El estereotipo del Ravnos es un ladrón y un mentiroso que roba con una sonrisa y un guiño astuto. Este es un retrato limitado y no se presta a grandes variaciones (o posibilidades de juego). La debilidad del clan Ravnos implica la obligación ele elegir un pecado o un crimen; el personaje tratará de satisfacer el vicio siempre que le sea posible o de controlarlo, si puede. Pero no todos los Ravnos son culpables del mismo pecado ni quieren cometer el crimen definitivo. Además, presentan actitudes muy diferentes respecto a los pecados de su elección. Un individuo podría deleitarse en la seducción de mujeres ele la nobleza para segar sus vidas mientras duermen sin beber su sangre, mientras que otro podría dar salida a su compulsión resistiendo su ansiedad por robar objetos va liosos y yendo a confesarse cuando su espíritu le falla. La necesidad ele pecar no define la moral ele tu personaje; la define la reacción a esa compulsión.
Los pecados ele los Ravnos suelen ser manifestaciones sofisticadas ele la Bestia que mora en el interior de todos los Cainitas. Otros vampiros se preocupan únicamente de la cólera que despierta en ellos la sangre y un apetito destructivo; los Ravnos han de enfrentarse a estas compulsiones que erosionan su voluntad y su espíritu. Así pues, los pecados ele los Ravnos no deberían consistir en simplezas como «a Gregori le gusta robar» o «Katya engaña a los acaudalados leyéndoles la buenaventura». Puede que Gregori sea un ladrón, pero entonces robará objetos importantes. ¿Se decanta por las herencias de gran valor sentimental o mate rial? ¿Le atraen sólo las joyas? ¿Necesita el reto de enfrentarse a una guardia nutricia? A Kalya le puede seducir el hecho ele engañar mediante la adivinación, pero entonces le producirá placer investigar la vida ele su víctima para construir una mentira a medida que le conduzca a la ruina absoluta. Los crímenes precisan un motivo, una oportunidad y un método. En el ejemplo anterior, pudiera ser que el motivo del odio de Katya a los acaudalados procediera del hecho de que su familia fuera privada de su feudo por un noble sin una razón justificada. La oportunidad la consigue interpretando los signos del futuro. Su método consiste en la lectura ele la buenaventura, que usa como medio de evaluar las esperanzas y los sueños ele su objetivo antes de traicionarlo cuando es más débil.
– Antes de tomar una decisión acerca del pecado de tu personaje, piensa en la vida que llevaba antes del Abrazo, la forma en que se produjo éste, y la educación que recibió ele su señor de cachorro. La Bestia es astuta y la compulsión de los Ravnos los vincula invariablemente al deseo y los convence ele que han estado ahí desde siempre. El crimen elegido puede ser de los que hizo en vicia, lo que siempre quiso hacer pero nunca se atrevió, o el acto que más aborrezca. Has de decidir cómo lo satisfará y la actitud que presentará ante su carácter compulsivo.
Los siete pecados capitales pueden servir de inspiración para los crímenes ele los Ravnos. Aunque muchos Ravnos no poseen un pasado cristiano (o ni siquiera occidental), la mayoría de los europeos, sí. Se trata de meras orientaciones y sirven como punto ele partida, no como definición. Muchos de estos pecados podrían conducir a crímenes similares. Por ejemplo, el orgullo, la envidia y la avaricia pueden desembocar en el robo, pero por diferentes razones. Resulta de vital importancia examinar tanto el pecado del personaje (la causa) y la transgresión que implica (el efecto). El Narrador puede determinar que las compulsiones ele un individuo son demasiado fáciles ele solucionar como para que cuenten (no respetar a los otros no le basta a un Ravnos orgulloso).
- Avaricia- Los motivos pueden ir desde el egoísmo hasta la fobia. Por la razón que sea, el Ravnos necesita poder o fortuna. Nada es suficiente, cuanto más tiene, más quiere: ya se trate de una apreciada colección de reliquias de un anciano Lasombra o ele la poderosa sangre de sus venas, el Ravnos cree que debe apoderarse de ello, que se lo merece.
- Envidia – La envidia consiste en desear lo que otros poseen. Puede tratarse ele reputación, estatus, fortuna o amantes; es indiferente. Alguien tiene algo mejor que el Ravnos, así que debe conseguirlo. Para ello podría seducir a un necrófago apreciado, robar una pieza ele joyería o simplemente destruir el objeto codiciado.
- Gula – Los Ravnos entregados a la gula se abandonan a un comportamiento exagerado, despilfarrador y hedonista, muchas veces a costa ele los individuos de su alrededor. Se alimentan en exceso por el simple placer del Beso. Quieren más ele lo que nadie les puede proporcionar y no se detendrán hasta que lo consigan. Un Ravnos de este tipo a menudo se convierte en una criatura hastiada que participa en excesos cada vez más depravados para saciar su inagotable sed de placer y satisfacción.
- Lujuria – La lujuria consiste en un deseo irrefrenable ele experiencias o cosas materiales. Un Ravnos lujurioso se apoderará impulsiva o subrepticiamente ele cualquier persona o cosa que atraiga su apetencia. «No se trata ele tener, sino de conseguir», es su credo. Esto quiere decir que una vez que consigue algo, ya no le resulta tan importante como durante el tiempo que lo deseó. La lujuria se diferencia de la avaricia en que esos objetos se abandonan por otros que implican una novedad, y es distinta ele la gula porque el Ravnos raramente se afana en exceso en su satisfacción.
- Orgullo – Un Ravnos cuya Bestia le insta a cometer pecados por orgullo suele ser un individuo vano, arrogante y despótico. Su deseo ele reconocimiento y respeto le lleva a perpetrar actos que le reportan fama o infamia. No tolera ningún reto a su persona o su reputación y clama venganza por la más leve ele las ofensas.
- Pereza – Los Ravnos perezosos no son muy comunes, ya que la Bestia les impulsa hacia el vicio. No obstante, un individuo afectado por este pecado probablemente tome la vía más rápida: si necesita dinero, robará a un mercader. Si tiene hambre, matará a sus vecinos antes ele buscar a una presa más apropiada. En otros ca os, puede que recurra a otros para que hagan el trabajo en su lugar. Una criatura semejante probablemente disponga ele varios necrófagos que salgan de caza por él y le traigan la víctima a su refugio. Por su puesto, también se valdrá de ellos para realizar la posterior limpieza.
- Ira – Un Ravnos colérico tiende a dejarse llevar fácilmente por la furia cuando le acosan las emociones. Recurre pronto a la violencia ante afrentas imaginarias o reales y siempre se las está buscando. También se puede dar el caso de un individuo dacio a venganzas de tipo más barroco y complicado, aunque si es presa de la furia muy probablemente declare abiertamente sus intenciones y clamará eterna venganza sobre su enemigo.


