Berlin – Reseña Mundo de Tinieblas

Berlín es la capital de Alemania y uno de los 16 estados del país. Con una población de 3,5 millones de personas, es la segunda ciudad más poblada propiamente dicha y la séptima área urbana más poblada de la Unión Europea. Visión general Vampiro: La Mascarada Berlín ha sido una ciudad bajo el dominio de Ventrue durante la mayor parte de su historia. El primer Cainita conocido que se instaló en lo que hoy es el área moderna de Berlín fue Erik Eigermann. Sin embargo, después de su desaparición, una de su prole llamada Ilse Reinegger se mudó a esas tierras con un chiquillo propio, conocido como Gustav Breidenstein. Hambriento de control, Gustav diabolizó a su propio sire y se dispuso a gobernar la ciudad sin ser desafiado, monitoreando estrictamente a la población de Vástagos dentro de su dominio y enviando a cualquier visitante inesperado a su Muerte Final sin…

Continuar Leyendo…

Convención de Thorns

La Convención de Thorns fue un acuerdo de paz entre los líderes de la Camarilla, los Anarquistas y el clan Assamita hecho el 23 de octubre de 1493. Marcó el final del conflicto abierto entre los tres grupos, y más específicamente el final de la primera Revuelta Anarquista. Visión general Su nombre proviene de la ubicación de la reunión: la Abadía de la Sagrada Corona cerca del pequeño pueblo de Thorns en las afueras de Silchester en Inglaterra. La Convención fue propuesta por los fundadores de la Camarilla, que habían creado la secta sólo siete años antes. Pidió una tregua duradera con los Assamitas y anarquistas, a quienes se les ofreció un lugar en la Camarilla; los anarquistas aceptaron, mientras que los Assamitas declinaron. Sin embargo, la tregua con los Assamitas fue asegurada por los ancianos del clan Brujah, que habían capturado y rescatado a siete ancianos Assamitas. Además de…

Continuar Leyendo…

Preludio – Vampiro Edad Victoriana

A través de un intermediario, me había procurado alojamiento en la residencia privada de un lord de poca monta llamado Trobury, que vivía recluido en el campo y a quien ya no interesaba viajar a Londres. Aquellos agradables apartamentos, si bien eran sumamente acogedores, se encontraban decididamente apartados de cualquier vía de tránsito importante, al estar situados en un barrio que, evidentemente, había sufrido un considerable cambio de fortuna en los últimos años. Los edificios situados a lo largo de aquella calle y las adyacentes no se encontraban convenientemente conservados, con lo que presentaban un aspecto pronunciadamente desaseado, incluso a la luz tenue de las farolas de gas. La calle carecía de ningún personaje remotamente digno de mención, lo cual no suponía una molestia en absoluto. Ni libertinos ni parejas de amantes suponían peligro alguno para mi bienestar, aunque, probablemente a la larga, yo sí lo supondría para el suyo….

Continuar Leyendo…