Wu Lung: Emperadores Dragón de China

Los gobernantes de los Cielos entregan su Mandato a los más enaltecidos de los mortales, quienes a su vez tratan con los espíritus para asegurarse de que el mundo se mueve de acuerdo a los ciclos predestinados. Guiados por las manos invisibles de los ancestros y de los mensajeros del mundo espiritual, los Wu Lung son la orden más elevada dentro de la jerarquía instruida de China.

 

Adiestrados tanto en política, Derecho Confucionista y religión como en las Artes místicas, los Wu Lung se mueven en armonía con el giro de la Rueda para dispensar sabiduría y justicia mientras preservan su propio equilibrio y decoro.

La sabiduría de los venerables ancestros combinada con la guía de los Cielos sobre la confluencia de las fuerzas naturales forma la base de las prácticas místicas de los Wu Lung. Un espíritu venerable puede ofrecer consejo o proteger una casa, mientras que los enviados de los Cielos pueden responder a peticiones apropiadas. Por tanto los Wu Lung practican una magia sutil y ritualista, poniendo en marcha los acontecimientos o enviando espíritus para que actúen en su nombre en vez de manipular directamente el Chi a la manera vulgar propia de los magos europeos. Sólo los maestros más poderosos conocen los caminos para manipular directamente los hilos del Cielo y la Tierra, pero éstos pueden dirigir todos los acontecimientos del mundo con sólo unos pocos pases de sus manos de largas uñas y delicada manicura, utilizando ceremonias plagadas de incienso, pociones especiales, y gemas talladas cuidadosamente.

Como cabezas supremas del funcionariado de China, los Wu Lung ocupan o controlan muchos de los niveles superiores de las sociedades de Asia. De hecho, se supone que muchos de los emperadores de China han sido a su vez Wu Lung. Desde estas posiciones de privilegio, actúan como maestros, ministros y mandarínes, gobernando la compleja burocracia del Imperio. Naturalmente, los levantamientos campesinos causan a veces problemas y la Hermandad Akáshica perturba el delicado orden armonioso del Imperio con sus enseñanzas esotéricas (se empeñan en ignorar que el lugar que corresponde a los nobles, de acuerdo a la voluntad de los Cielos, se encuentra a la cabeza de la sociedad. ¡Nada menos!), pero nadie puede amenazar de verdad el poder de las fórmulas tradicionales. El Imperio ha sobrevivido a todas las pruebas del tiempo. No serán unos simples bárbaros o unos desarrapados los que destruyan el Estado que se mueve a través del ciclo de las eras de la manera dictada por el orden del cosmos. Los Wu Lung no combaten o disputan con los magos extranjeros o la Orden de la Razón. Los Magos Dragón están por encima de ellos.

La Gran Convocatoria es vista por los Wu Lung como una reunión de advenedizos, ignorantes y herejes de las tierras lejanas del oeste. Contando como cuentan con buenas relaciones con los Artífices y con el poder del inmenso Imperio de China, ¿qué necesidad tienen de la patética unión de los bárbaros extranjeros?

Filosofía: todas las cosas, desde el delicado equilibrio de los Cielos hasta el orden del mundo espiritual y las criaturas de la Tierra, se encuentran en el lugar que les ha asignado la voluntad de la Rueda Cósmica. Dioses, hombres y animales siguen los mismos mandatos. Respetando a sus inferiores y obedeciendo a sus superiores, el hombre cabal se beneficia de la sabiduría del sabio y del poder de la conducta apropiada. Los ancestros guían y otorgan su poder al hombre reverente, mientras que los seres del mundo sirven en las adecuadas funciones al mandarín. El gobierno es por lo tanto un deber divino y la magia verdadera una responsabilidad.

Herramientas y estilo: las prácticas mágicas (y mundanas) de los Wu Lung están presedidas por rituales intrancados. Cada elemento del cosmos funciona de una manera determinada, y sólo de esa; como resultado, cada forma de magia, cada obra, sin importar lo insignificante que pueda ser, debe ser realizada de la manera apropiada, y sólo de esa. La tradición es más que un modo de vida: preserva la pureza del medio de elevar peticiones y apelaciones a los Cielos. Así, son necesarias las insignias ornamentadas, la escritura precisa y la pronunciación exacta para complacer a los Cielos, para ordenar de forma precisa la mecánica del cosmos y para conseguir la conjunción de las fuerzas precisas. Con la ayuda de sabios espíritus ancestrales es posible guiar la confluencia de los acontecimientos en la Tierra.

