Virstania, Madre de las Gárgolas.

Habitantes de Ceoris: Virstania, Madre de las Gárgolas.
Virstania nació en el año 1060, varios cientos de kilómetros al sudoeste de Ceoris, en la capilla de Cephesis de la Casa Tremere. Su padre fue un guerrero criado de los Tremere; su madre, la jefa de cocina de la capilla. Virstania jamás ha conocido ninguna otra forma de sociedad fuera del mundo de los magi Tremere.Se crió hablando el latín como su propia lengua, y utilizaba materiales alquímicos obsoletos a modo de juguetes. Virstania poseía una temprana aptitud para la magia y con trece años se convirtió en aprendiz del regente de la capilla, Iubara. Su comprensión natural de los principios esotéricos y sus ganas de agrandar la llevaron a eclipsar a otros aprendices, cuya envidia no tardó en merecer. En vez de intentar ganarse su amistad, decidió vengarse de sus puyas convirtiéndose en la maga de pleno derecho más joven de toda la historia de la capilla, honor que alcanzó…


Octava generación, chiquilla de Brunavog
Naturaleza: Fanática
Conducta: Innovadora
Abrazo: 1111
Edad aparente: Treinta y pocos
Virstania nació en el año 1060, varios cientos de kilómetros al sudoeste de Ceoris, en la capilla de Cephesis de la Casa Tremere. Su padre fue un guerrero criado de los Tremere; su madre, la jefa de cocina de la capilla. Virstania jamás ha conocido ninguna otra forma de sociedad fuera del mundo de los magi Tremere. Se crió hablando el latín como su propia lengua, y utilizaba materiales alquímicos obsoletos a modo de juguetes. Virstania poseía una temprana aptitud para la magia y con trece años se convirtió en aprendiz del regente de la capilla, Iubara. Su comprensión natural de los principios esotéricos y sus ganas de agrandar la llevaron a eclipsar a otros aprendices, cuya envidia no tardó en merecer. En vez de intentar ganarse su amistad, decidió vengarse de sus puyas convirtiéndose en la maga de pleno derecho más joven de toda la historia de la capilla, honor que alcanzó en 1080. No obstante, su carrera dentro de la capilla se estancó enseguida. Los magi de más edad la trataban como una curiosidad, no como a una colega. Seguía siendo más joven que muchos aprendices. Le resultaba imposible hacer amigos, o mantenerse alejada de las numerosas insidias que cuajaban la política de la capilla.

Por lo tanto, decidió crear sus propios compañeros. Animó figuras de barro y cruzó animales, ocultando los grotescos resultados de sus experimentos a los demás magi. Llegado el año 1105, se había convertido en una maga de pelo cano, carente de amistades, con el laboratorio lleno de animales tan extraños como secretos. Aquel mismo año, un asalto Tzimisce arrasó Cephesis y envió a sus habitantes supervivientes a buscar el refugio de Ceoris. Antes de abandonar sus aposentos, Virstania cogió a su bestia hibrida favorita, un visón amarilla con cabeza de esturión, y la sujetó con firmeza contra el pecho. Al llegar a Ceoris, el ser consiguió escapar para corretear entre las piernas de los soldados y provocar ataques de histeria entre las sirvientas del edificio. Goratrix entró en la estancia y acorraló a la cosa, que murió a sus pies.

No regaño a Virstania, sino que la juzgó preparada para una nueva misión: la creación de las Gárgolas. Permitió que uno de sus aliados, Brunavog, la Abrazara en 1111. Después Goratrix la mandaría lejos y se ocuparía de la tutela de Virstania en persona. Transcurrido un año, la tenia trabajando junto a él en el proyecto. A Virstania no le preocupaba las cuitas espirituales intrínsecas al vampirismo. Floreció de nuevo, radiante por haber conseguido por fin la aprobación de un camarada magus. Puso a prueba sus técnicas de cruce de especies y, en 1121, ayudó a Goratrix a construir las primeras Gárgolas. Derramó sobre ellas el mismo amor incondicional con el que había regalado a sus grotescas creaciones en Cephesis. Las Gárgolas se portaban con ella igual que cachorros con su madre, y sus instintos filiales facilitaron su control.

Cuando Goratrix fue exiliado a Paris en 1133, Virstania creyó que había perdido a su único amigo entre los hombres y los Cainitas (resulta dudoso que Goratrix correspondiera a sus sentimientos de camaradería). Virstania se retiró a los niveles inferiores, donde continuó con sus esfuerzos por perfeccionar la raza de las Gárgolas. Las trae al mundo, les asigna sus tareas y oficia sus ceremonias fúnebres. Las incita a que piensen en ella como su Gran Madre.

Con el transcurrir de los años, Virstania ha llegado a preocuparse más por las Gárgolas que de sus compañeros Cainitas. Según ella, sus retoños necesitan todavía la protección de Ceoris, y así será hasta dentro de muchos años, pero algún día formaran una raza independiente a la que temerán los magi y Cainitas por igual. Luma, la más ambiciosa de las aprendizas de Gárgolas de Virstania, la ha convencido de que tanto Esoara como Paul Cordwood se oponen a sus deseos y deben ser desprestigiados, si no eliminados. Aunque Virstania no alberga ningún deseo de sumarse a las luchas internas, la ha dado permiso a Luma para que vigila al capitán de la guardia y al maestro de espías en busca de puntos débiles que aprovechar.