• 25 Aniversario

Secretos Blasfemos – Relicario – Encadenados

Además de ser más fuertes que el resto de demonios, los Encadenados también tienen acceso a nuevos y terroríficos poderes, capacidades y saberes, que ningún demonio en forma mortal puede imaginar. Durante el proceso de creación del personaje o a lo largo de la crónica, estos personajes tienen a su disposición toda una serie de nuevos rasgos y capacidades exclusivas.

Rasgos del Relicario

Cada Encadenado reside en el interior de un relicario, de un objeto físico. La naturaleza del relicario impone determinadas ventajas y flaquezas al demonio, de la misma forma en que un cuerpo mortal lo impone al demonio que lo posee. En cierto sentido, el relicario es el cuerpo del Encadenado, así como el foco a través del que canaliza sus poderes oscuros. Si el recipiente es imperfecto, la criatura se encuentra debilitada. Existen tres clases distintas de relicarios, cada una de las cuales posee distintos rasgos que se aplican a los Encadenados que moran en su interior.

Todos los relicarios permiten que el Encadenado pueda almacenar una puntuación total de Fe de 10 salvo que sea incrementado con el Trasfondo de Reserva.

Relicarios Perfectos

Un relicario perfecto es un objeto especialmente diseñado por humanos (quizá con ayuda infernal) para albergar y proteger el espíritu de un Encadenado. Estos relicarios suelen estar construidos con materiales exóticos, así como por otros con los que el demonio posee cierta afinidad. Un relicario construido para albergar al corrupto Nusku podría estar formado por rubíes, piedra volcánica y otros materiales afines al fuego. Un recipiente para Ninurtu podría ser una estatua tallada a partir de madera fosilizada. En el proceso de creación del relicario, las propiedades espirituales del objeto son alteradas místicamente para convertirlo en un recipiente ideal para albergar al demonio, de forma que pueda ser capaz de enfocar sus poderes con facilidad a través del objeto.

Los relicarios perfectos poseen las siguientes propiedades:

• Gran Resistencia: El relicario es extremadamente resistente, siendo capaz de soportar el fuego, las explosiones y las garras de sus enemigos. El nivel de absorción de daño del relicario es igual al nivel permanente de Fuerza de Voluntad del Encadenado. Esta reserva no necesitar tirada, ya que reduce de forma automática el daño de cualquier ataque (es como si se consiguieran éxitos automáticos). El relicario posee un número de niveles de salud igual al nivel permanente de Fe del Encadenado. Si la Fuerza de Voluntad del Encadenado se incrementa a lo largo de la crónica, la resistencia del relicario también se ve afectada.

Fabricando Relicarios Perfectos

Para crear un relicario perfecto se necesita tiempo, recursos y (ante todo) adoración ritual. Para obtener los materiales es necesario poseer un nivel mínimo de Recursos de 5, aunque varios individuos pueden “agrupar” sus Trasfondos de Recursos para conseguir el nivel necesario. Una vez que se han obtenido los materiales, se debe construir el relicario a lo largo de una larga ceremonia de artesanía y veneración. Para construir el relicario se deben realizar una serie de tiradas extendidas de Destreza + Pericias (dificultad 8) y conseguir un número de éxitos igual al nivel de Fe del demonio. Se puede realizar una tirada por cada 12 horas de trabajo. Durante el proceso de fabricación, el relicario está rodeado por un grupo de adoradores encargados de llevar a cabo los rituales de veneración necesarios para sintonizar el relicario con el espíritu del demonio. Los individuos que realizan estos rituales de veneración deben entregar un número de puntos permanentes de Fuerza de Voluntad igual al nivel permanente de Fe del demonio. Una vez que la construcción ha finalizado y se han gastado el número de puntos de Fuerza de Voluntad necesarios, el relicario está listo para ser habitado por el demonio. Alternativamente, aquellos demonios que posean la evocación Anclaje del Alma (Saber del Espíritu ••••), pueden crear y atar a demonios a relicarios sin tener la necesidad de utilizar materiales caros o rituales de veneración. Si la evocación tiene éxito, el objeto físico en el que el demonio es atado se convierte en un relicario perfecto. Para obtener información más detallada respecto a las reglas opcionales de las reliquias demoníacas puedes consultar el Capítulo cinco de la Guía del Jugador de Demonio.

• Gran Capacidad de Regeneración: El Encadenado puede reparar cualquier daño que sufra su relicario. El demonio puede gastar un punto de Fe a la semana para “curar” un nivel de salud del relicario.

• Manifestación: Con gran esfuerzo, el Encadenado puede manifestar su forma apocalíptica sin necesidad de poseer un cuerpo mortal. Para poderlo realizar, el Encadenado debe pagar dos puntos temporales de Fe por turno.

Relicarios Improvisados

Un relicario improvisado es cualquier objeto con el que el Encadenado se ha atado en un momento de desesperación para evitar ser atraído por el Abismo. Estos relicarios pueden tener cualquier forma (desde estatuas a pianos, pasando por ordenadores o automóviles). Los relicarios improvisados son unos objetos toscos comparados con los relicarios perfectos, ya que sus propiedades espirituales no han sido alteradas para adecuarse al Encadenado que lo habita.

