Hakken 1º parte

Los Hakken, los Garou del Lejano Oriente, nobles guerreros de La Madre que guían sus vidas por el código samurai del Bushido, pero en los últimos tiempos algo ha sacudido a esta noble Raza, están perdiendo al lobo, su acercamiento a los humanos y su cultura han llevado a los Hakken Lupus a la extinción. Los guerreros de Gaia están por perder su vinculo con ella…

HAKKEN

LÉXICO HAKKEN
  • Ashigaru: Rango más bajo de un Hakken; Rango 0
  • Bushido: Camino del Guerrero
  • Chushin: Lealtad
  • Clan: Familia de los Hakken; no tiene nada que ver con los vampiros
  • Daimyo: Cabeza de un clan de los Hakken
  • Mon: Emblema familiar
  • Naru-kami: Señor de la Tormenta; un tótem de los Hakken
    Shintoku: Virtudes divinas de benevolencia, sinceridad y sabiduría
DESCRIPCIÓN

A primera vista, algunos hombres lobo gaijin piensan que los Hakken son los Señores de la Sombra vestidos de samurai ¿Señores de la Sombra con honor? Muchos Garou ríen escandalosamente ante la idea. Pero a la concepción del mundo de los Hakken va más allá del estereotipo de los Señores de la Sombra. Para los occidentales, los objetivos de los Hakken suelen ser incomprensibles, aunque sus acciones tengan sentido según el Bushido (la senda del guerrero, también llamada budo). Un Hakken leal sigue su camino y se considera un samurai en el sentido más tradicional de la palabra. En todos sus objetivos y propósitos, son el único grupo que mantiene unos débiles vínculos con los Señores de la Sombra. De hecho, la mayoría de los Hakken consideran que los Señores de la Sombra occidentales son toscos y desagradables, aunque normalmente son demasiado amables como para decírselo. Lo que les repugna no son los intereses políticos ni las cuchilladas traperas, pues entre los Hakken también suceden esas cosas, sino que lo que realmente les molesta es que los Señores de la Sombra carecen pro completo de cualquier tipo de delicadeza, refinamiento o código de conducta real.

¿Pero dónde están los lobos en esta historia? ¿Por qué los aullidos de los guerreros de Gaia disminuyen con el paso de las estaciones? ¿Qué ha provocado que la mitad humana de los Hakken domine al lobo? Las respuestas radican en los acontecimientos de la Cuarta Edad.

Cuando estalló la guerra entre las cortes de los hengeyokai y entre los cambiaformas y los humanos, los Hakken lupus y homínido hicieron un pacto solemne: protegerían sus tierras de Tsuki-yomi y sus pueblos. En aquella época, la Tierra del Sol Naciente era pequeña, débil y se encontraba aislada. Como los Hakken creían que todos los seres (ya fueran Garou o humanos) debían trabajar juntos para preservar las islas, empezaron a estrechar lazos con los mortales. Los hombres lobo establecieron alianzas con los lideres humanos, lucharon en sus ejércitos y sirvieron a sus gobiernos. La Parentela humana se incrementó… y la sociedad Hakken empezó a alejarse gradualmente de la estructura tribal de los Garou para imitar el sistema feudal de los mortales japoneses. El plan se había olvidado de los hombres lobos y, con el paso de los años, la Parentela fue desapareciendo. La cantidad de hombres lobo lupus disminuyó y, actualmente, la mayoría viven en las islas del norte. Algunos Hakken homínidos se han dado cuenta de que la perdida de lobos tendrá terribles consecuencias, pero no saben qué hacer.

Una de las soluciones es simple: los Hakken deberían resistir su intolerancia al cambio y conseguir nuevos lupus. Aunque algunos Hakken, influidos por sus costumbres humanas, rechacen a los lupus de algunas tribus, a otros les intriga la belleza y el misterios natural y sobrenatural de Japón. Posiblemente, a los lupus de Siberia o del Pacifico les gustaría trasladarse a las islas de los Hakken para reforzar la sangre del lobo. Pero por ahora, los hombres lobo japoneses no lo harán. Otras tribus son gaijin… extranjeras, inferiores ¿Qué pueden saber ellas sobre los elevados requisitos del honor, la familia y el deber? Pero tarde o temprano (esperamos), los Hakken se tendrán que enfrentar a una nueva verdad: están perdiendo los lobos. Sin esta conexión, están perdiendo el contacto con el lado primario de los cambiaformas por lo que muchos de ellos, en vez de imitar a la sociedad humana, están asociándose con os vampiros parásitos.