Organización: la sociedad Wu Lung está formada por una jerarquía inflexible. En su cúspide se encuentra el T’ien K’ung te Huan Ti Wu Lung o “Emperador Celestial de los Magos Dragón”, quien ejerce una autoridad suprema sobre toda la secta. No recibe otro nombre y ciertamente no lo necesita; se le considera un sirviente directo de los Cielos, que se encarga de que en la Tierra se lleven a la práctica las órdenes de la Burocracia Celestial de los Wu Lung. Por debajo del Emperador Dragón se encuentra la Feng Huang Hou Wu o “Emperatriz Fénix”, quien ejerce las veces de consorte del Emperardor: ella es el único miembro femenino formalmente reconocido de los Wu Lung y no es jamás reemplazada en el puesto por otra. Por el contrario, se reencarna una vez tras otra y en cada nueva encarnación ha de ser criada para ocupar la posición que le corresponde. El siguiente en la jerarquía es el Hui Kuei Tsu Wu, o “Mago-Señor”, quien manda las fuerzas militares de la sociedad y actúa como una especie de senescal, accediendo a la posición de Emperador en el caso de que éste caiga. Con él trabajan los Kieu Tsu, ocupantes de otras posiciones dentro de la Corte; cada uno de ellos supervisa un área particular de la política, como por ejemplo la Educación o la Tradición. Nueve ministros, conocidos como Pu Chang, se encargan de las nueve Esferas de la magia. Estos ministros eligen a su vez a los Sifu, o instructores, Maestros en sus respectivas áreas de estudio, que se encargan de instruir a los Nan Wu (estudiantes superiores) y a los Ch’uang Shih (estudiantes subalternos).

Iniciación: la adivinación y la guía de los espíritus permiten a los Wu Lung encontrar a nuevos Sheng Shou, estudiantes con una conciencia exaltada. Los Sifu envían visiones o sueños a los iniciados potenciales en la esperanza de provocar el Desperatar de sus Daemon. Una vez que se encuentra a un estudiante prometedor, se le somete a toda clase de pruebas y exámenes rigurosos; los Wu Lung valoran en gran medida las pruebas utilizadas para seleccionar a los funcionarios del gobierno y tratan de emular este proceso de selección. De hecho, algunas veces se encuentra a los nuevos Shen Shou entre quienes se presentan a las pruebas para los puestos del gobierno. Los candidatos deben ser chinos, a ser posible de elevada clase social: deben sentir un hondo respeto hacia las costumbres y tradiciones del Imperio, y practicarlas con todo rigor. Una vez que la aptitud del Sheng Shou como candidato ha sido firmada, el Sifu comienza su instrucción en los formalismos de la sociedad, imponiéndole un rígido código de conducta y adoctrinándolo en la jerarquía de los Wu Lung. Finalmente, se espera del Sheng Shou que memorice los nombres y hechos de magos importantes, que venere a sus ancestros y que muestre en todo momento el apropiado respeto hacia sus superiores. Después de todo, los ancestros no acuden si sus nombres no son pronunciados correctamente y por medio del ritual apropiado. Cuando el Sheng Shou se gradúa,después de superar una serie de pruebas escritas, mágicas y espirituales impuestas por su Sifu, alcanza el grado de Ch\’uang Shih, o estudiante subalterno. Los Wu Lung sólo aceptan hombres en el seno de su sociedad, tradición que no se ha alterado durante siglos; bajo este sistema, las mujeres son consideradas inferiores y quedan relejadas al estatus de hechiceras campesinas (eso cuando se les otorga siquiera el reconocimiento que su talento mágico merece).

Daemon: normalmente, espíritus ancestrales o mensajeros de la Burocracia Celestial.

Afinidades: Espíritu, Fuerzas, Materia y Vida.

Seguidores: funcionarios, familiares, estudiantes, hombres devotos.

Conceptos: burócrata, noble, erudito, sacerdote, filósofo, alquimista.

Se un sabio por conocimiento, un monge por
temperamento, un sirviente por cortesía y un dragón
por tu valor en la guerra.