Todo el mundo en el Arcanum, desde un Neófito hasta el Hermano Mayor, tiene una insaciable sed de conocimientos. Pero, para algunos, hay una sed igual de justicia, heroísmo y otras nociones románticas. Y, para unos pocos, hay un terror, un inevitable miedo a las criaturas que se ocultan en las sombras y de las que hablan polvorientos tomos. Miedo, porque esas criaturas son muy reales y más de una sabe de la existencia del Arcanum. Y seamos honestos: si creces en un ambiente académico en el que luchar por una cátedra es tu mayor preocupación, un vampiro desgarrándote el cuello y bebiéndose tu vida, dicho de forma suave, es una causa de preocupación.

Ese miedo lleva a la mayoría del Arcanum a adoptar una política de “no involucrarse” desde que los vampiros destruyeran la Casa Capitular de Boston en 1910. Para ser justos, que el Arcanum aún exista es testimonio de que esa política funciona.
No todos tienen estómago para quedarse quietos sabiendo los horrores que habitan el mundo. Determinadas Logias investigan asuntos peligrosos (informes sobre vampiros, demonios, hombres lobo, fantasmas y otras criaturas sobrenaturales). Reúnen información interrogando a testigos, explorando los lugares sospechosos, vigilando y, en muy raras ocasiones, “cazando y marcando” a una entidad para situar un rastreador y registrar sus movimientos.
Oh, y todavía practican lo de hacer espeleología en bibliotecas, leer libros y otras cosas que impliquen libros en general. Nadie ha perdido de vista cómo obtiene conocimiento el Arcanum.
Ningún miembro de la sociedad piensa en sí mismo como soldado de primera línea (y aquéllos que lo hacen son asesinados por tales criaturas o silenciados por un Hermano Mayor, así que son problemas que se corrigen solos). No, estos eruditos son espías que envían información a aquéllos que podrían tomar acciones a partir de ella, y casi siempre lo hacen de forma indetectable.
Los Oficiales y Hermanos Mayores de ideas afines que están en posición de traer a otros al redil buscan cualidades más allá de los deseos de conocimiento. El Arcanum adoctrina, cada vez con más frecuencia, a hackers para que se cuelen en los sistemas de compañías en las que se han infiltrado vampiros, así como para mandar información de forma discreta a sus aliados. Antiguos espías y agentes de inteligencia son buenos candidatos, aunque (como se podría esperar) para empezar son difíciles de encontrar, y aún es más difícil que se conviertan en candidatos del Arcanum. Pocas veces se reclutan miembros de las fuerzas especiales, pero pasa de cuando en cuando.
El resto de la sociedad está al tanto de que esa gente existe, pero estos eruditos-espías hacen todo lo que está en su poder para mantener estos tratos en secreto… incluso unos de otros, lo que significa que a veces las Logias tienen objetivos enfrentados (o al menos siguen ineficazmente la pista del mismo problema sobrenatural). Esto hace que sean menos eficientes, dado que nadie los coordina, pero también que no pueden revelar la identidad de otros que están luchando por la misma causa.
Que haya Arcanistas haciendo esto no es nada nuevo, pero el equilibrio ha cambiado. Sandeep D’Souza, Canciller de la Casa Capitular de Nueva Delhi, lideró una campaña con la finalidad de cambiar la actitud global de la sociedad para actuar clandestinamente contra los Vástagos y otras amenazas. Siendo candidato para asumir la próxima Gran Cancillería, el Arcanum al completo podría cambiar radicalmente. El tiempo dirá si ese cambio supondrá su fin.
Lo que sabe el Arcanum
Los Arcanistas saben que hay muchos lugares misteriosos donde lo oculto surge de las sombras. La búsqueda para descubrir estos lugares es primordial, y muchas Logias continúan buscando Mu, Camelot, la Atlántida, la Tierra Hueca, etc. Otras no creen que ya se haya descubierto todo en los lugares de misterio que somos capaces de visitar hoy en día: las Grandes Pirámides, el Triángulo de las Bermudas, el monte Everest e incluso la Antártida. Unos pocos están obsesionados con lo que yace más allá de la atmósfera y quienes desde allí nos visitan.
Los artefactos legendarios encienden la imaginación de los Arcanistas tanto como los lugares misteriosos. Éstos intercambian notas de los posibles lugares de descanso del Santo Grial, Excalibur, Mjöllnir, Tizona, Gáe Bulg, Yata no Kagami y el Libro de Thoth, sólo por nombrar algunos. Los taumatólogos estudian la historia y la teoría de la magia. Los archivos tienen registros de los encuentros de Arcanistas con estos raros fenómenos. Estos registros están etiquetados bajo “La Orden de Hermes” en relación a una alianza que existía ya en la Edad Media.
Extrañamente, el número de eventos mágicos registrados en los últimos meses es mayor que los de las últimas tres décadas. Si esto se debe a que los Arcanistas están acercándose más a la verdad tras la magia en el mundo o a que la magia está “volviendo” es materia de un intenso debate. Definitivamente, los vampiros existen, e hicieron pública su disconformidad por ser espiados con el incendio de la Casa Capitular de Boston en 1910. La orden de la Gran Canciller es mantener las distancias, pero también no dejar que el miedo destruya la búsqueda de conocimiento.
En otras palabras: aprende lo que puedas, pero no los jodas. También son conocidas las criaturas cambiantes, las apariciones y la Buena Gente, y hay Logias dedicadas a descubrir más sobre ellas. Se les aplica la misma orden de no acosar a aquéllos que pueden destruir la sociedad, aunque se aplica con menos dureza que con los vampiros. Un hombre lobo sorprendió al Arcanum en 2001; la Neófita Carol Dubois era parte de una Logia que fue emboscada cuando viajaba por Vietnam. Se transformó en una gigantesca criatura medio lobuna, que el vídeo captó al estar rodando. Dubois huyó y no se ha sabido de ella desde entonces.
Los demonios son otro tema de debate en la sociedad. Hay Arcanistas que creen que hay líneas que la humanidad no debería cruzar en pos del conocimiento y el estudio de los demonios es una de ellas. Otros creen que tal línea es como escupir en el Syllabus. Por último, hay otros mortales que persiguen el conocimiento de lo sobrenatural. Los Arcanistas los consideran un gran beneficio como colegas potenciales, o al menos recursos. Aquéllos que toman una posición agresiva contra los vampiros y otras criaturas que depredan a los humanos son grandes aliados sin saberlo.
La Inquisición, los miembros de Proyecto Crepúsculo, Crucible Genetics Amalgamated y la Sociedad de Leopoldo están entre aquéllos a quienes el Arcanum provee de información. Algunas Casas incluso tienen pequeños aliados regionales (la Casa Capitular de Las Vegas se percató de que la policía es sorprendentemente proclive a enfrentarse a las amenazas sobrenaturales de la ciudad).