Para los Hakken, la senda del guerrero tiene diversas doctrinas clave (aunque el Hakken medio sea reacio a admitir que los extranjeros puedan entender estos conceptos). Algunos Hakken creen que los guerreros humanos aprendieron estos códigos de los hombres lobo; otros creen que los códigos humanos y los de los Garou se desarrollaron de forma simultánea. Sea cual sea la verdad, los homínidos Hakken siguen estas doctrinas de cerca; adoptaron estas costumbres durante la Cuarta Edad y ahora son una forma de vida. Los Hakken lupus son los que se sienten menos inclinados a adoptar este código con seriedad.

Ø Benevolencia y altruismo: Las dos espadas de los Hakken, katana y wakasashi (llamadas colectivamente dai-sho), simbolizan su autoridad y su rango. Para los Hakken, utilizar una espada (incluso una hoja de elegante trabajo artesano como la katana) es un signo de misericordia entre sus compañeros los hombres lobo; aunque el hecho de que un Hakken empuñe un arma signifique que se propone derramar sangre, los dai-sho son mucho menos letales (para otros hengeyokai) que sus dientes y garras, que continúan siendo las principales armas de su arsenal. Llevar los dai-sho les recuerda que todo guerrero debe controlar su poder y mostrar misericordia cuando sea apropiado; como resultado, los Hakken jamás introducen espíritus en sus filos. El poder es una responsabilidad muy seria, por lo tanto, utilizarlo juiciosamente es de sabios. Un verdadero guerrero no se alejaría de aquellos que estuvieran hambrientos o necesitaran ayuda y jamás luchara sin haber sido provocado (¡Observad que, para los Hombres Lobo, la provocación tiene un significado distinto!).

Ø Sinceridad: Es un concepto tramposo que, comprensiblemente, hace que muchos gaijin se limiten a rascarse la cabeza, confundidos. La idea que se esconde tras este concepto es que se debe parecer sincero, sereno y franco, aunque esta fachada penetre o no en las capas del alma de un guerrero. La verdad es que, la mayoría de los Hakken son unos hábiles politiqueros: si un Hakken hace uso de su sinceridad con un extranjero normal y corriente, este jamás descubría que ha sido hábilmente insultado pues, al fin y al cabo, los Hakken continúan siendo Señores de la Sombra. Esta doctrina esta simbolizada con una joya, algo que resulta apropiado, pues por muy sencilla que sea por fuera, siempre tendrá diversos fondos.

Ø Lealtad (chushin): La fidelidad y la constancia con el daimyo al que ha jurado fidelidad son extremadamente importantes para los Hakken. Si tienen que morir o traicionar a daimyo, la mayoría de los Hakken aceptará gustosamente la muerte. Renegar a la lealtad significa humillase y perder honor sin remisión. Sin embargo, a diferencia de los samurai humanos, los Hakken no suelen suicidios rituales por infracciones menores como estas; una raza en extinción no debe ser tan estricta si desee que haya generaciones futuras.

Ø Mantenimiento de la calidad de todas las cosas: Desde el aspecto personal hasta la educación en reuniones sociales, los Hakken se esfuerzan por conseguir la perfección. No importa de que se trate: venganza, arte, guerra o amor… un Hakken intentara ponerlo en práctica con el máximo de perfección.

Ø Obediencia Eterna: Un Hakken sabe que su señor no le pedirá nada injusto ni le impedirá cumplir los deseos de la Madre Esmeralda… para los Hakken, el daimyo es algo escogido, algo que les concedió Gaia y que les proporciona la sabiduría necesaria para cumplir con su responsabilidad. Por lo tanto, el guerrero siempre seguirá los dictámenes del daimyo hasta el extremo de sus habilidades: si un Hakken siente que no puede cumplir las órdenes de su daimyo, decidirá convertirse en Ronin, aunque no lo hará por temor a perder su honor personal, sino porque es lo que se espera de su obediencia y lealtad a su clan. Los Hakken suelen seguir la senda del Ronin por que no quieren contribuir a la perdida de honor del clan o por que el daimyo ha perdido su habilidad de ser un líder justo y fuerte. A pesar de los románticos conceptos de Ronin que aparecen en las películas, este no es un camino que se pueda escoger a la ligera, ya que ser separado del grupo comporta graves repercusiones sociales. A pesar de sus caras humanas, los Hakken siguen siendo hombres lobo y, por tanto, pertenecer a una manada forma parte de su naturaleza.

