y Galicia y muchos de sus miembros viajan por Europa y suelen pertenecer a manadas multitribales.

Escocia es un enclave que preocupa especialmente a los Fianna. Aunque los Danzantes de la Espiral Negra desaparecieron hace tiempo de la zona, todavía quedan huellas de su blasfemo legado. Los habitantes de las aldeas de los HighLands han sido utilizados brutalmente y los Fianna se sienten incapaces de curarlos. La tribu de Fionn se muestra reacia a visitar el norte de los HighLands, pues aquellos que visitan lugares tan impíos como Damburrow no suelen regresar jamás.

Los Fianna se reproducen con los descendientes de las tribus celtas de Europa. La devoción que sienten los Fianna por su Parentela es el tema central de diversas leyendas, y suelen recorrer largos kilómetros para ayudar y proteger a su Parentela. Otras tribus afirman que los Fianna se aparean con los señores y damas feéricos, creando changelings de sangre Garou.

Los túmulos de los Fianna jamás son urbanos; las pocas ciudades que están floreciendo en las Islas Británicas les provocan gran angustia y los que habitan en territorio galo se sienten incómodos en las ciudades del continente. Los Fianna conservan diversas virtudes sagradas y mantienen una gran variedad de túmulos: de sabiduría o gloria; de frío misterio o fertilidad terrestre; de Gnosis o Rabia…sea la que sea, seguro que los Fianna poseen (o han poseído) un túmulo de dicha virtud. Incluso los humanos de la zona conocen las fronteras de sus túmulos; puede que muchas de las leyendas que hablan sobre sabuesos salvajes que vagan por los páramos tengan su origen en el celo con el que los Fianna defienden sus fronteras.

De todos sus enemigos, la Camada de Fenris es la que les provoca más dificultades. Aunque les hayan arrebatado muchos túmulos y hayan asesinado a muchos de sus clanes, los Fianna luchan junto a la Camada de Fenris contra enemigos comunes. La Parentela Camada ha expulsado a los pueblos celtas de su patria. Los grupos guerreros de los Fianna a veces sugieren que deberían declarar la guerra a la Camada de Fenris, pero otras tribus, especialmente los Colmillos Plateados y los Hijos de Gaia, consideran que una guerra de este tipo sólo conseguiría debilitar a los defensores de Gaia. Las tensiones continúan… y en ocasiones, grupos de Fianna han asesinado a otros Fianna que se habían asociado a los cachorros de Fenris.

Campos:
Los campos de los Fianna no han cambiado demasiado; las generaciones futuras consideran que los Fianna tuvieron su máximo apogeo en esta época, por lo que han conservado sus ideales. El campo de los Nietos de Fionn es más pequeño que en el futuro y sus miembros son más parecidos a los antiguos guerreros celtas que a los secuaces alborotadores que abundan en este campo en el siglo XX. Los Vagabundos Susurrantes no son tanto un campo como una alianza entre los dispersos Fianna de la Europa continental (su nombre proviene del sigilo con el que tuvieron que alejarse de su patria ancestral). Los Tuatha de Fionn forman un gran campo que está inmerso en una batalla por proteger a sus primos feéricos.

En esta época los Hijos Salvajes son muy fuertes; sus infames cazas en Hispo han dado lugar a diversas leyendas sangrientas que hablan sobre unos perros negros que rondan por los páramos o unos terribles sabuesos del otro mundo. El resto de los lobos que se ocultan en los bosques británicos suelen estar bajo la protección de los Hijos Salvajes… y los hermanos que se acercan demasiado a ellos mueren brutalmente.

Como contrapunto, la recién formada Hermandad de Herne se está adaptando bien a los conceptos humanos de caballerosidad, heráldica y caballería, pero sus compañeros de tribu les miran con desprecio. Aunque al resto de los Fianna no se les pasaría jamás por la cabeza la sola idea d reproducirse con alguien que no fuera un descendiente puro (o casi puro) de los celtas, se sabe que la Hermandad ha adoptado a algún sajón valiente y compasivo como Parentela.

Finalmente, los Guardianes de Canciones forman el campo más permisivo de la tribu. Se parecen bastante a los Caminantes Silenciosos en su falta de una organización real y sus tradiciones nómadas. Cada vez que dos de estos Galliard se cruzan en su camino, permanecen en pie hasta el amanecer, intentando superarse mutuamente en la interpretación de baladas… e intercambiando información al mismo tiempo. Son tan raros como los basiliscos, pero son muy apreciados por el resto de la tribu. Los Guardianes de Canciones saben que si visitan un túmulo de los Fianna, tendrán su ración de brebaje y el mejor sitio junto al fuego… a cambio de nuevas noticias, por supuesto.