En este caso, el demonio ha alterado su naturaleza espiritual para encajar en el objeto (el equivalente de recortarse los dedos para meter la mano en un guante pequeño). Los relicarios improvisados poseen los siguientes rasgos:

• Resistencia Limitada: El relicario es resistente, aunque no tanto como un relicario perfecto. El nivel de absorción de daño del relicario es igual a la Fuerza de Voluntad temporal del Encadenado (por lo que disminuirá cuando el personaje gaste Fuerza de Voluntad) y se deben realizar las tiradas necesarias. El relicario posee un número de niveles de salud igual al nivel de Fe permanente del Encadenado.

• Regeneración Restringida: El Encadenado puede reparar el daño que sufra su relicario, aunque de forma lenta.
El demonio puede gastar un punto de Fe una vez al mes para “curar” un nivel de salud del relicario.

• Reserva Limitada: Un personaje Encadenado que posea un relicario improvisado no puede poseer más de tres
puntos en su Trasfondo de Reserva. Debido a las limitaciones del recipiente, este es incapaz de almacenar la gran cantidad de Fe que un relicario perfecto puede contener.

• Manifestación Facilitada: Aunque un relicario improvisado posee varios inconvenientes, el Encadenado que lo habita posee una ventaja sobre sus enemigos. Como el demonio se ha adaptado al relicario, comprende su naturaleza y su verdadera forma mejor que un demonio que posea un relicario perfecto. Por ello, el Encadenado de un relicario improvisado encuentra facilidades para asumir su forma apocalíptica y puede mantenerla durante más tiempo. Solo debe gastar un punto de Fe temporal cada turno para asumir su faz.

Relicario

Relicarios Situacionales

Unos pocos Encadenados no moran en el interior de un determinado objeto, sino en un lugar santificado y
sintonizado espiritualmente por hechiceros mortales. La esencia del demonio impregna toda la estructura independientemente de que sea una construcción humana o una estructura natural. Como ocurre con un relicario perfecto, el lugar posee cierta afinidad con el Encadenado que alberga. Un Kishar corrupto podría residir en un templo blasfemo de obsidiana y jade, mientras que un Encadenado Adad podría poseer un profundo lago de agua.

Los relicarios situacionales poseen los siguientes rasgos:

• Resistencia: Un lugar no es tan resistente al daño como un relicario perfecto, aunque es capaz de resistir mucho más daño. Toda la zona debe sufrir daño o ser destruida antes de que el Encadenado sea expulsado de su cobijo. Es probable que los enemigos del demonio tengan que echar mano de explosivos u otra clase de ataques masivos para herir al Encadenado. El lugar posee una reserva de absorción de daño igual al nivel permanente de Fuerza de Voluntad del demonio, reserva que se utiliza de forma normal.

También posee un número de niveles de salud igual al doble de la suma de los niveles permanentes de Fe y Fuerza de Voluntad del Encadenado [(Fe + FdV) x 2]. Dependiendo del lugar, cada nivel de salud podría ser equivalente a un rasgo específico (una columna del templo, una roca o un árbol retorcido) que puede ser destruido por el ataque.

• Gran Regeneración: El Encadenado puede reparar cualquier daño que sufra su relicario. Para ello puede gastar un punto de Fe una vez por semana para “sanar” un nivel de daño. En este caso, si los niveles de salud corresponden a rasgos físicos, cada nivel sanado corresponde a la reparación de un rasgo determinado (un muro se vuelve a alzar, un árbol crece en el transcurso de una semana). Ten en cuenta que no se pueden utilizar intentos de reparación mundanos para reparar el relicario del demonio. Si un sectario repara un muro, el nivel de salud que representa este muro permanece dañado hasta que sea eliminado por el gasto adecuado de Fe.

• Manifestación: Con cierto esfuerzo, el Encadenado puede manifestar su cuerpo apocalíptico sin la necesidad de poseer un mortal. Para hacerlo, debe gastar dos puntos de Fe temporal por turno. El Encadenado puede manifestar su forma en cualquier lugar y desplazarse en el interior del relicario, pudiendo salir un número de metros igual a su nivel permanente de Fe. Consulta los detalles en “Esa fuerza horrible” – Mas información

• Pervasividad: La esencia espiritual del Encadenado se expande hasta encajar en su enorme cuerpo, por lo que es omnipresente en el lugar. El demonio puede sentir cualquier movimiento que ocurra en el interior del lugar sin importar los impedimentos (puede sentir una reunión en una sala cerrada mientras escucha una conversación susurrada en la otra punta del relicario). Fuera de estos límites, sus sentidos alcanzan las distancias normales.

• Tamaño Inmenso: La forma espiritual del Encadenado se adapta con rapidez al gran tamaño del relicario.
Todos los Encadenados adquieren en rasgo de Tamaño Enorme en su forma apocalíptica además de los ocho rasgos y grotesquerías propias de su faz.

• Inmovilidad: La gran desventaja de habitar un lugar consiste en que el relicario es completamente inmóvil.
Si los enemigos del Encadenado descubren el lugar donde se esconde el relicario, podrán atacar a voluntad y este será destruido. Los Encadenados que se encuentren en esta situación deben tener gran cuidado en mantener en secreto los detalles de su relicario, así como invertir en medidas defensivas, tanto mágicas como mundanas.

Tiburk

Un amante de los juegos de rol...

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