Ø Aceptación del castigo al fracasar: Los Hakken no ofrecen excusas poco convincentes ante sus errores, sino que aceptan la responsabilidad total de sus actos. A menudo, esto significa que tendrán que aceptar algunos castigos terribles por sus acciones. Por otra parte, un daimyo que impone disciplina debe ser también justo y sabio en sus castigos. En otras palabras, el castigo ha de ajustarse al crimen cometido, o al menos eso sería lo ideal.

Ø Aceptación de un destino justo por las injusticias cometidas a otros: Esto es un karma; si un Hakken hace sufrir a alguien injustamente, e ofendido sabe que algún día tendrá su justa venganza. Por otra parte, algunos actos de injusticia pueden ser necesarios debido a las órdenes del daimyo. En estos casos, el Hakken deberá sopesar su lealtad y obediencia con su karma. De nuevo, si el asunto implica un simple sufrimiento personal o perdida de honor, el Hakken se verá sometido a la voluntad del clan y el daimyo.

ORGANIZACIÓN

Los Hakken se dividen en canes bastante similares a los campamentos tribales, pero giran alrededor de familias y alianzas hereditarias. El concepto de pertenencia a un grupo es extremadamente importante para los Hakken; la lealtad que la mayoría de los Garou comparten con sus compañeros de manada se refleja en el sentido que tienen para ellos los vínculos familiares. Normalmente, todos los miembros de un clan son parientes de sangre, aunque el daimyo puede conceder el estatus de clan a cualquier individuo que elija. Los Hakken creen que el clan es como e cuerpo humano (o del hombre lobo): el daimyo es le corazón y la mente; los guerreros, las manos y los pies; los habitantes, el cuerpo; y los antiguos, los sentidos. Todos están interconectados, y sólo el bienestar de todos los miembros de clan asegura la calidad global. Los Hakken admiran a su Parentela quizás más que los Señores de la Sombra occidentales a la suya, aunque no por ello exigen menor lealtad o servicio. Muchos Hakken llevan el mon de su familia durante las batallas o las ceremonias. Quizás, los Hakken lupus son la excepción, ya que prefieren reunirse en manadas más tradicionales y suelen sentirse más inclinados que los homínidos a formar parte de una sentai de los hengeyokai.

En vez de provocar guerras masivas, los Hakken suelen arreglar la mayoría de las disputas entre clanes mediante un combate ritual. Al igual que sucede con los Zhong Lung, a veces este combate adopta la forma de competiciones artísticas o de erudición. A los Hakken les fascinan las complejas maquinaciones políticas que pueden tardar años en culminar y que, gracias a la tecnología, son cada vez más intrincadas. El hecho de que valoren la tradición no significa que pasen de utilizar sofisticados micrófonos o programas de pirateo informático. Pero a pesar de su extraña filosofía y perspectiva humanística, los Hakken siguen siendo Garou: se continúan reuniendo en los túmulos para debatir, del mismo modo que lo hacen los hombres lobo de todo el mundo.

La inmensa mayoría de los Hakken vive en Japón, aunque algunos han emigrado a la costa oeste de los Estado Unidos y a otras partes del sur de Asia. Entre los Hakken y los Moradores del Cristal se está gestando aun especie de conflicto por os intereses económicos que tienen en Tokio, Hong Kong y otras ciudades de la región. Muchos Hakken están molestos porque algunos Moradores del Cristal se han unid a las fuerzas de yakuza. En las sociedades de los Ainu de Hokkaido hay algunos Uktena, pero los Hakken no los consideran grandes rivales.

En las cortes de los hengeyokai, los Hakken sirven como guerreros de más alto nivel. Suelen representar le cargo de generales y juran lealtad tanto a su corte como a su clan. Se sienten más felices cuando sirven a los Kitsune y a los Tengu (que cuentan con una larga historia en Japón) y en cambio, otros hengeyokai les hacen sentir incómodos. Los Hakken se suelen sentir desdichados cuando se les pide se unan a otras razas para formar un sentai; no obstante, siempre que tienen que cumplir con su deber dejan los sentimientos personales de lado. Los Zhong Lung tienen la esperanza de que, si los Hakken sirven a otros hengeyokai, volverán a congraciarse con su lado primitivo.

Tiburk

Un amante de los juegos de rol...

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