Aliados y enemigos:
Como se ha indicado previamente, el vínculo más fuerte que mantienen los Fianna en el exterior de la nación Garou es con las Hadas. En ocasiones, los Fianna pueden invocar a los espíritus del brezo y el bosque para que les ayuden en su batalla. Es cierto que muchos de sus dones han sido tocados por las Hadas y que las fuertes conexiones de la tribu con la Buena Gente les han concedido bastante fuerza (aunque esto haya afectado negativamente a su autocontrol).

Los Fianna también están bastante familiarizados con otros ciudadanos sobrenaturales de sus islas, aunque su influencia es virtualmente inexistente al otro lado del Canal de la Mancha. Pocos clanes Fianna saben dónde encontrar a las brujas y chamanes de las antiguas tradiciones, aunque prefieren dejarles tranquilos; un mago puede ser tanto un enemigo como un aliado. Y de todas las tribus, sólo los Fianna tiene algo parecido a una relación laboral con los Ceilicanos (e incluso así, el hombre lobo y el hombre gato deben ser presentados por un hada amiga de ambos antes de que consideren la idea de trabajar juntos).

A la tribu le gusta tanto la lucha como el amor, así que no resulta sorprendente que cuenten con infinitos enemigos. Entre ellos también hay seres feéricos; no todos los trasgos son buenos y los Fianna no son demasiado tolerantes con los seres feéricos que atacan a su Parentela. Tal y como registra la leyenda celta, hay una larga tradición de fomori en las islas; aunque los Fianna acaban con todos los que encuentran, jamás consiguen exterminar totalmente a las bestias. Siempre hay una nueva generación.
Ninguna tribu siente más odio por los Danzantes de la Espiral Negra que los Fianna. La caída de los Aulladores Blancos se mantiene viva en las canciones de todos sus Galliard. Los viles monstruos que han reemplazado a los caídos sólo merecen la muerte. Diversos antiguos tienen una terrible sensación de culpabilidad, pues su falta de diligencia contra el Wyrm produjo la muerte de toda una tribu. Todos los Fianna se sienten en deuda con los Aulladores Blancos y desean vengarse de los Danzantes de la Espiral Negra a toda costa, para salvar su territorio y a su Parentela.

Trasfondos:
Sin restricciones.

Dones iniciales:
Luz Feérica, Persuasión, Resistir Toxina.

Estereotipos:

Camada de Fenris: Estos tercos locos vikingos nos ayudan en nuestras batallas, pero después cambian y atacan a nuestra Parentela. Confiad en ellos sólo cuando luchéis contra el Wyrm si veis que sus manadas o Parentela traspasan nuestras fronteras sin una buena razón, ¡enseñadles las garras!.
Caminantes Silenciosos: No sabemos demasiadas cosas sobre ellos ni sobre los tótems olvidados que veneran. Dadles la bienvenida junto a la hoguera y compartid vuestro aguamiel como buenos anfitriones. Pero cuanto antes se vayan, mejor.
Colmillos Plateados: Son los señores de todos nosotros y realmente lo merecen. Hay verdad en las canciones que hablan sobre su grandeza; esperamos su orientación en la lucha contra nuestros enemigos.
Furias Negras: Poderosas y misteriosas; pueden ser aliadas, pero apenas las vemos. Dadles siempre el respeto de Gaia y sed precavidos si habláis con ellas.
Garras Rojas: Estas bestias salvajes no saben nada del mundo ni de sus tradiciones. En parte tienen la culpa de que la Iglesia haya puesto a tantos humanos en contra de las antiguas tradiciones.
Hijos de Gaia: No tenemos ninguna controversia con estos sanadores, pero su amor a la paz se opone a la pasión del corazón de todo verdadero guerrero.
Protectores: Estos lobos han olvidado la importancia de las zonas salvajes y pasan demasiado tiempo en las ciudades pestilentes de los humanos. Es mejor que se mantengan alejados de nuestras tierras.
Roehuesos: Débiles animales de rapiña que se alimentan de las sobras de las tribus. Son la más insignificantes de las tribus; enderezadlos si podéis, pero no perdáis demasiado tiempo con ellos.
Señores de la Sombra: No confiéis en ninguno de ellos. Creen que ninguno de nosotros conoce sus confabulaciones y conspiraciones. Su propio orgullo les condenará

CITA:
Inténtalo y quítame la vida, pero tuya será la sangre que fortalezca el terreno.